sábado, 8 de octubre de 2011

Cuatro piezas - Trisha Brown Company

Loïc le Duc
Traduccion : Carolina Masjuan

Watermotor - Neal Beasley

Version française

Trisha Brown es un fenómeno. En el Théâtre de Chaillot, en Paris, Trisha Brown invitó al público a un paseo por los meandros de su obra coreográfica de una riqueza inconmensurable. De la cuna de la vanguardia de la Judson Church de New York hasta hoy, es, entre los postmodernos americanos, una de las creadoras de danza más originales. Ha fecundado el arte con inteligencia, placer por el riesgo, humor y con el talento de dominar la pesadez, arrancando casi el vuelo. Su "travelling" durante casi cincuenta años de historia de la danza, la arrastra siempre al terreno del descubrimiento. Mediante remarcables solos y soberbios grupos, continúa aportando a la danza abstracta nuevas fuentes de movimiento para dilatar las fronteras corporales y espaciales, abrir dimensiones espirituales y sensibilizar la percepción. Y esto, no solo en el movimiento del espacio y del tiempo, sino también entre los seres que, en su compañía, la inspiran. 

Nacida en 1936 en Aberdeen, Washington, Trisha Brown se incorporó al hogar artístico neoyorquino después de haber participado en un taller de improvisación de diversas semanas con Ann Halprin, en California. Con pinta de chicuela espabilada, cruzada con puritanismo anglo-sajón, Trisha Brown, quien en su juventud fue una apasionada del atletismo, del baloncesto e incluso del futbol, conservó siempre esa desenvoltura franca, muy del estilo "campus americano" que encontramos en lo más íntimo de su danza. En la Judson Church la idea misma de espectáculo parecía una herejía y dado que entonces no se podía pensar más que en términos de performances, una vez logra escapar de los estudios, quien se formara con Graham, Limon y Cunningham, ocupará los más insólitos lugares, o sea, los más improbables. Hará caminar a los bailarines por paredes, en horizontal, galopar por los tejados de New York o levitar sobre el agua. Desposeimiento, búsqueda de lo inexplorado, o mejor, de lo inaccesible, reiteración, acumulación del gesto como del verbo, reflexión sobre la naturaleza profunda del movimiento, son pues las palabras maestras de la trayectoria de Trisha Brown. Sus coreografías poseen la fuerza jubilosa de un compendio de libertad. Su obra no sabría resumirse a una técnica o a un vocabulario. Con una loca musicalidad, su danza es una oleada inabarcable de carreras interrumpidas, de caídas inesperadas, de impulsos juguetones, de tomas de riesgo evitado. El movimiento está en constante actividad, con una extrema y vivaz fluidez de todas las partes del cuerpo. Una ola de vida atraviesa en todos los sentidos la danza de Trisha Brown. 

Cuatro piezas, entre las cuales un estreno europeo y una nueva creación mundial. Con Watermotor, interpretada por Neal Beasley, la coreógrafa americana toma consciencia "del poder visual de la danza". Sin renunciar a la libertad en la que funda su movimiento, consigue no encerrarse en la austeridad de una vanguardia demasiado radical, velando en hacer su danza más inteligible. Físico, pero todo en "release", el fraseo coreográfico resbala, imprevisible pero denso y articulado alrededor de gestos cotidianos. Soberbio. 

Después del éxito de su interpretación de "Pygmalion" (2010), ópera en un acto de Rameau, Trisha Brown ha adaptado las partes bailadas de esta obra completa, para presentarlas de gira en los Estados Unidos e internacionalmente. Esta sucesión de danzas se titula Los Ojos y el Alma, variante de las palabras pronunciadas por la estatua a Pygmalion cuando renace: "Veo en sus ojos lo que siento en mi alma". Este título refleja las dimensiones físicas y espirituales de la coreografía de Trisha Brown. La pieza empieza con dos mujeres con arneses que vuelan alrededor del escenario, ilustración del sueño de ingravidez que sobre-entienden las obras de Brown. Musical. 

Extraña colaboración con la artista japonesa Fujiko Nakaya que trabaja la niebla, esta pieza misteriosa está concebida para cuatro bailarines sumergidos bajo un chorro de niebla. Opal Loop/Cloud installation marca un cambio importante en la concepción de la coreografía. El movimiento refleja el equilibrio delicado del aire que envuelve a los bailarines, derivando y cambiando constantemente de forma. Pero sobre todo la coreógrafa había decidido dejar una libertad más grande de movimiento a sus intérpretes habituales hasta reproducir su propia gestualidad o a ejecutar unas consignas precisas. De ello resulta un trabajo de decalajes que otorga al conjunto un carácter disperso y ligeramente flotante del que se desprende la personalidad de los bailarines. 

Opal Loop / Cloud installation

Colaborando para la escenografía y el concepto sonoro con Burt Barr, la ultima pieza de esa velada, creación mundial titulada I'm going to toss my arms - if you catch them they're tours, opone una instalación de ventiladores, ilustración de nuestra era industrial, a la humanidad de seis bailarines. Empezando bajo el sonido emitido únicamente por las máquinas antes de que se le reúna la música de Alvin Curran que dulcifica esta atmósfera, la pieza desarrolla un lenguaje de danza de una riqueza inédita. inouïe. Los bailarines manipulan una persona pasiva para darle la forma de un "nudo" y desplazando esta masa esculturas hacia otro lado. Pero siempre el movimiento está como suspendido en el espacio, siempre fujitivo y oculto a las miradas, toujours fugitif et volé aux regards, siempre ejecutado por cuerpos extrañamente elásticos, en los que los músculos se bandent como por encanto antes de relajarse con una increible suavidad. Mantienen con el suelo una relación familiar y distante, casi desenvuelta, que permanese siendo el sello reconocible entre todos de Trisha Brown. Raro de modernidad. 

Fiesta permanente del instante y de la duración, juego infinito de cuerpos libres, colisión musical de la forma y de la abstracción, la danza de Trisha Brown es una d elas más regocijantes manifestaciones de vida, de inteligencia y de malicia que nos ha sido dada en Chaillot. Personalidades de la danze como Wilfrid Piollet, Jean Guizérix y el bailarín Cédric Andrieux (ballet de la ópera de Lyon), aclamaron a los bailarines de la compañía.


Théâtre national de Chaillot
Representación del jueves 6 de octubre 2011.

Watermotor (1978)
Los Ojos y el alma (2011 - Première européenne)
Opal Loop/Cloud installation = 72503 (1980)
I'm going to toss my arms - if you catch them they're yours (Creacion mundial al théâtre national de Chaillot)

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