viernes, 29 de noviembre de 2019

La jaula de las locas

Àngel Llacer en uno de sus momentos estelares en "La jaula de las locas"
Protagonizado por Àngel Llacer e Iván Labanda, el musical La jaula de las locas triunfa en el Teatro Rialto de Madrid, desde el pasado mes de Septiembre. Se trata de un musical alegre y explosivo, un canto a la libertad que día tras días pone al teatro en pie.

Lola Ramírez

La primera vez que uno ve La jaula de las locas descubre -si no lo había descubierto antes- que Àngel Llacer es un actor como la copa de un pino, un auténtico cómico lleno de registros y capaz de producir en el espectador un amplio abanico de sensaciones. El musical que, en primera instancia es un puro divertimento, deja un sabor muy esperanzador, invita a pensar que la vida para aquellas personas que no comulgan con la mayoría absoluta ya no es tan cruda como lo era hasta hace no mucho tiempo. Es lo más precioso de la obra, pensar que los estereotipos nos los podemos pasar por el forro de nuestras vísceras, que uno se puede enamorar de su vecino aunque éste sea de su mismo sexo y además tenga un padre ultraconservador. No pasa res. ¡Qué gusto, señor! "La vida empieza hoy", como cantan Llàcer y sus "pajaritas". Y el señor o la señora que está sentado en el patio de butacas sale del teatro con el corazón alegre y la esperanza en cabecera de pista, convencido de que por más que los políticos se empeñen en no ponerse de acuerdo y arruinarnos la vida, nuestras ilusiones continuarán en pie de guerra. En serio, La jaula de las locas es un regalo de esperanza que uno no se debe perder.

Albin y Georges en el delicado encuentro con sus consuegros
Argumento

La apacible vida de pareja de Albin (Àngel Llacer) y Georges (Iván Labanda), propietarios del club nocturno “La Cage aux Folles” de Saint Tropez, se ve totalmente alterada por una noticia inesperada. Jean Michel (Roc Bernadí), el hijo de Georges, se va a casar con la hija de un diputado ultraconservador, acérrimo defensor de los valores más tradicionales en la vida familiar. El encuentro explosivo entre dos familias tan distintas desata una divertidísima comedia llena de amor y de situaciones delirantes. “La jaula de las locas” es un gran canto a la libertad individual y colectiva. Una atrevida puesta en escena, sorprendentes coreografías, exuberante diseño de vestuarios y una temática universal, lo convierten en uno de los musicales más aclamados de la historia. Cada función transforma “La Jaula” en una fiesta, una celebración de la “joie de vivre” que se sabe cómo empieza, ¡pero nunca como acaba”

Dirección : Àngel Llacer

Dirección Musical: Manu Guix y Andreu Gallén

Coreografía: Miryam Benedited
Traducción y adaptación: Roser Batalla y Roger Peña
Director Adjunto/Director Residente: Joan María Segura
Ayudante de Dirección: Daniel J. Meyer
Diseño Escenografía: Enric Planas
Diseño de Vestuario: Míriam Compte
Diseño Iluminación: Albert Faura
Diseño Sonido: Roc Mateu
Diseño caracterización: Helena Fendy
Caracterización y Peluquería: Marta Ferrer

Elenco Artístico

Àngel Llàcer: Albin “Zaza”
Ana Cerdeiriña: Marie Dindon y Mme. Renaud
Ricky Mata: Jacob
Roc Bernadí: Jean-Michel
Anna Lagares: Jacqueline
(cover: Jean-Michel, Jacob)
Bittor Fernández: Etienne
(cover: Jean-Michel, Jacob)
Iván Labanda: Georges
José Luis Mosquera: Edouard Dindon y M. Renaud
(Alternante George)
Oriol Burés: Francis
(Alternante Albin)
Lucía Madrigal Cuadra: Anne
Antonio del Valle: Tabarro
(Cover Edouard Dindon, M. Renaud, Francis, Albin)
Claudia Bravo: Colette
(Cover: Anne)

Albin y sus espectaculares "pajaritas"

Las Peligrosas y descaradas ¡Pajaritas!

Joan Salas: Hanna
(Cover: Tabarro)
Empar Esteve: Babette
(Cover: Colette, Jaqueline)
Sergi Terns: Chantal
Ana Micó: Anisette
Jordi García: Swing
Enric Marimon: Phaedra
(Cover: Francis)
Daniel Xabier: Mercedes
(Cover: Etienne)
Jordi Diaz: Bitelle
Keko Marcos: Angelique
Chema Zamora: Swing
Sara Martin: Swing

lunes, 25 de noviembre de 2019

Gala de bailarines del ABT en Terrassa

Isabella Bolyston y James Whiteside. Foto: Josep Guindo

Con dos funciones que colgaron el cartel de completo, el Centre Cultural de Terrassa, en este casi final de la 36 Temporada BBVA de Danza, programó una Gala de bailarines de una de las más prestigiosas compañías de América, el American Ballet Theater

Carolina Masjuan 

Los bailarines del American Ballet Theatre (ABT) encabezados por dos de sus estrellas, Isabella Bolyston y James Whiteside en la plenitud de sus carreras, nos ofrecieron una velada incluyendo las coreografías más emblemáticas del repertorio de la compañía americana, como El Corsario, el Grand Pas Classique o Don Quijote, más piezas de corte neoclásico, inéditas en España. 

Katherine Williams y Aran Bell. Foto: Josep Guindo
El ABT fue fundado en 1939 en Nueva York y su historia no ha hecho más que ganar prestigio por el elenco de bailarines que han formado parte de ella. La lista de nombres es impresionante pero podemos destacar bailarines principales como Mikhail Baryshnikov Nina Ananiashvili, Maxim Beloserkovsky, José Manuel Carreño, Angel Corella, Herman Cornejo, Irina Dvorovenko, Alessandra Ferri, Marcelo Gomes, Paloma Herrera, Xiomara Reyes o Julie Kent, entre otros. 

De vocación itinerante, el ABT ha recorrido más de 140 ciudades y no tiene sede propia, aunque el Metropolitan Opera House es la plataforma de lanzamiento de todos sus estrenos. Caroline Kennedy, Carolina Herrera y La Prairie son algunos de sus mecenas. 

Habíamos podido ver al ABT II tanto en Terrassa como en el Festival de Peralada hace varios años, así como a muchos de los artistas mencionados más arriba, en las Galas que organizaba Ángel Corella cuando era principal en la compañía americana y deslumbraba al mundo entero con su arte sin igual, antes de embarcarse en la aventura de la compañía en España de tan doloroso recuerdo por su inmerecido final. También destacar que la compañía principal al completo, vino hace unos años al Liceu con su Don Quijote, siendo James Whiteside Basilio en alguna de las funciones. 

Catherine Hurlin y Calvin Royal.
Foto: Josep Guindo
Así pues, había mucha expectación para descubrir a los nuevos bailarines que acompañarían a las dos estrellas en Terrassa y por el entusiasmo con el que el público egarense ovacionó a los artistas, parece que no defraudaron, aunque a nuestro juicio la gala fuese algo desigual en cuanto al nivel de los artistas. 

La comparación, odiosa pero inevitable, con Isabella y James, mostraba con rotundidad el altísimo nivel de ambos, no sólo en cuanto a técnica, si no sobretodo en la fluidez de su danza, la armonía de sus movimientos, el buen funcionamiento del partenariado. También sus dos piezas fueron las más interesantes por poco conocidas por aquí. 

En la primera parte, con On the Water, estreno en Europa, ambos deslumbraron. Este paso a dos de Marius Petipa y Lev Ivanov, adaptado para el ABT por Kevin McKenzie, su director, transportó al público que quedó embelesado por la magia de su movimiento y consiguió poner en escena toda la belleza de la mejor danza clásica, con una mirada más actualizada. 

Para la segunda parte, otro paso a dos clásico, el de Asaf Messerer y su Spring Waters coreografiado en la década de 1950. Un paso a dos -con vestuario, tipo Diana y Acteón, de corte y colorido no muy acertado por cierto- que trajo a escena toda la energía y alegría por la danza de estos dos grandes bailarines. Una exigente coreografía en la que destacan espectaculares portés, equilibrios y rapidez.

Katherine Williams y Blaine Hoven. Foto: Josep Guindo
Catherine Hurlin, bailarina solista en el ABT, nos brindó un cisne blanco al que le faltó algo de lirismo, sobretodo en sus brazos y manos y en la forma de afrontar el rol. Gracias a su buen dominio de la técnica, convenció más como Kitri con muy buenos equilibrios y unos fouettés que destacaron por su control, abanicándose, cerrando el abanico e incluso elevándolo por encima de la cabeza. Aran Bell la secundó como partenaire atento y seguro. 

El bailarín madrileño Carlos González bailó en el primer acto el Grand Pas Classique con Anabel Katsnelson, ambos bailarines del cuerpo de baile de la compañía. En el el segundo fue Alí en el paso a tres de El Corsario, acompañado por los solistas, Cassandra Trenary y Blaine Hoven.

Nos gustó Carlos, él y su compañera defendieron bien el difícil reto que supone la gran pieza de Gsovsky, dándole el empaque necesario y alcanzando el nivel técnico requerido, principalmente en sus codas. También en El Corsario su Alí estuvo a la altura. 

James Whiteside e Isabella Bolyston.
Foto: Josep Guindo
Completaron el elenco de artistas venidos a Terrassa, los solistas Katherine Williams y Calvin Royal. Williams nos ofreció el paso a dos de Gulnare Lankedem de El Corsario junto a Aran Bell y una pieza más contemporánea con zapatillas de punta A Time there was con Blaine Hoven. Calvin Royal por su parte bailó el paso a dos Know con Cassandra Trenary, siendo el Siegfried de Catherine Hurlin para el Cisne Blanco.

También, como venimos haciendo asiduamente para Festivales y teatros varios, nos permitimos perdirle a Terrassa más repertorio europeo: Crankos, MacMillans, Neumeiers,.... repertorio apenas visto en España y que entendemos no sería complicado programar dadas las numerosas y buenas compañías que lo tienen en su repertorio.

Así como ¡idea para otra Gala! ¡o mejor aún, algún Mixed Bill que tanto arrasa en Filadelfia! de la compañía que dirige el estimado y admirado Ángel Corella, el Ballet de Pensilvania. 

Si en Terrassa cada vez más se suele colgar el cartel de completo para dos funciones, estamos seguros que para ver el trabajo -según público y crítica, excelente- que realiza nuestro querido bailarín madrileño, catalán de adopción puesto que tiene casa y escuela junto a su hermana y su cuñado, en Barcelona, estamos convencidos de que habría que hacer aún más funciones.



sábado, 23 de noviembre de 2019

Espectacular 37ª temporada de danza en el CCT

Ballet de la Ópera de Insbruck dirigido por Enric Gassa
con La Tempestad.

El Centre Cultural Terrassa presenta la 37ª Temporada BBVA de Danza con más compañías y más funciones que nunca. Se han programado 25 funciones de 14 compañías nacionales e internacionales entre las que destacan el Ballet de la Ópera de Viena, el Ballet Nacional de España y el Ballet de la Ópera de Innsbruck 

Redacción

La Temporada BBVA de Danza sigue en crecimiento superando los 10.000 espectadores esta última temporada y con más del 95% de ocupación. 

El Centre Cultural Terrassa y el BBVA reafirman su compromiso en la divulgación programando la temporada más extensa desde su creación. El equipamiento mantiene así el liderazgo y la excelencia que la ha convertido en un punto de referencia de la danza en Cataluña y en toda España. 

2020 también será un año de estrenos mundiales por compañías catalanas que tendrán residencia en el CCT: el Ballet de Barcelona, ​​la Crea Dance Company y Habemus Corpus. También se exhibirán grandes títulos clásicos como Giselle y El Lago de los Cisnes con orquesta en directo y una Gala de Homenaje a Alicia Alonso, que ha dejado una profunda huella en la historia de la danza. 

Ballet de la Ópera de Viena, director Manuel Legris.
El Centre Cultural Terrassa se ha convertido en un referente para los amantes de la danza. Sus temporadas han mostrado una visión amplia de esta disciplina artística. El ballet clásico, el contemporáneo y el flamenco han formado parte de la programación. En esta próxima temporada los espectadores serán testigos de grandes producciones nacionales e internacionales y estrenos absolutos. 

Una gala de estrellas del Ballet de la Ópera de Viena abrirá la temporada los 1 y 2 de febrero, un programa representativo del repertorio clásico y moderno de esta compañía dirigida por Manuel Legris, figura emblemática del Ballet de la Ópera de París y que vimos hace años en Terrassa junto a Laurent Hilaire (actual director del ballet del teatro Stanivlavski de Moscú) en le Chant du Compagnon Errant que Maurice Béjart remontó para ellos. 

En febrero la joven compañía barcelonesa IT Danza (22 de febrero) presentará la premiada Wad Ras, la pieza The Prom, creada por Lorena Nogal, una coreografía sobre la violencia contra las mujeres, In Memoriam, y Whim, que habla sobre el caos de la sociedad moderna. 

Ballet de San Petersburgo en Giselle.
Esta temporada también tienen cabida grandes títulos clásicos con orquesta en directo; el Ballet y la Orquesta de San Petersburgo interpretarán Giselle (14 y 15 de marzo), la obra más representativa del ballet romántico. 

El Ballet Nacional de España (28 y 29 de marzo) hará parada también esta temporada con un homenaje a Mario Maya, uno de los grandes maestros de la danza española. el programa también incluirá una visión global de la danza española. Será el estreno del nuevo director de la compañía, Rubén Olmo, en Cataluña. 

El 18 de abril estrellas internacionales de la danza clásica rendirán un Homenaje a Alicia Alonso (1920-2019). La Prima Ballerina Absoluta del Ballet Nacional de Cuba ha dejado una profunda huella en la historia de la danza y su legado sigue siendo ovacionado en los principales teatros de todo el mundo. Esta Gala ya se había planeado y ahora con la desaparición de la gran bailarina cobra aún más sentido. 

Alicia Alonso a quien se homenajeará con una Gala
bajo la dirección de Orlando Salgado
El sello catalán que triunfa en el extranjero llega el 24 y 25 de abril. Enrique Gasa, coreógrafo y director del Ballet de la Ópera de Innsbruck, presenta La Tempestad, una versión de esta obra maestra de Shakespeare que acaba de coreografiar, como ya hizo anteriormente con Macbeth y El Sueño de una noche de verano.  El bailarín y coreógrafo de Esparraguera, podrá mostrar su trabajo al público catalán con la compañía que dirige con gran éxito desde hace ya diez años.

La nueva compañía Ballet de Barcelona que dirige Chase Johnsey, actuará el 9 de mayo con Carmen Suite, un título que nos adentrará en un mundo de seducción y peleas a causa de un conflicto amoroso. Una obra maestra de la ópera de Georges Bizet coreografiada por el cubano Alberto Alonso. 

La música en directo volverá a ser protagonista en esta temporada de danza con la Orquesta Sinfónica del Vallés en la 9ª de Beethoven interpretada por Crea Dance Company by Maria Rovira (22 y 23 de mayo). Una fórmula de éxito que combina música, coros y solistas en directo con danza y que se ha podido ver con el Réquiem de Mozart (2019) y Carmina Burana (2018). La producción es un encargo del Centro Cultural Terrassa a María Rovira y se estrenará en el escenario terrassense. 

Habemus Corpus de Miquel G. Font.
Otoño comenzará también con un estreno; el director y coreógrafo catalán Miquel G. Font presentará su última producción AMNEA (12 de septiembre) con la compañía neo-contemporánea Habemus Corpus. Un espectáculo que combinará música electroacústica con música sacra interpretada por una gran coral en directo, proyecciones en alta definición y ocho bailarines internacionales. Posteriormente la pieza girará por Europa y Asia. 

En 2020 se celebrará la 3ª edición de la Gala de Bailarines Catalanes en el mundo (10 y 11 de octubre). El Centre Cultural Terrassa invita a bailarines catalanes que bailan en prestigiosas compañías de todo el mundo a bailar en casa. Una ocasión única para mostrar su talento. En la próxima edición están confirmados Roger Cabrera (Ballet Nacional Checo de Praga) que no pudo bailar a la última por estar lesionado, Karina Campos (Detmold Ballet, Alemania) y Débora Martínez (Ballet Nacional de España ). 

Bailarines del Teatro Mariinsky en The Four Seasons
de Ilia Jivoy.
El 25 de octubre, Jivoy Dance Company con la participación de primeros bailarines del Teatro Mariinsky, ofrecerán un programa que mostrará coreografías clásicas de Tchaikovsky y Petipa y piezas contemporáneas de Ilia Jivoy. Jivoy está considerado uno de los mejores jóvenes coreógrafos del Teatro Mariinsky de San Petersburgo. En Peralada al verano pasado ya se pudo disfrutar de una de sus obras, las Cuatro Estaciones. Xander Paris que también estuvo en Peralada estará entre las estrellas del Mariinsky invitadas a Terrassa. 

La formación israelí Kibbutz Contemporary Dance Company presentará el 7 y 8 de noviembre su trabajo más reciente: Asylum. El director artístico Rami Be'ert evoca su propia experiencia como descendiente de supervivientes del Holocausto en una pieza donde se reflejan conceptos como la patria, la añoranza, el hogar y la búsqueda de la identidad. 

El Malandain Ballet Biarritz (28 y 29 de noviembre) también tendrá cabida en esta temporada con tres coreografías: Sirenas, Estro y Nocturnas. Las piezas de Malandain son largamente aplaudidas por su gran plasticidad y sugerentes coreografías interpretadas por más de una veintena de bailarines. 

Malandain Ballet Biarritz.
El Ballet y Orquesta de la Ópera de Samara interpretarán El lago de los cisnes el 12 y 13 de diciembre. Un gran título clásico que tendrá una puesta en escena espectacular de más de 100 artistas, entre bailarines y músicos y que pondrán punto y final a la 37ª Temporada BBVA de Danza. 

Compañías en residencia 

El Centro Cultural Terrassa apoya a compañías de danza ofreciendo residencia en sus instalaciones para que desarrollen sus producciones que posteriormente estrenarán en el escenario de la ciudad. Durante esta temporada 2020 el CCT acogerá las compañías Ballet de Barcelona, ​​Habemus Corpus y Crea Dance Company. 

Actividad educativa: Exploradores de la danza 

Con la voluntad de seguir creciendo y llegar a nuevos públicos, el Centre Cultural Terrassa y el BBVA crearon el programa pedagógico "Els Exploradors de la Dansa", estrenado la temporada pasada. 

El Trencanous por el Ballet de Barcelona de Chase Johnsey
En la foto: Lisa-Marie Vervoort, reina de las nieves.
Orientado al alumnado de primaria, el objetivo es poner en contacto a los visitantes con todos los aspectos que intervienen en una producción de danza: desde el vestuario, la iluminación, la escenografía, la música y los ensayos, hasta el espectáculo final. Los alumnos conocerán todo el proceso de creación del clásico navideño Trencanous, un ballet que no debe faltar nunca en las navidades. 

Esta actividad se lleva a cabo con el Ballet de Barcelona, compañía que además de funciones cortas para todos los alumnos participantes en Els Exploradors de la dansa", presentará el ballet completo los días 11 y 12 de enero. 

PUNTOS DE VENTA: 

Taquilla Centro Cultural Terrassa . Rambla de Egara, 340 Terrassa. De lunes a sábados de 16 a 20h y una hora antes de la función 

Por internet www.fundacioct.cat

Por teléfono al 93 519 70 39

jueves, 21 de noviembre de 2019

Semifinal YAGP en Sant Cugat

Candidatos a la convocatoria de 2018 en el
Teatre Auditori de Sant Cugat


REGRESA A SANT CUGAT LA SEMIFINAL DEL YOUTH AMERICA GRAND PRIX CON MÁS DE 400 CONCURSANTES 

- Del 5 al 8 de diciembre, 400 aspirantes de 35 países formarán parte de una de las competiciones de ballet más importantes del mundo

- Los ganadores podrán acceder a becas para entrar a las mejores academias de danza del mundo

Redacción 

El Youth America Grand Prix (YAGP), la competición de becas de ballet para estudiantes más grande del mundo, del 5 al 8 de diciembre hará una de las semifinales en el Teatre-Auditori Sant Cugat, dentro de su temporada 2020. La reconocida organización de danza acogerá 432 participantes, de 9 a 19 años, de 35 países que durante cuatro días competirán en las diferentes categorías en las modalidades de danza clásica y contemporánea. 

Clases de los concursantes antes de su participación. 
La semifinal en el Teatre-Auditori de Sant Cugat forma parte de las semifinales que el YAGP hace en todo el mundo. Los semifinalistas seleccionados de todas las pruebas se encontrarán en la final de Nueva York. Un jurado formado por directores de las mejores academias de danza del mundo evaluará la habilidad técnica y el potencial artístico de los participantes durante las actuaciones. Los participantes también recibirán clases magistrales, que tendrán lugar en la Escuela Municipal de Música Victòria dels Àngels. 

El prestigio del YAGP viene dado porque los ganadores podrán acceder a becas para entrar a las mejores academias de danza del mundo. Además, algunos de los finalistas serán seleccionados para competir en la Gran Final que se hará en Nueva York en abril 2020. Más de 450 exalumnos del YAGP bailan en 80 compañías profesionales de todo el mundo.

De jueves a sábado tendrán lugar las competiciones de clásico y contemporáneo divididas por edades. También habrá las pruebas de Paso a Dos y Grupos. 

El Domingo tendrá lugar la Ronda Final de las modalidades júnior y sénior, de donde saldrán los ganadores. El YAGP se cerrará con la Gala de los Premios el domingo por la tarde, donde se conocerán los ganadores y qué becas obtendrán. Paralelamente a todas las competiciones, habrá las máster clases en la Escuela Municipal de Música Victòria dels Àngels y en el Esbart Sant Cugat.

Teatre Auditori de Sant Gugat
El YAGP en cifras:

El YOUTH AMERICA GRAND PRIX (YAGP) es la red de baile más grande del mundo que conecta estudiantes de danza, profesores, escuelas, empresas, exalumnos, patrocinadores, bailarines, coreógrafos y público de todo el mundo. Desde su fundación hace veinte años, el YAGP ha dado más de 4 millones de dólares en becas. Desde la fundación el 1999, más de 100.000 jóvenes bailarines –de 9 a 19 años– de procedencias étnicas y culturales diversas han participado en talleres internacionales, clases magistrales y acontecimientos educativos del YAGP. Anualmente compiten más de 12.000 jóvenes bailarines en todo el mundo. Más de 450 exalumnos del YAGP bailan en 80 compañías profesionales de todo el mundo.

El jurado del YAGP Barcelona:

Si el YAGP tiene prestigio internacional es, en gran parte, gracias al jurado que forma parte de las diferentes competiciones donde deciden a quién reparten las becas. En el Teatre-Auditori, entra otros, habrá:

Jason Beechey, Rector, Palucca University, Dresde (Alemania)

Amanda Bennett, Directora Artística, Ballettschule Theater Basel (Suiza)

Jan Broeckx, Director de Ballet, University of Music and Performing Artes Munich (Alemania)

Joaquin De Luz, exballarí principal del New York City Ballet y Director Artístico de la Compañía Nacional de Danza (España)

Tadeusz Matacz, Director de John Cranko School at the Stuttgart Ballet (Alemania)

Madeleine Onne, Directora Artística del Finnish National Ballet (Finlandia)

Robert Parker, Director Artístico, Elmhurst School for Dance (Reino Unido)

Yumiko Takeshima, exprimera bailarina del Semperoper Ballet y fundadora de YUMIKO dancewear. (Japón)

Las competiciones son abiertas al público. Las entradas se compran el mismo día al teatro. 

Podéis encontrar todos los horarios de las competiciones aquí



viernes, 15 de noviembre de 2019

Ballet de la ONP: Body and Soul de Crystal Pite

Body & Soul de Crystal Pite por el Ballet de la ONP
Foto: Julien Benhamou

La coreógrafa Crystal Pite vuelve a la Opéra de Paris para crear una nueva pieza para el Ballet del teatro parisino con motivo del 350 aniversario de esta institución, como ya hizo este mismo año Mats Ek y sobre la cuál ya os contamos en Ballet y más.

Sylvia Grau

Crystal Pite entra a formar parte del Ballet British Columbia de Vancouver en 1988 y en 1990 crea su primera pieza con 19 años. En el año 96 empieza su historia con el Frankfurt Ballet cuando William Forsythe es su director.

Body & Soul de Crystal Pite por el Ballet de la ONP
Foto: Julien Benhamou
En 2002 funda la compañía Kidd Pivot, que combina danza, teatro y música, y a partir de 2008 trabaja para el Nederlands Dans Theatre como coreógrafa asociada. De todas estas etapas podemos deducir sus influencias : Forsythe, Kylián, Ek.. como en esta pieza de danza, música y narración.

Pite empieza su relación con la Opéra de Paris en 2016 cuando coreografía The Seasons' Canon, una pieza donde pone de manifiesto su estilo coreográfico con una gran dosis de trabajo en grupo de la compañía, movimientos encadenados y fuerza visual.

Esta nueva creación, Body and Soul, no sigue los mismos pasos, si no se provee de otros elementos centrales para conducirnos por el viaje de la danza teatro. Si pensamos que la danza moderna sacrifica técnica por capacidad de emocionar y sorprender, entonces Pite ha logrado ese objetivo, y es un hecho que la audiencia ha recibido con aplausos, a pesar de que se pudieran perder un poco en el hilo conductor de la historia.

Body & Soul de Crystal Pite por el Ballet de la ONP
Foto: Julien Benhamou
Por otra parte, el recurso de los coreógrafos de trasladar la responsabilidad de la historia al espectador, o al menos de unir ideas y trazar un argumento personalizado, es una herramienta eficaz que permite arriesgar y dignifica la incoherencia. Entregar una propuesta artística, visual y dramáticamente potente, a una audiencia receptiva que, al mezclarla con su estado de ánimo, experiencias y sentimientos, pueda fabricar sus propias conclusiones, con la libertad de elegir buscar un sentido a los movimientos, la música y la escenografía, o simplemente disfrutar del espectáculo. Claramente el espectador disfrutó.

Este “cuerpo y alma” de Pite es una composición que se articula alrededor del dueto que pretende transmitir la idea que tiene la coreógrafa del conflicto y la conexión y como estos conceptos pueden trazar la historia. La pieza se compone de dos primeros actos conectados entre si por la estética, el lenguaje del cuerpo aunque no la música, y un tercero donde parece que se desmorona el hilo conductor pero que consigue hacer vibrar a la audiencia.

Body & Soul de Crystal Pite por el Ballet
de la ONP. Foto: Julien Benhamou
En el primer acto se vislumbran 2 bailarines en un escenario simple en negro, sin movimiento, a la espera de… la palabra. Comandos de voz escritos por Pite y articulados por la actriz Marine Hands nos ponen en la situación “ Las luces se encienden de repente revelando 2 figuras en un pequeño cuarto, una tendida en el suelo, la otra empieza a andar: Gauche droite gauche droite gauche. Droite gauche droite gauche droite…” y así los versos mueven a los bailarines como marionetas con el propósito de resolver ese conflicto por medio de la conexión entre los cuerpos: “tête contre poitrine, tête dans le mains, tête au sol.”

La coreógrafa canadiense nos habla a partir de duetos, entre dos bailarines o entre un bailarín y el cuerpo de baile, exaltando las fuerzas de acción y reacción. Como de costumbre, Pite utiliza un lenguaje corporal extremadamente comunicativo, una fuerte carga emocional se desprende de los movimientos que multiplica su intensidad cuando todo el cuerpo de baile sigue las pautas al unísono en escena.

Entonces es cuando me viene a la cabeza el concepto del super bailarín: bailarines llamados clásicos de grandes compañías como el Ballet de la Ópera de Paris que actualmente se forman en tantas disciplinas y absorben la influencia de tantos coreógrafos, más académicos o más experimentales, afrontando retos tan diferentes durante una misma temporada mientras siguen bailando el repertorio clásico.

Y en ese mismo momento pienso en el gran valor para una ciudad el tener una compañía como este fantástico ballet parisino, con un elenco tan completo capaz de bailar cualquier reto en este siglo 21. Esperamos que el nuevo Ballet de Barcelona pueda llegar a darnos estas mismas tardes fabulosas y pueda contar en breve con un teatro en Barcelona que avale este proyecto cultural de ambiciosa envergadura y merecido éxito.

Body & Soul de Crystal Pite por el Ballet de la ONP
Foto: Julien Benhamou

Volvemos a Body and Soul para comentar el precioso vestuario creado por Nancy Bryant, que ya había colaborado anteriormente con Pite y con otras formas de arte como teatro, ópera o cine. En blanco, camisa o camiseta, y en negro, pantalón y elegante abrigo largo de líneas rectas que definen hermosamente los hombros y la cintura de los bailarines.

Uno de los elementos preferidos que veo en Pite es el cuerpo de baile en movimiento, como un solo cuerpo, un solo gesto, un solo corazón. Cada uno de los bailarines dibuja su paso, traza su forma que pertenece a una figura más grande. 

Body & Soul de Crystal Pite por el Ballet de la ONP
Foto: Julien Benhamou
La compenetración de gestos iguales, alternados o desencadenados desprende pura emoción, mientras viajan juntos todos ellos protagonistas anónimos del resultado final.

En el segundo acto esa tensión creada por el conflicto se suaviza para dar paso a los duetos, esta vez al ritmo del piano de Chopin. Catorce de los veinticuatro Preludios son interpretados por los bailarines a través de una danza más continuada, movimientos que encuentran el final al inicio del siguiente paso formando preciosas figuras, cambios de peso, algunas piruetas y piernas en el aire.

La conectividad resultante entre bailarines y con la audiencia es más dulce y sosegada. Las almas de los protagonistas se descubren a través de los movimientos del cuerpo, igual que se descubre el propio Palais Garnier, desprovisto de escenografía para este segundo acto, un recurso que ya utilizó Mats Ek con la pieza Boléro este mismo año. De nuevo podemos ver las bambalinas del Palais Garnier, como el alma que guarda tantos años de arte, historias y emociones.

Entre los duetos remarcamos el conocido Preludio número 4 con las étoiles Léonore Baulac y Hugo Marchand, y el energético baile entre la étoile Ludmila Pagliero y el primer bailarín François Alu, que protagonizan un potente cierre del segundo acto con el Preludio número 24.

Body & Soul de Crystal Pite por el Ballet de la ONP
Foto: Julien Benhamou
Entramos en el tercer acto con un decorado dorado brillante que parece no combinar con el monótono negro y oscuro que nos había acompañado hasta ahora, solo alterado por la iluminación, el blanco de las camisas y la piel de los bailarines.

Los protagonistas esta vez son cuerpos con forma de insecto vestidos de lamé gris oscuro con extensiones en los brazos que bailando en grupos, en puntas o pie plano, nos transportan a una especie de selva dorada en un planeta imaginario.

Entre los seres irreales destaca lo que parece ser un hombre primitivo, que con el torso desnudo, pantalón dorado y un largo pelo cubriendo su rostro, rompe en el escenario con movimientos salvajes y energéticos y consigue conectar con la audiencia en esta celebración que parece haber perdido ese sentido del conflicto y se ha quedado exclusivamente con la conectividad.

Como conectamos las dos primeras partes con la tercera? Se podría haber prescindido del último acto? Me quedan dudas, pero lo cierto es que salimos impactados con ese final, y aunque se genere un conflicto de emociones, en cierto modo existe una conexión. Las dos primeras partes parecen representar la realidad: el dolor y la pena causada por el conflicto y la reconfortante paz y el alivio que se genera en cada conexión cuerpo-cuerpo. La tercera parte parece ser un sueño donde varios cuerpos sin alma y sin propósito cohabitan con el personaje excéntrico que opuestamente a ellos es todo alma y que se acaba imponiendo a los tediosos insectos en un fin de fiesta espectacular al ritmo de la música de Teddy Geiger “Body and Soul”.

Body and soul se estrenó el 25 de Octubre, y se podrá ver en el Palais Garnier hasta el 23 de Noviembre de este año. Vídeo promocional aquí

FICHA TÉCNICA

MÚSICA ORGINAL Owen Belton

MÚSICA ADICIONAL Frédéric Chopin Préludes, interpretados por Vessela Pelovska (acto I) y Martha Argerich (acto II). Teddy Geiger Body and Soul

COREOGRAFÍA Crystal Pite

VOZ Marina Hands

ESCENOGRAFÍA Jay Gower Taylord

VESTUARIO Nancy Bryant

BAILARINES Les Étoiles, les Premiers Dnaseurs et le Corps de Ballet


sábado, 26 de octubre de 2019

María Rovira danza el Réquiem de Mozart en Terrassa

Crea Dance Company en el Réquiem de Maria Rovira
Foto: Josep Guindo

El Centre Cultural de Terrassa, indiscutible meca de la danza en Catalunya y me atrevería a decir que en toda España, ha co-producido una nueva y ambiciosa propuesta en la que la música, la lírica y por supuesto la danza, comparten protagonismo. Como ya hizo el año pasado para Carmina Burana, el desafío a nivel coreográfico, en esta ocasión el Réquiem, ha recaído en Maria Rovira (Mataró, 1963) con su compañía, la Crea Dance Company

También para la parte musical se ha vuelto a contar con la dirección de Josep Prats, al frente de la Sinfònica del Vallés, la Coral Cantiga, el Cor Montserrat y los solistas: Mireia Tarragó (soprano), Marta Cordomí (alto), Jorge Juan Morata (tenor) y German de la Riva (bajo). 

Dos funciones, los días 19 y 20 de Octubre que colgaron el cartel de completo.

Carolina Masjuan

Charlamos con María antes del inicio del espectáculo y nos explicó cómo ha abordado la coreografía. Hace unos años sufrió un infarto que se llegó a creer que no superaría, hubo un momento en que sintió que ya no estaba allí, como si lo viese todo desde otra dimensión para de pronto despertar de nuevo en este mundo. 

Crea Dance Company. Foto: Josep Guindo
¿Era un símbolo de la re-encarnación? Tal vez, y así lo ha plasmado la creadora en su lectura coreográfica del Réquiem mozartiano. Al inicio de la obra, cuando aún la música no ha empezado a sonar y los bailarines van apareciendo en escena, su respiración, profunda, nos acompaña. Un cuerpo tendido en el suelo es transportado al más allá para al finalizar, ser de nuevo devuelto al punto de partida. 

En todo caso, si el Réquiem siempre se ha visto como una composición triste, ella ha querido darle un sentido de esperanza. Los bailarines bailan pero lo hacen en otra vida, no son sus cuerpos los que nos están atrapando en escena con su danza ágil y sus composiciones, impactantes a veces, sutiles y delicadas otras, son sus almas las que llegan hasta nosotros, arropadas por esa música excelsa. 

Contó María que se inspiró en danzas de la muerte de distintas culturas, desde la India hasta las danzas indígenas de Colombia, danzas chinas y japonesas y sobretodo en las « danses de la mort » de Verges. También quiso reflejar los movimientos del ADN que se desarrollan en el Lacrimosa, en una secuencia que recuerda al celebrado Dust, que Akram Khan creó para el Lest we Forget del ENB.

Crea Dance Company. Foto: Josep Guindo

El Centre Cultural de Terrassa, para abordar estas obras que co-produce y que requieren tantos artistas en escena, se transforma por completo. Los bailarines bailan en el centro del espacio, rodeados por los espectadores, mientras que orquesta y cantantes se sitúan donde está el escenario habitual. Una fórmula muy atractiva para el público, que se siente mucho más inmerso en el espectáculo. 

Crea Dance Company. Foto: Josep Guindo
Encontramos en la pieza esas atalayas y formas grupales que se hacen y deshacen, tan propias de la coreógrafa catalana. También, como suele hacer Maria, hay bailarines de diversos estilos, pero muy bien compenetrados, que resuelven muy bien la exigente coreografía. 

Destacan entre ellos los dos bailarines clásicos cubanos, Javier Monier, espectaculares sus saltos y piruetas, y Keyvin Martínez de giro rápido y seguro, que fue quien interpretó al Carlos Acosta joven en la película de Itziar Bollaín, Yuri, en la que la coreografía corrió a cargo de Maria Rovira. 

Con una trayectoria internacional en su formación y creación, que la llevó de Cuba a Nueva York, pasando por París y varios países suramericanos, y ya dejada atrás la época de Tránsit, que consiguió mantenerse unos treinta años -toda una hazaña en este país- María estuvo unos años dirigiendo el Ballet de Antioquía en Medellín Colombia para volver a Barcelona e intentar dinamizar la danza y darle un nuevo impulso. 

Crea Dance Company. Foto: Josep Guindo
Así, presentó candidatura para dirigir el Mercat de les Flors al salir Francesc Casadesús, pero la elegida fue Àngels Margarit. El proyecto de María era hacer del Mercat un Sadler's Wells Barcelonés, en el que todo el arte del movimiento tuviese cabida, también el clásico, completamente olvidado en el Mercat. Sinceramente ¡cómo nos gustaría que el Mercat fuese realmente el "Centre de les arts del moviment" pero de todo movimiento! No es así y parece que va para largo. Una pena.

Ahora, de regreso a casa, María, al frente de la Crea Dance Company, iniciativa cultural privada promovida desde la Crea Dance Fundation por Tian de Pasqual, Lourdes de Pasqual y Marta Antich, aprovecha, y lo hace muy bien, las oportunidades que le brinda el Centre Cultural de Terrassa de la mano de Adrià Fornés, su director. 

Unas exitosas producciones a las que sacan mucho rédito, con funciones con entradas agotadas en Terrassa y que le permiten girar por España. De momento con Carmina Burana, estrenada la pasada temporada y como no dudamos también será con este Réquiem. Y ya tiene nuevo desafío para el próximo año, nada más y nada menos que la Novena de Beethoven.

Saludos finales de los artistas, Foto: Josep Guindo

Al acabar la función y una vez los bailarines ya hubieron abandonado la escena, la orquesta, coro y solistas, dirigidos por el Maestro Prats, entonaron « El Cant de la Senyera » desplegando esteladas y pancartas reclamando la libertad de los presos políticos, cantando todos juntos, con el público entregado y emocionado y coreando gritos de ¡Libertad!

Como siempre vídeo con las reacciones del público tras la función, impulsado por Isabel Marqués y el excelente equipo de comunicación del CCT.


sábado, 12 de octubre de 2019

Una insuperable Alina Cojocaru

Alina Cojocaru, Isaac Hernández y cuerpo de baile del ENB, en el Teatro Real (Foto: L.R.)
A las cinco en punto de la tarde, como las buenas corridas de toros, una insuperable Alina Cojocaru se metió en la piel de la Giselle de Akram Khan y conquistó al respetable, que dicho sea de paso, estaba absolutamente expectante tras el artículo escrito por Roger Salas en El País después del estreno de esta conmovedora y moderna Giselle, interpretada por el English National Ballet.

Lola Ramírez
Hay que ser muy atrevido o estar muy convencido del propio talento para meterle mano a una obra tan magistral como la compuesta por Adolphe Adam a mediados del siglo XIX. Pero está claro que Gavin Sutherland, director musical del English National Ballet desde 2008 y autor de los arreglos musicales de la Giselle de Akram Khan posee las dos características, es atrevido y está convencido de su talento. Por algo será que acaban de nombrarle doctor honoris causa por la Universidad de Huddersfield. Dicho esto, cabe reconocer que uno se siente ligeramente violentado en su oido musical cuando escucha una obertura que nada tiene que ver con la original. Es lo que tienen las obras maestras, se nos meten en el alma y no hay rival que nos haga olvidarlas. La partitura de esta Giselle es eléctrica y atormentada, cierto que hace un perfecto maridaje con la impactante coreografía de Khan, pero resulta inquietante y despierta la nostalgia de la música original.

Alina en un ensayo con el ENB
Lo mejor de este espectáculo es sin duda la insuperable actuación de Alina Cojocaru, que es una de esas rara avis que dominan perfectamente la técnica pero lo que predomina, lo que impacta en el público es su alma. La vi hace muchos años bailando la Giselle original y sentí lo mismo que había sentido viendo bailar a Barisnikov, que estaba viendo a alguien genial, alguien que roza la excelencia y consigue despertar en el espectador, además de una gran admiración, un amplio abanico de sentimientos. Intuyo que parte del atractivo de la bailarina rumana viene de su interior. Me fijaba al verla saludar al público del teatro Real en su sencilla imagen, totalmente desprovista de los tics de las estrellas. Cojocaru por su talento podía ser una diva, pero su esencia nunca se lo va a permitir.

Sería injusto no reconocer que el resto del elenco estaba a su altura. La coreografía de Khan puede sorprender a los nostálgicos pero no se puede obviar su talento. Está ahí, en las vertiginosas diagonales, en armonía del conjunto y en la lectura que se desprende del lenguaje coreográfico. Los bailarines, que lo dan todo en este espectáculo, demuestran que pertenecen a una gran compañía, desde el enamorado Albrecht, interpretado por Isaac Hernández, al agresivo Hilarión de Ken Saruhashi. Un cuerpo de baile magníficamente conjuntado, una coreografía vibrante y una iluminación con la firma de Mark Henderson son grandes aportaciones al servicio de esta original Giselle.