martes, 23 de mayo de 2017

Terrassa - Spellbound Contemporary Ballet

Las Cuatro Estaciones por el Spellbound Contemporary Ballet.
Foto: Josep Guindo

El Spellbound Contemporary Ballet presentó su ballet las Cuatro Estaciones en el Centre Cultural de Terrassa, acompañado por la música en directo de la Orquesta de Cambra Terrassa 48. Con sede en Roma, la compañía fue creada por el coreógrafo Mauro Astolfi en 1994 a su regreso a Italia después de trabajar en Estados Unidos. Junto con Valentina Marini dirigen esta compañía que se ha hecho un hueco en el panorama internacional estableciendo colaboraciones en todo el mundo y actuando en los principales teatros y festivales internacionales.

Carolina Masjuan

Las Cuatro Estaciones. Foto: Josep Guindo
Las cuatro estaciones, con la música en directo de la Orquesta Cambra de Terrassa 48

‘Mis cuatro estaciones viven fuera y dentro de un espacio pequeño que se levanta, se desplaza y que es asfixiante a veces pero que también cura, une y protege. Parece una casa pequeña pero es un barco, un árbol, un espacio misterioso desde donde se pueden apreciar los cambios de estación, un lugar donde eres testigo del ciclo de la naturaleza.

Mauro Astolfi, coreógrafo.

Una reconoce no estar muy predispuesta a acudir a propuestas de ballet contemporáneo últimamente. Varias decepciones en los últimos años, incapaz de conectar con lo propuesto o incapaz de encontrar estímulos y/o sentido a espectáculos que además estaban muchas veces acompañados por falta de técnica, me hicieron desistir en el empeño.

Las Cuatro Estaciones. Foto: Josep Guindo
Por descontado que hay buenas propuestas de este estilo, el Grec del año pasado y el Liceu de este año así lo han demostrado, pero el riesgo existe, sobretodo si el proyecto no viene avalado por un nombre reconocido y/o una compañía de prestigio y ante la duda, se opta por no hacer el sacrificio que siempre supone un desplazamiento y dedicarle un cierto tiempo, bien escaso que no se quiere desaprovechar, a algo que a priori no atrae lo suficiente. 

Pero la de Terrassa fue una propuesta a la que nos alegramos de haberle dado una oportunidad. No excenta de puntos débiles -como una duración algo excesiva y algunos pasajes algo repetitivos, como la misma música cuando no era la magnífica obra de Vivaldi- al empezar la danza se comprueba que quienes están en escena son bailarines. Bailarines con una buena técnica clásica, trabajada y mantenida, que les permiten giros veloces, buenas elevaciones y saltos perfectos. La troupe italiana convence y satisface.

La coreografía bebe de las fuentes de Kylian, de Jorma Elo y de otros coreógrafos reconocidos pero con un sello distintivo. Los brazos girando como aspas de molino a un ritmo vertiginoso, trabajo de duos, trios y partes corales donde la simetría da al conjunto una entidad fácilmente observable.

Las Cuatro Estaciones. Foto. Josep Guindo
Como único atrezzo un cubo, casa, recinto, por el que los bailarines, aparecen, desaparecen suben, bajan, escalan y mueven ellos mismos en función de lo que se quiera representar y todo ello ayudado por unos efectos visuales acertados y atractivos que nos van llevando al desarrollo de la "historia" si más no, a nivel estacional.

Hay un paso a dos, entre un bailarín y una bailarina proyectada en el cubo que se esfuma de forma suavemente impactante tras un dulce beso o un ligero contacto. Una y otra vez aparece ella y la espera él para desaparecer siempre en la nada. Bonito fragmento.

Las Cuatro Estaciones. Foto: Josep Guindo
Otro momento a remarcar es el tango que sorprende entre "Verano" y "Otoño". Las parejas bailongas se van formando saliendo del cubo y bailan apasionadamente y con estilo a ritmo de la música porteña.

El acierto de contar con música en directo cuando se trata de los fragmentos de las Cuatro Estaciones de Vivaldi que da nombre a la pieza, interpretada además con brío por la Orquesta Cambra Terrassa 48, contribuye a que salgamos satisfechos y convencidos.

Otra vez más un gran bravo a Terrassa. Una programación abierta a todos los estilos, buscando siempre propuestas de calidad aptas para satisfacer diversos paladares. Una visita que siempre vale la pena además de para disfrutar de los espectáculos, también para disfrutar de las exposiciones que se presentan en el recinto. Magnífica la serie de dibujos de Pilarín Bayés que abarca el largo recorrido de la artista. Interesante muestra del trabajo de la escultora Marta Moreu y exposición fotógrafica y de carteles de la Fira Modernista de Terrassa. Un placer para los sentidos y otro motivo más para acudir a la ciudad Vallesana.

Bailarines y músicos en los saludos finales.
Foto: Josep Guindo
Orquestra de Cambra Terrassa 48

La Orquestra de Cambra Terrassa 48 es una formación estable especializada en el repertorio escrito para cuerdas. Fundada en su forma y filosofía actuales el año 2000, el conjunto ha dado un gran impulso y difusión a la música para formación de orquesta de cuerdas con unos programas que combinan una gran investigación y proximidad.

La formación terrassenca ha realizado conciertos por toda la geografía catalana y por España, ha colaborado en importantes producciones sinfónico-corales y ha realizado grabaciones para los sellos Ars Armónica, Ma de Guido, la Corporación Catalana de Radio y Televisión y por el Centro Robert Gerhard entre otras.

jueves, 18 de mayo de 2017

Joaquín Cortés triunfa en el Tívoli con Esencia




Este domingo, 21 de Mayo, Joaquín Cortés pondrá el broche final a su exitosa actuación en el Teatro Tívoli de Barcelona. El estreno de Esencia tuvo lugar el pasado día 11, logrando un rotundo éxito.
Cristina Ribé
Tras tres años de ausencia de la Ciudad Condal y de los escenarios en general, Joaquín Cortés ha vuelto al Teatro Tivoli de Barcelona con un espectáculo, Esencia, en el que ahonda en su pasado ofreciendo al público una visión muy particular de lo que ha sido su vida hasta el momento actual. Con su estilo más libre y profundo, el creador  nos deleita con su taconeo y su fantástico baile flamenco, lleno de fuerza, simpatía y   carisma. En plena madurez, el bailaor cordobés nos hizo vibrar y disfrutar. En esta nueva producción de Cortés no faltan apuestas arriesgadas  y llenas de delicadeza, entre ellas, una variación con las bailarinas yaciendo en el suelo con los torsos desnudos. Suaves y sensuales movimientos  de gran belleza visual que unidos al juego de luces y la visión de los músicos al fondo del escenario ofrecen al público momentos de gran intensidad.

Siempre innovador, Joaquín entremezcla el flamenco con otras disciplinas danzarías, lo que produce un efecto moderno y actual de todo el espectáculo. Nicolás Rambaud lo enriquece con su aportación contemporánea ejecutada con arte y energía.

Cabe mencionar también la gran calidad de músicos, cantaores y bailarinas que, junto a este bailaor universal, convierten este espectáculo en un placer para el espectador.
Esencia  es un regalo para ustedes”, afirmó el bailarín con indisimulada emoción.

 Gracias, Joaquín, lo aceptamos gustosos y encantados.




jueves, 11 de mayo de 2017

Josep Aznar - Fotógrafo de Danza

Josep Aznar en su estudio

Con gran consternación nos hemos enterado de que Josep Aznar nos dejó el pasado martes. Referente no sólo en Cataluña sino en toda España, Josep era muy respetado y querido en todo el entorno de la profesión y aficionados. Los que tuvimos la suerte de tratarle, aún no nos hacemos a la idea de que él ya no esté entre nosotros.

Carolina Masjuan

En Ballet y más nos hicimos eco de algunas de sus exposiciones http://criticasballetymas.blogspot.co.uk/2015/03/exposicion-del-fotografo-de-danza-josep.html y publicamos muchas de sus fotos 

Enlazamos el artículo publicado hoy en el periódico El Pais por Carmen del Val en su memoria. http://cat.elpais.com/cat/2017/05/10/cultura/1494447384_606625.html 

Descanse en paz.


lunes, 8 de mayo de 2017

"Dancing Beethoven" de Arantxa Aguirre

Cartel de "Dancing Beethoven"

Por fin llegó a Barcelona "Dancing Beethoven" de Arantxa Aguirre. Se han dicho ya tantas cosas y tan acertadas, tan bonitas, tan inspiradas, sobre este documental que parecería que cualquier nuevo comentario sería ya superfluo, pero una no puede evitar aportar su pequeño granito de arena. Y es que sales tan admirado, conmovido pero a la vez exultante y esperanzado, que si estás habituado a escribir no puedes más que dejar fluir las palabras para intentar plasmar tus sentimientos.

Carolina Masjuan

El día del estreno en Barcelona, lo vivimos con un grupo de muy queridos amigos, como una gran fiesta. Al final, confesamos sin pudor esas lágrimas que habíamos vertido en varios momentos y no nos cortamos con nuestra necesitad de aplaudir entusiasmados al final, para liberar la adrenalina acumulada ante la emoción que la obra nos inspiraba.

El Béjart Ballet Lausanne y el Ballet de Tokio
¡Hay tantas cosas en esos apenas noventa minutos que nos hacen reflexionar!, ¡tantos aspectos de la vida, sus miserias y sus maravillas, que nos son transmitidas! Los humanos y sus conflictos, el bien y el mal,... El espíritu que unía a Beethoven y Béjart y que une también a Gil Roman, Zubin Metha y a todos los involucrados en la magnífica obra, la fraternidad, el enriquecimiento que se obtiene a base de sumar diferencias culturales.

Emocionan esos silencios que invitan a la reflexión, la desolación de un paisaje nevado con un árbol solitario y desnudo cuando nos sacude el número de suicidios en una sociedad tan avanzada; ese mar, partícipe involuntario de la tragedia cuando alguien tan feliz y positivo como el gran Zubin Metha se indigna ante el conflicto de Siria e Irak. Ese mar que nos acerca y nos separa, fuente de vida pero también de muerte.

Y están, claro, los desafíos del montaje de una obra inmensa, las dificultades y situaciones inesperadas que surgen en una profesión tan sacrificada como es la del bailarín. Los momentos compartidos de dolor y de alegría por tantos artistas participantes en el proyecto. Decisiones difíciles, sudor, esfuerzo, .... 

Como difícil debe ser enfrentarse a una tarea como la de la directora del documental, debiendo inevitablemente sacrificar secuencias preciosas a favor de otras, como por ejemplo dar cabida a esos momentos de reflexión de los entrevistados, respetar sus pausas buscando las palabras adecuadas, que nos los hacen más humanos y cercanos. Ese emotivo fragmento en que la maravillosa Elisabeth Ros ensaya su solo y, suavemente, dejamos de oír la música para verla en movimiento como habríamos querido que la pudiese haber visto Beethoven ¡qué bonito! ¿quien sabe? tal vez allí donde esté pueda emocionarse y disfrutarla en comunión con tantos afortunados que hemos tenido ocasión de visionarlo.

El Bájart Ballet Lausanne y el Ballet de Tokio
en la Novena Sinfonía de Beethoven
No hemos podido disfrutar del espectáculo en directo pero gracias a Arantxa lo hemos vivido intensamente y en otra dimensión. Una segunda visión, algo más de una semana después del estreno, esta vez acompañada por una joven bailarina de once años, que también salió emocionada, permitió profundizar más en algunos aspectos de los muchos que se apuntan.

La sala con un muy buen aforo a pesar de la soleada y apacible tarde Barcelonesa y, de nuevo, aplausos espontáneos del público asistente... acabas, también, como comenta Malya, esperanzado…. al ver esa reacción del público y al constatar como el boca a boca funciona.… Te gustaría poder gritarlo a los cuatro vientos, que nadie se lo pierda, que necesitamos trabajos así, que el mundo los necesita.


Muy feliz de que Barcelona, como también ha sido en Madrid, en Estocolmo, en Nueva York, en Bruselas, en Tokio, en Alemania y en todas partes, haya funcionado tan bien este documental. Todavía están a tiempo, hasta este jueves. ¡No se lo pierdan!


jueves, 27 de abril de 2017

Spartacus en la Ballet Festwoche de Munich


 
Osiel Gouneo en el rol de Spartacus (Foto: Wilfried Hoesln)

La Bayerisches Staatsballett representó Spartacus el día 8 de Abril en el Nationaltheater  de la ciudad alemana de Munich, siendo una de las programaciones estrella del Festival.  Considerada la obra más importante del compositor Aram Khatschaturjan, se estrenó en el escenario del Teatro Kirov de San Petersburgo el 27 de diciembre de 1956 con coreografía de L. Jacobson y escenografía de V. Jodasevich.  


Cristina Ribé
Estoy trabajando con un sentimiento de enorme excitación creativa”, escribió su autor en la primera página del Ballet Spartacus  en Julio de 1950. En la última página , remarcó: “El trabajo de Spartacus ha durado tres años y medio, he trabajado principalmente en verano. En total dediqué 8 meses…”.

Cuando Khatschaturjan escribió este libretoera ya un artista maduro, consagrado, artífice de grandes y remarcables obras. Decidió viajar a Italia. Allí estudió grabados antiguos, bajo relieves, esculturas, vio construcciones originales romanas, arcos del triunfo, el Coliseum. Visitó en varias ocasiones los lugares que, en su momento, Spartacus y los otros gladiadores y esclavos habían habitado y vivido. El autor evocó las imágenes de esos lugares 2000 años atrás y poco a poco la historia fue apareciendo en su mente.

Asimismo, el tema de Spartacus era de un gran valor en el marco de la ideología soviética por representar al jefe de la revuelta de los esclavos gladiadores que en la antigua Roma, y como si de un proletariado que se revela se tratara, se levantan contra un orden económico injusto. Flavia y Spartacus no solo luchan contra la injusticia, la vanidad y el vicio, sino que, sobre todas las cosas, tratarán de preservar el amor que los une, fracasando en el levantamiento contra Roma.
Cuerpo de baile del Bayerisches Staatballett (Foto: W.H.)

Khatschaturjan tuvo muchas dificultades durante la creación del ballet, una de las más importantes la música, pues no existía una propia de la época que le pudiera orientar o que él pudiera adaptar. En los tiempos de la revuelta de Spartacus, Roma era un estado multinacional, así que no ha trascendido un tipo de música característico de entonces.

El ballet está escrito en lenguaje moderno, aplicando métodos contemporáneos de manera musical y teatral. Los principales personajes tienen repetitivos y específicos temas musicales para cada uno de ellos y el tema primordial es Roma y la opresión de los esclavos .
Las raíces armenias del autor están presentes en toda su producción lo cual confiere su característico color e inconfundible ímpetu rítmico a su música, particularmente en Spartacus adquiere nueve fuerza y un sonido altamente trágico.

El Spartacus de Yuri Grigorovich 

El coreógrafo aceptó el reto de variar la coreografía original de esta obra y realizó grandes cambios que le dieron un valor añadido. Eliminó personajes, dejó como únicos protagonistas a Spartacuss, Flavia, Graso y Egina, simplificó la recargada escenografía y convenció a Khatschaturjan para que reelaborara su música. Este realizó un gran número de cortes y cambios importantes en la secuencia de los números musicales, y finalmente Grigorovich organizó la trama en torno al tema de la rebelión y el destino heroico de Spartacus.

“La esencia del arte reside en su capacidad para emocionar al público, en su elemento espectacular, en sus reflexiones sobre la vida y las pasiones. En el arte, el racionalismo es, según mi punto de vista, sinónimo de limitación. La danza es la emoción del pensamiento y el pensamiento del sentimiento", afirmó Grigorovich.
La mentalidad creativa de Khatschaturjan sigue exactamente ese patrón. El secreto del tremendo impacto de su música reside sobre todo en su pasión, en su gran fuerza emocional. No hay en ella sentimientos a medias ni pasiones a medias, todo tiene significado, todo resulta vivido. Es arte heroico-romántico, arte de grandes dimensiones, con personajes valerosos que no muestran el menor indicio de afectación o infantilismo. La sinceridad y espontaneidad son dos de los rasgos más importantes del compositor”   Yuri Grigorovich

La interpretación del Bayerisches Staatsballett 

En su primer año como Director Artístico del Bayarisches Staatsballett, Igor Zelensky, ha conseguido impactar al exigente público de Munich con la elección de magníficas  producciones, la mayoría difíciles de ver incluso en Alemania.
La que nos ocupa, Spartacus, resultó un éxito rotundo. Al excelente cuerpo de baile de la compañía hay que añadir las extraordinarias actuaciones de sus roles principales.
Egina  (Ksenia Ryzhkova), llena de fuerza y potencia contrasta a la perfección con la dulce Flavia (Ivy Amista) , ésta es la sufridora compañera del héroe. Su papel es más de refugio que propiamente de amante. El único punto fuerte de su personaje es el velatorio final, su actuación estuvo llena de dramatismo y gravedad  ( la música de Khatschaturjan ayuda enormemente).
Jonah Cook y el cuerpo de baile del Bayerisches Staatballett (Foto: W.H.) 
Craso ( Jonah Cook), posee el poder de Roma, él representa al Imperio opresor, un antagonista dancístico realmente fuerte para Spartacus . El orgullo, la prepotencia, brotan de todos y cada uno de sus pasos, de sus saltos…. Él está por encima de todo y de todos. Joven bailarín en su primera temporada en el Bayerisches Staatballett y con un gran y prometedor futuro.
Osiel Gouneo, Spartacus, extraordinario especialmente en sus giros eternos y sus fantásticos saltos, sin duda  fruto de la técnica de la Escuela Cubana que él domina a la perfección . Tan pronto se muestra fuerte, valiente, el líder y héroe de  multitudes, como  tierno y sensible con su amada, especialmente en el bellísimo pas de deux . Esta también es su primera temporada en Munich y no podía haber empezado con mejor actuación.

Argumento

Primer Acto
Spartacus crucificado y moribundo recuerda los principales momentos de su vida: su esclavitud, alzamiento y fuga después del forzado asesinato de su amigo y compañero el Africano.

Segundo Acto
Spartacus y su ejército atacan la ciudad.  Craso, el capitán romano, está celebrando una orgía y es asaltado de improviso por el ejército de rebeldes comandado por Spartacus, que obliga a huir a todos los romanos.

Tercer Acto
El ejército de Spartacus parece ganar la batalla pero las tropas romanas se recuperan y confieren un duro golpe a los esclavos. El líder, viéndose perdido, se despide de su amada Flavia, antes de que ella consiga escapar.

Epílogo
Nos remite al comienzo del Ballet. Se ve la Via Apia sembrada de cruces y a Flavia, dolorida por la muerte de su amado, llorando por la libertad perdida.
                                              


domingo, 23 de abril de 2017

«Diosas y Diablesas» Maria Alexandrova y Blanca Li

Maria Alexandrova y Blanca Li.
Foto: Josep Guindo

Un dúo de bailarinas acompañadas por unos espectaculares efectos visuales, una magnífica iluminación y un vestuario divino, nos sedujo la noche del viernes en el Teatre Auditori de Sant Cugat. Son diosas, son diablesas, son mujeres que bailan, son Blanca Li y Maria Alexandrova, poder femenino trasmitido a través de la danza.

Carolina Masjuan

Este espectáculo fue creado para el Théâtre des Champs Elysées y se estrenó en París el 22 de diciembre de 2015. Llega por tanto ya rodado a España donde después de Sant Cugat se podrá ver en el Centre Cultural de Terrassa y en Madrid, en los Teatros del Canal.

Blanca Li. Foto Josep Guindo
Blanca Li, granadina de cincuenta y tres años, formada en la cultura árabe-flamenca, en danza moderna en Nueva York (Graham, Hip-Hop, …) y en gimnasia (fue miembro del equipo de gimnasia rítmica español) es una coreógrafa multifacética que ha trabajado con artistas muy diversos desde Pedro Almodovar a Beyoncé pasando por diseñadores como Azzedine Alaïa o Stella McCartney, quienes, junto a Jean Paul Gaultier y Sophie Théallet, firman el impresionante vestuario. Talentosa y polifacética, con la curiosidad siempre alerta, es bailarina, coreógrafa, directora y realizadora a la vez. Su carrera se ha desarrollado en Francia donde tiene la sede su compañía desde 1993. 24 años después, la compañía está totalmente posicionada como una de las compañías independientes en la escena contemporánea francesa e internacional y ha presentado más de una quincena de creaciones.

Maria Alexandrova, de treinta y ocho años, es conocida por los balletómanos españoles sobretodo gracias a las retransmisiones de ballets en cine desde el Bolshoi, compañía a la que se incorporó en 1997 donde es bailarina principal desde 2004. Lleva por lo tanto veinte años reinando en uno de los templos indiscutibles del ballet clásico. Admirada y querida hasta el punto de que la misma Tamara Rojo la definió como una de las mejores bailarinas del mundo en ocasión de una Gala en la que compartieron escenario en el Teatro Real de Madrid, Maria confesó que nunca hasta ahora, había bailado una coreografía creada por una mujer.

Maria Alexandrova. Foto: Jordi García (Local Press)
Cuando Blanca Li empezó a trabajar en esta creación tuvo claro que quería trabajar con una bailarina clásica, entonces recurrió a Brigitte Lefèvre, ex directora del Ballet de la Ópera de París, para que le recomendara a alguien y ella la puso en contacto con Maria Alexandrova.

Después de unos pocos días de trabajo conjunto y a pesar de no poder apenas comunicar con palabras, dado que Maria habla poco inglés, tuvieron claro que se entendían muy bien, no había apenas necesidad de hablar ya que aunque parecen, y son, muy distintas, la comunión artística entre ambas funcionó de maravilla, las unía algo muy fuerte, ese poder femenino que ambas poseen y transmiten, cada una a su manera.

El montaje, evocando el poder de las higueras mitológicas, se desarrolla a lo largo de doce secuencias en las que las dos artistas suman esfuerzos y dan forma a uno de los espectáculos más vibrantes de sus carreras.

Cuando se abre el telón sobre un fondo traslúcido como de cortina a rayas, no tienes claro si se trata de una filmación o si realmente la bailarina está en escena. Sí, lo está, Maria Alexandrova nos cautiva con un solo impresionante, control absoluto, bellas formas que van cambiando en un cuerpo perfecto, elástico, armonioso, fuerte. Cuerpo de mujer, de bailarina, de diosa o de diablesa, altamente seductor.

Maria y Blanca. Foto: Josep Guindo

Los dúos y solos se suceden en secuencias rápidas, aunque repetitivos nunca cansinos, porque es tal la magia, el poder, la seducción, que desprenden ambas artistas, arropadas por una preciosa música y una escenografía atractiva y atrevida pero que nunca distrae de lo esencial, que con ellas y su movimiento, el tiempo pasa volando.

Vestidas en blanco y negro de forma alternativa, una es la diosa y otra la diablesa, bailan al unísono, o ligeramente desiguales, una de frente, otra de espaldas, dos caras de una misma moneda, o dos monedas distintas. Del blanco y negro se pasa al color, vestidos vaporosos que siguen bailando con ellas, bailando gracias a ellas, baile siempre poderoso y exquisito.

Maria Alexandrova. Foto: Josep Guindo
Dos puntos álgidos del espectáculo son dos solos, el de Blanca con un vestido rojo que firma Alaïa, con un sobre-vestido con mucho vuelo y que, imaginando lo que debe pesar, una no puede más que admirar, de nuevo, la fuerza de esta mujer en una danza donde la bailarina deja fluir su esencia más andaluza. Precioso.

Y el de Maria, con otro vestido creado por y para la danza, que baila con ella, cuando en un alarde de demostración técnica clásica, con una clase apabullante y sin ningún fuego de artificio innecesario, toma la escena con sus puntas firmes, veloces, sus líneas exquisitas, dibujando en el aire figuras efímeras.

Sí, los vestidos suponen otro de los elementos significativos del espectáculo. El vestido transmite la esencia de lo que se quiere contar y se adapta en cada momento al rol específico de la bailarina.

Al final, también el pelo se une a la danza y ambas, con sus largas melenas desplegadas en todo su esplendor, bailan con él en un ritmo más desenfrenado, colofón perfecto a un espectáculo poderoso, vital, elegante y seductor.

Gracias una vez más a Sant Cugat y Terrassa por una programación inteligente, variada, capaz de satisfacer distintos paladares y siempre con propuestas de altísimo nivel.

Blanca Li. Foto: Josep Guindo
Ficha Técnica :
Dirección artística y coreografía :  Blanca Li
Bailarinas :  Maria Alexandrova, Blanca Li
Música:  Tao Gutierrez con Enrico Barbaro, Gherardo Catanzaro, Carlos Koschitzky y dirección de Carlos Martin
Decorados: Pierre Attrait
Videografía:  Charles Carcopino
Iluminación:  Caty Olive
Vestuario : Azzedine Alaia, Jean-Paul Gaultier, Stella McCartney, Sophie Théallet

jueves, 13 de abril de 2017

Mayerling: Una joya en la Balletwoche 2017


 
Sergei Polinun (Foto: Wilfried Hoesl)
En el marco de la Balletwoche 2017, el Moskow Stanislavsky Ballet,  presentó  los días 6 y 7 de abril, en el Teatro Nacional de Munich (Alemania) la esperada producción, Mayerling, una de las joyas del  Festival, protagonizada en sus principales roles por  Sergei Polunin y Natalia Somova.


Cristina Ribé
El ballet se concentra en la figura del Príncipe Rudolf magníficamente representada por Sergei Polunin. Es uno de los papeles más exigentes del repertorio clásico masculino. Incluye siete pasos a dos con seis bailarinas diferentes y varios solos, a los que se añade una interpretación que requiere estados de ánimo muy distintos. Polunin interpreta a la perfección la relación de odio con su mujer; la relación edípica con su madre con la que muestra una gran debilidad; la ambigua relación con su ex-amante; el entusiasmo y la pasión con María su último gran amor. Asimismo, su adicción a las drogas y el aturdimiento provocado por éstas, las cefaleas debidas a la sífilis y su obsesión con la muerte: él quiere morir pero no solo.
Excepcional la actuación de Sergei Polunin en el rol de un personaje con innumerables aristas psicológicas.

Kenneth McMillan, un coreógrafo rompedor

El gran coreógrafo inglés tuvo una muerte tan dramática como muchos de  protagonistas de sus obras. Murió entre bambalinas mientras se reponía Mayerling el 29 de octubre de 1992. Su legado en el ballet es indiscutible. Estableció una nueva forma de crear ballets con un lenguaje sin secretos y una exposición casi morbosa de situaciones reales que, hasta ese momento, no se veían en un escenario: sexo, violaciones, suicidios, drogadicción… presentado así, en crudo, como la vida misma.
No le faltaron detractores, pero eso no le disuadió. Siguió esa línea creativa, con la que tal vez se liberó de sus fantasmas de la infancia mientras creaba los más bellos pas de deux de la historia del ballet del siglo XX.
Su compañera durante más de 20 años, Devorah MacMillan, posee la custodia de los derechos de todas sus obras y vela cuidadosamente por todas ellas. Según sus propias palabras, “Kenneth era como un canal a través del cual las cosas surgían. No era particularmente analítico o capaz de verbalizar lo que estaba haciendo, y eso le ponía muy nervioso. Cada vez que trabajaba en una nueva obra parecía estar aterrorizado, en el sentido de que consideraba lo que hacía como un rompecabezas gigante para el cual tenía que encajar las piezas. Era un hombre obsesivo, altamente motivado como todos los grandes artistas, a veces, en detrimento de sus relaciones personales, porque hablamos de una personalidad muy focalizada en su propio  interés. El objetivo primordial de sus obras era incomodar al público, hacerle pensar. Reforzó el poder del ballet clásico y de su lenguaje, lo rescató de una perfección cristalizada para poder decir con él todo tipo de cosas.”

Un placer para la audiencia

El Moskow Stanislavsky Ballet cumplió las expectativas de un público entregado y fiel a las grandes piezas clásicas como la que nos ocupa. La técnica depurada y gran calidad artística de todos y cada uno de los componentes de la compañía hicieron las delicias de la audiencia que demostró con largos aplausos el éxito de la obra.
Mayerling: Su obra maestra
Kenneth MacMillan se interesó por la familia real de los Habsburgo y la desaparición del Imperio Austro-Húngaro tras la lectura de “The Eagles die: Franz Joseph, Elisabeth and their Austria” de  George Richard Marek  (1974). La historia del doble suicidio del príncipe heredero y su joven amante, María Vetsera, en el pabellón de caza del emperador Francisco José I en Mayerling (aldea cercana a Viena) en 1889, siempre ha estado envuelta en el misterio y la intriga.

Argumento

Prólogo
Entierro en el cementerio de Heiligenkreuz antes del amanecer.

I Acto
Comienza con la boda imperial entre el Príncipe Rudolf, heredero del Imperio Austro-Húngaro (Sergei Polunin) y la Princesa Estefanía de Bélgica (Anastasia Limenko), en cuya fiesta el novio no deja de flirtear con otras mujeres y en especial con María Vetsera (Natalia Somova) que ha sido introducida por la Condesa Larisch (Anastasia Pershenkova)  (ex -amante del príncipe), frente al estupor del resto de invitados. La atracción es mutua, pero son interrumpidos por cuatro oficiales húngaros que buscan el apoyo del joven príncipe a su causa política separatista.
Rudolf visita a su madre en su habitación mientras su mujer le espera en sus aposentos preparándose para la noche de bodas. Ya en la habitación nupcial, Rudolf aterroriza a su esposa con un cráneo y un revólver y termina forzándola.
Sergei Polinun y Natalia Somova (Foto: W.H.)

II Acto
Rudolf lleva a Estefanía a una taberna de dudosa reputación para encontrarse con Mitzi Caspar (Oxana Kardash), la prostituta a la que frecuenta. Pronto se va disgustada. Rudolf se queda acompañado de su cochero Bratfisch (Saryal Afanasef) y de sus amigos los conspiradores húngaros. Hay una redada policial. Mitzi y Rudolf se esconden. Al quedarse solos, trata de persuadirla de que deberían suicidarse juntos, pero ella le rechaza. Una vez fuera de la taberna Rudolf se encuentra con la condesa Larish que le presenta de nuevo a María, en un encuentro cuidadosamente ideado.
En la siguiente escena, María está contemplando un retrato de Rudolf cuando llega la condesa de visita a su casa y , tomando una baraja de cartas, le predice que pronto sus sueños se harán realidad. María le da una carta para Rudolf.
Durante la celebración del cumpleaños del emperador en el palacio, donde toda la corte está reunida (incluida la archiduquesa María, madre del emperador) y una embarazada Estefanía, la emperatriz Isabel le ofrece abiertamente a su esposo un retrato de Katerina Schratt, su amante, que está a su lado y luego, durante los fuegos artificiales, ella busca la atención de su amante, el coronel “Bay” Middleton. Todo esto lo ve Rudolf con amargura e ira. La condesa le entrega la carta de María.
Estando el príncipe en su habitación, aparece María y se destapa la pasión y el deseo entre ellos.

III Acto
Se abre con una cacería real con todos los miembros de la corte. Al príncipe Rudolf se le dispara el arma matando a un caballero que se encontraba muy cerca de su padre… el emperador Francisco José empieza a  temer por su vida.
Rudolf está en su apartamento, se ha inyectado morfina. María se reúne con él y éste le pide que mueran juntos. Ella accede.
El conde Hoyos y el príncipe Felipe se reúnen en el Pabellón de caza con Rudolf, después de beber unas copas se despiden de él. Aparece María. Hacen el amor apasionadamente y finalmente él  la dispara  y luego a sí mismo.

Epílogo
El cuerpo sin vida de María es arrastrado al ataúd y es enterrada antes del amanecer.