miércoles, 23 de mayo de 2018

Gala «Ballarins Catalans al Mon» en Terrassa

Adela Ramírez y Aitor Arrieta en El Corsario.
Foto: Josep Guindo

Las tardes del sábado 19 y domingo 20 de Mayo pudimos disfrutar del talento de algunos de nuestros bailarines emigrantes forzosos. Una genial iniciativa del Centre Cultural de Terrassa, con dirección artística de Adrià Fornés y Marisa Yudes, para que ellos pudieran bailar en casa y su público disfrutar de su arte sin necesidad de tener que desplazarse al extranjero.


Carolina Masjuan

Nosotros vimos la función del domingo, la única que contó con la presencia de David Yudes que el día anteior bailaba con su compañía, el Royal Ballet de Londres, en la nueva producción de El Lago de los Cisnes de Liam Scarlett recientemente estrenada.

David Yudes en Gopak.
Foto: Josep Guindo 
Era muy necesario emprender una iniciativa de estas características. Aunque ésta no ha sido la primera vez que se han reunido bailarines catalanes que bailan en el extranjero, sí que es la primera vez que se puede disfrutar de tantos de ellos juntos en escena. En el Certamen Internacional de Danza de Catalunya que organiza Gina Rigola, ya habíamos visto a Adela Ramírez, a Ada González o a Alba Nadal. También Ibstage, bajo la dirección de Leo Sorribes, nos trae cada verano a una gran estrella catalana emigrada, como las mismas Alba y Ada o el joven Martí Fernández Paixà (lean acerca de su estreno como Colás en La Fille Mal Gardée con el Ballet de Stuttgart aquí) y David Rodríguez el bailarín gerundense de la Gauthier Dance de Stuttgart organizó el año pasado una gala de bailarines de su tierra en la localidad de Bescanó (este año repite en Gerona a principios de Septiembre ¡no se lo pierdan!).

Pero en esta ocasión Adrià Fornés, director del Centre Cultural de Terrassa no ha dudado en programar, dentro de la temporada del teatro, dos funciones para dar la oportunidad a algunos de nuestros mejores bailarines que están bailando forzosamente lejos de su tierra, de mostrar su arte para el numerosísimo público de ballet existente en Catalunya en general y en Terrassa en particular.

Hay una lista muy larga de bailarines bailando en el extranjero, empezamos a recopilarlos hace años con Joan Boix (en cuya escuela, el CDC, Ada se formó y que sigue dando muy buenos bailarines que integran buenas compañías europeas) y la hemos seguido actualizando «cazando» a todos aquellos bailarines catalanes detectados por el mundo.

Ada González y Stephan Mester en El Corsario
Foto: Josep Guindo
Son tantos, que pueden dar para muchas galas. Seguro que Terrassa, va a seguir con esta iniciativa que apoyamos totalmente. El éxito de estas dos funciones seguro que les acaba de ofrecer las armas necesarias para defenderlo.

Al final del artículo detallamos elencos, compañías y programa de la función que comentamos. Por razones de agenda sólo pudimos asistir a la del domingo pero tuvimos la gran suerte de poder ver la clase y alguna repetición, así como departir con los artistas una vez acabada la función.

Alba Nadal nos contaba como el sábado llegó de Dinamarca una hora antes de abrirse el telón sin apenas tiempo para prepararse. Todos tienen compromisos con sus compañías, es complicado conseguir los permisos de sus directores, pero bailar en casa compensa cualquier sacrificio. 

David Yudes, jovencísimo bailarín que tras ganar beca en Lausanne, así como el premio del público, integró ya directamente el Royal Ballet de Londres para pasar rápidamente a bailar papeles importantes en los ballets de una de las mejores compañías del mundo, donde cada vez va aumentando su prestigio, llegó el domingo también con muy poco tiempo para prepararse.

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en Festival de Flores
Foto: Josep Guindo
El día anterior tuvo Lago, el mismo Lago que se podrá ver en Julio en el Teatro Real de Madrid, la nueva versión de Liam Scarlett, coreógrafo residente de la compañía inglesa, que recién estrenado se ha hecho merecedor de unas críticas entusiastas por parte de la exigente y reconocida crítica de U.K.

La clase la dio el magnífico Rodolfo Castellanos, maestro en el Institut del Teatre y también reclamado por las más prestigiosas formaciones como por ejemplo el mismo Royal Ballet de Londres. Se da la circunstancia de que su hijo, Ricardo Castellanos, bailarín en el Ballet de la Ópera de Oslo, debía bailar también pero una lesión se lo impidió. Confiamos en que se recupere muy pronto y le podamos ver en una próxima ocasión.

Las repeticiones corrían a cargo de Kirill Radev, el joven bailarín ruso que admirábamos con el Ballet Imperial Ruso que nos visitaba frecuentemente y nos dio la grata sorpresa de fichar para Ángel Corella. En la compañía encontró el amor, la bailarina catalana Marta Ludevid es su pareja y establecidos en Barcelona, Kirill se dedica a dar clases y montar coreografías. 

Mar Escoda y Orión Picó en Paquita. Foto: Josep Guindo
Su talento como coreógrafo ya fue descubierto por Ángel Corella que le dio la oportunidad de montar piezas para su ballet. Obras que gozaron inmediatamente del reconocimiento de público y crítica y que le llevaron a profundizar más en ese campo que ahora mismo le lleva a coreografiar para muchas compañías y escuelas como incluso la del propio Bolshoi.

Con Ricardo lesionado se tuvo que buscar rápidamente una solución. Marisa Yudes nos contó que inmediatamente pensó en Mar Escoda, la joven bailarina que había sido alumna suya y que vino acompañada de Orión Picó, también catalán, de Tarragona. Ellos fueron los responsables de abrir cada una de las dos partes en que se dividió la gala, la primera con el paso a dos de Paquita y la segunda con las Flammes de París

Si en Paquita ambos demostraron un gran dominio de la técnica y muy buena sintonía como pareja, en Flammes de París Orión nos ofreció la bravura que exige este difícil rol. Mar por su parte, ligera y dulce hizo unas Flammes algo contenidas pero muy hermosas con unas piruetas seguras y con mucha solvencia. Los portés fueron uno de los platos fuertes de su actuación. Mar volaba en brazos de Orión segura de que su partenaire no fallaría como así fue para gran deleite del respetable. 

Aleix Martínez y Helena Balla en Camino.
Foto: Josep Guindo
Los bailarines venidos de la Compañía Nacional de Danza de Madrid, nos brindaron la parte más contemporánea de la velada. Para la primera eligieron el paso a dos de Camino, coreografiado y bailado por Aleix Mañé con Helena Balla. Con música de C. Spasiuk, los sones del acordeón sirvieron para que Aleix coreografiara un hermoso paso a dos de tintes folclóricos, muy pasional y emotivo.

Amplitud de movimientos con una gran importancia del torso, Helena Balla transmitía toda la fuerza y sentimiento de la pieza que con Aleix como magnífico partenaire, recibió un cálido aplauso.

Para la segunda parte de nuevo Aleix, esta vez acompañado por Elisabet Biosca, nos ofrecieron Extremely Close de Alejandro Cerrudo, pieza que forma parte del repertorio de la CND. Ballet elegante y sofisticado, las figuras de ambos bailarines de negro y en un entorno oscuro nos sedujeron inmediatamente.

Aleix Martínez y Elisabet Biosca en Extremely Close
Foto: Josep Guindo
Aleix integró la por entonces CND II que dirigía el recordado y añorado Tony Fabre, para luego pasar a integrar la CND titular con Nacho Duato. Elisabet salió de IT Dansa e integró la CND también con Nacho. Helena por su parte, formada en el Studio Isadora de Berta Vallribera, después de una temporada con el Ballet de Barcelona de Ángel Corella se incorporó a la CND ya con José Carlos Martínez como director.

Y llegamos a David Yudes que entró como un torbellino en escena con su solo de Gopak en la primera parte. Adrenalina en estado puro con esos saltos imposibles, esos giros rapidísimos pero siempre con una técnica depurada, limpio en sus aterrizajes, seductor y convincente. Para su segunda intervención otra pieza de bravura, el paso a dos de Don Quijote con la magnífica Rina Kanehara a la que le une una entrañable amistad a pesar de bailar en compañías distintas. Como curiosidad comentar que Rina bailó con el tutú del Quijote prestado por Tamara Rojo.

David Yudes y Rina Kanehara en Don Quijote.
Foto: Josep Guindo
Fue otro momento de gloria para el fin del segundo acto. David siempre ha comentado que su bailarín de referencia ha sido Ángel Corella, con el traje de Basilio prestado por el propio Ángel Corella ganó en Lausanne, y una viendo a David en ese paso tan celebrado del que fuera estrella del ABT y actualmente director del Ballet de Pensylvania, no puede dejar de pensar en él. Esa forma de abordar el personaje con un deje chulesco pero nunca prepotente sino pícaro, ese fantástico port de bras que Ángel daba al personaje y que David también posee y desde luego una técnica impecable, volvieron a hacer las delicias de la audiencia. 

Adela Ramirez y Aitor Arrieta en Summer Time
Foto: Josep Guindo
Rina por su parte no desmereció para nada. Segurísima en sus puntas, magníficas piruetas, buen equilibrio y bonita presencia escénica fue la Kitri ideal para el joven Yudes. David nos contó que en el Lago baila la Danza Napolitana en algunas funciones, las que tienen como Odette/Odile a Sarah Lamb. Amigos madrileños y aquellos que se desplacen al Teatro Real para ver esta producción ¡estén al loro! Como también merece la pena destacar que para la próxima temporada, David, con veintidós años recién cumplidos, debutará en el Cascanueces como soldado, cuando el muñeco se hace humano, bailando el paso a dos del final del primer acto. Su debut será el 15 de diciembre. Londres, here we go!!!!

Summer Time, coreografiado por el que fuera director del English National Ballet, Derek Deane, fue la pieza elegida por la bailarina de Terrassa Adela Ramirez para su intervención en el primer acto. Acompañada de un magnífico y elegante Aitor Arrieta, Adela nos brindo una danza fluida de gran belleza y magníficos portés. Fue un momento sublime de perfección estilística y de clase en escena.

Los brazos de Adela, según nos comentó Carme Cavaller, quien fuera bailarina solista en el Ballet del Gran Teatro del Liceu, son brazos del Maestro Magriñá, no en vano Adela salió de la escuela de la calle Petritxol que dirige Asunción Ayguadé quien fuera bailarina principal de la compañía del «Mestre».

Ada González en Spartaco.
Foto: Josep Guindo
Para la segunda parte, otra pieza de belleza y elegancia, el paso a dos del Corsario, escena de la habitación. De nuevo gran clase por parte de ambos. A Aitor le fichó Tamara de las filas de la CND y él nos confesó estar muy contento en Londres ya que bailan mucho, tienen un repertorio muy variado, viajan a menudo y además, aunque eso no nos lo dijo él, sabemos que allí ha encontrado el amor, precisamente en Rina Kanehara.

Si ya le habíamos admirado como Basilio con la CND en Sant Cugat, aquí nos sedujo completamente. Ganas de ver a estos dos bailarines con alguna de las magníficas nuevas producciones del ENB.

La preciosa Ada González, junto a su partenaire habitual Stefan Mester, abrió su participación con el Pas d'Esclave de El Corsario. Fantásticos ambos en esta pieza exigente del repertorio clásico. 

Si David me recuerda a Corella, Ada siempre me ha hecho pensar en Tamara Rojo. No solo por su físico: medudas, morenas, bonitas ambas, si no también por su personalidad: inteligentes, seguras de si mismas, luchadoras y perseverantes, pero asimismo por su forma de bailar. Una técnica sin falla, puntas de acero que se quedan clavadas sin el más mínimo titubeo, muy buen equilibrio, buenas piruetas,… una delicia verla bailar, vaya!

Ada Gonzáles y Stephan Mester en Spartaco
Foto: Josep Guindo
Y con el impresionante Stefan como partenaire no hay nada que temer. El Spartaco de la segunda parte fue otro momento de gloria con esos portés espectaculares y esas figuras que Ada nos ofreció, tan hermosas como exigentes. Ganas también de visitar Bucarest para verles con su compañía en esos roles de principal que a Ada ya le van ofreciendo allí después de haberla fichado del Ballet de Sibiu, también en Rumania, donde era la estrella principal.

Y llegó el turno de nuestra querida Alba Nadal que cerró la primera parte con el preciosos paso a dos del Festival de las Flores de Genzano de Bournonville. ¡Qué maravilla! ¡Son una joya tan preciada estos ballets de Bournonville para la compañía de la que forma parte desde hace tantos años nuestra bailarina! Ojala nuestro Liceu hubiese sabido conservar todo el legado del Mestre Magriñá como los daneses lo han hecho con el suyo. Alba nos comentaba como la técnica Bournonville tanto tiene que ver con nuestra escuela Bolera a la que el Mestre daba tanta importancia y que todos sus bailarines debían conocer y bailar. ¡Cuanto tuvimos y cuanto perdimos!

Alba Nadal en Festival de Flores de Genzano.
Foto: Josep Guindo
Pero tenemos que ser conscientes de cuanto representa tener ahora nuestro Ballet de Catalunya para reivindicar, difundir y enseñar a amar y respetar ese legado. Esa es una de las tareas que los directores artísticos de nuestra compañía se han impuesto con la ayuda indiscutible de Ángeles Lacalle y Gloria Gella, bailarinas de Magriñá y ahora maestras en la escuela y siendo asimismo Elías García, director artístico de la compañía, alumno de la que fuera pareja del Mestre María de Ávila

Mar Escoda y Orión Picó.
Foto: Josep Guindo
A ver si esta vez por fin se consigue que a nuestra compañía se la valore y ayude como merece para que siga su curso, viviendo este presente que bebe de un pasado magnífico y para que aquellos bailarines, tantos y tan talentosos que no quieran emigrar, no se vean obligados a hacerlo. Ellos lo merecen y el público ¡tanto! también.

Volviendo a Alba y a Alexander Bozinoff su magnífico partenaire, solo podemos decir que ese Festival de las Flores fue una preciosidad que permitió descubrir al público un estilo de petite batterie, de especial movimiento del torso, de pasos rápidos, que les era mayoritariamente desconocido y que pudieron admirar en dos artistas especialistas en él. Si Alba estuvo francamente deliciosa, Alexander nos dejó admirados por su ejecución de altísimo nivel. Una maravilla.

Su segunda intervención tuvo un registro totalmente distinto. El paso a dos del ballet Lost in Slow creado especialmente para Alba por el reconocido coreógrafo finés Jorma Elo que ya vimos gracias a Ibstage en la Gala del Grec del año pasado. Es una pieza que cuanto más la ves, más la valoras, decubriéndole facetas que te habían pasado desapercibidas la primera vez. Música barroca de Vivaldi y figuras barrocas son lo que te sugieren en algún momento los bailarines, magníficos, que le dan además una interpretación teatral, demostrando su versatilidad.

Orión Picó en Flammes de Paría. Foto: Josep Guindo
Bailarines de distintos estilos, distintas edades, en distintos momentos de sus carreras, pero todos con muchas ganas e ilusión al poder bailar para los suyos, familiares, maestros, amigos, todos aprovecharon la oportunidad de verles aquí y el numeroso público amante del ballet tampoco faltó a la cita. Un enorme placer haber podido disfrutar de todos ellos en una sola noche. Un gran bravo por la iniciativa, nuestra más profunda admiración al Centre Cultural de Terrassa y todo nuestro agradecimiento, ya que gracias a ellos podemos disfrutar de fabulosas veladas de danza en Catalunya.


Detallamos aquí abajo los elencos y programa completo así como un enlace a un resumen de la Gala.

FICHA TÉCNICA

Royal Ballet de Londres​ · David Yudes – baila con Rina Kanehara (English National Ballet)

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en Lost on Slow.
Foto: Josep Guindo
English National Ballet ​· Adela Ramírez - baila con Aitor Arrieta (English National Ballet)

Royal Danish Ballet ​· Alba Victoria Nadal - baila con Alexander Bozinoff (Royal Danish Ballet)

Northern Ballet​ · Mar Escoda - baila con Orión Picó bailarín freelance

Compañía Nacional de Danza​ · Helena Balla, Elisabet Biosca y Aleix Mañé

Òpera de Bucarest​· Ada Gonzàlez baila con Stefan Mester (Ópera de Bucarest)

Dirección artística: Marisa Yudes / Adrià Fornés


PROGRAMA DOMINGO 20 DE MAYO


Primera parte

Rina Kanehara y David Yudes en D.Q.
Foto: Josep Guindo
PAQUITA (Pas a dos) Ballarins: Mar Escoda i Orión Pico Coreografia: J. Mazilier Música: L. Minkus

CAMINO Ballarins: Helena Balla i Aleix Mañé Coreografia: Aleix Mañé Música: C. Spasiuk

GOPAK Ballarí: David Yudes Coreografia: Ígor Moiseyev Música: V. Soloviev-Sedoy

SUMMER TIME Ballarins: Adela Ramírez i Aitor Arrieta Coreografia: Derek Deane Música: G. Gershwin

EL CORSARI (Pas de l’Esclava) Ballarins: Ada González i Stefan Mester Coreografia: Yacobson Música: R. Drigo

FLOWER FESTIVAL (Pas a dos) Ballarins: Alba Victoria Nadal i Alexander Bozinoff Coreografia: A.Bournonville Música: M. Strebinger




Segunda parte

Adela Ramírez y Aitor Arrieta en Corsario
Foto: Josep Guindo
PARÍS EN FLAMES (Pas a dos i variacions) Ballarins: Mar Escoda i Orión Pico Coreografia: V. Vainonen Música: B. Assafiev

EXTREMELY CLOSE Ballarins: Elisabet Biosca i Aleix Mañé Coreografia: Alejandro Cerrudo Música: P. Glass/ D. O’Halloran

SPARTACUS (Pas a dos) Ballarins: Ada González i Stefan Mester Coreografia: Yuri Grigorovitx Música: A. Khatxaturian

EL CORSARI (Bedroom scene) Ballarins: Adela Ramírez i Aitor Arrieta Coreografia: M. Petipa Música: R. Drigo

LOST ON SLOW (Pas a dos) Ballarins: Alba Victoria Nadal i Alexander Bozinoff Coreografia: Jorma Elo Música: A. Vivaldi

DON QUIXOT (Pas a dos, tercer acte) Ballarins: David Yudes i Rina Kanehara Coreografia: M. Petipa Música: L. Minkus





domingo, 20 de mayo de 2018

El triunfo de La fille mal gardée


Martí Paixà en el debut de Colas (Foto: Stuttgarter Ballet)



El pasado 22 de Abril, el bailarín español Martí Fernández Paixà, solista en el Ballet de Stuttgart, debutó en el rol de Colas, en la Opernhaus de Stuttgart. Metido en la piel del apuesto y joven labrador de La fille mal gardé, Martí no sólo bordó su papel y enamoró a Lise (Angelina Zuccarini) sino que también se ganó al público.

Lola Ramírez

Pocas horas antes de salir a escena, Martí me había confesado que estaba nervioso, no sólo porque este iba a ser su debú como Colas, el personaje principal de La Fille Mal Gardée, sino porque en la platea iban a estar dos personas muy importantes para él: sus padres. Todo era grandioso ese luminoso 22 de abril, desde el fantástico ballet de Ashton hasta el incombustible y magnífico teatro construido por el aclamado arquitecto Max Littmann en 1909.

La Opernhaus es uno de esos grandiosos edificios en los que uno se hunde en un cómodo asiento de platea y se dispone a disfrutar con todos los sentidos. Curiosamente esta precioso teatro, -en tiempos llamado Gran Casa- que tiene 1404 asientos salió prácticamente indemne de los bombardeos de la II Guerra Mundial. No tuvo la misma suerte el teatro contiguo, entonces llamado la Pequeña Casa, que fue totalmente destruido hasta que años más tarde con ese indiscutible tesón que tienen los alemanes, lo hicieron resurgir de las cenizas. La Pequeña Casa se llama hoy el Schauspielehaus y está construido en un mármol blanco que contrasta con la piedra de la Ópera.

El pasado 22 de abril en la Opernhaus no había un hueco libre para presenciar el romántico ballet coreografiado por Frederick Ashton y estrenado por el Royal Ballet el 28 de enero de 1960. En esta ocasión los encargados de poner en escena La fille mal gardée eran los integrantes del Stuttgart Ballet, dirigido por Reid Anderson e interpretado en sus principales papeles por Martí Fernández Paixà, (Colas) y, Angelina Zuccarini (Lise).

Ambos protagonistas tuvieron una magnífica interpretación, una técnica depurada y una credibilidad que traspasaba el escenario. Martí seductor y galante y Angelina una deliciosa enamorada. Cabe destacar también la actuación de Fabio Adorisio, quien también hizo su debut en el papel de Simone, la madre de Lise y, nadie diría que debutaba, más bien todo lo contrario. Adorisio provocó en más de un momento las carcajadas del público ante la visión de una madre tan empeñada en dominar a una indominable hija que la burlaba al mínimo despiste.

Angelina Zuccarini y Martí Fernández Paixà (Fotos: S.B.)
Un secreto por descubrir

Viendo La fille mal gardée uno entiende perfectamente que esta haya sido la obra que mayor disfrute proporcionó a Frederick Asthon, su creador. El coreógrafo y bailarín inglés lo pasaba fatal cada vez que estrenaba un ballet, tanto es así que en muchas ocasiones el exceso de nervios le hacían caer enfermo. Sin embargo,  el ballet de Fille que  coreografió en un tiempo récord, le hizo sentir muy feliz. Obtuvo con este ballet un éxito inmediato y sin precedentes, muy superior al logrado con otras obras que le habían ocupado mucho más tiempo. Son muchos los críticos que han tratado de encontrar el secreto del éxito de esta  sencilla historia de amor, en la que la vida campesina, la recogida de la siembra y la alegría de los jóvenes ha atraído y sigue atrayendo a un público sin edad, niños, jóvenes, adultos y mayores. Todos disfrutan y aplauden a rabiar, cada vez que Lise burla a su madre, se deja cortejar por su flamante enamorado o baila con sus amigas y amigos. Lo cierto es que se trata de un ballet para entregarse al mundo de los sueños y durante dos horas olvidar que ahí fuera, en el mundo real nada es tan idílico.

La Fille Mal Gardée

Coreógrafo Frederick Ashton
Música Ferdinand Hérold/John Lanchbery
Libreto Jean Dauberval
Escenografía y vestuario Osbert Lancaster
Iluminación Mariella von Vequel, Jean-Pierre Gasquet
Ensayos Andria Hall, Jane Elliot, Yseult Lendvai, Thierry Michel
Estreno 28 de enero de 1960 en el Royal Ballet de Londres
Estreno por el Stuttgart Ballet  12 de Mayo de 2000

Reparto
Martí y cuerpo de baile

Lise…. Angelina Zuccarini
Colas … Martí Fernández Paixà *
Simone…. Fabio Adorisio *
Alain ……. Alessandro Giaquinto
Thomas, un rico propietario de bodega… Matteo Crockard-Villa
Gallo…. Shaked Heller
Flautista…. Shaked Heller
El notario del pueblo… Christopher Kunzelmann
Su escribano… Cédric Rupp
Amigas de LIse… Rocío Alemán, Daiana Ruiz, Veronika Verterich, Alicia García Torronteras, María Andrés Bertoret, Fernanda de Souza Lopes, Elisa Ghisalberti,
Paula Rezende
Amigos de Colas… Alexander Mc Gowan, Flemming Puthenpurayil, Adrian Oldenburger, Kieran Brooks, Timoor Afshar, Noan Alves
Gallinas… Aina Oki º, Alessia Petrosino º , Noemi Boisnon º, Karen Chambers º
Granjeras y granjeros… Cuerpo de baile

*Debutante en el rol
*Alumnos y alumnas de la Escuela John Cranko



jueves, 3 de mayo de 2018

Festival de Ballet en Munich

Ksenia Ryzhkova y Ballet Teatro Ópera de Munich (Foto: Wilfried Hösl)

Un año más, la ciudad de Múnich acogió con orgullo la BallettFestwoche, un festival único en su género, que se ha desarrollado del 14 al 22 de abril con gran brillantez. En el Teatro de la Ópera de Baviera se han podido ver producciones de gran envergadura y belleza y disfrutar de la magnífica técnica de los bailarines que forman la compañía estable así como de los bailarines invitados para la ocasión.

Cristina Ribé
Es un auténtico lujo poder asistir a siete ballets de repertorio completos durante una semana, uno cada día con todo el ímprobo trabajo que ello representa, únicamente grandes teatros con un apoyo económico estatal y un mecenazgo constante puede conseguir algo semejante.
Portrait Wayne McGregor 
Premier 14-4-2018
Representación 15-4-2018
Borderlands música Joel Cadbury, Paul Stoney
Kairos música Max Richter
Kreation música Kaija Saariaho
McGregor convierte a los bailarines de su compañía en un original instrumento a través del cual nos muestra su particular estilo coreográfico. Arte, Música, Filosofía, Ciencia…. los trabaja,  los mezcla hasta crear un magnífico y estimulante todo.

La fierecilla domada

16-4-2018
Ballet en dos actos con coreografía de John Cranko y basado en la obra de William Shakespeare.
Sergei Polunin y Natalia Osipova (Foto: W.H.)
Ballet del Teatro de la Opera de Munich. Bailarines invitados Sergei Polunin y Natalia Osipova.
Lo  creó en 1969 para el Ballet de Stuttgart, en el que era Director artístico. Si hay una característica que define la personalidad de Cranko, aparte  de ser una de las figuras más importantes de la danza del siglo XX, es su capacidad para llevar el teatro al ballet. Revolucionó el mundo de la danza dándole una dimensión dramática, es el mejor “contador de historias” del ballet. Se trata de servir a la danza, de acompañar el desarrollo de una acción contada desde el gesto y llevarla a cabo a través de una coreografía llena de fantasía y desenvoltura.
Sobre unos decorados y figurines de Jüngen Rose, simples bellos y académicos, la labor del Ballet de la Opera de Múnich fue excelente, pues cuánto hizo revela experiencia, trabajo duro y una alegría de espíritu capaz de colorear con matices vivos la ya de por sí picante coreografía.
Destacaron las intervenciones protagonistas de Sergei Polunin (Petruccio) y Natalia Osipova  (Caterina), extraordinarios actores a la par de magníficos bailarines cuya complicidad hicieron latente durante toda la representación. En su rol, Natalia muestra una gran carga agresiva no exenta de humor y refleja una gran madurez para abordar con propiedad este personaje de gran carácter.
Sergei se muestra en esta Fierecilla muy lúdico, espontáneo y vigoroso, une su extrema técnica de ballet a una integración total en su papel mostrando una composición creíble y madura en escena.
En el rol de Bianca tenemos una Prisca Zeisel elegante, lineal y resuelta y logra a la perfección su compromiso junto a Erik Murzagaliyev (Lucentio) en el Pas de Deux del acto segundo. Impecable éste y preciso tanto en su evolución personal como partenaire.
La partitura está basada en sonatas de Doménico Scarlatti y compuesta especialmente para este ballet por Kurt Heinz Stolze, quien fuera un entusiasta colaborador de John Cranko en sus cruzadas artísticas.
Obra simpática y llena de humor, que, tal y como era de esperar, provoco una magnífica reacción del público al finalizar. Valor seguro ampliado con la extraordinaria actuación de Polunin y Osipova.

Romeo y Julieta

17-4-2018
Ksenia Ryzhkova y Jonah Cook (Foto: W.H)
Ballet en tres actos, coreografía de John Cranko y música de Sergéi Prokófiev.

Ballet  del de la Opera de Munich Teatro.

La nueva versión de John Cranko de Romeo y Julieta (1962) para el Stuttgart Ballet fue considerada como uno de sus mayores logros. Desarrolla una clara estructura dramática y además una exquisita maestría para coreografiar los Pas de Deux, todos de líneas fluidas, fácilmente entendibles y con variedad de pasos, esta es su máxima expresión.  Este ballet fue el primero de la magnífica trilogía de Ballets Narrativa que Cranko creó para el Stuttgart Ballet. (Onegin, 1965 y La Fierecilla Domada, 1969)
El estilo de Cranko ofrece una versión realista y contemporánea de la tragedia de Verona, en la cuna del Renacimiento. Su montaje de Romeo y Julieta propone ardientes duetos, pasos que se pierden en apasionado abandono y contrastan con la tradición purista y rígida del Ballet Clásico. Cranko resuelve el drama de Shakespeare con una fluidez poética que humaniza la técnica y el lenguaje. Más que pasos, Cranko exige la encarnación de los personajes. Las miradas, el tacto, las acciones son diálogos llenos de realismo y entendimiento, siempre fieles a lo expresado por su autor, William Shakespeare.
El Ballet contiene roles muy dramáticos para la joven Julieta (Ksenia Ryzhkova) y su impetuoso amante Romeo (Jonah Cook). Ella, aunque va creciendo como intérprete a lo largo de la obra, debe trabajar a fondo en su actuación. Es evidente que tiene un gran potencial en este rol y su técnica de ballet es indiscutible. Con una técnica de impecable elegancia, el ardiente Romeo da rienda suelta a sus impulsos y muestra su pasión al límite en todos y cada uno de los momentos cruciales de la obra.
La abundancia de roles solistas enriquece la obra y provee a toda la compañía de amplias oportunidades de desarrollar sus habilidades teatrales y de danza.
La magnífica escenografía y rico vestuario de Jüngen Rose integran la acción de la obra con perfección y acierto y la hacen brillar más, si cabe.
Cabe destacar el realismo del bello paisaje del campo que rodea la ciudad de Verona, así como el puente situado en la parte alta del escenario que a la vez de servir de balcón, contribuye a crear dos composiciones al unísono.
La música de Prokófiev está deliberadamente adaptada a la narración en cada escena y da valor a  la obra en cada instante.

Onegin

18-4-2018
Iry Amista y Vladimir Shkllyarov (W.H.)
Ballet en tres actos coreografía de John Cranko basado en la obra de Alexander Puschkin
Música de Peter I. Tschaikowsky
Ballet del Teatro de la Opera de Múnich.
Cranko montó este ballet en 1965 para el Stuttgart Ballet, y la crítica la considera como su mejor coreografía. Es un ballet impresionante, de un gran dramatismo. Una historia de amor no correspondido entre Tatiana (Ivy Amista), una muchacha joven e inocente, y Onegin (Jonah Cook), un cínico aristócrata que más tarde se dará cuenta de su error. Puesto que se trata de una historia llena de emociones, su interpretación requiere de gran expresividad y de una técnica brillante.
Marcia Haydee, musa y bailarina de Cranko durante muchos años, dijo al respecto. “ John Cranko es un gran narrador. Su coreografía es exigente, pero clara y explícita, de manera que no es necesario que el público conozca el poema de Puschkin para comprender qué es lo que sucede en el escenario. Además tiene un carácter atemporal, el espectador fácilmente olvida que se trata de una historia ficticia que se desarrolla en la Rusia del siglo XIX y la concibe como un tema actual”.
La escenografía y el vestuario de Júngen Rose son absolutamente espectaculares, ricos e impresionantes, de una belleza extrema.
Vladimir Shklyarov  (bailarín invitado), en el rol de Onégin, resuelve magníficamente la difícil tarea de mostrarse una persona altiva, desagradable y egoísta. Su actuación es excelente. En cuanto a la técnica, los pasos son ejecutados con perfección y en cada momento nos transmite sus sentimientos claramente a través de la danza.
Ivy Amista (Tatiana) interpreta fielmente su papel impactando al espectador, el Pas de Deux al final del tercer acto, de un dramatismo extremo fascinó al público provocando una gran y larga ovación al finalizar la obra.¡ Fue Sublime!

El sueño de una noche de verano 

19-4-2018
Ksenia Ryzhkova (Foto: W.H.)
Ballet en dos actos y un prólogo basado en la obra de William Shakespeare
Coreografía de John Neumeier
Música de Félix Mendelsson y György Ligeti

Ballet del Teatro de la Opera de Munich

Numerosos coreógrafos han acudido a Shakespeare en busca de material dramático para sus ballets, John Neumaier es el artífice de la producción que se presentó en Múnich y que forma parte del repertorio de su compañía.
En casi cualquier boda de occidente, cuando aparece la novia se escucha una marcha nupcial… la de El Sueño de una Noche de Verano” de Mendelson. A partir de la compleja comedia escrita, sobre los escarceos entre mortales y seres fantásticos –hadas, duendes-, durante el solsticio de verano, el alemán compuso a principios del siglo XIX una deliciosa música a caballo entre el clasicismo y el romanticismo llena de interesantes efectos instrumentales. Desde entonces, se popularizó la pieza y se utilizó para ese fin.
No se puede decir lo mismo de la música de György Ligeti, la que se desarrolla durante el sueño del segundo acto. A pesar de que los magníficos bailarines ejecutan la coreografía cual excepcionales muñecos mecánicos e impactan al espectador con sus movimientos imposibles, la música resulta muy repetitiva, un tanto pesada. (en muchas ocasiones “menos es más”).
Los roles protagonistas corrieron a cargo de:
Hippolyta/ Titania Ksenia Ryzhkova, Helena Elvina Ibraimova, Hermia Kristina Lind, Demetrius Henry Grey, Lysander Jonah Cook, Theseus/ Oberon Emilio Pavan, Puck Alexey Popov
Todos ellos brillaron con luz propia, fue una representación impecable.

Alicia en el país de las maravillas

20-4-2018
Laurretta Summerscales (Foto: W. H.)
Ballet en tres actos basado en el libro de Lewis Carol
Coreografía Cristopher Wheeldon
Música Joby Talbot
Ballet del Teatro de la Opera de Munich
Sigamos a Alicia en su descenso a la madriguera del conejo en el exuberante ballet de Christopher Wheeldon, inspirado en el muy conocido libro de Lewis Carol. La obra irrumpe en el escenario con una explosión de color, magia escénica y una sofisticada coreografía.
La partitura de Joby Talbot combina mundos sonoros contemporáneos con grandes melodías, a la manera de los grandes ballets del siglo XIX. La escenografía imaginativa y visualmente deslumbrante de Bob Crowley se vale de todo tipò de recursos para hacer que el Pais de las Maravillas resulte maravillosamente real.
Alicia conoce a una serie de personajes extraordinarios e inmediatamente reconocibles… desde la excitable Reina de Corazones (Madre Kristina Lind) ,- que interpreta una curiosa parodia del Adagio de la Rosa de La Bella Durmiente-, hasta un cuerpo de baile de naipes, una sinuosa orugay un sombrerero loco que baila claqué (Jonah Cook . Asimismo existe en la obra un trasfondo más sombrío: una cocina de pesadilla, una enloquecida reunión para tomar el té, un bebé ensangrentado que va de brazo en brazo…
Laurretta Summerscales (Alicia) afirmó en su dia: “ El ballet es una forma de expresarte y de llevar a la audiencia a otro lugar, alejar al público de su vida cotidiana, el bailarín debe tener esto siempre presente. Es algo muy especial.”. Ella ha sido elegida para el rol de Alicia y ciertamente cumple con todas las expectativas tanto artísticas como de técnica danzaría. Ella contagia al público su alegría y curiosidad y hace posible y creíble la magia de una experiencia irreal.

Spartacus

Ballet en tres actos
Jonah Acosta y Ballet Teatro Ópera de Munich (Foto: W.H.)
Coreografía de Yuri Grigorovich
Música de Aram Chatschsturjan

Ballet del Teatro de la Ópera de Múnich

La quintaesencia de la coreografía soviética, Spartacus de Grigorovich, muestra la rebelión de los esclavos romanos ante sus opresores, en esta obra  de enorme envergadura la compañía de danza alemana arrolla con  fuerza y desarrolla una gran energía para integrarse totalmente en su fuerza emocional.
La música de Chatschsturjan posee elementos heroicos y festivos, maravilloso sentido del ritmo, intensidad y ágil desarrollo de los temas musicales. Comentaba sobre ella el autor: “Es sorprendentemente bailable y sencilla de ser convertida en danza y hace nacer de manera instantánea una serie de imágenes plásticas muy variadas, provoca e inspira movimiento”.
Jonah Acosta (Spartacus), Virtuoso bailarín cubano, lanza con potencia su cuerpo y ejecuta enormes saltos y vertiginosos giros con un eje perfecto. Todo ello nos muestra gran parte de la Escuela de Ballet Cubana. Dentro de la monumentalidad de la coreografía, él encuentra la forma de expresar la angustia que se encuentra en su interior por la situación que le ha tocado vivir. Debe luchar por su libertad y la de los suyos aún sabiendo que su vida está en peligro. En el Pas de Deux con su esposa Phrygia (Lauretta Summerscales), él crea una fusión perfecta y ejecuta uno de los momentos más difíciles para un partenaire, sujetarla en el aire con una sola mano, desafiando la gravedad y caminando lentamente…¡ impresionante!
Jinhao Zkang (Crassus) se divierte sobremanera confirmando su reputación de “chico malo” y muestra su perverso orgullo actuando maliciosamente contra los esclavos y contra sus propias tropas.Su concubina Aegina ( Prisca  Zeisel), lasciva, peligrosa, busca su propio interés y manipula sutilmente para obtener lo que desea.
Ballet escrito en lenguaje contemporáneo repleto de situaciones dramáticas que emocionan al público. La danza como tremenda   emoción del pensamiento

Ana Karenina

22-4-2018
Ksenia Ryzhkova (Foto: W.H.)
Ballet basado en el libro de Lew N. Tolstoi
Coreografía de Christian Spuck

Música de Sergej Rachmaninow, Witold Lutoslawski, Sulkhansintzadze y Josef Bardanashvili

Ballet del Teatro de la Ópera de Múnich
Obra estrenada en Zurich en el 2014 y cuya premier en Munich fue el pasado 19 de noviembre de 2017 entrando, a partir de entonces, a formar  parte de su repertorio.
Literatura realista a la que pertenecen tantas novelas del siglo XIX donde sus protagonistas femeninas se enfrentan al gran dilema de tener que escoger entre su honor o cometer suicidio, entre el deber y la rebelión, entre las convenciones sociales y la pasión.
En el contexto del invierno ruso, espacios cubiertos de nieve, bosques helados, los legendarios bailes de la alta sociedad de San Petersburgo, los personajes se hallan tan perdidos en su vida real como lo están en la vacía frialdad de sus palacios. Las proyecciones en video nos anticipan la tragedia final, los bailarines argumentan y besan, aman y odian
La fuerza dramática de Ana(Ksenia Ryzhkova) se pone al servicio del conflicto que sufre en su interior , debe escoger entre su frio marido  Alexei (Erik Murzagaliyev)   y su querido hijo, y su apuesto amante Alexej Wronski (Matthew Golding). La agonía que Ana sufre al ser privada de ver a su adorado hijo la lleva a cometer el peor de los crímenes… el suicidio.
Excepcional vestuario cuyo diseño lleva a cabo Emma Ryott, da una gran categoría a la obra y vistosidad a la coreografía.

La merecida reputación de la BallettFestwoche se fundamenta en el enorme éxito de sus producciones, siempre imaginativas y relevantes. Tradición, continuidad y un repertorio impresionante hacen del Teatro de la Ópera de Múnich un lugar imprescindible para los amantes de la Opera y el Ballet.