sábado, 14 de mayo de 2022

Giselle y Albretch viajan al Moncayo


 

La Compañía Nacional de Danza presenta una peculiar Giselle en el Teatro Real. Será los días 18, 20 y 21 de Mayo cuando la romántica campesina alemana se transformará en una bellísima aldeana de la Sierra del Moncayo que al igual que su homónima germana morirá por el desamor, en este caso, de un viajero extranjero. 


 

Lola Ramírez

El pasado 11 de mayo tuvo lugar por todo lo alto la presentación en uno de los salones del majestuoso Teatro Real. Joaquín de Luz, director de la CND y responsable de la versión coreográfica de este clásico del ballet, y Borja Ortiz de Gondra, autor de la nueva versión, dieron a conocer esta Giselle con latidos aragoneses.

 

Joaquín de Luz, que se estrenó como papá hace ocho meses, manifestó un maravilloso estado de ánimo: “A pesar de no dormir, tengo la energía de un joven de 20 años y me hace mucha ilusión bailar y acompañar a mis bailarines en esta producción tan especial para mí”, afirmó el coreógrafo y bailarín, refiriéndose a una Giselle con sangre española y cuya trágica historia de amor se desarrolla en una aldea de la Sierra del Moncayo. 


Ángela Cremonte
Pedro Alonso



Además de danza, en esta versión de Giselle tendrá protagonismo la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer. Con la voz en off de Ángela Cremonte (Las chicas del cable) y Pedro Alonso (La casa de papel), los sentimientos de Giselle y Albrecht saldrán a flote no sólo a través de la danza sino también de las palabras. “Son dos actores extraordinarios. -afirma Borja Ortiz-. Nos llevó una tarde entera encontrar el tono exacto que queríamos para esos versos, pero lo conseguimos. Con Ángela ya había trabajado anteriormente y la elegí porque buscaba a alguien capaz de contar en seis versos el dolor que puede sentir una mujer que ha terminado por convertirse en un fantasma. Poca gente puede hacer eso y ella lo consiguió. En cuanto a Pedro, es mundialmente famoso, todos lo conocemos por su magnífica interpretación en La Casa de Papel, es un actor formado en el teatro, muy comprometido. Vino a grabar esa tarde con una serie de paisajes que a él le ponían en el lugar emocional para leer los versos”. 
 
Joaquín de Luz en la rueda de prensa (Foto: Lola Ramírez)

“Nos planteamos por primera vez –continúa Borja-  por qué una mujer es capaz de darlo todo por amor y qué consecuencias paga por eso. Y qué consecuencias paga el hombre que le hace abandonarlo todo por amor y no es capaz después de asumir ese amor. Yo creo que esta obra es absolutamente intemporal porque habla de algo que nos atañe a todos. ¿Estamos dispuestos a pagar el precio que nos exige el amor e ir hasta donde nos lleve? Al final ponemos voz a Giselle para que diga lo que nunca se ha escuchado y qué es lo que piensa de ese hombre que no la supo querer bien. Y eso creo que ahora mismo es bastante contemporáneo”.


La pregunta en este relato casi filosófico es si la juventud actual puede sentirse identificada con un espectáculo de estas características. Para Joaquín de Luz este es uno de sus retos, “que esta obra tenga impacto en los jóvenes que están ahora acostumbrados al mami-chulo, papi-chulo del reguetón. Desde la CND, al igual que desde el Teatro Real con las Jornadas Educativas, estamos trabajando para que la danza y la cultura se integren en el tejido social a través de la educación. Tenemos guías audiovisuales y hemos hecho dos cuentos, uno de Giselle y otro de nuestra producción de Carmen, incluso con versiones en braille. Queremos que la danza se integre y qué mejor que empezar ya desde el principio, que se hable de cultura en los hogares, en la televisión y en la educación”. 

 

Bailarinas ucranianas en Giselle

 

Cuatro bailarinas ucranianas forman parte del elenco de esta versión de Giselle que se verá en el Teatro Real. Por un lado, Katja Khaniukova, primera solista del English National Ballet, como invitada especial en las funciones del día 20 y del 21, a las 21.00 horas, dará vida a la protagonista junto a Joaquín de Luz y Alessandro Riga respectivamente. Y, por otro, las tres bailarinas rescatadas por el director de la Compañía Nacional de Danza, quien a través de unos amigos se enteró de que estaban tratando de huir de la trágica situación de su país y encontrar trabajo en una compañía extranjera. Anastasiia Hurska, será bailarina principal e interpretará el rol de Myrtha el 20 de mayo y el paso a dos del Pas de Paysan en las dos funciones del 21, mientras que sus dos compañeras, Yelyzaveta Semenenko y Kateryna Chupina formarán parte del cuerpo de baile en el papel de las etéreas Willis. Quiso hacer hincapié Joaquín de Luz en el hecho de que la integración de estas tres bailarinas ucranianas en la compañía no supone “un acto de caridad sino el oportuno aprovechamiento de unas cualificadas profesionales que en estos momentos no podían desarrollar su talento en su país debido a la guerra”.

 

No se plantea de momento el director de la CND hacer un vídeo con esta Giselle para que pueda llegar a más público. “Esto es algo complicado en el tiempo que vivimos –afirma-. Grabar un ballet requiere mucho esfuerzo y mucha burocracia, no sólo aquí, en todo el mundo. Ojalá este ballet pueda llegar al máximo de público. Ahora vamos al Kursaal y en enero iremos a Bogotá. Vamos a intentar expandir nuestra voz.

Balletwoche 2022 en Munich



Antonio Cavalinho y Margarita Fernanes en Lago de Los Cisnes (Foto: E.Kauldhar)


 
Tras dos temporadas sin poder disfrutar de este maravilloso evento anual, se ha celebrado en el Teatro Bayerische Staatsoper de la ciudad alemana de Munich la gran fiesta de la danza. Del 26 de marzo al 3 de abril de 2022 excepcionales producciones pertenecientes al repertorio del Bayerisches Staatsballett, la compañía de Danza del Staatsoper, han  hecho las delicias de un público ávido de belleza, técnica y talento.

Dos de las representaciones más aplaudidas han sido: Jewels ( Balanchine)  y Lago de los cisnes

(Ray Barra).


Cristina Ribé

JEWELS   29/3/22

Coreografía: George Balanchine

Música: Gabriel Fauré  (Esmeraldas), Igor Stravinsky  (Rubies), Peter I. Tschaikowsky 

(Diamantes).

Compañía de Danza Bayerisches Stattsballett

 

Jewels es una pieza de arte atemporal, Balanchine crea un ballet único lleno de emociones y contrastes.  Consta de tres piezas centrales, cada una de ellas representa a una piedra preciosa completamente distinta, la música de tres compositores de estilos y épocas diferentes dan vida a las tres joyas. Se inspiró en el diseñador-joyero Claude Arpels y escogió la música que consideró relevante para exaltar la esencia de cada una de ellas.

Un ballet completo que no solo ofrece la diversidad de la inspiración creativa de Balanchine, sino que llena un programa completo al tiempo que se aleja de la ingenuidad de muchos ballets con historias y argumentos un tanto irreales. Por estos motivos, cada vez más compañías de danza de todo el mundo lo incluyen en su repertorio.

 

Esmeraldas

La primera parte de la trilogía, con música francesa de finales del siglo 19, nos traslada a los ballets románticos, de áureas y temas encantados, al estilo de Giselle o La Sylphide. La coreografía de Balanchine es un homenaje a esa época, un estilo inusualmente suave, gentil y lírico. Los dos solistas y el cuerpo de baile brillan con sus maravillosos vestidos de faldas de tul y tocados en verde simulando las esmeraldas que dan nombre al ballet. Un delicioso resultado mostrando a los bailarines en todo su esplendor.

 

C. Castos y S. Wagman en Rubies (Foto: K. Lotter)


Rubies

En Rubíes, en cambio, la coreografía pertenece enteramente al siglo XX. La música escogida es nerviosa, impetuosa e insaciable que recuerda el ruido callejero de la Nueva York contemporánea, con sus rascacielos y luces deslumbrantes en Broadway. Aquí no hay princesas sólo bailarinas de revista con vestidos cortos que muestran todos sus encantos. El estilo de este ballet es pura América: una carta de amor de un ruso desplazado a su país de adopción. La pareja solista es descarada, ambos compiten en un ingenioso e inteligente concurso, ella siempre un paso por delante de él, desafiándolo a dar saltos y giros cada vez más grandes y virtuosos, ella es atrevida y engreída. ¡Un tándem explosivo y audaz!

 

 

Diamantes

Con DiamantesBalanchine viaja en el tiempo a la Rusia de su infancia; al esplendor del ballet zarista y a su lujosa puesta en escena.  La música de Tchaikowski  captura simultáneamente la elegancia y la fragilidad de esa época perdida. La coreografía de Balanchine remite deliberadamente a las obras de Petipa, le rinde homenaje abiertamente a quien tanto influyó en sus años de formación. El vals del comienzo del ballet bailado por un cuerpo de mujeres en tutus blancos, podría provenir casi directamente de un ballet de Petipa. Todos los pasos son estrictamente clásicos…


EL LAGO DE LOS CISNES   30/3/22

Coreografía de Ray Barra (1995) basada en la original de Marius Petipa Lew Iwanow

Música: Peter I. Tschaikowsky

Compañía de Danza: Bayerisches Stattsballett

 

La carrera de Ray Barra se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX, plena era de Balanchine, cuando el ballet clásico experimentaba vías hacia el neoclásico. Una época en la que, después de una larga lucha, finalmente el ballet clásico y la danza moderna se retroalimentaron mutuamente. Barra se convirtió en el testigo, colaborador instrumental e incluso creativo, de la renovación del ballet de acción tradicional de Cranko, del cual recibió una enorme influencia.

Ray Barra da a su Lago de los Cisnes una nueva forma, un cariz que corresponde al tempo y al gusto de la época. Formado en el Ballet Theater de Nueva York, se basa en una técnica de danza clásica de gran categoría, acompañada por la voluntad de contar la historia en un estilo contemporáneo y de forma comprensible.

El príncipe de Barra no es un héroe ingenuo de cuento de hadas, sino un joven desafiante que reacciona cada vez más desesperadamente a los deseos de matrimonio de su madre. El antiguo escenario de los cuentos de hadas se traslada a la corte prusiana a finales del siglo XIX. La tragedia termina con la muerte del príncipe y con la imagen de desesperación de su madre, la reina, llena de dolor y culpabilidad .

Durante más de un siglo, el ballet del Lago de los Cisnes ha cautivado los corazones de los fanáticos de la danza clásica. 

Esta versión de Barra es una historia de amor vibrante, renovada y trágica, hermosa y actualizada que atrapa y extasía al público.

El cuerpo de baile del Bayerische Staatsballett realiza una labor exquisita con gran precisión cuidada al detalle. Todos ellos poseen una técnica impecable, escenifican a la perfección los distintos episodios que van desarrollándose en la obra, así como la propia ejecución de la coreografía. En el caso del solista masculino, Jinhao Zhang ( Principe  Siegfried), vemos la evolución que sufre su personaje, de ingenuo y dependiente de los deseos de su madre, a su propia elección de vida, que le lleva finalmente a la muerte…. La solista femenina, Ksenia Ryzhcova, (Odile/Odette), elabora una excelente interpretación de la dualidad del cisneblanco y el cisne negro.

La escenografía minimalista hace destacar la labor de los bailarines, y el bellísimo vestuario de John Macfarlane resalta y completa la belleza global de la producción.

El montaje brilla más, si cabe, gracias a la magnífica interpretación en directo de la Orquesta de la Opera de Bayern.

 

Estamos ante una obra de arte diseñada con amor para exhibir magistralmente las cualidades especiales de los bailarines.

 


 

 


 

 


 

 

 


 

 

 

 

 

martes, 26 de abril de 2022

Los Ballets Jazz de Montreal en Sant Cugat (Barcelona)

Les Ballets Jazz de Montreal
Foto: Ajuntament de Sant Cugat


Los Ballets Jazz de Montreal llegaron por fin a l'Auditori de Sant Cugat y, con un lleno absoluto, conquistaron a la audiencia. La compañía de danza de Montreal estaba programada antes de la pandemia y no ha sido hasta ahora que ha podido bailar en la localidad Vallesana, caracterizada por una fuerte apuesta por la danza de calidad.

Carolina Masjuan

El Ballet Jazz de Montréal (BJM) es una compañía de repertorio que presenta una forma híbrida de danza combinando la estética del ballet clásico y abarca muchos otros estilos diferentes de danza.

Fundada en 1972 por Geneviève Salbaing, Eva von Gencsy y Eddy Toussaint, la compañía tiene un estilo propio y una trayectoria muy definida. Muy contemporánea en su enfoque actual, las actuaciones de los BJM son sexys, explosivas, originales y accesibles. El término "jazz" en el nombre se refiere más a un "jazzing up" del ballet clásico que a un estilo musical o de baile.

Los BJM han alcanzado un nivel de madurez y estabilidad organizativa mientras permanecen en constante evolución dentro de la danza contemporánea. Cuando al director artístico desde 1998, Louis Robitaille, se le ofreció la oportunidad de crear algo épico para las celebraciones del 375 aniversario de Montreal, supo de inmediato lo que quería hacer. “Me tomó entre 30 a 60 segundos llegar a la idea de unión entre los BJM y Leonard Cohen. Y ha sido un gran viaje desde entonces”, dice el artista.

Robitaille, ex estrella de cabello plateado de Les Grands Ballets Canadiens, se refiere al enorme esfuerzo requerido para obtener el permiso de Cohen antes de morir, así como los derechos de su música. Dance Me es el proyecto más grande en los 46 años de historia de la compañía. El diseño multimedia costó 500.000 dólares y tardó tres años en llevarse a cabo.

"El Sr. Cohen recordaba bien los Ballets Jazz de Montréal, y le atraía el hecho de que ambos fueran de Montreal”, recuerda Robitaille sobre el músico, cantante y poeta, que murió en noviembre de 2016, antes de tener la oportunidad de ver Dance Me. “Todos los que participamos en el proyecto estábamos muy involucrados emocionalmente. Queríamos hacer algo no solo excepcional sino algo correcto para el Sr. Cohen y, por supuesto, cuando falleció, la presión y el estrés fueron aún mayores. Nuestro objetivo era alcanzar ese canon, ese monumento de Leonard Cohen”.



Las estipulaciones de Cohen también coincidieron perfectamente con la propia visión de Robitaille para el proyecto de danza: que debería ser sobre la música y no sobre su vida privada, y que debería ser más que una serie de sus viejos éxitos como "Suzanne" y " Hasta siempre Marianne”.

“Tuvimos la suerte de que en su último álbum [You Want It Darker] las canciones se volvieron más oscuras, y los críticos musicales lo consideraron una obra maestra”, dice Robitaille. “Usamos tres canciones de ese álbum, así que realmente usamos canciones desde el principio, desde 1967, hasta la última”.

Los BJM, conocidos por bailar el trabajo de los mejores coreógrafos contemporáneos del planeta, contrataron a tres artistas de vanguardia para crear el espectáculo. Andonis Foniadakis, nacido en Grecia, adoptó un enfoque cargado de energía física, profundizando en el significado de las letras de Cohen, dice Robitaille, mientras que Annabelle López Ochoa, nacida en Colombia, le dio un flujo más lírico al movimiento. En cuanto a Ihsan Rustem, nacido en Turquía y criado en el Reino Unido, trabajaba con la compañía por primera vez, y es alguien a quien Robitaille buscaba incorporar desde hacía mucho tiempo.

Pero el programa trata de mucho más que la conocida versión del amor de Cohen. En todo momento, las proyecciones de video evocan los grandes ciclos de las estaciones y aluden de manera conmovedora a la mortalidad sobre la que Cohen escribió con tanta frecuencia antes de su muerte.

“Ya sea en Victoria o en los muchos países diferentes en los que hemos estado, la recepción es mágica en todas partes”, dice Robitaille sobre el espectáculo que provocó ovaciones de pie cuando debutó en Montreal en 2017. “No había visto reacciones como estas antes. Y creo que es porque con este espectáculo, algo como la gracia sucede por la noche, y esa gracia sucede porque un aspecto importante es que el Sr. Cohen no está con nosotros. Pero es una celebración, no algo triste”.

También en Sant Cugat fue una celebración, el público conectó desde el minuto uno con los bailarines y lo que transmitían en el escenario, fans de Cohen, no necesariamente asiduos a espectáculos de danza, y al revés, se reunieron en esta fiesta homenaje al artista que como músico, cantante, escritor y poeta, transitaba por la escena y atrapaba al espectador, como lo hacía la danza de los catorce magníficos bailarines de la compañía.

La excelente acústica del Auditorio ayudaba a que la música y la voz, tanto del propio Cohen como de las cantantes que interpretaban algunas de sus canciones, con bailarinas haciendo playback, sonasen de forma impresionante y era fácil dejarse llevar y sumergirse en ellas.

No sabría diferenciar cual de los tres coreógrafos coreografió qué, ya que el espectáculo fluyó de manera orgánica, a veces lírico, como con la pieza central "Dance Me to the End of Love" -ésta sí que sabemos se debe a Rustem, quien la ha coreografiado como una serie de dúos románticos entre un solista masculino y diferentes mujeres que luego lo abandonan- otras veces trepidante, con los bailarines deslizándose con fuerza por el suelo del escenario, desafiándose y jugando ya bien con elementos escénicos tangibles como con otros intangibles y de gran magnetismo, fruto de las proyecciones.


Cuerpo de baile de piernas y pies, con los bailarines estirados en el escenario, muy original. Magnífico Paso a dos en Suzanne donde la bailarina no toca el suelo en ningún momento. Partes corales que culminan en paradas bruscas, como en un flash de foto, excelente iluminación, todo muy bien concebido y engranado para un espectáculo del que disfrutar.

Una compañía con un estilo propio, contemporáneo, jazzy, sexy y vital. Como no podía ser de otra manera, acaba con el emblemático Hallelujah con el público totalmente entregado ovacionando a los magníficos intérpretes.






sábado, 11 de diciembre de 2021

Con El Cascanueces vuelve al cine la magia del ballet

Cuerpo de baile en un momento de la actuación (foto: Tristram Kenton)

El pasado 9 de diciembre se retransmitía en más de cien salas de cine y teatros de España la emisión en directo, desde la Royal Opera House, del clásico del ballet El Cascanueces. La espectacular producción del coreógrafo británico Peter Wright que recibió una merecida y unánime ovación del público, fue la encargada de reanudar los directos de la Royal después de la pandemia.

Lola Ramírez

Hace algunos, no demasiados años, era impensable el que todos los ciudadanos del mundo tuvieran la oportunidad de ver a los mejores ballets del planeta al mismo tiempo y en una emisión en directo. El cine tiene ese poder y esa magia. Gracias a ello, el arte de la danza ha abandonado su característico y habitual papel de espectáculo de minorías para abrirse a un amplio abanico de gente.  El Cascanueces que vimos el pasado 9 de diciembre, producido por el coreógrafo británico Peter Wreigt e interpretado por los bailarines del Royal Ballet, fue una explosión de danza y belleza que durante más de dos horas nos sumergió en un mundo de magia e ilusión, gracias, entre otros,  al talento de Christopher Saunders que se metió en la piel de un inolvidable Drosselmeyer, un mago en el arte de sorprendernos. Magnífica también la puesta en escena de Christopher Carr quien con los cambios escenográficos nos trasladó a mundos de ensueño.

Precioso paso a dos de Isabella Gasparini y Luca Acri (Foto: Emma Kauldner)

En la historia que nos relatan con su danza los bailarines del Royal Ballet, Drosselmeyer es un mago que trabaja en el palacio real y que ha inventado una trampa que ha acabado con la mitad de los ratones. Como venganza, el malvado Rey de los Ratones (Lukas B. Braendsrod) transforma a Hans-Peter (Luca Acri), sobrino de Drosselmeyer, en un horrible Cascanueces. El maleficio solo se podrá deshacer matando al Rey de los Ratones y consiguiendo que una bella joven se enamore de Hans-Peter a pesar de su horrible apariencia. 

Isabella Gasparini se pone en la piel de una preciosa Clara, y acaba con el maleficio, enamora a Hans-Peter y de paso al público que queda fascinado con el virtuosismo y encanto de la bailarina brasileña. La abundancia de papeles solistas y los números de conjunto ponen de relieve la técnica de primerísima clase del Royal Ballet en este clásico navideño.  El directo del ballet en tres actos, de 2 horas y 40 minutos de duración, reúne a las primeras figuras del Royal Ballet: la bailarina principal de la compañía, la japonesa Akane Takada, como Hada de Azúcar; el cubano canadiense, Cesar Corrales, como su príncipe y los anteriormente mencionados Christopher Saunders, Luca Acri e Isabella Gasparini como Drosselmeyer, Hans-Peter y Clara, respectivamente. 

Una de las bondades del ver ballet en una sala de cine es que, además del ballet en sí, los espectadores pueden disfrutar también de lo que sucede entre bambalinas y asistir a ensayos y entrevistas con los principales intérpretes. Darcey Bussel, ex bailarina del Royal, muy conocida por haber sido jueza en el programa de baile Strictly Come Dancing de la BBC, es la encargada de descubrirnos los secretos de cada producción.




Darcey Bussel, Akane Takada y Luca Acri (Foto: L.R.)

Con El Cascanueces se acaban de reanudar los directos de la Royal Opera House, tras la pandemia. “Estamos emocionados de volver a hacer producciones –afirmó Kevin O’Hare, director del Royal Ballet- llevando estos maravillosos clásicos al escenario y a la gran pantalla. La espera ha merecido la pena”.
La temporada de directos en cines del Royal Ballet también incluirá la proyección de Romeo y Julieta, de Kenneth MacMillan, programada para el lunes 14 de febrero, y el único y majestuoso “Lago de los cisnes”, que se transmitirá el jueves, 19 de mayo.
Estas emisiones se distribuyen en España a través de 
Versión Digital.

Trailer


jueves, 14 de octubre de 2021

Ballet del Sud en Terrasa (Barcelona)


Matías Lacunianni y Nuria Salado (Foto: Josep Guindo)
 

Los días 9 y 10 de octubre  la compañía italiana Balletto del Sud, con sede en la ciudad de LECCE  presentó en el Centre Cultural de Terrase los ballets El pájaro de fuego y La consagración de la primavera. Destacar que la bailarina española Nuria Salado Fusté interpretó el roll principal en El pájaro de fuego junto a Matias Laconianni en el papel del príncipe Iván Tsarevitz. 


Cristina Ribé


El Ballet del Sud fue fundado en 1995 por Fredy Franzutti, uno de los coreógrafos más reconocidos y apreciados en Italia y el extranjero, invitado del Teatro Bolshoi de Moscú, de la Ópera de Roma, de la Ópera de Sofía, de la Ópera de Montecarlo, Magdeburg, Tirana y Bilbao. Reconocida por el Ministerio del Patrimonio y Actividades Culturales desde 1999, la compañía es una de las más populares de Italia. Está formada por un equipo de 20 solistas de diferentes nacionalidades, de alto nivel técnico y capaces de alternarse en los roles principales.

Cuenta con un repertorio de 42 producciones que incluyen grandes títulos de la tradición clásica y piezas modernas coreografiadas por Fredy Franzutti, a menudo embellecidas con la participación de estrellas invitadas.

El sugestivo programa constaba de dos piezas clave del compositor ruso Igor Stravinsky, ambas muy raramente presentadas al completo y en la misma representación. 

 

El Pájaro de Fuego


Nuria Salado (Foto:Josep Guindo)


Fue el primer encargo que el director de los Ballets Russes, Sergei Diàguilev, hizo al compositor y que le llevaría a la fama y a la gloria de una manera fulgurante: la música para un ballet cuyo tema sería un cuento popular basado en la leyenda folklórica rusa de El Pájaro de fuego.

El estreno, en la Ópera de París en 1910, resultó un gran éxito que marcó la presentación de Stravinski en sociedad.

El Pájaro de Fuego explica la aventura del príncipe Iván Tsarevitz (Matías Iaconianni) que, gracias a la ayuda de un pájaro mágico con plumas de fuego (Nuria Salado Fusté), salva a la bella Zarievna (Alice Leoncini), una princesa prisionera del terrible mago Kasxei (Carlos Montalván).

La coreografía de Franzutti es variada, viva, cautivadora y repleta de ritmo dramático e intenso.  Las evoluciones de Nuria Salado, limpias, sutiles, muy técnicas, aúnan mímica y expresión reflejando exactamente su rol de pájaro mágico. Extraordinario Matías Iaconianni, bailarín formado en el Ballet School  Neumeier Hamburg, apuesto príncipe de líneas elegantes y técnica depurada, muestra una simbiosis perfecta con Nuria Salado y sus Pas de Deux resultan magníficos.


Matias Iaconianni yAlice Leoncini (Foto: J.G.)

 

La consagración de la primavera

Obra musical para orquesta compuesta en 1913 por Igor Stravinsky. El autor la  compuso como parte integrante de una serie de ballets creados para la compañía de Sergei Diàguilev, Les Ballets Russes, presentados en París en la década de 1910 entre los que también se encuentra  El Pájaro de Fuego.

A diferencia de los Ballets anteriores, obras más “rusas” y menos “rupturistas”, Stravinsky se atrevió, en esta obra, a innovar. Su estreno, como cabía esperar, fue un estrepitoso fracaso. El público comenzó a abuchear la obra cuando aún no había terminado. La crítica, por su parte, estuvo dividida entre los maravillados modernistas franceses, y los reaccionarios autores románticos y postrománticos, que la consideraron una sucesión estruendosa e incomprensible de sonidos y ruidos.

No existe sincronía entre las distintas voces de los instrumentos, lo que produce en el oyente esa sensación de imprevisión, impulso, brutalidad y desorden.

La obra describe un salvaje ritual pagano que pedía el regreso de la primavera. El ritual acababa con el sacrificio de una joven virgen (Alice Leoncini) a la cual la tribu obligaba a bailar hasta morir exhausta. Un miembro de la comunidad a cambio de la primavera. Una vida a cambio de más vida.

La revisión hecha por Franzutti transporta la historia geográficamente al sur de Italia y hace referencias a la cultura popular de la península de Salento. Para ello se sirve de imágenes musicales de gran plasticidad, evocando escenas primitivas de diferentes aspectos de la vida. 

Magistral el solo de Alice Leoncini en los últimos minutos de la representación…los fuertes y perturbadores movimientos impresionan por su violencia rítmica y transportan al espectador al zénit de la obra.

Tanto Ovidiu Chitanu ( dia 9) como Lorenzo Lupi ( dia 10), brillan en sus solos con saltos imposibles y evoluciones cargadas de fuerza y energía.

Mención especial a la escenografía de Ezequiele Leandro, pintor muy ligado a Lecce. Sus obras, de estilo simple y un tanto “prehistórico”  ,aparecen en el fondo del escenario con movimiento propio y en consonancia con la música. Ello produce bellos efectos muy ligados al sentido ancestral del ritual original de la obra.

 Un BRAVO absoluto a este espectáculo lleno de buenas vibraciones y magníficos bailarines. 

miércoles, 6 de octubre de 2021

Paquita en el Teatro de la Ópera de Magdeburgo



El Teatro de la Opera de Magdeburgo (Alemania) ofreció el pasado 2 de Octubre la premiere del ballet Paquita, con coreografía de su director artístico Gonzalo Galguera. Marta Petkova y Mihael Belilov fueron los encargados de interpretar a la pareja principal.


Cristina Ribé

Varios aspectos significativos convertían la representación de Paquita en un espectáculo muy especial: Era la primera representación de danza desde que apareció la pandemia y, para muchos residentes en la ciudad alemana un ballet novedoso, ya que se representa poco en Alemania. Por otra parte, Marta Petkova, primera bailarina búlgara, aceptó el papel protagonista cinco días antes de la premier, después de un sin fin de problemas con sus sucesivas antecesoras.

Mihael Belilov y Marta Petkova (Foto: Andreas Lander)


La coreografía de Gonzalo Galguera, fiel a su estilo visual, brillante y variado, “riza el rizo” convirtiendo el ritmo de la música en un sin fin de pasos rapidísimos e interminables que ponen a prueba el virtuosismo de los bailarines. Combinaciones imposibles destinadas al total lucimiento de los artistas dejan al público atónito con su sincronización y belleza.

Marta Petrova, (Paquita), exitosa primera bailarina del Ballet Nacional Búlgaro, en Sofía, posee unas elegantes líneas de brazos y piernas, y su técnica es precisa y rigurosa, sin duda resultado de sus estudios con Rumiana Atanasova. Sorprendente la conexión entre ella y Mihael Belilov, (Lucien), extraordinario primer bailarín de la compañía de Magdeburg desde hace dos años y compatriota suyo.

 

Mención especial al cuerpo de baile del Ballet de Magdeburg, sus evoluciones resultan brillantes y poseedoras. de una gran técnica clásica.

 

Cristina Salamon, Rodrigo Aryam, Chihito Tamai y Grace Monahan (Foto: A.L)

Paquita


Basado en el libreto de Paul Foucher y Joseph Mazilier

Música de Edouard Delvelez y Ludwig Minkus. 

Se trata de un Ballet Pantomima de dos actos y tres escenas y constituye un soberbio ejemplo del estilo francés exportado a San Petersburgo. Se estrenó en la Ópera de París en 1846, con música de Edouard   Delvelez. Más tarde se presentó en San Peterburgo con una extraordinaria aportación musical de Ludwik Minkus para el segundo acto, que, sin duda, acrecentó el valor de la obra.

 

Recrea la España de la invasión napoleónic y se sitúa en la ciudad de Zaragoza.  Una muchacha de alcurnia (Paquita) es separada de su familia desde muy pequeña al haber sido raptada por unos gitanos. En un encuentro fortuito, surge su romance con un joven y apuesto oficial francés (Lucien) a quien ella salva de la muerte. Después de una serie de enredos, hay final feliz para la pareja y por supuesto, boda.


martes, 27 de julio de 2021

Festival Castell de Peralada 2021

Perspectives del Ballet de Barcelona
Foto: Toti Ferrer

El Festival Castell de Peralada celebró su 35 edición concentrando los espectáculos en unos 20 días y dando a la danza su habitual protagonismo con tres excelentes propuestas.

El Béjart Ballet Lausanne abrió el Festival con dos funciones de su aclamado Ballet for Life o «Le Presbythère... » canto a la vida y homenaje a aquellos artistas inolvidables que murieron jóvenes: Fredy Mercury, Jorge Donn o Wolfrang Amadeus Mozart. No pudimos estar en estas funciones pero el lleno fue absoluto y las entradas se agotaron rápidamente, prueba fehaciente de la devoción por esta compañía, habitualmente programada en Peralada.

El Ballet de Barcelona actuó justo una semana después, debutando en el festival ampurdanés y lo hizo inaugurando un nuevo espacio «El Mirador», una sala acristalada con magníficas vistas al castillo y al lago. Sala polivalente y magníficamente equipada, permitiendo montajes innovadores como el que diseñó la compañía catalana: una pasarela de veinte metros de largo por ocho de ancho con gradas para el público a lo largo de ambos lados. Una exquisita iluminación, obra de Sergio Gracia, Director Técnico y diseñador de iluminación de la compañía, ayudó a realzar la innovadora propuesta artística.

Chase Johnsey, Anibal Caballero y Juanjo Alacid
Ballet de Barcelona. Foto: Toti Ferrer
 Valèria Gaillard así lo contó para El Periódico

«El Ballet de Barcelona conmueve con 'Perspectives'   en Peralada»

El joven Ballet de Barcelona demostró este jueves en el Festival Castell de Peralada, donde debutaba, que ha venido para quedarse y hacerse un hueco en el panorama de la danza actual. La compañía estrenó Perspectives, una historia desgarradora de violencia y salvación que combina danza, relato y música en directo.

El bailarín norteamericano Chase Johnsey, director artístico de la compañía y protagonista de este biópico danzado, hizo un ejercicio de catarsis llevando al escenario el drama de su vida: quedar al margen de las etiquetas de género, hombre-mujer. Desde el nacimiento traumático, pasando por la condena social y la desorientación existencial, la desesperación que siente el bailarín queda plasmada con movimientos desgarradores, a veces excesivamente explícitos, como una paliza a cámara lenta que nos remite a los tristemente actuales ataques por homofobia.

Perspectives recurre en una segunda parte a El lago de los cisnes, tomando este animal masculino —símbolo de pureza y fragilidad— para ilustrar un proceso de transformación personal y sublimación: el arte, en este caso la danza, es capaz de borrar la fealdad del mundo, al tiempo que consigue crear belleza a partir del dolor. Bien arropado por un cuerpo de baile entusiasta e impecable, Johnsey ofrece una interpretación vibrante de emoción: tanto en la primera parte, en la que se expone a carne viva, como en la segunda, en la que encarna un cisne blanco delicado, pero con alma de diamante. Por otro lado, la disposición del nuevo auditorio Mirador, con público a ambos lados del escenario, permitió una cercanía total con los bailarines, intensificando la implicación del público, ciertamente perplejo por una propuesta tan pionera y comprometida»

Chase Johnsey Odette y Heyler Lameda, Sigfried
Perspectives del Ballet de Barcelona.
Foto: Toti Ferrer

Cabe destacar que hacer un segundo acto de El Lago de los Cisnes en una pasarela como la mencionada y con audiencia a ambos lados, supone todo un reto de adaptación coreográfica que Anna Ishii, bailarina y coreógrafa de la compañía, supo resolver magistralmente. Tanto el cuerpo de baile, como la danza de los cuatro pequeños cisnes, como los pasos a dos, o las variaciones de este acto, se modificaron para que ambos lados tuviesen a los bailarines de frente de forma equilibrada.

Mencionar también a los coreógrafos responsables de esta dramática primera parte, junto con el propio Chase Johnsey: Ariadna Montfort, David Rodriguez y Luke Prunty que con música de Giuseppe Verdi, Johan Hasse, Jakub Józef, Pink Floyd, consiguieron que el Ballet de Barcelona atrapara y emocionara profundamente al espectador.

La intervención del cantante Víctor Arbelo, acompañado por el guitarrista Marc Casanovas, con la canción Mi Condición, fue también muy celebrada por el público.

Peralada también optó por una bailarina del Ballet de Barcelona, Estela Coll, para el vídeo promoción del Festival que pueden ver aquí.

Maria Khoreva en Raymonda
Foto: Toti Ferrer
La tercera propuesta en danza fue la Gala «Ballet Under The Stars» una gala en recuerdo de la Sra. Carmen Mateu, dirigida por Iratxe Ansa y Monica Hamill, con claro acento femenino y cuyas protagonistas fueron cinco prestigiosas bailarinas internacionales: La misma Iratxe (Premio Nacional de Danza 2020), Lucía Lacarra (bailarina principal de la compañía de Roland Petit, del Ballet de San Francisco, del Bayerisches Staatsballett, invitada por las mejores compañías del mundo y Premio Nacional de Danza 2005), Dores André, bailarina principal del Ballet de San Francisco, Ada González, solista del Ballet de la Ópera de Bucarest y Maria Khoreva, solista del Ballet Mariinsky. Con ellas, sus partenaires Xander Parish, bailarín principal del Mariinsky, Matthew Golding, conocido en España por haber formado parte durante un tiempo del Ballet de Ángel Corella y bailarín principal del Royal Ballet de Londres y del HET National Ballet, Igor Bacovich, bailarín, coreógrafo y cofundador de Metamorphosis Dance, y Jorge García Pérez, solista del Ballet de Basilea.

Iratxe Ansa y Igor Bacovich estrenaron la coreografía dedicada a Carmen Mateu, Camelia, en honor a la flor preferida de la Sra. Mateu que solía llevar en su solapa, e interpretada por los bailarines Dores André y Jorge García Pérez. Al finalizar la gala, Isabel Suqué Mateu hizo entrega del galardón de la I edición del Carmen Mateu Young Artist European Award Opera & Dance a Maria Khoreva.

Iratxe Ansa, Igor Bacovich y Maria Berasarte
en Seda. Foto: Toti Ferrer
Con este espectáculo, las directoras rindieron homenaje a la que fue fundadora y alma mater del festival ampurdanés, Carmen Mateu. Ella tampoco bailaba sola, a su lado estaba su inesperable compañero, su marido Arturo Suqué, con quien compartió toda una vida y también su pasión y amor a las artes y la cultura.

La gala comenzó con Entangled Echoes de Iratxe Ansa y Igor Bacovich, una pieza de danza moderna ejecutada con gran complicidad por esta pareja, creadores de Metamorphosis Dance.

Maria Khoreva y Xander Parish interpretaron el pas de deux del segundo acto de Giselle. La bailarina rusa, ganadora de la I edición del Carmen Mateu Young Artist European Award, fue una de las grandes protagonistas de la noche, demostrando una gran técnica y dominio de los roles más exigentes de repertorio clásico, al bailar también el solo de Raymonda y cerrando la noche con La bayadère (sombra, Adagio y Coda) al lado también de Xander Parish. Había mucha expectación por verla y no ha defraudado. Muy joven, muy comprometida con su arte, muy activa en las redes, donde cuenta con cientos de miles de seguidores a los que deleita con clases, consejos, trucos para conseguir mejores resultados, es otra de las estrellas a añadir a la impresionante lista de Peralada.

Lucía Lacarra y Matthew Golding 
en After the Rain. Foto: Toti Soler

Una espectacular Lucía Lacarra hizo gala de su elegancia y elasticidad junto a su pareja, el bailarín Matthew Golding, interpretando Finding Light de Edward Liang y música de Vivaldi, que forma parte de su espectáculo Fordlandia, y la hipnótica After the Rain de Chistopher Wheeldon.

Es siempre un deleite para el espíritu ver a Lucía, es la sublimación de la elegancia en danza, una artista no sólo con una trayectoria impresionante, si no con una sabiduría puesta al servicio de las jóvenes generaciones con amor y gran generosidad

Ada González y Xander Parish
Foto: Toti Ferrer
La entrevistamos hace poco para Ballet y más, ya que tenemos la suerte de que nos visite por Cataluña a menudo, y confiamos volver a verla muy pronto.

La joven catalana Ada González fue el cisne de la noche. Ada ya ha interpretado, pese a su juventud, la mayoría de los grandes roles del repertorio y uno entiende muy bien al verla bailar porque sus directores confían en ella. 

En Peralada tuvimos el placer de verla en una delicada y emotiva La muerte del Cisne de Fokine y con Xander Parish en el pas de deux del cisne blanco de El Lago del Cisnes.

Un placer siempre ver a Ada en escena, otra bailarina que por suerte podemos ver a menudo en Galas, como la reciente en Girona en moviment para la lucha contra el cancer que organizan David Rodríguez y Luke Prunty.


La energética pareja formada por Dores André y Jorge García Pérez presentaron Éxta, una nueva coreografía de Garret Smith, así como el estreno absoluto de la noche, Camelia, un sentido homenaje a Carmen Mateu, coreografía de Ansa y Bacovich. Lo cierto es que Dores y Javier, fueron el descubrimiento de la noche. Una calidad de movimiento, complicidad y dominio impresionantes en coreografías aprendidas rápidamente para la gala.

Dores André y Jorge García Pérez en Camelia
Foto: Tori Ferrer

Además de Entangled Echoes, los creadores de Metamorphosis Dance, por su parte interpretaron Seda con la voz en directo de María Berasarte.

Al recibir el premio, Maria Khoreva agradeció poder participar en una gala como la de hoy, con de nuevo público en directo, y agradeció también a la organización que no se abandone la danza, sobre todo, en el tiempo que estamos viviendo. El galardón es una camelia diseñada por el artista Santi Moix que ha hecho posible la joyería creativa Bagués Masriera.

Maria Khoreva recibe emocionada el galardón de
manos de la Sra. Isabel Suqué Mateu. Foto: Toti Ferrer

La edición de este año de Peralada ha finalizado ya por lo que se refiere a la danza y ya estamos soñando con qué nos depará el próximo verano. Seguro que volveremos a vivir noches inolvidables.