sábado, 30 de junio de 2012

Programa mixto del Barcelona Ballet en el teatro Coliseum


Carolina Masjuan

Francisco Estévez, Cristina Casa, Alejandro Virelles
Facing the light - Foto : Kirill Radev

Después de la tormenta, del anuncio del  ERE y de la sempiterna falta de ayuda por parte de la administración, la vida continúa en el Barcelona Ballet, que sigue cautivando al público Barcelonés. 
Aunque haya quienes se empeñan en hacer creer lo contrario, lo que se afirma en el programa de mano es cierto, el Barcelona Ballet es la única compañía clásica que existe en España. Si entendemos por compañía clásica, aquella que es capaz de brindar ballets de repertorio fieles al original y montados con rigor, neoclásico de reputados coreógrafos de todos los tiempos y piezas contemporáneas encargadas a jóvenes talentos emergentes. Sólo el grupo de Corella puede ofrecer en España, algo así. 


Paquita - Foto : Fernando Bufala
Lucien / Alejandro Virelles
Y una muestra evidente la tenemos en este programa del Coliseum: La suite de Paquita, coreografía de Marius Petipa con adaptación de  Natalia Makarova, es la parte clásica de la noche, con su “Grand Pas de deux”, 4 variaciones solistas y la participación del cuerpo de baile. Es una pieza destinada al total lucimiento de los bailarines. “Facing the Light” un trabajo neoclásico de Kirill Radev, bailarín solista del Barcelona Ballet formado en la escuela Vaganova de San Petesburgo y coreógrafo por la escuela de coreografía de Moscú. Para acabar con el divertimento estilo Broadway “Suspended in Time” -de Corella, Radev y Rusell Ducker, también bailarín y coreógrafo destacado, formado en el Royal de Londres- que consigue levantar al público de sus butacas y hacerle palmear y moverse junto a toda la compañía. 
Tuvimos la suerte de asistir a distintas funciones y ver distintos elencos y aunque la compañía, debido a los problemas económicos por los que atraviesa, ha quedado muy mermada, lo cierto es que los bailarines se entregaron a fondo en cada función, logrando un alto estándar de calidad. 


Paquita, cuando ya se ha descubierto que pertenece a la nobleza y se celebra la fiesta con su prometido Lucien d'Hervilly. Nuestras Paquitas: Mª José Sales, encantadora, elegante y refinada y Ana Calderón que cada vez está más impresionante, segura en unos giros extremadamente controlados y exquisitamente lírica en el adagio. Alejandro Virelles y Kirill Radev, atentos partenaires y ambos fantásticos en sus variaciones. Alejandro, recién aterrizado del ballet de Cuba, une a la técnica espectacular y la potencia varonil de la escuela cubana, una elegancia innata.
Paquita - Foto : Fernando Bufala
Paquita / Mª José Sales - Lucien / Alejandro Virelles


Las solistas, las propias Mª José y Ana, junto a Kazuko Omori, ¡esas diagonales de magníficos Grand jetés en su variación! y Cristina Casa, incansable, realmente un “must” para la compañía. No pudimos ver su Paquita pero sí vimos su variación con sissonnes y fouettés a la italiana, impecablemente ejecutados y merecidamente ovacionados. 
El cuerpo de baile fue cogiendo forma a medida que avanzaban las representaciones. La cohesión del cuerpo de baile es algo que suele echarse en cara a la compañía, pero a mí me parece un logro realmente remarcable el que se consigue entre el director y los maestros, en apenas unos días de ensayos, pero trabajando duro, con un grupo de bailarines algunos de los cuales van variando en función de su disponibilidad y las necesidades del repertorio. Para sacarse el sombrero, en lugar de criticarlo. Si dispusieran del presupuesto adecuado no tendrían nada que envidiar a las mejores compañías, esas a las que sus respectivas ciudades y países potencian y apoyan, convencidos de cuanto aportan a la educación, la cultura e incluso la economía del país y que cuentan con un gran efectivo de bailarines en el elenco, con clases diarias y ensayos constantes, que permiten otorgarles un estilo definido. Confiamos en que llegue pronto el día en que nosotros lo veamos con el Barcelona Ballet.

"Facing the Light" es una pieza con música de Vivaldi nunca antes usada para danza. El resultado del trabajo de Kirill Radev es una obra minimalista en cuanto a vestuario y atrezo que bebiendo de las fuentes del estilo Kyliano, pone en valor la música mediante los movimientos puros y estilizados de los bailarines. También aquí pudimos disfrutar de distintos elencos, excepto Cristina Casa que fue la principal partenaire del solista masculino cada noche. Dayron Vera, Alejandro Virelles y Fernando Bufala, cada uno aportando su propia personalidad al rol, Dayron su magnífica presencia escénica, Alejandro, felino y sensual y el elegante Fernando a quien tanto echábamos de menos, recién recuperado de una larga y dolorosa lesión, con esa calidad de movimiento suya característica. La luz juega un papel importante, poniendo en valor los cuerpos y explicando la historia de nuestro devenir y nuestra soledad en los momentos cruciales de nuestra existencia. Las dos parejas, además de los principales, irreprochables. En las tres funciones a las que asistimos pudimos ver a Ion Aguirretxe, Francisco Estévez, Russell Ducker, Carlos Taravillo, Alba Cazorla, Carla López, además de Ana Calderón y Mª José Sales. El público entregado al talento creativo de este joven bailarín y coreógrafo ruso, celebró la pieza con una gran ovación para los bailarines y para él, que salió a recogerla sólo la noche del estreno. 

Cristina Casa
Facing the light - Foto : Kirill Radev

"Suspended in Time", criticada como circo por unos y aclamada como musical del mejor Broadway por otros, cierra la función. Lo cierto es que el público la celebra unánimemente ¿qué hay de malo en mostrar cómo con la técnica clásica uno puede divertirse y contagiar la diversión? Cada una de las melodías de la ELO seleccionadas para esta obra, nos transporta a un mundo mágico de alegría, seducción, energía y buen rollo. Al final el público palmea y se levanta mientras los bailarines hacen alarde de su virtuosismo. Maravilla ver cómo sienten y aman su profesión y cómo dan siempre lo mejor a pesar de los difíciles momentos por los que atraviesan. Además, en esta pieza, el público se rinde al carisma del muy querido Ángel Corella. Cuando al abrirse el telón ya su presencia se adivina, y al hacerse la luz se le reconoce, la salva de aplausos con la que se le recibe, da una idea de cómo le agradecemos todo lo que está haciendo. A pesar de retirarse de su casa, el ABT, con una función apoteósica en el MET de la que ya hablaremos, Ángel está en un momento fantástico, sus veloces giros, su forma de jugar con la audiencia, ya sea con la mirada o un movimiento de cabeza, ese carisma innato y el reconocimiento a su lucha personal por esta compañía, seducen, admiran y se agradecen.

Estos días la prensa Neoyorkina está volcada en el gran evento que va a tener lugar en el Metropolitan Opera House de Nueva York: Ángel Corella se retira como bailarín principal del American Ballet Theater, ante el pesar de sus miles de seguidores en todo el mundo. Prefiere dedicarse al 100 % a su compañía. Ya vimos en el Coliseum a seguidores americanos, japoneses, franceses,... disfrutando del Barcelona Ballet y a partir de ahora vendrán más para no perderse a su bailarín preferido y su compañía. Hay que tenerlo muy en cuenta. Hace poco el President de la Generalitat manifestaba en Nueva York que Cataluña debía recuperar el prestigio de tiempos pasados apostando por una marca "Catalunya" de excelencia y proyectándose internacionalmente. Sr. Mas tiene una oportunidad fantástica para hacerlo de la mano del Barcelona Ballet, no la deje escapar.

Dayron Vera
Facing the light - Foto : Fernando Bufala





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