sábado, 2 de febrero de 2013

Ángel Corella baila en el homenaje al diseñador catalán Andrés Sardà

Ángel Corella en un momento de su actuación,
con tres modelos de Andrés Sardà, disfrutando del arte del gran bailarín.

El pasado 31 de diciembre, día en que concluía la edición de la pasarela 080 para las colecciones de invierno de la temporada 2013-2014, durante el desfile de la firma que lleva su nombre, se rindió un merecido homenaje a Andrés Sardà. Familia, amigos, colaboradores y staff al completo, se dieron cita en el edificio Dhub de Barcelona para asistir al evento que contó además con la actuación del bailarín Ángel Corella, director del Barcelona Ballet y primer bailarín, hasta Julio del pasado año, del prestigioso American Ballet Theater.


Carolina Masjuan

La firma de lencería y ropa de baño Andrés Sardà, nació en 1962 y significó una revolución en el diseño de estas prendas, condenadas hasta entonces en España a la más absoluta oscuridad. Sardà centró sus esfuerzos en poner en marcha algunas ideas que, en el contexto de la época, rompieron con todo lo establecido hasta aquel momento: De sus experiencias anteriores en el seno de las empresas familiares, obtuvo la certeza de la importancia de situar su proyecto en un nivel internacional; de su personalidad creativa y de su mentalidad avanzada, surgió la necesidad de romper con los estereotipos y transformar la estética de la ropa interior femenina.


Y lo consiguió, su prestigio y reconocimiento internacional siguen vigentes de la mano de su hija Nuria que junto a varios de sus hermanos, han seguido la trayectoria de su progenitor y han mantenido el alto estándar de buen gusto y calidad.


Ángel Corella en otro instante de We Got it Good.


Ángel Corella, completamente integrado en la vida cultural de una ciudad que adora, Barcelona, ofreció al público asistente el baile dinámico de la coreografía We Got it Good que el prestigioso coreógrafo Stanton Welch creara expresamente para él. A pesar de la falta de espacio que le obligaba a reprimir su innato virtuosismo y la iluminación, que no era la que correspondía a la pieza, las tablas y el magnetismo de Ángel Corello resultaron bien evidentes para el público que disfrutó de la actuación y aplaudió cálidamente al artista.   

Personalidades de la sociedad catalana estuvieron presentes en el evento y no dudaron en manifestar su apoyo a la familia Sardá y felicitar al bailarín por su magnífica interpretación. Un lujo de desfile, un emotivo homenaje y una actuación exquisita. Una magnífica velada para todos los afortunados que pudimos asistir.

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