lunes, 11 de mayo de 2015

Charlie Chaplin por la TanzCompany de Innsbruck

Leoannis Pupo-Guillen. Foto: Rupert Larl

Con coreografía y libreto de Marie Stockhausen, la TanzCompany de Insbruck (Austria) que dirige el bailarín y coreógrafo catalán Enrique Gasa Valga, presentó Charlie Chaplin en el Tiroler Landestheater sede de la compañía.

Cristina Ribé

A pesar de estar localizado en una ciudad pequeña, el Tiroler Landestheater de Innsbruck es un Teatro con una larga historia. En 1629 Christopher Gump, importante arquitecto de la época, transformó una casa particular en “Comedihaus”, a partir de entonces y a lo largo de los años, sufrió ampliaciones y renovaciones hasta en 2003 llegar a su estado actual, un centro polivalente y moderno donde se llevan a cabo todo tipo de ambiciosas producciones. Dispone de dos salas, una para 800 personas y otra más pequeña con capacidad para 250.
Lore Pryszo, Leoannis Pupo-Guillen y Gabriel Marseglia
Foto: Rupert Larl 
El bailarín y coreógrafo barcelonés Enrique Gasa Valga, fue nombrado hace varios años, director de lTanzCompany de Innsbruck, con sede en dicho teatro y desde entonces ha creado coreografías de gran valor artístico que han enamorado al público (Carmen, Kalaidoscop, Fausto, Dante, Madama Butterfly…). Se ha convertido en un referente indispensable, es muy querido y respetado tanto por parte de los bailarines que forman la compañía, como por el resto de altos directivos del Teatro. Así mismo, el público austríaco adora sus producciones y llena las salas en cada representación.
Enrique comentaba en una entrevista al iniciar su carrera, como principal responsable de la compañía de danza: Mi mayor deseo es formar una compañía que despierte un alto nivel de inspiración en la audiencia y que, asimismo, a través de la danza, se enriquezca el mundo del arte del Tirol. Ese deseo, esa ambición, se ven cumplidos en cada ocasión en que se representa una de sus obras, ha sabido entusiasmar y el público ya no puede estar sin él.
En esta ocasión, la obra que nos ocupa no ha sido creada por Enrique, sino por una de sus bailarinas principales. La calidad de la misma demuestra la categoría de los profesionales que rodean a nuestro querido y admirado artista.
Natalia Fioroni y Paolo Giglio
Foto: Rupert Larl
Marie Stockhausen nos sorprende con una maravillosa coreografía que despierta en el público alegres sentimientos. Con Charles Chaplin (Leo Pupo-Guillen) como protagonista, uno se puede imaginar que el humor aparecerá en algún momento… y así es durante casi todo el espectáculo. Plasma la vida del cómico en pequeñas pinceladas, a modo de “flashes”, la mayoría de ellos con música en directo (chelo, violín y piano), cada pieza es diferente tanto en el contenido como en el tipo de música que acompaña las variaciones de los bailarines: Tango, Shubert, Massenet, Tschaikovski, Sinatra, … Nos muestra sus ilusiones, sus viajes, sus mujeres, su madre, detalles de sus películas… También la decepción y la tristeza que todos experimentamos en nuestra vida, pero eso se refleja de un modo meramente insustancial, priman las buenas sensaciones. 
Le acompaña casi siempre un Chaplin femenino (Lara Brandi), ella es ligera, expresiva, forman un tándem perfecto, no en vano representa su alma, su sombra, la imagen del personaje reflejada en el espejo. 
El contacto con el público es constante, tanto los protagonistas como el cuerpo de baile, conectan directamente con la gente que sigue al detalle los rápidos cambios que se suceden en escena, quizás el hecho de que se encuentren tan próximos físicamente (es un local con cabida para 250 personas), hace que la audiencia se sienta totalmente integrada en la trama. Capta la idea, la hace suya, ríe y sonríe con las ocurrencias del querido y conocido cómico universal.
Lara Brandi y Leonnis Pupo-Guillen. Foto: Rupert Larl
Leoniss Pupo-Guillen nace en Cuba en 1983, desde muy pequeño siente que tiene alma de actor, pero por cuestiones organizativas del Partido se decide que será bailarín y a ello se dedica en La Habana iniciando una carrera imparable. Tras una temporada bailando en Oregón (USA), en 2011, buscando estabilidad familiar, se traslada a Europa y es contratado por el Ballet del Tirol en Innsbruck. Su rol de Charlie Chaplin está magníficamente llevado y, a parte de sus grandes dotes de bailarín, esta obra demuestra su gran categoría de actor, de hecho nos comenta: ”Bailo para poder actuar…” Un bailarín muy completo al que auguramos muchos más éxitos en el futuro.


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