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miércoles, 23 de mayo de 2018

Gala «Ballarins Catalans al Mon» en Terrassa

Adela Ramírez y Aitor Arrieta en El Corsario.
Foto: Josep Guindo

Las tardes del sábado 19 y domingo 20 de Mayo pudimos disfrutar del talento de algunos de nuestros bailarines emigrantes forzosos. Una genial iniciativa del Centre Cultural de Terrassa, con dirección artística de Adrià Fornés y Marisa Yudes, para que ellos pudieran bailar en casa y su público disfrutar de su arte sin necesidad de tener que desplazarse al extranjero.


Carolina Masjuan

Nosotros vimos la función del domingo, la única que contó con la presencia de David Yudes que el día anteior bailaba con su compañía, el Royal Ballet de Londres, en la nueva producción de El Lago de los Cisnes de Liam Scarlett recientemente estrenada.

David Yudes en Gopak.
Foto: Josep Guindo 
Era muy necesario emprender una iniciativa de estas características. Aunque ésta no ha sido la primera vez que se han reunido bailarines catalanes que bailan en el extranjero, sí que es la primera vez que se puede disfrutar de tantos de ellos juntos en escena. En el Certamen Internacional de Danza de Catalunya que organiza Gina Rigola, ya habíamos visto a Adela Ramírez, a Ada González o a Alba Nadal. También Ibstage, bajo la dirección de Leo Sorribes, nos trae cada verano a una gran estrella catalana emigrada, como las mismas Alba y Ada o el joven Martí Fernández Paixà (lean acerca de su estreno como Colás en La Fille Mal Gardée con el Ballet de Stuttgart aquí) y David Rodríguez el bailarín gerundense de la Gauthier Dance de Stuttgart organizó el año pasado una gala de bailarines de su tierra en la localidad de Bescanó (este año repite en Gerona a principios de Septiembre ¡no se lo pierdan!).

Pero en esta ocasión Adrià Fornés, director del Centre Cultural de Terrassa no ha dudado en programar, dentro de la temporada del teatro, dos funciones para dar la oportunidad a algunos de nuestros mejores bailarines que están bailando forzosamente lejos de su tierra, de mostrar su arte para el numerosísimo público de ballet existente en Catalunya en general y en Terrassa en particular.

Hay una lista muy larga de bailarines bailando en el extranjero, empezamos a recopilarlos hace años con Joan Boix (en cuya escuela, el CDC, Ada se formó y que sigue dando muy buenos bailarines que integran buenas compañías europeas) y la hemos seguido actualizando «cazando» a todos aquellos bailarines catalanes detectados por el mundo.

Ada González y Stephan Mester en El Corsario
Foto: Josep Guindo
Son tantos, que pueden dar para muchas galas. Seguro que Terrassa, va a seguir con esta iniciativa que apoyamos totalmente. El éxito de estas dos funciones seguro que les acaba de ofrecer las armas necesarias para defenderlo.

Al final del artículo detallamos elencos, compañías y programa de la función que comentamos. Por razones de agenda sólo pudimos asistir a la del domingo pero tuvimos la gran suerte de poder ver la clase y alguna repetición, así como departir con los artistas una vez acabada la función.

Alba Nadal nos contaba como el sábado llegó de Dinamarca una hora antes de abrirse el telón sin apenas tiempo para prepararse. Todos tienen compromisos con sus compañías, es complicado conseguir los permisos de sus directores, pero bailar en casa compensa cualquier sacrificio. 

David Yudes, jovencísimo bailarín que tras ganar beca en Lausanne, así como el premio del público, integró ya directamente el Royal Ballet de Londres para pasar rápidamente a bailar papeles importantes en los ballets de una de las mejores compañías del mundo, donde cada vez va aumentando su prestigio, llegó el domingo también con muy poco tiempo para prepararse.

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en Festival de Flores
Foto: Josep Guindo
El día anterior tuvo Lago, el mismo Lago que se podrá ver en Julio en el Teatro Real de Madrid, la nueva versión de Liam Scarlett, coreógrafo residente de la compañía inglesa, que recién estrenado se ha hecho merecedor de unas críticas entusiastas por parte de la exigente y reconocida crítica de U.K.

La clase la dio el magnífico Rodolfo Castellanos, maestro en el Institut del Teatre y también reclamado por las más prestigiosas formaciones como por ejemplo el mismo Royal Ballet de Londres. Se da la circunstancia de que su hijo, Ricardo Castellanos, bailarín en el Ballet de la Ópera de Oslo, debía bailar también pero una lesión se lo impidió. Confiamos en que se recupere muy pronto y le podamos ver en una próxima ocasión.

Las repeticiones corrían a cargo de Kirill Radev, el joven bailarín ruso que admirábamos con el Ballet Imperial Ruso que nos visitaba frecuentemente y nos dio la grata sorpresa de fichar para Ángel Corella. En la compañía encontró el amor, la bailarina catalana Marta Ludevid es su pareja y establecidos en Barcelona, Kirill se dedica a dar clases y montar coreografías. 

Mar Escoda y Orión Picó en Paquita. Foto: Josep Guindo
Su talento como coreógrafo ya fue descubierto por Ángel Corella que le dio la oportunidad de montar piezas para su ballet. Obras que gozaron inmediatamente del reconocimiento de público y crítica y que le llevaron a profundizar más en ese campo que ahora mismo le lleva a coreografiar para muchas compañías y escuelas como incluso la del propio Bolshoi.

Con Ricardo lesionado se tuvo que buscar rápidamente una solución. Marisa Yudes nos contó que inmediatamente pensó en Mar Escoda, la joven bailarina que había sido alumna suya y que vino acompañada de Orión Picó, también catalán, de Tarragona. Ellos fueron los responsables de abrir cada una de las dos partes en que se dividió la gala, la primera con el paso a dos de Paquita y la segunda con las Flammes de París

Si en Paquita ambos demostraron un gran dominio de la técnica y muy buena sintonía como pareja, en Flammes de París Orión nos ofreció la bravura que exige este difícil rol. Mar por su parte, ligera y dulce hizo unas Flammes algo contenidas pero muy hermosas con unas piruetas seguras y con mucha solvencia. Los portés fueron uno de los platos fuertes de su actuación. Mar volaba en brazos de Orión segura de que su partenaire no fallaría como así fue para gran deleite del respetable. 

Aleix Martínez y Helena Balla en Camino.
Foto: Josep Guindo
Los bailarines venidos de la Compañía Nacional de Danza de Madrid, nos brindaron la parte más contemporánea de la velada. Para la primera eligieron el paso a dos de Camino, coreografiado y bailado por Aleix Mañé con Helena Balla. Con música de C. Spasiuk, los sones del acordeón sirvieron para que Aleix coreografiara un hermoso paso a dos de tintes folclóricos, muy pasional y emotivo.

Amplitud de movimientos con una gran importancia del torso, Helena Balla transmitía toda la fuerza y sentimiento de la pieza que con Aleix como magnífico partenaire, recibió un cálido aplauso.

Para la segunda parte de nuevo Aleix, esta vez acompañado por Elisabet Biosca, nos ofrecieron Extremely Close de Alejandro Cerrudo, pieza que forma parte del repertorio de la CND. Ballet elegante y sofisticado, las figuras de ambos bailarines de negro y en un entorno oscuro nos sedujeron inmediatamente.

Aleix Martínez y Elisabet Biosca en Extremely Close
Foto: Josep Guindo
Aleix integró la por entonces CND II que dirigía el recordado y añorado Tony Fabre, para luego pasar a integrar la CND titular con Nacho Duato. Elisabet salió de IT Dansa e integró la CND también con Nacho. Helena por su parte, formada en el Studio Isadora de Berta Vallribera, después de una temporada con el Ballet de Barcelona de Ángel Corella se incorporó a la CND ya con José Carlos Martínez como director.

Y llegamos a David Yudes que entró como un torbellino en escena con su solo de Gopak en la primera parte. Adrenalina en estado puro con esos saltos imposibles, esos giros rapidísimos pero siempre con una técnica depurada, limpio en sus aterrizajes, seductor y convincente. Para su segunda intervención otra pieza de bravura, el paso a dos de Don Quijote con la magnífica Rina Kanehara a la que le une una entrañable amistad a pesar de bailar en compañías distintas. Como curiosidad comentar que Rina bailó con el tutú del Quijote prestado por Tamara Rojo.

David Yudes y Rina Kanehara en Don Quijote.
Foto: Josep Guindo
Fue otro momento de gloria para el fin del segundo acto. David siempre ha comentado que su bailarín de referencia ha sido Ángel Corella, con el traje de Basilio prestado por el propio Ángel Corella ganó en Lausanne, y una viendo a David en ese paso tan celebrado del que fuera estrella del ABT y actualmente director del Ballet de Pensylvania, no puede dejar de pensar en él. Esa forma de abordar el personaje con un deje chulesco pero nunca prepotente sino pícaro, ese fantástico port de bras que Ángel daba al personaje y que David también posee y desde luego una técnica impecable, volvieron a hacer las delicias de la audiencia. 

Adela Ramirez y Aitor Arrieta en Summer Time
Foto: Josep Guindo
Rina por su parte no desmereció para nada. Segurísima en sus puntas, magníficas piruetas, buen equilibrio y bonita presencia escénica fue la Kitri ideal para el joven Yudes. David nos contó que en el Lago baila la Danza Napolitana en algunas funciones, las que tienen como Odette/Odile a Sarah Lamb. Amigos madrileños y aquellos que se desplacen al Teatro Real para ver esta producción ¡estén al loro! Como también merece la pena destacar que para la próxima temporada, David, con veintidós años recién cumplidos, debutará en el Cascanueces como soldado, cuando el muñeco se hace humano, bailando el paso a dos del final del primer acto. Su debut será el 15 de diciembre. Londres, here we go!!!!

Summer Time, coreografiado por el que fuera director del English National Ballet, Derek Deane, fue la pieza elegida por la bailarina de Terrassa Adela Ramirez para su intervención en el primer acto. Acompañada de un magnífico y elegante Aitor Arrieta, Adela nos brindo una danza fluida de gran belleza y magníficos portés. Fue un momento sublime de perfección estilística y de clase en escena.

Los brazos de Adela, según nos comentó Carme Cavaller, quien fuera bailarina solista en el Ballet del Gran Teatro del Liceu, son brazos del Maestro Magriñá, no en vano Adela salió de la escuela de la calle Petritxol que dirige Asunción Ayguadé quien fuera bailarina principal de la compañía del «Mestre».

Ada González en Spartaco.
Foto: Josep Guindo
Para la segunda parte, otra pieza de belleza y elegancia, el paso a dos del Corsario, escena de la habitación. De nuevo gran clase por parte de ambos. A Aitor le fichó Tamara de las filas de la CND y él nos confesó estar muy contento en Londres ya que bailan mucho, tienen un repertorio muy variado, viajan a menudo y además, aunque eso no nos lo dijo él, sabemos que allí ha encontrado el amor, precisamente en Rina Kanehara.

Si ya le habíamos admirado como Basilio con la CND en Sant Cugat, aquí nos sedujo completamente. Ganas de ver a estos dos bailarines con alguna de las magníficas nuevas producciones del ENB.

La preciosa Ada González, junto a su partenaire habitual Stefan Mester, abrió su participación con el Pas d'Esclave de El Corsario. Fantásticos ambos en esta pieza exigente del repertorio clásico. 

Si David me recuerda a Corella, Ada siempre me ha hecho pensar en Tamara Rojo. No solo por su físico: medudas, morenas, bonitas ambas, si no también por su personalidad: inteligentes, seguras de si mismas, luchadoras y perseverantes, pero asimismo por su forma de bailar. Una técnica sin falla, puntas de acero que se quedan clavadas sin el más mínimo titubeo, muy buen equilibrio, buenas piruetas,… una delicia verla bailar, vaya!

Ada Gonzáles y Stephan Mester en Spartaco
Foto: Josep Guindo
Y con el impresionante Stefan como partenaire no hay nada que temer. El Spartaco de la segunda parte fue otro momento de gloria con esos portés espectaculares y esas figuras que Ada nos ofreció, tan hermosas como exigentes. Ganas también de visitar Bucarest para verles con su compañía en esos roles de principal que a Ada ya le van ofreciendo allí después de haberla fichado del Ballet de Sibiu, también en Rumania, donde era la estrella principal.

Y llegó el turno de nuestra querida Alba Nadal que cerró la primera parte con el preciosos paso a dos del Festival de las Flores de Genzano de Bournonville. ¡Qué maravilla! ¡Son una joya tan preciada estos ballets de Bournonville para la compañía de la que forma parte desde hace tantos años nuestra bailarina! Ojala nuestro Liceu hubiese sabido conservar todo el legado del Mestre Magriñá como los daneses lo han hecho con el suyo. Alba nos comentaba como la técnica Bournonville tanto tiene que ver con nuestra escuela Bolera a la que el Mestre daba tanta importancia y que todos sus bailarines debían conocer y bailar. ¡Cuanto tuvimos y cuanto perdimos!

Alba Nadal en Festival de Flores de Genzano.
Foto: Josep Guindo
Pero tenemos que ser conscientes de cuanto representa tener ahora nuestro Ballet de Catalunya para reivindicar, difundir y enseñar a amar y respetar ese legado. Esa es una de las tareas que los directores artísticos de nuestra compañía se han impuesto con la ayuda indiscutible de Ángeles Lacalle y Gloria Gella, bailarinas de Magriñá y ahora maestras en la escuela y siendo asimismo Elías García, director artístico de la compañía, alumno de la que fuera pareja del Mestre María de Ávila

Mar Escoda y Orión Picó.
Foto: Josep Guindo
A ver si esta vez por fin se consigue que a nuestra compañía se la valore y ayude como merece para que siga su curso, viviendo este presente que bebe de un pasado magnífico y para que aquellos bailarines, tantos y tan talentosos que no quieran emigrar, no se vean obligados a hacerlo. Ellos lo merecen y el público ¡tanto! también.

Volviendo a Alba y a Alexander Bozinoff su magnífico partenaire, solo podemos decir que ese Festival de las Flores fue una preciosidad que permitió descubrir al público un estilo de petite batterie, de especial movimiento del torso, de pasos rápidos, que les era mayoritariamente desconocido y que pudieron admirar en dos artistas especialistas en él. Si Alba estuvo francamente deliciosa, Alexander nos dejó admirados por su ejecución de altísimo nivel. Una maravilla.

Su segunda intervención tuvo un registro totalmente distinto. El paso a dos del ballet Lost in Slow creado especialmente para Alba por el reconocido coreógrafo finés Jorma Elo que ya vimos gracias a Ibstage en la Gala del Grec del año pasado. Es una pieza que cuanto más la ves, más la valoras, decubriéndole facetas que te habían pasado desapercibidas la primera vez. Música barroca de Vivaldi y figuras barrocas son lo que te sugieren en algún momento los bailarines, magníficos, que le dan además una interpretación teatral, demostrando su versatilidad.

Orión Picó en Flammes de Paría. Foto: Josep Guindo
Bailarines de distintos estilos, distintas edades, en distintos momentos de sus carreras, pero todos con muchas ganas e ilusión al poder bailar para los suyos, familiares, maestros, amigos, todos aprovecharon la oportunidad de verles aquí y el numeroso público amante del ballet tampoco faltó a la cita. Un enorme placer haber podido disfrutar de todos ellos en una sola noche. Un gran bravo por la iniciativa, nuestra más profunda admiración al Centre Cultural de Terrassa y todo nuestro agradecimiento, ya que gracias a ellos podemos disfrutar de fabulosas veladas de danza en Catalunya.


Detallamos aquí abajo los elencos y programa completo así como un enlace a un resumen de la Gala.

FICHA TÉCNICA

Royal Ballet de Londres​ · David Yudes – baila con Rina Kanehara (English National Ballet)

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en Lost on Slow.
Foto: Josep Guindo
English National Ballet ​· Adela Ramírez - baila con Aitor Arrieta (English National Ballet)

Royal Danish Ballet ​· Alba Victoria Nadal - baila con Alexander Bozinoff (Royal Danish Ballet)

Northern Ballet​ · Mar Escoda - baila con Orión Picó bailarín freelance

Compañía Nacional de Danza​ · Helena Balla, Elisabet Biosca y Aleix Mañé

Òpera de Bucarest​· Ada Gonzàlez baila con Stefan Mester (Ópera de Bucarest)

Dirección artística: Marisa Yudes / Adrià Fornés


PROGRAMA DOMINGO 20 DE MAYO


Primera parte

Rina Kanehara y David Yudes en D.Q.
Foto: Josep Guindo
PAQUITA (Pas a dos) Ballarins: Mar Escoda i Orión Pico Coreografia: J. Mazilier Música: L. Minkus

CAMINO Ballarins: Helena Balla i Aleix Mañé Coreografia: Aleix Mañé Música: C. Spasiuk

GOPAK Ballarí: David Yudes Coreografia: Ígor Moiseyev Música: V. Soloviev-Sedoy

SUMMER TIME Ballarins: Adela Ramírez i Aitor Arrieta Coreografia: Derek Deane Música: G. Gershwin

EL CORSARI (Pas de l’Esclava) Ballarins: Ada González i Stefan Mester Coreografia: Yacobson Música: R. Drigo

FLOWER FESTIVAL (Pas a dos) Ballarins: Alba Victoria Nadal i Alexander Bozinoff Coreografia: A.Bournonville Música: M. Strebinger




Segunda parte

Adela Ramírez y Aitor Arrieta en Corsario
Foto: Josep Guindo
PARÍS EN FLAMES (Pas a dos i variacions) Ballarins: Mar Escoda i Orión Pico Coreografia: V. Vainonen Música: B. Assafiev

EXTREMELY CLOSE Ballarins: Elisabet Biosca i Aleix Mañé Coreografia: Alejandro Cerrudo Música: P. Glass/ D. O’Halloran

SPARTACUS (Pas a dos) Ballarins: Ada González i Stefan Mester Coreografia: Yuri Grigorovitx Música: A. Khatxaturian

EL CORSARI (Bedroom scene) Ballarins: Adela Ramírez i Aitor Arrieta Coreografia: M. Petipa Música: R. Drigo

LOST ON SLOW (Pas a dos) Ballarins: Alba Victoria Nadal i Alexander Bozinoff Coreografia: Jorma Elo Música: A. Vivaldi

DON QUIXOT (Pas a dos, tercer acte) Ballarins: David Yudes i Rina Kanehara Coreografia: M. Petipa Música: L. Minkus





sábado, 14 de octubre de 2017

Alba Nadal galardonada con el premio Uddeling 2017

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en la Gala Ibstage.
Foto Josep Guindo

El pasado día 10 de Octubre por la tarde, Alba Nadal, la bailarina catalana, única española en el Royal Danish Ballet, recibió el prestigioso premio Uddeling 2017 que otorga la Fundación privada Albert Gaubiers og Poul Waldorffs Fond.

Carolina Masjuan

Esta Fundación solo se  dedica a favorecer el arte, promocionando y reconociendo a personalidades en este ámbito y para esta edición han elegido en ballet, entre otros artistas de esta disciplina, a Alba. En Barcelona la pudimos ver recientemente en las Galas de clausura de Ibstage 2017 en el Teatre Grec.

Foto de todos los premiados tras la entrega de premios (*)
Albert Gaubier fue un bailarín polaco, homosexual y judío que vivió muchos años en Dinamarca donde fue muy bien recibido. Consiguió amasar una pequeña fortuna con la que decidió crear una fundación artística promotora de la danza.

El Uddeling es un premio económico importante otorgado por la Albert Gaubiers og Poul Waldorffs Fond, que está dotado con 30.000 coronas danesas para viajes y promoción o creación de proyectos de crecimiento artístico e incentivos para promocionar la danza en el futuro.

En total hubo nueve entregas de becas a diferentes artistas de diversas compañías de Dinamarca. En el marco del Royal Danish Ballet fueron tres en total los bailarines premiados. Además de Alba, el bailarín solista Alexander Bozinoff (precisamente partner de Alba en las Galas Ibstage) y la bailarina danesa Stephanie Chen, también bailarina del cuerpo de baile.

En el caso de Alba, el premio ha sido por su carrera profesional. Alba lleva en Dinamarca más de trece años y es muy querida y conocida entre el público danés, pues ha sabido integrar su carácter mediterráneo dentro de la cultura danesa. 

Alba Nadal y Tobias Pretorius en 25'52" de Kylian
Foto: Henrik Stenberg 
Esta capacidad de integración y su fidelidad a la principal compañía danesa de ballet y una de las mejores del mundo, la han hecho merecedora según la organización, de tan alto reconocimiento.

En la Ceremonia de entrega de premios de la Balletmester Albert Gaubiers og Poul Waldorffs Fond, Uddeling 2017, en la que estuvieron presentes los miembros del consejo de administración de la Fundación, Thomas Lund, Director de la Escuela de Ballet del Kongelige Theater de Copenhague y Anne Middelboe Christensen, crítica de ballet en Dagbladet Information, se reconoció a Alba con las siguientes palabras :

Cuando Alba Nadal entra en escena, atrapa la mirada de todos. Nació en España, pero felizmente terminó en Dinamarca. No puede negarse que Alba posee una belleza innata, pero, sobre todo, lo que destaca de esta hermosa bailarina, es su capacidad de contar historias con su danza. Incluso los ballets abstractos transmiten emociones cuando es Alba Nadal, quien los baila. Una clara muestra de esto que contamos, es lo que sentimos por ejemplo cuando bailó con Stefanos Bizas A Naked Feeling en el Teatro de danza danés en Politigården el verano pasado. ¡Muchas gracias y Buena suerte, Alba!”

(*)  Morten Eggert, karakterdanser, Den Kongelige Ballet
Jannik Elkjær, bailarín modern/ contemporary y coreógrafo, Don Gnu
David Price, bailarín modern en Black Box Dance Company
Kristoffer Louis Andrup, bailarín modern y coreógrafo, Don Gnu
Maria Savery, pedagoga de danza, Savery Academy
Stephanie Chen, cuerpo de baile, Den Kongelige Ballet
Josephine Raahauge, Breakdancer, free lancer
Alba Nadal, cuerpo de baile, Den Kongelige Ballet
Alexander Bozinoff, solista del Den Kongelige Ballet
Victòria Cooper, bailarina del Pantomimeteatret (representada por Per Lundsgaard)


domingo, 4 de junio de 2017

Alba Nadal, estrella catalana invitada en Ibstage 2017

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en el Festival de las Flores de Genzano (Bournonville)
Foto: Soren Langkilde Madsen

En la edición Ibstage de este año, la estrella catalana invitada será la bailarina del Royal Danish Ballet, Alba Nadal. Alba compartirá cartel con algunos de los mejores bailarines del momento que como siempre Ibstage nos brinda la oportunidad de ver bailar en Barcelona, pudiendo destacar de momento para esta edición a Polina Semionova, Evgenia Obratzova, Kim Kimin, Iana Salenko o Steven Mcrae. 

Tras un periodo de formación en Cataluña (Olga Roig y el Institut del Teatre) con doce años Alba se trasladó a Madrid para formarse con Víctor Ullate, de ahí fue becada a la Royal Ballet School de Londres para integrar rápidamente las filas de la compañía Danesa donde lleva ya trece años.

Carolina Masjuan

El sueño de todo bailarín español es poder bailar en su país, las oportunidades son escasas y las compañías donde ellos bailan son difícilmente programadas aquí. Grandes bailarines que integran grandes compañías porque el talento es mucho, la formación es buena y ellos están muy bien considerados fuera de nuestras fronteras. Por eso son especialmente de agradecer iniciativas como la de los directores de Ibstage que cada año, junto el impresionante cartel de estrellas que traen, como por ejemplo en las Ibstage Stars Galas – no se pierdan la del próximo 22 de Julio en el Liceu - inviten para las del cierre del programa de formación de tres semanas, que este año concluye con las Galas del 1 y 2 de septiembre en el Teatre Grec, a una estrella catalana brillando en el extranjero.

En esta ocasión, tras El Corsario, La Bayadera o Paquita, sera la suite de la Bella Durmiente la pieza con la que los alumnos nos demostrarán lo aprendido durante esos cursos de formación con algunos de los mejores profesores de danza del mundo. Serán ya cinco ediciones en Barcelona y el palmarés de bailarines que han pasado por sus manos y que están integrando buenas compañías a lo largo y ancho del planeta, es impresionante. Pero además de la facilidad que ofrecen para disfrutar de ensayos y clases y de organizar las Galas de clausura en Barcelona, cabe destacar el gran despliegue que Ibstage hará para ir en directo en todo el mundo, con la única finalidad de acercar a cuanto más público al ballet. 

Aprovechamos para entrevistar a Alba con motivo de la feliz noticia de que será ella este año quien intervenga en las Galas de septiembre, pudiendo mostrar al público de su tierra, un estilo que por aquí no se tiene mucha ocasión de disfrutar.

¿Conocías antes el programa Ibstage? ¿Qué opinas de esta iniciativa?
Efectivamente, oí hablar del programa de Ibstage ya hace algunas temporadas, pero fue aproximadamente hace dos años y principalmente el año pasado, cuando creció realmente mi interés. Vi la programación del Liceu y me llamó la atención la excepcionalidad de los artistas invitados a las Galas y la gran calidad del programa de formación que ofrecían. La iniciativa simplemente me pareció admirable, sobre todo sabiendo lo que cuesta organizar eventos de estas características en nuestro país. Admiro mucho el trabajo, persistencia, profesionalidad y la calidad de cada una de sus representaciones.

¿Has podido ver "live" o en Streaming alguna de sus Galas?
Desafortunadamente, no. Pero conozco el trabajo de algunos de los artistas invitados.

¿Sabes ya el nombre de algunas de las estrellas que compartirán escenario contigo?
Todavía no lo sé. Pero a parte de compartir escenario con tanta calidad de artistas, lo que realmente me hace feliz es tener la oportunidad, después de 13 temporadas como bailarina profesional en el Royal Danish Ballet, de poder bailar en casa y compartir mi amor por la danza con el público de aquí.

¿Cuando te propusieron participar como estrella catalana invitada en esta edición, cómo reaccionaste?
Fue un gran honor y sentí un profundo agradecimiento. Por motivos principalmente profesionales, después de mis inicios en la escuela de Olga Roig en Manresa y más tarde en el Institut del Teatre, dejé mi hogar con 12 años para trabajar con Victor Ullate en Madrid. A los 17 años me fui a Londres a cursar el último curso del Upper School del Royal Ballet y desde los 18-19 años que llevo mi vida en Copenhagen. Por este, motivo, poder bailar en casa y hacerlo como estrella catalana invitada, me llena el alma de amor y agradecimiento.

¿En el Royal Danish Ballet os facilitan las ausencias para participar en Galas?
En general, afortunadamente, Nikolaj (Hübbe), mi director, ha mostrado gran generosidad en este aspecto. Personalmente, he sentido disponibilidad por su parte cada vez que ha surgido la ocasión de pedir “leave of absence”. Supongo que es porque él en su vida profesional también tuvo que hacerlo y sabe lo que se siente cuando oportunidades como éstas se presentan. Aún así, también debo decir que hay ocasiones, cuando las fechas de las Galas coinciden con actuaciones importantes de la compañía, como un Lago o un Ballet de tres actos, o un triple Bill en las que estoy muy involucrada, entonces la situación cambia. Si la agenda así lo permite, hay buena disponibilidad por parte del RDB para mostrar sus bailarines en eventos fuera y dentro de Dinamarca.

Alba Nadal en Lost in slow de Jorma Elo.
Foto: Soren Langkilde Madsen

Allí el legado Bournonville se mantiene y se mima como un tesoro ¿verdad?
Efectivamente, es como nuestra joya, que se debe mimar, de vez en cuando limpiar y, otras, incluso renovar con nuevos detalles. Hacemos un mínimo de un ballet Bournonville por temporada, y si vamos de gira, es lo que principalmente ofrecemos. Aunque lo combinamos con otras piezas como Theme and Variations de Balanchine, algún Romeo y Julieta de John Neumeier o alguna producción nueva de Nikolaj como su nuevo Lago de los Cisnes. También, de vez en cuando (normalmente los sábados), hay la posibilidad de escoger como “morning class”, la clase Bournoville. También Nikolaj ha reversionado grandes clásicos Bournovilles, como La Sylfide, Napoli o Folk Tale.

Personalmente, considero que es uno de los estilos más difíciles y delicados de bailar. Se requiere de una gran técnica y sobre todo de mucha dulzura en el “upper body”. Es un estilo donde prima la generosidad y el compartir con el público “the joy of dancing”. Para los extranjeros y sobre todo para mí, el estilo Bournonville, es uno de los retos más importantes y preciosos como bailarín en el Royal Danish Ballet.

Supongo que Bournonville será el plato fuerte de tu intervención ¿no? ¿qué nos puedes contar sobre el programa que traerás?
El programa que traigo son dos pasos a dos: Flower Festival de Genzano de Bournonville y luego el paso a dos neoclásico de Lost on slow de Jorma Elo.

Será mi primera vez bailando el famoso flower festival y me motiva mucho poderlo hacer en casa. Es un paso a dos precioso, duro y lleno de ternura. En la compañía se baila poco y se ofrece más en galas o eventos puntuales como giras donde viajan sólo solistas o principales. Afortunadamente, tenemos también muy buenos “coaches” de Bournonville en la compañía y cada vez que se habla de Fower Festival, y de oportunidades de bailarlo, lo agradecen, ya que es una pieza preciosa y de gran valor para mantenerla viva.

El otro dueto que traigo es un paso a dos al que le tengo mucho cariño. Forma parte de una creación que en el 2008, Jorma Elo hizo para la compañía formada por 6 bailarines y en la cual yo estaba involucrada. El proceso fue maravilloso. Él es una persona increíble, creativa, generosa, con sentido del humor y con una energía que llena el estudio de positividad. Este dueto que presentaremos fue creado para Tim Matiakis (ex solista del Royal Danish Ballet y hoy día director de Corpus, un compañía de danza dentro del RDB) y para mi. Cuando le comenté a Jorma de “revivirlo”, su respuesta fue afirmativa desde el primer momento y ha sido maravilloso ya que vino expresamente a Copenhagen para trabajarlo de nuevo con mi nuevo partner (Alexander Bozinoff) y conmigo y un auténtico placer volver a estar en el estudio con él.

¿Cómo fue que una catalana pudo entrar en esa compañía y quedarse en ella?
La verdad es que esta es una buena pregunta ya que cuando lo pienso, incluso a mi me cuesta creerlo después de tantos años. Henning Albrechtsen, antiguo “Deputy Artistic Director” del Royal Danish Ballet se puso en contacto con el Royal Ballet School. Necesitaban chicas con técnica para “White ladies” en Etudes (H.Lander). Coincidió que fue una época con muchas chicas lesionadas y embarazos. Audicioné (tomando clase con la compañía), Henning me vió y me dijo que tenia muchas posibilidades para la compañía pero que no me podía dar la última palabra, hasta que no me viera Frank Andersen (el director). 

Yo tenía mi billete de vuelta para el día siguiente, y Henning lo cambió. La Compañía pagó los costes de hotel y vuelo para que pudiera audicionar el día siguiente. Yo no me lo podía creer…Tomé clase y desde entonces, agosto del 2004, soy miembro del RDB. Aunque en la actualidad soy cuerpo de baile, he tenido la gran suerte de tener fantásticas oportunidades y bailar muy distintos roles, de principal, de solista y muy distintos trabajos modernos y neoclásicos que tanto disfruto también.

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en el Festival de las Flores de Genzano (Bournonville)
Foto: Soren Langkilde Madsen

¿Conoces la historia de la compañía del Liceu que hubo con el Maestro Magriñá?
La figura del gran Maestro Magriñá es una auténtica institución para nuestra cultura. Su legado es extraordinario y un joya a conservar. No conozco en profundidad toda su trayectoria con la compañía del Liceu pero si tengo referencias. Es admirable lo que consiguió para la época y su amor por la escuela bolera es algo en lo que me identifico mucho porque ésta tiene grandes similitudes con la escuela y estilo Bournonville. Sería maravilloso que se pudiera seguir sus pasos, convirtiendo el Liceu como sede de una compañía donde se pudiera combinar la danza clásica, la bolera y/o estilo Bournonville (estilo romántico) y danza contemporánea. Seria todo un sueño hecho realidad. El talento en nuestro país es infinito y estrellas y grandes maestros como Magriñá, que persistieron en su amor por el arte, la danza y que actuaron sin miedos, viajando y empapándose de otras culturas para crecer como artistas, es un ejemplo y motivación para nuestras generaciones y las futuras.

¡Qué diferencia de respeto con el legado cultural entre un país y otro! ¿no?
Uy, delicada pregunta! La diferencia es considerable. En Dinamarca, el amor y respeto que hay para conservar el legado cultural de su país es enorme. Hay instituciones, sponsors privados y diferentes organizaciones culturales que hacen lo posible para asegurar que lo que identifica la cultura danesa permanezca viva y bien cuidada. Respecto a la danza, no hay palabras. La diferencia con nuestro país es abismal. La danza forma parte de la sociedad. El ciudadano de a pie conoce la influencia que tiene el RDB, se interesa por nuestra programación y a pesar de ser un país pequeño y Copenhagen la ciudad donde se organizan los mayores eventos, tenemos tres grandes “casas”, además de otros teatros más pequeños y en cada representación (sea de Opera, Danza, Teatro o Orquestra), éstas se llenan. La cultura no es algo ajeno al ciudadano, sino que forma parte de su día a día.

A pesar de que llevo muchos años viviendo fuera de casa, soy consciente de que hay un esfuerzo titánico por parte de auténticos defensores de la danza en nuestro país, para hacer que ésta tenga relevancia en nuestra sociedad; sin embargo, el camino es largo, sencillamente porque las grandes instituciones y el Estado en general, no priorizan su importancia. La vida es danza y el legado que hay en nuestra cultura es tan especial, que hay que hacer lo posible e imposible para mantenerlo vivo con amor y respeto.

¿Tienes ocasión de bailar a menudo en Cataluña y/o en el resto de España?
Desafortunadamente no, pero parece que poco a poco van surgiendo más oportunidades de las que me siento muy agradecida. Son muchos años viviendo y bailando fuera de casa y es para mí muy especial, poder compartir con la gente que más quiero, todo lo que este mundo me ha dado, tanto como bailarina, como cómo persona.

Para saber más sobre Alba, pueden leer la entrevista para Ballet y más que le hicimos hace unos años en nuestra visita a Copenhague.

¡Gracias Alba y gracias Ibstage



lunes, 12 de mayo de 2014

Real Ballet de Dinamarca - La Bayadère

La Bayadère. Gudrun Bojesen y Marcin Kupinsky. Foto: Costin Radu

Copenhague, la capital danesa situada en la ladera del mar Báltico, es conocida por los muchos atractivos que ofrece a sus visitantes, diseño, arquitectura, gastronomía, extensos parques y hermosos castillos, coloridas casas al lado del canal y la famosa sirenita, pero para los balletómanos, Copenhague es además y sobretodo, una compañía que se cuenta entre las más antiguas  del mundo, heredera de una tradición que conserva como una joya, respeta como un legado único y, orgullosa, lo muestra a los interesados con gran generosidad y amabilidad.

Carolina Masjuan 

El día que en nuestro periplo por tierras danesas dedicamos al ballet, tuvimos la suerte de poder presenciar una clase del Royal Danish Ballet impartida por Loipa Araujo, actualmente maestra y Directora Artística Asociada a su Directora, Tamara Rojo, en el English National Ballet. Loipa, en lugar de aprovechar su semana de vacaciones para descansar, viajó a Copenhague para dedicar esos días a una compañía donde la adoran y en la que sus clases son muy apreciadas. 

Las veinticuatro sombras de La Bayadère.
Acompañados por el jefe de prensa, subimos al cuarto piso, pasando por vestuarios y pasillos repletos de fotos de bailarines y coreógrafos que marcan la historia del Real Ballet de Dinamarca y también de todo el mundo, y entramos en la sala de ensayos donde la clase ya había empezado. Loipa dirigiendo y agarrados a la barra y concentrados, los bailarines, en su mayoría daneses pero entre los que figura también algún extranjero como la catalana Alba Victoria Nadal, nuestra consejera turística por una ciudad en la que ya lleva diez años tal y como nos explicó en la entrevista que nos concedió y que pueden leer aquí. 



El Teatro Real de Dinamarca, construido en 1748, se halla situado en Kongens Nytorv, en el centro de Copenhague. El edificio original fue diseñado por el arquitecto de la corte Nicolai Eigtved y tenía un aforo de 800 plazas, posteriormente fue reconstruido por el arquitecto CF Harsdorff para dar cabida a un público más amplio. 

Durante las primeras temporadas el conjunto estaba formado por ocho actores, cuatro actrices, dos bailarines y una bailarina. En las décadas siguientes, el Royal Danish Theatre se convirtio en el teatro que hoy conocemos, ofreciendo teatro, ópera, ballet y conciertos bajo el mismo techo y gestión. Un elemento importante para el desarrollo artístico del teatro fueron sus escuelas. La más antigua es la escuela de ballet, creada en 1771 y que se cuenta entre las más antiguas del mundo. De esta escuela han surgido un gran número de bailarines famosos, como Lucile Grahn, la primera en bailar La Sylphide, y más contemporáneos como Peter Martins, Peter Schaufuss, Johan Kobborg y muchos otros. 



Ladies inglesas de La Bayadère 
con Ida Praetorius al frente.
Foto: Costin Radu
El Ballet Real de Dinamarca, sin embargo, no permaneció anclado en el pasado sino que en su repertorio  se encuentran trabajos de coreógrafos daneses y también de importantes coreógrafos internacionales. Después de la Ópera de París, el Ballet Real de Dinamarca tiene en su repertorio el mayor número de ballets de Balanchine en Europa. Además, ballets de coreógrafos importantes de hoy en día se bailan por el Ballet Real Danés incluyendo Jiri Kylian y John Neumeier, así como los jóvenes coreógrafos Tim Rushton, Alexei Ratmansky y Christopher Wheeldon. Una especialidad del Ballet Real de Dinamarca es que mantiene sus ballets cuentacuentos muy apreciados como continuación de la tradición de Bournonville. Agregando a esto el hecho de que la compañía también pone en escena los grandes clásicos -Giselle, Lago de los Cisnes, El Cascanueces y La Bella Durmiente- no hace falta decir que en pocas compañías del mundo pueden encontrarse tantas exigencias estilísticas como aquí. 

Pero sin duda alguna, August Bournonville (1805-1879) es la tarjeta de presentación del Real Ballet de Dinamarca. Nacido en Copenhague y educado en las mejores tradiciones de baile de Francia e Italia por su padre, un bailarín francés y el italiano Vincenzo Galeotti, que fue maestro de ballet en Copenhague desde 1775 hasta 1816, Bournonville se convirtió en un elegante bailarin de demi-caractère, pequeño y ligero, con un hermoso salto y una gran facilidad para la mímica. Durante la década de 1820 continuó su formación en París, el centro del siglo XIX para el ballet, actuó en la Opera de París y más tarde llevó el refinamiento y la gracia del estilo francés de regreso a Dinamarca. Aunque este estilo desapareció más tarde en Francia, se ha conservado en Copenhague. 

Bournonville creó una tradición de baile masculino danés del más alto virtuosismo y elevó el Ballet Real de Dinamarca a nivel internacional, dándole una calidad nacional única que permanece hasta nuestros días como su  característica distintiva. 

Alba Nadal en un ensayo como danzarina del templo.
Con algunas interrupciones -en Viena y Estocolmo- Bournonville fue maestro de ballet en Copenhague de1830 a 1877. Puso en escena cerca de 50 ballets y numerosos divertimentos. Muchas de sus obras todavía se presentan en una tradición que se mantiene intacta hasta nuestros días. Por lo tanto, el Ballet Real de Dinamarca posee un número de ballets de la época romántica, mayor que el de cualquier otra compañía de ballet en el mundo. Entre ellos se encuentran La Sylphide (1836), Napoli (1842), Le Conservatoire (1849), Un cuento popular (1854) y el pas de deux del Festival de las Flores de Genzano (1854). 

Bournonville sostuvo que el arte debe ser positivo; su propósito es elevarnos para convertirnos en seres armoniosos. Esta armonía se encuentra no sólo en las historias y los finales felices de sus ballets, sino también en su estilo de bellas proporciones y delicada sincronización musical. 

Pero durante los días que permanecimos en Copenhague la obra en cartel en el teatro fue La Bayadere, con coreografía de Marius Petipa y música de Ludwig Minkus, pero incluyendo una selección de danzas de Nikolaj Hübbe y Eva Draw. 

Ida Praetorius y Marcin Kupinsky (William y Emma) y Alba
Nadal en el Pas d'Action del segundo acto.
Foto: Costin Radu
Esta Bayadere revisada para el RDB, se sitúa igualmente en la India, aunque a principios del siglo XX, en la época en que era una colonia británica. Aunque los pasajes más característicos y emblemáticos del ballet, así como los personajes principales, continúan siendo básicamente los mismos, y la trama, pese a algunas variaciones, se mantiene, el único rol que conserva su nombre es el de Nikiya, la guardiana del templo. Solor es aquí William y Gamzatti es Emma, él un lugarteniente inglés y ella su prometida, hija del Vicecónsul, recién llegada a la India. Otro cambio importante es que aquí William (Solor) no cae profundamente dormido a causa del opio, sino que se suicida con un disparo. 

El Reino de las Sombras, que afortunadamente se mantiene intacto, no muestra, pues, el sueño de Solor (William) sino que es la culminación de su amor por Nikiya con quien se reúne en el más allá, siendo innecesario el cuarto acto (versión Natalia Makarova) con la destrucción del templo, que a mi entender se echa de menos para una mejor comprensión de la historia y para disfrutar de ese magnífico paso a tres entre Nikiya, Solor y Gamzati. 

Susanne Grinder como Nikiya. Foto: Costin Radu
Otras aportaciones son más acertadas, como la escena de la colonia británica con un bonito vestuario en tonos pastel, la intervención de los niños de la escuela con sus coloridos vestidos que asemejan plumas de pavo real y el pas de acción del segundo acto con un par de solos para cada una de las bailarinas, con música de Paquita
Por suerte se mantienen también intactos los solos de Nikiya y la danza del dios azul (ídolo dorado o de bronce en otras producciones). 

Los decorados de Richard Hudson, un poco kistch aunque efectivos y un vestuario muy colorido para los nativos y en tonos pastel para los ingleses, excepto para Emma y William en el baile del jardín, vestidos de luminoso amarillo. Tampoco faltan ni el tigre muerto ni el elefante (presente en la versión de Nureyev aunque no en la de Makarova). 

El reparto del viernes dos de Mayo nos brindó la oportunidad de conocer a los principales Susanne Grinder y Marcin Kupinski en los roles titulares de Nikiya y William. Pareja habitual en muchos ballets, tanto a nivel técnico como de posesión del rol dramáticamente, adolecieron de ciertas debilidades. Algún porté rozando la caída y en la danza de la escena del jardín, cuando Nikiya es mordida por la serpiente, las dificultades técnicas de ese solo tan exigente, no pudieron ser alcanzadas en todo momento. William sobretodo no parecía vivir las emociones de su personaje sino que era como si se limitara a bailar el rol sin demasiado sentimiento.
Ida Praetorius como Emma. Foto: Costin Radu
Quien destacó fue Ida Praetorius en el papel de Emma (Gamzati). Bailarina del cuerpo de baile –a pesar de su importancia, no es extraño que el rol de Emma se conceda a bailarinas solistas o del cuerpo de baile- Ida estuvo segura, con unos jettés y pirouettes sin fallo además de su total posesión del papel y capacidad de transmitir. Fue una de las mejores bailarinas de la noche. Noche en la que también brilló nuestra Alba Nadal en las tres partes en las que participó, danzarina del templo, como sombra de primera fila en el tercer acto y sobre todo en el pas de action del segundo acto donde su elegancia y musicalidad provocaron unos entusiastas aplausos del público, hecho que se repite en cada función en la que le es dado bailarlo. 

Y si una cosa cautivó fue la perfección del cuerpo de baile, en cualquiera de sus intervenciones pero evidentemente en la más espectacular, la mágica entrada y evolución de las sombras del tercer acto, donde se llevaron una gran ovación del público. Las tres sombras, Lena-María Gruber, Alexandra Lo Sardo y Amy Watson muy correctas también en sus variaciones. 

La música fue interpretada por la orquesta real danesa bajo la dirección de Graham Bond. 

Emulando a los bailarines. Danza por doquier en Copenhague
Todo en el teatro y en sus alrededores habla de ballet, podríamos decir que en toda la ciudad se respira danza, ya sea en las vallas que rodean las obras de la gran plaza, decoradas con distintos motivos entre ellos hermosísimas fotos de los bailarines (Alba en tres de ellas, a cual más espectacular) en el hotel donde nos alojamos, decorado con numerosas fotos antiguas de bailarines, en los planos interiores de pisos de alto nivel en construcción en la zona del archifamoso Noma, donde se propone decorar sus paredes con fotos de danza, el pasaje Bournonville y un teatro que suele colgar el letrero de completo siempre que hay ballet. 

Nuestra asignatura pendiente, volver cuando se programe una pieza de Bournonville, esperamos que sea pronto.

John Axel Fransson como el  dios azul. Foto: Costin Radu