jueves, 17 de enero de 2019

El Trencanous del Ballet de Catalunya

Alexandra Urcía, Ángeles Lacalle y Xavier Bagá, con los
bailarines del Ballet de Catalunya en el Trencanous. Foto: Josep Guindo

¡El Ballet de Catalunya lo ha vuelto a hacer! Ha agotado localidades en las tres funciones programadas, además de las dos para los participantes en el programa «Exploradores de la Danza» y ha dejado a mucho público con las ganas de asistir al ballet navideño por excelencia en su teatro, el Centre Cultural de Terrassa. Para las próximas Navidades habrá que plantearse programarlo varios fines de semana si se quiere complacer a toda su audiencia. 

Carolina Masjuan 

A pesar de haber visto recientemente magníficos Cascanueces, ya sea en difusiones cinematográficas desde Londres o Moscú o en directo con la Compañía Nacional de Danza en Sant Cugat, si lo que comparamos no es la puesta en escena si no la calidad de la danza, podemos sentirnos muy orgullosos con este Trencanous.

Yuhari Mizu con los pequeños alumnos de danza de Terrassa.
Foto: Josep Guindo
La pasión, la ilusión y la energía que desprenden los bailarines del Ballet de Catalunya, hacen de esta compañía algo único. Con más recursos, el resultado final podría ser totalmente comparable al de estas hermosas producciones mencionadas.

Aquí, quien escribe, es una espectadora, cronista desde hace muchos años en varios medios y no la persona involucrada desde hace unos meses en ayudar a esta compañía a salir adelante, a representar Catalunya a un alto nivel culturalmente y a que pueda seguir haciéndonos disfrutar como lo hacen.

Y si esta espectadora habitual de espectáculos de danza por medio mundo, se ha involucrado en este proyecto, es porque cree en él, en su equipo directivo y artístico, con el que es un placer colaborar y en sus bailarines, artífices finales de estas noches mágicas que disfrutamos. Es un honor y un privilegio formar parte de este equipo y dedicarle tiempo y esfuerzos, pero al disfrutar de sus espectáculos, no puede evitar salir la cronista y sentir la necesidad de hacer una pequeña entrada en este medio. Ya me disculparán por ser "arte y parte".

Yuhari Mizu, Lorenzo Misouri y Rebecca Storani.
Foto: Josep Guindo

Dicho esto, hablemos del TrencanousElías García ha mantenido la participación del Esbart Egarenc del Social en los bailes del salón de la familia, así como la participación de pequeños alumnos de escuelas de danza de Terrassa, Esther Antón y Àngels SegarraAunque sencilla, la nueva producción ha mejorado mucho en relación a la del año pasado.


Lucien Vecchierelli, Victoria Aletta y Lorenzo Di Stasio.
Foto: Josep Guindo
También se han producido desde entonces algunos cambios en el elenco, no podemos negar que se echa de menos a algunos bailarines pero esto es «ley de vida» y en todas las compañías hay cambios, gente que se va y gente que llega y los jóvenes recién llegados, que ya admiramos en el Quijote, han asumido sus roles en nuestro Trencanous con gran solvencia y mucho carisma. 


Se van consolidando como bazas sólidas, bailarines como Yuhari Mizu, Hada de Azúcar y Reina de las Nieves que estuvo segura, hermosa y majestuosa, aprovechando al máximo esta oportunidad; Lucien Vecchierelli como Drosselmeyer o en la Danza Árabe; Júlia Roca, Colombina y Danza Española. 

Y también otros bailarines van teniendo sus oportunidades y no defraudan, Victoria Aletta y Lorenzo di Stasio en la Danza Árabe, los dos jóvenes torbellinos japoneses, impresionantes bailarines Ryo Sasaki y Reo Morikawa en la danza rusa y en otros roles destacados que desataron la euforia del público, Anna Ishii en los mirlitones Mizuki Tanoue, Yuzu Hikosaka y Estel Tomasa en la Danza China. 

Ryo Sasaki y Reo Morikawa. Foto: Josep Guindo
Claro que sin olvidar a las siempre impecables Alexandra Urcía y Miho Okamura que no importa cual sea la relevancia de su rol, siempre consiguen atrapar nuestra atención. La Clara pequeña de Alexandra obtuvo muy merecidas alabanzas entre el público, su participación en varias otras danzas la obligan a un gran esfuerzo en esta producción, pero ella lo afronta siempre de forma impecable, superando todas las dificultades, con su técnica precisa y segura y su fortaleza física formada a base de esfuerzo y tesón, sin olvidar la parte emocional que ella aporta haciéndonos sentir su ilusión, su desengaño, o su miedo a dar el paso y traspasar el espejo. Una bailarina muy completa que nos regala grandes momentos.

Y luego está nuestro admirado Lorenzo Misouri, magnífico Príncipe Cascanueces, que asumió con mucha clase y elegancia su papel como principal y partner de la impresionante Rebecca Storani que a pesar de no estar completamente recuperada de su lesión, nos brindó una Clara de gran belleza, deliciosa de delicadeza y magnífica de técnica. 


Rebecca Storani y Lorenzo Misouri y Yuhari Mizu y Lucien Vecchierelli.
Foto;: Josep Guindo

Un orgullo de compañía que cada año se va superando, obteniendo más reconocimiento, siendo contratada en más teatros y afianzándose como grupo. Esperemos que vayan obteniendo más recursos que les permitan seguir desarrollándose y presentándonos hermosas propuestas como la que ya están trabajando «La Bailarina de Picasso» basada en la vida de Olga Koplova, primera esposa de Pablo Picasso que está montando para ellos Remi Wortmeyer quien ya trabajo con el Ballet de Catalunya en el Triple Bill del año pasado con Mondrian Concerto

Pero ahora su próxima cita es en el Casino la Aliança del Poble Nou con Don Quixot. No se lo pierdan ! Venta de entradas aquí.






jueves, 13 de diciembre de 2018

Carlos Acosta: Acosta Danza y Yuli

Carlos Acosta en uno de los espacios cubanos
donde tiene lugar la acción de Yuli. Foto: Denise Guerra

Doble presentación del Festival Castell de Peralada en el Hotel Casa Fuster de Barcelona. Por una parte se avanzó la presencia de Acosta Danza de nuevo en el Festival, el 15 de Agosto de 2019, y por otra, conjuntamente con el Festival Internacional de Cinema de Barcelona Sant-Jordi (BCN FILM FEST), se ofreció la première en Barcelona de YULI, el biopic del bailarín cubano Carlos Acosta

Carolina Masjuan

El programa de Acosta Danza del próximo agosto, constará de dos coreografías de Goyo Montero, coreógrafo residente en la compañía, una de las cuales aún se ha de crear. Mermaid creada por Sidi Larbi Cherkaui para el propio Acosta, Twelve de Jorge Crecis y Two de Russell Maliphant, un solo ya bailado por Carlos en 2017, completan el programa. En 2017, la noche posterior a la triste tarde de los terribles atentados de Barcelona y Cambrils que ensombrecieron la participación de Acosta Danza en el Festival Ampurdanés, se decidió entre Oriol Aguilá, Director del Festival y el propio Carlos Acosta, que la compañía volvería y aquí están presentándola para la próxima edición. 

Carlos Acosta y Marta Ortega en Mermaid
de Sidi Larbi Cherkaoui. Foto: Johan Persson
En la rueda de prensa, Oriol Aguilà comentó que Carlos Acosta participará también en el campus que cada año se organiza en Peralada con los artistas y compañías de danza invitados, para los jóvenes talentos de las tierras gerundenses. Por su parte Carlos nos explicó que en 2017 la compañía debutaba, ahora está mucho más madura y el público podrá apreciarlo. 

Preguntado acerca de la futura dirección del Ballet de Cuba, el bailarín nos informó que no se plantea dirigirlo, aunque sí manifestó que a su juicio debería renovarse y ofrecer más variedad de repertorio. Él está centrado en su compañía y pretende acercar al público cubano otros creadores, abriendo el abanico de estilos y posibilidades de la danza. En Cuba no se ven Crankos, McMillans ni mucho menos Sidi Larbi Cherkaouis por ejemplo.. también quiere dar oportunidades a jóvenes creadores cubanos. Su compañía es la que más crea en Cuba. Van a estrenar un ballet de Bonachela y también su ballet entero, Carmen, que creó para el Royal Ballet

El hecho de volver a Cuba es en parte para devolverle lo que ella le dio. Habría sido mucho más fácil crear su compañía en USA o UK pero tenía claro que volvería a Cuba. Le encantaría restaurar mucho de su patrimonio, que ha quedado enormemente dañado, como algunos de los increíbles espacios que se muestran en el film en un estado de gran deterioro, pero la complicada burocracia lo entorpece enormemente. De momento tiene la idea de fundar una academia de danza asociada a su compañía que becará a jóvenes talentos sin recursos.

Icia Bollaín en brazos de Carlos Acosta y Kevin Martínez.

En cuanto a Yuli, basada en su autobiografía “Sin mirar atrás”, hizo su presentación mundial en el pasado Festival de Cine de Sant Sebastián, donde obtuvo excelentes críticas, consiguiendo el premio al mejor guión para Paul Laverty

La película, una producción de Morena Films, supone el nuevo trabajo de la multipremiada directora Icíar Bollaín, en una nueva colaboración con el reconocido guionista. Tanto la directora como el bailarín, el cual se interpreta a si mismo en la película, asistieron al pase en los Cines Verdi de Barcelona, sede habitual del Festival. 

Edison Manuel Olvera como Carlos Acosta niño.
Foto: Denise Guerra
Yuli es un emotivo viaje a lo largo de la vida de Carlos Acosta, desde su dura infancia en Cuba hasta convertirse en leyenda de la danza, llegando a ser el primer bailarín negro del Royal Ballet. A pesar de su éxito y su reconocimiento mundial, nunca olvidó sus orígenes a los que ha vuelto ahora que su carrera como bailarín principal en Londres ha acabado. 

Yuli (apodo familiar de Carlos) es un niño con grandes condiciones que no quiere ser bailarín y que, obligado por su padre, Pedro, y tutelado por su maestra y directora de la Escuela Nacional de Ballet de Cuba, Cherry, nombre por el que es conocida entre sus alumnos Ramona de Saa, papel interpretado por Laura de la Uz, llegará un día a ser uno de los mejores bailarines de su generación, rompiendo tabús al convertirse en el primer bailarín negro en interpretar Romeo en el Royal Ballet de Londres, donde forjó su carrera estelar y su leyenda durante diecisiete años. 

Carlos Acosta Romeo. Foto: Dee Conway
Carlos, nos comentó como para él escribir el libro fue una terapia. Le llevó diez años hacerlo, empezó cuando tuvo una seria lesión y se planteaba muchas cosas. Eran vivencias, ideas, etc... a los que luego se dio forma de libro. Publicado primero en inglés, ahora acaba de salir en español. El libro explica muchas más cosas que la película, pero está muy contento también con el resultado del film.

Hubo muchos intentos de llevarlo a la pantalla pero ninguno le convencía, hasta que gracias a un documental sobre su vida para la BBC que Paul Laverty vio, éste preparó un guión que su pareja, la reconocida cineasta Iciar Bollaín, llevaría a escena. 

Carlos se interpreta a si mismo en algunas secuencias, algo que fue muy duro ya que le obligó a revivir un tiempo muy complicado de su vida. Tampoco estaba seguro de poder interpretarse a sí mismo pero al final la cosa resultó. Hay algunas imágenes de archivo, como por ejemplo cuando ganó el Prix de Lausanne o un fragmento del maravilloso paso a dos del Romeo y Julieta de McMillan, con Tamara Rojo en el Royal Ballet. 

A destacar también la presencia de la bailarina principal de la CND, Cristina Casa, en el papel de la joven bailarina de Turín que fue su primera pareja de baile fuera de Cuba. 

Edison Manuel Olvera como Carlos niño.
Foto: Denise Guerra
Pero principalmente el papel de Carlos está interpretado por el niño cubano Edison Manuel Olvera y el bailarín Kevin Martínez. Las coreografías han corrido a cargo de la coreógrafa catalana, muy conocida en Cuba donde ha creado mucho para el Ballet Nacional, María Rovira. Los pasos a dos entre padre e hijo, esa difícil relación y la crueldad del padre, a pesar de considerar hacerlo por el bien de su hijo y que son parte importante de los recuerdos de Carlos, han sido creados por un bailarín y coreógrafo de Acosta Danza, Raul Reynoso

Carlos se siente muy agradecido por lo que Cuba le dio, una excelente formación gratuita sobre todo de la mano de su maestra que se juega mucho al permitirle quedarse fuera de la isla, e incluso animarle a hacerlo, para desarrollar su carrera internacional. Su relación es realmente admirable y entrañable. Al preguntarle por ella en la actualidad, Carlos nos contó que sigue activa a sus más de 80 años, dando clase como siempre, en medio de un calor insoportable, pero siempre alegre y sin desfallecer. Se nota en su mirada y en el cariño que se detecta en su voz al contárnoslo, cuan agradecido está el bailarín a ésta, su querida maestra.

Cartel de Yuli con Carlos Acosta.

La película se basa en el libro y es fiel a su mensaje, pero los amantes del ballet y seguidores de la carrera de Carlos, si algo echamos de menos, es que no se muestre de forma más explícita y contundente, el éxito rotundo que obtuvo este arista, el reconocimiento de crítica y público, la admiración y el cariño que despertó de forma unánime. 

Su amor por la danza, que al final sí despertó en él y que ha quedado para siempre, se demuestra con esa gran carrera a lo largo de todos estos años y su dedicación a ella también ahora con su compañía. Su no menor amor por Cuba también lo ratifica el hecho de que sea allí dónde ha vuelto para crear Acosta Danza.

No se pierdan esta película que se estrena el viernes 14 de diciembre en los cines en España.


domingo, 9 de diciembre de 2018

Un cascanueces que enamora

Giulia París en el papel de Clara (Foto: Jesús Vallinas)
Segunda vez que El Cascanueces de la Compañía Nacional de Danza despierta la magia en mi corazón. Esta vez ha sido en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial y con un elenco protagonizado por Giulia Paris (Clara) y Yanier Gómez (Cascanueces).


Lola Ramírez
Este Cascanueces con adaptación coreográfica de Jose Carlos Martínez tiene algo de Cupido. En menos de un mes es la segunda vez que acudo a verlo y cada vez me enamora más. Ayer salí de mi casa con el alma en los pies. Cogí el autobús para ir a El Escorial y una vez sentada en la platea del Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial comencé a escuchar la obertura de la romántica pieza creada por Chaikovski. En esta ocasión la música, magníficamente interpretada por la Orquesta Sinfónica de Navarra era enlatada, cierto que no tiene la misma magia que una orquesta en directo, pero una vez que se subió el telón dejándose ver la sobria elegancia del salón de los Sres Stahlbaum, empecé a sucumbir ante la brillante puesta en escena creada  por la escenógrafa y arquitecta italiana Mónica Boromello.

Como ya he hecho una crítica anterior a este mismo Cascanueces no creo necesario ahondar en la calidad de los detalles técnicos, pero sí me parece importante insistir en el cúmulo de sensaciones positivas que esta creación de José Carlos Martínez interpretada por la CND despierta en el espectador. Fuera penas y tristes realidades que unos y otros seres humanos sufrimos en cualquier estación del año. Durante dos horas el espectador se convierte en un niño o una niña que flipa ante la magia de Dosselmeyer (Ion Agirretxe) que baila con suma elegancia mientras su bastón poseído por unas invisibles alas sigue el ritmo de Pyotr ll'yich Tchaikovsky como si fuera un primer bailarín. Niñas, adolescentes, jovenes y maduritas nos sentimos fascinadas por Clara, interpretada por la Giulia Paris. La bailarina italiana, integrante del cuerpo de baile de la CND, tiene un irrepetible encanto e interpreta a una de las Claras más preciosas y tiernas que he tenido ocasión de ver. 

Cierto que en este fascinante Cascanueces todo contribuye a conquistar al espectador. Es un Cupido que lanza sus flechas con absoluta seguridad: la limpia escena, la minimalista decoración, la novedosa magia de Drosselmeyer y la excelente iluminación; todo, sin olvidar al espectacular cuerpo de baile,  es un autentico placer para los sentidos. Desde lo más profundo de mi corazón sentí ayer y sigo sintiendo ahora, una gratitud inmensa hacia estos profesionales que con su indiscutible talento y gran trabajo son capaces de regalarnos dos horas en las que los sueños de nuestra infancia parecen hacerse realidad. 
Variación de los copos de nieve (Foto: J.V)

En medio de todo este cúmulo de sensaciones un pequeño gran nubarrón: José Carlos Martínez, director artístico de la CND termina su contrato con la compañía en 2019. Todo apunta a que el ex étoile de la Ópera de París va a iniciar el vuelo hacia otros lugares. Estoy por escribir a los Reyes Magos y pedirles que con su varita mágica consigan una prórroga y el bailarín y coreógrafo cartaginés siga haciendo crecer a la Compañía Nacional de Danza con tanto acierto. Mientras tanto, animo a quien todavía no haya visto El Cascanueces de la CND no se pierda alguna de las actuaciones que quedan en este año:

Teatre Auditori
San Cugat del Vallés
14 y 15 de Diciembre de 2018

Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas
Murcia
20, 21, y 22 de Diciembre de 2018

martes, 4 de diciembre de 2018

Exploradores de la Danza en Terrassa


Jóvenes asistentes a una jornada de los Exploradors de la Dansa
escuchan atentos la introducción al Cascanueces.

El Centro Cultural de Terrassa ha impulsado un nuevo programa educativo bautizado como Exploradores de la Danza, orientado al alumnado de primaria. El objetivo es poner en contacto a los visitantes con todos los aspectos que intervienen en una producción de danza, desde los ensayos hasta el espectáculo final. El programa aprovecha la experiencia adquirida durante trece años con la actividad pedagógica Exploradores del Arte. 

Redacción

El taller se estrena con la producción de El Cascanueces representada por el Ballet de Cataluña, compañía residente en el Centro Cultural. Los alumnos conocen la historia, el vestuario, los aspectos técnicos como la iluminación y la escenografía, asisten a un ensayo y participan en una coreografía. El taller finalizará con una función escolar de El Cascanueces para todas las escuelas participantes. En esta primera edición de la actividad participan 1.400 alumnos. 

Mucha curiosidad por conocer otros
aspectos de la producción.
Algo habitual en cualquier ciudad europea se convierte en algo insólito, no sólo en Cataluña si no en toda España. Claro que el Centre Cultural de Terrassa es el único teatro sede de una compañía de ballet. Esta iniciativa demuestra cuan provechoso es para cualquier ciudad tener un teatro vivo, comprometido con el arte en todas su expresiones, sus artistas y su público, ofreciendo además una actividad que fomenta la curiosidad de los más pequeños, el público del futuro y quien sabe si también vocaciones que de otro modo podrían perderse. 

La exposición sobre los 35 años de danza del Centre Cultural, con las magníficas fotografías de tantos artistas y compañías que Terrassa ha traído a su teatro, son el marco ideal para introducir a los jóvenes visitantes en el mundo del ballet. Ornamentado el espacio además por algunos de los vestidos del Cascanueces, los miembros de la organización que se ocupa de hacer de enlace entre las escuelas y el Centre Cultural y el Ballet de Catalunya, introducen a los niños en la historia del Cascanueces. 

Se van familiarizando con Clara, con Droselmeyer, con el Cascanueces y con el Rey de los ratones. Una vez conocida la historia y ser conscientes de que es a través de la danza como los artistas la explican, se pasa a la sala de ensayos del Ballet de Catalunya. Allí pueden apreciar el esfuerzo que requiere ser un bailarín profesional, la dificultad que entraña poder entrar a formar parte de esta compañía, la exigencia que comporta mantener el nivel e ir creciendo técnica y artísticamente. 

Asistencia a una clase de ballet.
Acabada la clase, se pasa al teatro, allí toman contacto con los diversos aspectos del espectáculo, la música, la ambientación, la danza y la pantomima. Ya conocidos los personajes, deben adivinar qué les sugieren diversos momentos en base a la música y la escenografía : el amor, la fiesta o la lucha. No se equivoca esta jovencísima audiencia, ya totalmente cautivada por el mundo del cuento navideño por excelencia y cuando en la parte final cuatro bailarines del Ballet de Catalunya, Alexa, Lucien, Leo y Rio aparecen en escena, los niños siguen atentamente su evolución, maravillados por los potentes saltos, rapidísimos giros y la gracia y elegancia de Clara que tras vencer al Rey de los ratones, valiente y decidida, acepta traspasar el espejo para pasar de su etapa de niña a la de joven. 

Participan entusiasmados en la pantomima que les enseñan los bailarines y al final con sus preguntas, demuestran hasta qué punto se han sentido partícipes de la actividad ¿cómo conseguís no marearos ? ¿cómo os aprendéis tantos pasos ? ¿cómo se logra tener estos cuerpos tan fuertes ? 

Ya en el escenario, momento de la lucha entre el
Príncipe Cascanueces (Ryo Sasaki) y el Rey de los Ratones (Leo Morikawa).
Cuando estas sesiones lleguen a su fin, todos los alumnos participantes en la actividad podrán disfrutar de una representación del Cascanueces por el Ballet de Catalunya exclusivamente para ellos. 

Ha sido un placer poder vivir esta experiencia y percatarnos de la ilusión e interés que despierta esta actividad, no sólo por parte de estos niños, muchos descubriendo el ballet, sino también por parte de los bailarines que disfrutan enormemente transmitiéndoles su experiencia con gran generosidad.


lunes, 26 de noviembre de 2018

26 Festival Internacional de La Habana "Alicia Alonso"

Marian Walker y Rainer Krenstetter (Foto: Yailin Alfaro)
Entre el 28 de octubre y el 6 de noviembre, se ha celebrado en la capital cubana la vigésimo sexta edición del Festival Internacional de La Habana, que en esta ocasión ha estado dedicada a celebrar los sesenta años de la fundación del Ballet Nacional de Cuba

Cristina Ribé


Plato fuerte del Festival Internacional de la Habana ha sido la conmemoración del 75 aniversario de la fecha del debut de Alicia Alonso en el rol de Giselle, una de sus más entrañables experiencias escénicas. Cinco producciones de Giselle con diferentes intérpretes y roles protagonistas, han dado la oportunidad al espectador de disfrutar y comparar distintas actuaciones y valorar todas y cada una de ellas.

"Giselle", Yanela Piñera y Dani Hernández (Foto: C.R.)


Gala Inaugural en el Gran Teatro de la Habana “Alicia Alonso”

El presidente cubano, acompañado de muchas otras personalidades del mundo político y cultural del país, inauguró el Festival exaltando la historia y la labor trascendente del Ballet Nacional de Cuba al cumplirse siete décadas de su creación. Miguel Díaz-Canel reconoció el innegable aporte a la cultura cubana de Alicia, Fernando y Alberto Alonso "quienes, -afirmó- pudiendo ser sólo grandes artistas, eligieron ser grandes cubanos y dieron vida al sueño de fundar una compañía y una escuela reconocidas hoy entre las mejores del mundo. Su principal misión fue y es acercar el arte al pueblo y para ello los precios han sido siempre simbólicos a fin de facilitar el acceso a todos los ciudadanos".

Por primera vez en la historia de este Festival, debido a problemas de salud, Alicia Alonso no desfiló con la compañía que aún dirige, pero este hecho no impidió que el público ovacionara la sola mención de su nombre.

Durante los siguientes días, los tres teatros más importantes de la Habana (Gran Teatro de la Habana, Teatro Mella, Teatro Nacional de Cuba), se llenaron de actividad frenética… ensayos, clases, representaciones tarde y noche…  La sede del Ballet Nacional de Cuba abría sus puertas para mostrar clases impartidas por ilustres maestros nacionales y extranjeros a los bailarines que participaban en el Festival. La Escuela Nacional de Ballet “Fernando Alonso” acogía las Jornadas pedagógicas Fernando Alonso in memoriam donde destacados profesionales de la danza cubana (Aurora Bosch, Victor Gili, Lorna Feijoo, Nelson Madrigal y Osmay Molina), transmitieron sus experiencias a los estudiantes de este prestigioso centro docente.
Alumnos de la Escuela Nacional de Ballet "Fernando Alonso" (Foto: Josep Guindo)


Es muy difícil y extenso enunciar y valorar todas y cada una de las actuaciones que pudimos disfrutar, las “Highlights”, las más extraordinarias fueron las siguientes:

       Día 29 de octubre, Gran teatro de la Habana
Sueño de una noche de verano, coreografía de Liam Scarlett
Interpretada por Yanela Piñera y Camilo Ramos, bailarines cubanos, desde Australia. Liam Scarlet tiene un don excepcional para combinar e hilvanar pasos y gestos en pareja, sus construcciones son armónicas, pacientes y no en vano se podía percibir su complicidad después de tantos años juntos. Una representación exquisita.

El Cisne Negro coreografía Marius Petipa
Pas de Deux interpretado por Adiarys Almeida y Taras Domitro. Ambos grandes bailarines cubanos con enorme éxito mundial. Taras fue primer bailarín en el Sant Francisco Ballet hasta que decidió independizarse. El público cubano le ovacionó largamente y se crearon unos momentos mágicos entre el bailarín y su público; él no cesaba de sonreír y saludar, y la gente, añorando sus magníficos saltos y giros, loca de júbilo, no cesaba de gritar y aplaudir. Tras tanto tiempo ausente de Cuba recibió un homenaje salido directamente del corazón de sus compatriotas.


Yanela Piñera y Camilo Torres en "Sueño de una noche de verano" (Foto: J.G.)


         Dia 30 de octubre Teatro Mella función tarde
Stars of American Ballet
El grupo de estrellas del American Ballet Theater presentó una gala variada donde piezas de George Ballanchine, y Christopher Wheeldon se entrecruzaban con temas de Michael Jackson y un electrizante Tango titulado Tres Hombres. Sus tres intérpretes: Denys Drozdyuk, Lex Ishimoto y Daniel Ulbricht derrocharon una energía absolutamente explosiva y con sus piruetas, saltos y giros imposibles enloquecieron al público, quien les obsequió con una ovación larga e intensa.

Gran Teatro de la Habana, Función noche
Gala con Bailarines invitados y del Ballet Nacional de Cuba. Resaltaron, por un lado, Romeo y Julieta, coreografía de Kenneth McMillan y música de Prokoviev Interpretado por Isabella Boylston y Cory Stearns (American Ballet Theater). Ambos están increíbles en sus respectivos roles, son la belleza en su máxima expresión viviendo intensamente una pieza extraordinaria.
María Rovira, la coreógrafa catalana tan vinculada a la isla caribeña, repuso su Tierra y Luna. Interpretada por el Ballet Nacional de Cuba, y con más de 20 años de antigüedad, resulta completamente actual, exceptuando algunos matices que, en absoluto quitan valor al conjunto.
Isabella Boylston y Cory Stearns en "Romeo y Julieta" (Foto: Josep Guindo)

Día 31 de octubre Teatro Nacional de Cuba, Sala Avellaneda
Giselle coreografía de Alicia Alonso sobre la original de Jean Coralli y Jules Perrot. Música de Adolph Adam. Interpretado en sus principales roles por Sadaise Arencibia (Ballet Nacional de Cuba) y Rolando Sarabia, (Washington Ballet). Había gran expectación por ver a este bailarín cubano, principal en la compañía de Estados Unidos desde hace muchos años, y muy querido en su país, pero lo cierto es que sobreactuó en gran manera, y la exageración superó a la técnica. Lo mejor, sin duda, el cuerpo de baile en el segundo acto, con líneas exactas, guerrero y suave al mismo tiempo… una versión auténticamente cubana.

         Día 1 de noviembre Gran Teatro de la Habana
Gala Petipa (200 aniversario)
Gala dedicada al coreógrafo más universal. En su momento sentó las bases de un nuevo estilo de danza, el clasicismo y dentro del mismo, rescató el protagonismo del bailarín masculino, tan relegado en escena desde el período romántico. Nadie duda en reconocer que con Petipa emergió la cuarta escuela de ballet en el mundo, después de la rusa, que se sumaría a la italiana, la francesa y la danesa. Sus obras contenían una cuota de exigencia mayor, y la mayoría de ellas incluían danzas populares.
En esta Gala se presentaron varios Pas de Deux (Paquita, La Bayadera, Don Quijote), así como el tercer acto de La Bella Durmiente  (Ballet Nacional de Cuba), y el Tercer acto de El Lago de los Cisnes con Viensay Valdés y Dani Hernandez.

      Día 2 de noviembre Teatro Nacional de Cuba, Sala Covarrubias
Siren, coreografía Pontus Lidberg, música Stephan Levin y Franz Schubert
El Danish Dance Theater estrenó en Cuba una obra del coreógrafo sueco Pontus Lidberg inspirada en una de las más fascinantes criaturas mitológicas: las sirenas.
Esta creación reciente juega con roles de género y varias capas narrativas a partir de la danza contemporánea y la proyección de películas conceptuales en torno a esas figuras míticas. Las sirenas atraen a los marineros con cantos dulces   y unos cuantos encuentran la muerte tras lanzarse al mar en busca de esos etéreos seres asociados a la belleza y sensualidad femeninas.

Dia 3 de noviembre Teatro Mella, función de noche
Carmina Burana coreografía Claude Brumachon, música Carl Orff
La ambivalencia de una obra contemporánea y atemporal. La Carmina Burana de Claude Brumachon, junto los bailarines del Ballet del Gran Teatro de Ginebra, ofrece una visión inusual y comprometida de esta promulgación de la cantata firmada por Carl Orff. De inmediato salta a la vista la especial visión del coreógrafo, su búsqueda de la verdad absoluta, de la belleza, del gesto correcto y la estética en la forma más pura, con un virtuosismo enormemente expresivo. Su lenguaje es el de los cuerpos, su material el hombre y el mundo en el que evoluciona. Bellísimo y famoso coro de apertura O Fortuna, repetido al final como símbolo del perpetuo retorno.
Teatro Nacional de Cuba, Sala Avellaneda función de tarde
Giselle, coreografía Alicia Alonso sobre la original de Jean Coralli y Jules Perrot, música Adolphe Adam, Intérpretes Hee Seo, Cory Stearns (ATB), y el Ballet Nacional de Cuba.
La Giselle bailada por Hee Seo resulta absolutamente sublime, es tan espiritual, tan profunda delicada y exquisita, roza lo etéreo, todo acompañado de una técnica impecable. Cory , bailarín conocido ya por el público cubano, bordó su interpretación, transmitió su tremendo dolor e hizo sentir al público el sufrimiento inmenso tras la pérdida de su amada, totalmente desesperado baila sin fuerza…ella se ha ido para siempre. Una obra maestra bailada por dos extraordinarios bailarines en la cumbre de sus respectivas carreras.
Julie Charlet y Javier Torres en "La reina muerta" (Foto: J. G.)


 Dia 4 de noviembre Gran Teatro de la Habana
La Reina Muerta, la romántica y trágica historia de amor del siglo XIV del príncipe portugués Pedro y de la dama de honor de su esposa, Inés de Castro. El coreógrafo francés contemporáneo, Kader Belarbi descubrió este drama y lo convirtió en un ballet tomando la muy acertada decisión de usar obras conocidas del extenso catálogo musical de Tchaikovski.
 Interpretada por Julie Charlet (Ballet de Toulousse) y Javier Torres (Northern Ballet), es una mezcla de ballet de la vieja escuela y neoclásico, que otorga un toque diferencial al espectáculo, su coreografía es exquisita, elegante y en momentos concretos nos recuerda a la de Petipa.  Ambos, magníficos bailarines, están absolutamente compenetrados y hacen disfrutar al público en cada evolución.

Día 5 de noviembre Teatro Nacional de Cuba, Sala Avellaneda
Giselle,en esta ocasión los roles principales fueron bailados por Yanela Piñera (Queensland Ballet,  Australia), y Dani Hernandez (Ballet Nacional de Cuba). Bellísima interpretación de estos bailarines cubanos de técnica impecable y magistral.

Día 6 de noviembre Gran Teatro de la Habana
Gala de Clausura
Con una emotiva Gala cargada de estrenos mundiales, culminó el XXVI. Festival Internacional de Ballet de la Habana.
Vestida de nit, y Anima, dos piezas nuevas de María Rovira, fueron interpretadas por estrellas del Ballet Nacional de Cuba (Claudia García y Ariam Arencibia, y Dani Hernandez respectivamente).

           La Arlesiana coreografía Roland Petit,, música George Bizet e interpretada por                   Javier Torres y Julie  Charlet así como Aguas Primaverales  de Asaf Messerer,               Tango Gallardo, del bailarín y coreógrafo Fernando Montaño (Royal Ballet), Proust            o las intermitencias del Corazón con Marian Walter (Ballet de Berlín) y Rainer                    Krenstetter (Miami City Ballet ), Ciudad de Luz coreografía de Pepe Hevia y                      música de Nicholas Britell, interpretada por Grettel Morejón y Ariam León, (nos                ofrecieron una gran calidad de movimiento y resultó una pieza muy interesante),                  fueron otros de los “duetos” y “solos” que pudo disfrutar el público asistente .
"ParAlicia" Viengsal Valdés (Foto: Yailin Alfaro 

Como broche final, Viengsay Valdés, primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba, rindió homenaje a Alicia Alonso con la pieza ParAlicia, coreografía de Tania Vergara y música compuesta especialmente para esta ocasión por el maestro Frank Fernandez, quien acompañó a la bailarina en vivo, mientras se proyectaban imágenes de varios films de Giselle en el escenario.
Colofón de un Festival diverso, intenso y exitoso que, una edición más, da fe de la enorme simbiosis entre   la Danza y el pueblo cubano, unas jornadas repletas de ilusión y buen hacer por parte de organizadores, bailarines, técnicos, invitados y público. Una experiencia única e inolvidable.