domingo, 16 de junio de 2019

Ballet de Barcelona, un nuevo aliciente cultural para la ciudad

El Ballet de Barcelona en Together
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m

Barcelona, una de las ciudades más vibrantes del mundo, cuenta desde el mes de Mayo con un nuevo aliciente cultural, el Ballet de Barcelona. Si la danza en la capital catalana tiene una buena representación en formaciones de contemporáneo, en clásico, tras la disolución de las compañías de David Campos y Ángel Corella, había un vacío al que ahora se pone remedio. 

Carolina Masjuan 

El Ballet de Barcelona nace gracias a la unión de un colectivo de once bailarines, de su pasión por la danza y de su valor por emprender algo nuevo. Entre ellos encontramos bailarines de muchas nacionalidades : España, Japón, Bélgica, Eslováquia, Albania, Italia o EEUU que entre todos aglutinan décadas de experiencia en compañías como el English National Ballet, Ballet Nacional del Perú, Compañía Nacional de Bailado en Portugal, Les Ballets Trockadero de Monte Carlo, Tokyo City Ballet, Ballet de Catalunya Barcelona Ballet de Ángel Corella. A los primeros once componentes se unieron, tras audiciones, tres bailarines más, que han conformado el elenco para el programa de presentación en el Teatre Condal de la capital catalana los días14, 15 y 16 de Junio. 

Chase Johnsey. Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m
La dirección artística la asume el también bailarín de la compañía, Chase Johnsey. Chase con una larga trayectoria en Les Ballets de Trockadero de Monte Carlo, Primer Artista durante 2018 en el English National Ballet, ha sido reconocido con las distinciones a “Mejor Bailarín Masculino” en los National Dance Awards del Reino Unido y al de “Mejor Interpretación Masculina” por su rol en Paquita

Instalados en las luminosas y espaciosas instalaciones del centro de danza L'Espona, en Rubí, a quienes ellos confiesan estar muy agradecidos, se autodefinen como una organización artística comprometida con la igualdad, la diversidad y la individualidad. Allí han creado un entorno artístico en el que la exigencia, la perseverancia, el trabajo duro y la disciplina, siempre imprescindibles, van de la mano con el respeto, el compañerismo, la tolerancia y la transparencia. Asistir a alguna clase o ensayo es algo sumamente enriquecedor e inspirador. ¡Gracias por tener siempre las puertas abiertas a que lo disfrutemos! 

Elizabeth Cohen y Carraig New en Together.
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m
Es ambición de la compañía abarcar gran variedad de estilos coreográficos, desde el ballet clásico y neoclásico, hasta el repertorio modero y contemporáneo, incluyendo nuevas colaboraciones y coreografías vanguardistas. En este estreno, que ha sido posible gracias a la confianza y apoyo de Daniel Anglés, Director Artístico del Onyric Teatre Condal, destaca el estreno absoluto de la coreografía de Antonio Carmena (ex-solista del New York City Ballet), con Marcus Salazar como co-coreógrafo. 

El programa del Condal, abre con unas emotivas palabras del Director Artístico: «Pocos podrán llegar a ser tan afortunados como yo mismo, para poder experimentar lo que pasa a diario en el estudio de danza. Una habitación vacía con un suelo de linóleo, un espejo, ventanas, y algunas barras de ballet, donde cada mañana empezamos sin nada, creamos algo, y lo dejamos vacío de nuevo. Pero, un estudio vacío, no es en sí vacío para mí. Entramos cada día con infinitas posibilidades y yo salgo con el regalo de los resultados de esas posibilidades. 

Lise-Marie Vervoort en Jewels.
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m
Puedo experimentar los progresos, las frustraciones, el dolor, la libertad y, lo más importante, a través de la danza, conozco mejor a estos bailarines tan únicos y particulares cada día. Lo más curioso de la vida de un bailarín, es que raramente hay ninguna evidencia material, ningún producto tangible que pueda representar con precisión la cantidad de trabajo y esfuerzo que hay detrás. Incluso un vídeo nunca puede demostrar la energía eléctrica que el cuerpo es capaz de transmitir en una actuación en directo. 

Como profesionales, tenemos que aprender a amar el riesgo, a confiar en nuestro trabajo y, finalmente, a hacernos amigos de mi palabra preferida, la perseverancia. La carrera de un bailarín es una lucha constante con el tiempo. Una carrera para ser mejor físicamente, emocionalmente libre y ser más atrevidos, siempre buscando una idea de perfección dentro de las limitaciones humanas. 

Mi misión es enseñar a estos bailarines que el verdadero arte de la danza no es lo que el espejo refleja. La creación de arte consiste en estar presente en el momento y regalar talento. Como artistas, siempre estamos a merced del público. "No teníamos nada que perder, nada que ganar, nada que deseáramos más, excepto hacer de nuestras vidas una obra de arteLana del Rey 

Clara del Cerro y Reo Morikawa. Princesa Florina y Pájaro Azul.
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m

El 6 de mayo de 2019 comenzamos. Empezamos como todo bailarín profesional, con los ejercicios más sencillos que todos podíamos ejecutar. Con 39 días, 30 ensayos, 114 horas, 14 bailarines, 7 nacionalidades y 2 actos, hemos creado el Ballet de Barcelona.» 

Un vídeo resumen de estos 39 días, realizado por Albert Renedo, sitúa al espectador antes del inicio de la función. 

Lise-Marie Veervort, Anxhelo Baqiqi y Julia Roca en Jewels
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m
El primer acto se ha diseñado con fragmentos de Ballets de Repertorio. Dos de La Bella Durmiente con una preciosa Princesa FlorinaClara del Cerro, y un espectacular Pájaro AzulReo Morikawa, y Jewels, Julia Roca y Lise-Marie Veervort o Stanislava Pinčeková y Giuliana Restivo, exquisitas, con un elegante Anxhelo Baqiqi

Punto fuerte El Corsario de Anna Ishii y Carraig New y colofón final la Muerte del Cisne, que el propio Chase interpretó en dos de las funciones, asumiendo Stanislava Pincekova el difícil reto de bailarlo la tarde del sábado, en el que cumplió con nota. 

Todos los bailarines se lucen en sus variaciones, ésta no es una compañía de rangos, es una compañía de individualidades, donde todos los artistas encuentran un espacio para su creatividad y lucimiento, siempre en función del espectáculo y en aras a la calidad del trabajo global. Así se descubren facetas que de otro modo y en otro tipo de organización, quedarían inevitablemente escondidas. 

Anna Ishii en El Corsario.
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m
Particularmente emotivo y merecedor de un punto y aparte es el solo de Chase. Desconocido en nuestro país pero muy admirado y querido en el suyo, Estados Unidos -un equipo de rodaje le sigue ya que están haciendo un documental sobre su trayectoria- Chase baila una Muerte del Cisne de enorme sensibilidad y emoción que deja a todos sin aliento y con más de una lágrima furtiva escapando inevitablemente. 

En la forma con que Chase se adentra en el cisne moribundo, se detecta algo que va más allá del rol. El bailarín dedica su solo a su querido «abuelo jefe», el abuelo de Carlos Renedo, su marido y Director Ejecutivo del Ballet de Barcelona. El abuelo, recientemente fallecido en presencia de Chase, algo que le marcó profundamente y que revive cada vez que sale a escena para compartirlo con el público, es su inspiración para este rol que baila con mallas blancas y en puntas. 

Así se cierra el primer acto, con ese público ya rendido a la evidencia de que estos chicos han hecho historia y de que cuentan con una dirección capaz de llevarlos muy lejos si se consiguen los apoyos suficientes. 

Chase Johnsey. La Muerte del Cisne, dedicado a Abuelo "Jefe".
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m

La segunda parte es un ballet completamente nuevo creado por el bailarín, maestro y coreógrafo, amigo de Chase, Antonio Carmena, en colaboración con Marcus Salazar. Antonio Carmena, ex bailarín solista del New York City Ballet, explicó a Abi Stafford para Pointe Magazine (pueden leer el artículo completo aquí) como fue que se embarcó en esta aventura, tras dejar de bailar en 2017 e ir re-dirigiendo su carrera. 

Carraig New como Alí.
Foto: Aleix_a_m
"Todo empezó a raíz de que Antonio enviara un vídeo a Chase de un ballet de 10 minutos que acababa de crear. Los dos comentaron acerca de la posibilidad de que colaborasen en un futuro y poco más tarde, Chase le contactó explicándole su nuevo proyecto con el Ballet de Barcelona y el inminente estreno de la compañía que ya había programado su presentación del 14 al 16 de junio y que ahora necesitaba un coreógrafo. Casi sin darse cuenta, Carmena había recibido el encargo de crear un ballet de casi treinta minutos. 

Si para ese ballet de 10 minutos, punto de partida para sus habilidades coreográficas, Carmena tuvo tres meses completos para crearlo, ahora solo disponía de tres semanas para coreografiar un ballet de más del doble de tiempo. Además, no sabía nada sobre los estilos o las capacidades de los bailarines del Ballet de Barcelona. Con la ayuda de su compañero y bailarín, Marcus Salazar, y de los dos estudios alquilados para crear un poco del ballet antes de partir a España, el coreógrafo empezó a trabajar con la selección de la música, encontrando en la Symphony in G, del compositor francés Étienne Méhul, la partitura ideal para el trabajo que tenía en mente. 

Carraig New, Anxhelo Baqiqi y Reo Morikawa en Together.
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m
Entonces creó aproximadamente tres minutos de la coreografía Together pero se detuvo ahí. Sabía que no quería crear una obra sin su componente más importante: los bailarines reales. Independientemente de las limitaciones de tiempo estresantes, quería un proceso de colaboración, con aportaciones de los bailarines sobre cómo sienten sus pasos en sus cuerpos, particularmente las chicas ya que tanto él como Salazar descubrieron que la coreografía para chicas con zapatos de punta presentaba un gran desafío. "Ni siquiera podemos probar los pasos", comentó Carmena. 

Antes de irse a Barcelona, ​​Carmena admitió que estaba nervioso por salirse tanto de su zona de confort. Pero intentó no poner demasiada presión sobre sí mismo. Como él dice, "¡No estoy tratando de ser el próximo Balanchine aquí!" Simplemente está en un nuevo viaje y está emocionado por esta próxima parada en el camino.» 

Nosotros pudimos asistir a algunos de los ensayos y percibimos la pasión y la ilusión con la que todos abordaban este reto y, una vez visto el resultado en escena, podemos decir que ha sido ¡¡realmente brillante!!! 

Carraig New y Victoria Aletta.
Foto: Aleix Alexandre @aleix_a_m

La coreografía bebe evidentemente de las fuentes del NYCB, sobretodo de Balanchine, con esos pasos rápidos y esa vibrante musicalidad, pero Antonio ha sabido darle su sello, creando para este joven elenco, que se ve que disfruta en escena, una pieza coral para casi todo el conjunto, con alguna alternancia en las tres representaciones, incluyendo un precioso paso a dos para la pareja principal, Carraig New y Victoria Aletta en las funciones del viernes y el domingo y Elizabeth Cohen en la del sábado. Ambas poseedoras de una muy buena técnica, Victoria impacta por su físico impresionante y gran presencia escénica, mientras que Elizabeth posee esa rapidez típica del estilo americano, que tan bien casa con la pieza. ¡Magníficos los tres ! 

Júlia Roca en Jewels.
Foto: Aleix Alexandre aleix_a_m
Como también lo están todos en las partes corales, en las que algunos breves solos permiten brillar incluso a los aprendices -Paula Losada, recién salida de la escuela Corella Dance Academy, aprovecha su momento-. También encontramos en la coreografía fragmentos cómicos que los bailarines, en su juventud, hacen suyos interpretándolos con gran chispa para delicia del público. 

Público que ha ido creciendo al irse divulgando la noticia y funcionando el boca a boca entre los sedientos de ballet en la ciudad condal y que ha celebrado con grandes aplausos y vítores este estreno. Muchos programadores de teatro entre los asistentes, que confiamos le den a esta compañía la oportunidad que merece, como se la den también a todos los espectadores de poder disfrutarla, tanto como lo hemos hecho nosotros. 

¡Gracias a todos por haber asumido este reto y habernos ofrecido este regalo! 

El Ballet de Barcelona puso en marcha una campaña de captación de fondos para el estreno en el Teatre Condal que aún sigue activa, ya que son muchos los gastos que acarrea y los bailarines han estado trabajando generosamente como voluntarios. ¡Ayúdales con tu generosa aportación por pequeña que sea! https://www.gofundme.com/balletdebarcelona/


FICHA TÉCNICA 

Dirección Artística: Chase Johnsey 

Música: Piotr Ilich Tchaikovsky, Riccardo Drigo, Saint-Saëns, Etienne Mehul 

Coreografias: Marius Petipa, Chase Johnsey, Antonio Carmena, Marcus Salazar (co-coreógrafo) 

Bailarines : 
Anxhelo Baqiqi - Durrës, Albania 
Clara del Cerro San Ildefonso - Molina de Segura, Murcia, España 
Elizabeth Anne Calder Cohen - Chicago, Illinois, Estados Unidos 
Anna Ishii - Kanagawa, Japón 
Chase Johnsey - Winter Haven, Florida, Estados Unidos 
Reo Morikawa - Nagoya, Japón 
Carraig New - Juneau, Alaska, Estados Unidos 
Stanislava Pinčeková - Pezinok, Eslovaquia 
Clara Plà Ferrer - Barcelona, España 
Giuliana Restivo - Palermo, Italia 
Julia Roca Muxinach- Barcelona, España 
Lisa-Marie Vervoort - Anvers, Bélgica 
Victoria Aletta - Florència, Italia 
Paula Losada Alié - Barcelona, España 

Disseño vestuario: Antonio Carmena 
Producción ejecutiva y comunicación: Carles Renedo 
Confección y Coordinación vestuario: Maria Paula Fecker 
Coreografías: Marius Petipa, Chase Johnsey 
Asistente a la dirección artística: Elizabeth Cohen 
Coordinadora Artística: Julia Roca Muxinach 
Coreógrafos invitados: Antonio Carmena, Marcus Salazar 
Responsable Técnico del Teatro: Jordi Ballbé 
Prensa: Didac Atzet 
Marqueting y comunicación: Publispec 


REPARTO

1r Acto: 27 minutos 

Vídeo: 39 DIAS 

El Pájaro Azul, Pas de Deux, La Bella Durmiente: Clara del Cerro San Ildefonso, Reo Morikawa 

“Jewels” Pas de Trois, La Bella Durmiente: Viernes 14 y Sábado 15: Julia Roca Muxinach, Anxhelo Baqiqi, Lisa-Marie Vervoort. Domingo 16: Stanislava Pinčeková, Anxhelo Baqiqi, Giuliana Restivo 

El Corsari Pas de Deux Anna Ishii y Carraig New 

La Muerte del Cisne Viernes14 y Domingo 16, Chase Johnsey: Dedicated to Abuelo “Jefe” 24/01/2019. Sábado 15 Stanislava Pinčekova 

Entreacto 15 minutos 

2n Acto: 30 minutos Together 

Viernes 14 y Domingo 16 Victoria Aletta, Carraig New 
Clara del Cerro Sanl Ildefonso, Elizabeth Anne Calder Cohen, Anna Ishii y Julia Roca 
Anxhelo Baqiqi, Reo Morikawa 
Lisa-Marie Vervoort, Giuliana Restivo, Stanislava Pinčeková y Paula Losada Alié 

Sábado 15 Elizabeth Anne Calder Cohen y Carraig New 
Clara Del Cerro San Ildefonso, Clara Plà Ferrer, Anna Ishii y Julia Roca Muxinach 
Anxhelo Baqiqi, Reo Morikawa 
Lisa-Marie Vervoort, Giuliana Restivo, Stanislava Pinčeková y Paula Losada Alié 



miércoles, 12 de junio de 2019

Étoiles de la Ópera de París en el Festival de Pedralbes

Ballet Opera de París. Foto: Jordi García

El pasado sábado 8 de junio de 2019 se celebró en Barcelona y dentro del marco del Festival Jardins de Pedralbes, una excepcional Gala de Ballet; excepcional por la compañía que presentaba, la más célebre del mundo: el Ballet de la Ópera de París, y excepcional por los bailarines que ejecutaron las once variaciones: cinco Étoiles consagrados y seis jóvenes Étoiles recién elegidos, todos ellos con un nivel técnico extraordinario, rozando la perfección. 

Cristina Ribé

De hecho, este es el rango más alto que puede adquirir un bailarín. La realización impecable y sus evoluciones magistrales mostraron al público lo que es el puro ballet clásico al máximo nivel. 

El programa constaba de varias piezas clásicas como El Lago de los Cisnes (Pas de Deux 4º acto) con coreografía de Rudolf Nureyev, Tchaikovski Pas de Deux de George Balanchine, La Muerte del Cisne de Michel Fokine, otras tan emblemáticas como El Corsario coreografía de Marius Petipa o Don Quijote coreografía de Rudolf Nureyev

Alumnos del Ballet Ruso Barcelona que participaron en la Gala.
Foto: Sergi Paramés

Asimismo, la pieza Aunis, coreografía de Jaques Garnier, con música de acordeones en directo, causó gran impacto en el público, un baile alegre, varonil, original, que rompía con la rigidez y la extrema técnica de la mayoría de las demás variaciones, un soplo de aire fresco ejecutado por tres bailarines fascinantes. 

In the Middle Somewhat Elevated, coreografía de William Forsythe, pieza de tintes neoclásicos, luminosa, muy física y llena de gran belleza. 

Un espectáculo magnífico, con una magia especial al ser interpretado al aire libre y con juegos de luces totalmente acertados que reafirma el firme compromiso del Festival Jardins Pedralbes, no solamente con la música, sino con la Danza al más alto nivel.



Cautivador Romeo y Julieta del Royal Ballet

Yasmin Naghdi y Matthew Ball en una escena de Romeo y Julieta
Una vez más las pantallas de cine de todo el mundo regalaron a los espectadores el privilegio de disfrutar de una representación de danza en directo. En esta ocasión el Romeo y Julieta de Kenneth MacMillan interpretado en sus roles principales por Yasmin Naghdi y Matthew Ball.

Lola Ramírez
Hace algunos años alguien tuvo la genial idea de acercarnos al mundo del ballet a través de la gran pantalla. Y así un arte que hasta ese momento era realmente minoritario inició un rápido camino hacia la popularización. Hoy millones de personas de todo el mundo pueden disfrutar al mismo tiempo y desde múltiples esquinas del planeta de las actuaciones en directo de grandes compañías de danza y desde sus impresionantes templos base. Ayer desde la Royal Opera House (ROH), fue el Royal Ballet el encargado de interpretar  el ballet Romeo y Julieta, una de las obras más bellas,  dramáticas y complejas de la danza clásica.

Lo cierto es que Yasmin Naghdi (Julieta) y Matthew Ball (Romeo) hicieron una interpretación prácticamente perfecta, no sólo por su virtuosa técnica sino también y sobre todo por lo creíbles y cercanos que hacen a los amantes de Verona. El espectador tiene la oportunidad de vivir el drama de los Capuletos y Montesco como si se hubiera trasladado al mágico momento en el que Julieta Capuleto y Romeo Montesco cruzan su primera y enamorada mirada. La percepción del detalle, ya sea de una mirada como de la colocación de un pie es algo que sólo se puede disfrutar en el cine, y ese es uno de los regalos que nos hace el ballet a través de la gran pantalla. No menos importante es el backstage, el poder colarte entre bambalinas y escuchar lo que los protagonistas nos cuentan acerca de sus personajes, ver cómo realizan sus ensayos bajo la dirección de míticos maestros o cuáles son los secretos de las espadas que con suma destreza manejan Gary Avis (Teobaldo), Valentino Zucchetti (Mercurio) y el propio Matthew Ball. Darcey Bussell, exprimiera bailarina del Royal Ballet es desde la temporada 2013/2014 la encargada de presentar desde la ROH los ballets interpretados por la célebre compañía inglesa.

Ballet Romeo y Julieta
Coreografía: Kenneth MacMillan
Gary Avis, maestro del RB, en el papel de Teobaldo
Música: Sergey Prokofiev
Escenografía: Nicholas Georgiadis
Iluminación: John B. Read
Puesta en escena: Julie Lincoln, Christopher Saunder
Maestros de ballet: Gary Avis, Jonathan Howells
Maestra de ballet: Samantha Raine

Orquesta del Royal Opera House
Concertino: Sergey Levitin

Dirigido para la pantalla por : Ross Macgibbon

REPARTO

Julieta: Yasmine Naghdi
Romeo: Matthew Ball
Mercurio : Valentino Zucchetti
Teobaldo: Gary Avis
Benvolio: Benjamin Ella
Paris: Nicol Edmonds
Señor Capuleto: Christopher Saunders
Señora Capuleto: Christina Aretis
Ama: Kristen McNally
Tres rameras: Beatriz Stix-Brunell, Mica Bradbury y Romany Pajdak
Mandolina: Marcelino Sambé
Señor Montesco: Jonathan Howells
Señora Montesco: Tara-Brigitte Bhavnani
Padre Lorenzo: Jonathan Howells
Escalo: Thomas Whitehead
Rosalina: Fumi Kaneko

viernes, 17 de mayo de 2019

Carmen Mateu Young Artist European Award

Oriol Aguilà, Isabel Suqué, Katrin Deventer y Audrey Jungers.
Foto: Miquel González

La Fundación Castell de Peralada ha presentado en el Hotel Alma de Barcelona, el premio Carmen Mateu Young Artist European Award, Opera and Dance. El acto ha sido presidido por Isabel Suqué, presidenta de la Fundación Castell de Peralada y Oriol Aguilà, director del Festival Castell de Peralada y ha contado con el apoyo y la presencia de Audrey Jungers, directora general de Opera Europa y de Katrin Deventer, secretaria general de la Asociación Europea de Festivales. 

Carolina Masjuan

"Hace 33 años que mi madre creó el Festival y nos hace mucha ilusión el nacimiento de este premio, en el que empezamos a trabajar hace dos años, con mi madre todavía viva, y que finalmente será una bonita manera de recordar su figura y su pasión por la música" comentó Isabel Suqué. 

Carmen Mateu
El galardón se constituye como tributo a la memoria, legado y pasión por la música y la cultura, de la fundadora de uno de los acontecimientos artísticos más relevantes de nuestro país. Plácido Domingo ha aceptado la invitación de la Fundación Castell de Peralada para representar este galardón como presidente de honor del mismo. 

El premio para jóvenes artistas de ópera y danza lleva el nombre de la impulsora y alma del Festival Castell de Peralada, Carme Mateu (1936-2018), casada con el empresario Artur Suqué. En el emotivo acto de presentación, su memoria fue constantemente evocada, resaltando sus cualidades y demostrando todos quienes participaron, el agradecimiento y admiración que se le profesa en el mundo de la cultura así como el cariño que siempre inspiró esta gran dama de las artes. Atenta siempre a la promoción de los jóvenes talentos en estas disciplinas, este premio es el mejor tributo que se le podía rendir. 

Para la primera edición, la convocatoria está destinada a bailarines de clásico o neoclásico nacidos entre 1993 y 2003, que hayan alcanzado un alto nivel de logros artísticos y que se encuentren a las puertas de realizar un importante salto cualitativo en su recorrido profesional. La página web ya está ya activa para conocer más acerca del premio, siendo el día 22 de mayo la fecha de inicio de inscripción de candidaturas. El veredicto se conocerá durante el primer trimestre de 2020. 

Flores diseño de Santi Moix. Foto: Miquel González
El premio cuenta con una dotación de 30.000 euros. Durante la ceremonia de entrega, el galardonado recibirá 20.000 euros más una pieza escultórica de Santi Moix. El ganador actuará en alguna de las ediciones posteriores del festival en un formato a decidir, ya sea actuando en una gala, como invitado en alguna compañía de danza o de la forma que se estime más adecuada de acuerdo a su carrera profesional de ese momento, destinando los 10.000 euros del premio restantes, para la organización del evento. 

Habrá una selección previa entre todos los artistas que se presenten, realizada por una comisión de expertos, eligiendo a 12 finalistas para que un jurado formado por reconocidas personalidades del ámbito artístico de la convocatoria -en esta primera edición estará formado por María Pagés, Julio Bocca, Tamara Rojo y Joaquín de Luz- decida quien será el premiado. 

No habrá ninguna final abierta al público con la participación de los doce finalistas donde se dé a conocer al premiado. 

Albert Guinovart y Oriol Aguilà. Foto: Miquel González
La imagen del premio es una flor creada por Santi Moix, artista catalán afincado en Nueva York, que en 2011 fue invitado a crear el cartel del Festival de Peralada. El artista explicó el porque de su cartel y de la flor “Carmen siempre llevaba una camelia, y para mi eso es un acto de amor a la vida, a crecer, a no buscar resultados inmediatos. La flor se acerca a la filosofía de mi trabajo, hacer cosas que aglutinen a la gente, que tengan la capacidad de maravillar a las personas”. 

Para finalizar el acto, el compositor y pianista Albert Guinovart interpretó al piano la obra Estampes, dedicada a Carmen Mateu y que estrenó en Peralada el año 2012. Al mismo tiempo, la soprano Mercedes Gancedo y el mismo Guinovart, estrenaron para el público congregado la obra Vocalizzo que ha compuesto Alberto García Demestres en memoria del alma mater del festival. Emoción a flor de piel al escuchar la hermosa música, la increíble voz de la cantante y ese final..... «Carmen Mateu in memorian....» 

Como siempre exquisita la presentación y un gran apoyo a las artes a nivel europeo desde el Festival Castell de Peralada, donde la danza siempre ha tenido y sigue teniendo, un gran peso dentro del programa e iniciativas paralelas.



martes, 7 de mayo de 2019

El bailarín, mucho más que danza

Dirigida por Ralph Fiennes e interpretada por el bailarín ucraniano Oleg Ivenko, se ha estrenado estos días en las salas de cine españolas la película El bailarín que narra con exquisito lenguaje la infancia, juventud y deserción del inolvidable bailarín Rudolf Nureyev.

Lola Ramírez

Cuando una película lleva la firma de Ralph Fiennes (El paciente inglés), crea numerosas expectativas. En El bailarín, su tercera película como director, Fiennes no solo las cumple sino que logra algo que pocos films consiguen: provocar en el espectador el deseo de que la película continúe y la palabra Fin no rompa el mágico sueño a la sombra del "cuervo blanco".

Cierto que esto es una opinión subjetiva y que habrá quien se haya perdido en los sucesivos flashbacks que utiliza Fiennes para trasladarnos desde la lujosa Ópera de París a la fría y dura infancia rusa de Rudi Nureyev, pero no es menos cierto que El bailarín es una película que puede interesar no sólo a los balletómanos sino a todos aquellos que se interesen por temas como la guerra fría, la cultura, la sexualidad y, en letras mayusculas, el amor, ya que esta es una película que, además de mostrarnos la egocentrista personalidad del genial bailarín y sus continúas rebeldías ante las exigentes normas de la disciplina soviética, rezuma amor. Es este uno de sus grandes atractivos, unido a la gran interpretación actoral que traslada a los personajes y espectadores a la oscura y rígida Rusia entre 1938 y 1961. El amor brilla en el rostro de la madre de Nureyev cuando mira a su precioso hijo, pero también en los ojos de Alexander Pushkin (Ralph Fiennes) cuando es mudo testigo de los excesivos cuidados de la Sra. Pushkin a su pupilo o, en la tierna Clara (Adèle Exarchopoulos), cuando es inocente víctima de alguno de los exabruptos del díscolo Nureyev (Oleg Ivenko), al que finalmente ayudará activamente en su complicada deserción.

Ralph Fiennes explicándole a Oleg Ivenko
Cuando el joven bailarín ucraniano Oleg Ivenko recibió un correo en el que se le proponía asistir a una audición para protagonizar la vida de Nureyev no tuvo ninguna duda de que se trataba de un spam. El solista de la M. Jalil Tatar Academic Opera no tenía experiencia como actor, pero Fiennes lo eligió a él para meterse en la piel del bailarín de Ufa. Ivenko no solo posee cierto parecido con Rudi sino que además interioriza con maestría la sed de Nureyev de imponer su propia impronta al academicismo de la danza clásica.

El bailarín está basada en algunos pasajes de la biografía Nureyev: The Life, escrita por Julie Kavanagh y de cuyo guión para la película se encargó David Hare.

El bailarín (Nureyev, el cuervo blanco). En 46 salas de cine españolas
   Director: Ralph Fiennes
   Guionista: David Hare
   Reparto
      Oleg Ivenko: Nureyev
      Ralph Fiennes: Alexandre Pushkin
      Louis Hofmann: Teja Kemke
      Adèle Exarchopoulos: Clara Saint
      Sergei Polunin: Yuri Soloviev
      Olivier Rabourdin: Alexinsky

jueves, 2 de mayo de 2019

El Ballet de la Ópera de Lyon en el Liceu

Petite Mort. Foto: A. Bofill

Con un programa compuesto por tres de los más emblemáticos ballets de Jiri Kylian, la compañía francesa volvió al Liceu tras muchos años de ausencia. Jiri Kylian es gran conocido del público de la Rambla Barcelonesa ya que la compañía que él dirigió durante tantos años, el Neetherlands Dance Theater, fue programada en bastantes ocasiones, aunque con sus piezas más contemporáneas. 

Carolina Masjuan 

En esta ocasión, con el Ballet de la Ópera de Lyon, hemos podido disfrutar de un programa exquisito en el que la maestría del coreógrafo checo nos muestra la belleza del cuerpo humano en movimiento con una sutileza, elegancia y refinamiento excepcionales. 

Wings iof Wax. Foto: A. Bofill
Las coreografías de Jiri Kylian (Praga, 1947) están en el repertorio de las más reputadas compañías y son muchos los bailarines que han sucumbido a la belleza de sus propuestas, deseando poder bailarlas. Este programa del Liceu nos presenta algunas una de sus obras más emblemáticas como sobretodo 'Petite mort’ y también ‘Bella figura’ más ‘Wings of wax’ que vimos hace años en Madrid por la Compañía Nacional de Danza, quien también posee Petite Mort en su repertorio y que debía presentar en el Festival Grec hace ya muchos años pero debió cambiar el programa por lesión de un bailarín (Patrick de Bana). 

Kylian, quien estudió en White Lodge, en la Royal Ballet School de Londres, antes de unirse a John Cranko en Stuttgart, fusiona la precisión y la velocidad del ballet clásico con la robustez y la fuerza de Danza contemporánea, creando un lenguaje muy especial, orgánico y hermoso, de gran belleza visual. 

Wings of wax (Alas de cera), coreografía de 1997, abrió el espectáculo. Wings of Wax se refiere a Ícaro, que ha decidido volar tan alto que el sol hace que la cera de sus alas se funda. La coreografía se inicia con una imagen fascinante: un árbol desnudo, colgando del revés, con sus raíces al aire sobre el escenario. A su alrededor, un foco colgado a baja altura traza un enorme círculo. Los bailarines, vestidos con trajes oscuros ajustados, emergen del fondo negro para ser absorbidos de nuevo hacia él. Con collage musical donde obras de Johann Sebastian Bach y Heinrich Biber conviven con compositores minimalistas como John Cage y Philip Glass, Kylián ha conseguido crear un trabajo de gran belleza y expresividad. 

Bella Figura. Foto: A. Bofill
'Bella figura' (1995) es una obra entre el sueño y la realidad que integra músicas de Lukas Foss, Giovanni Battista Pergolesi, Alessandro Marcello, Antonio Vivaldi y Giuseppe Torelli. La intensa musicalidad de los trabajos de Kylian se hace especialmente evidente en este ballet, una de sus obras más líricas. La pieza, de 25 minutos, en realidad comienza con los bailarines calentándose en el escenario antes de que se atenúen las luces en el anfiteatro mientras los espectadores aún toman asiento. No cuenta una historia, pero tampoco es totalmente abstracta. Es una obra muy poética, impregnada de emoción. El mismo Kylian la describió como un viaje en el tiempo, la luz y el espacio, como una obra que cuestiona la diferencia entre arte y artificialidad. 

No hay telón al principio de la pieza, se usan las cortinas como parte de la decoración, cortinas que se deslizan a lo largo de los lados, o se deslizan lentamente desde arriba, para enmarcar a dos bailarinas que con largas faldas rojas voluminosas, realizan un paso a dos de gran belleza visual. El último movimiento, un paso a dos mixto, se pretende hacer en total silencio, pero lamentablemente eso es casi imposible en el Liceu, el constante coro de toses, papeles de caramelitos y luces de móviles, no te permiten disfrutarlo como merece. 

Petite Mort. Foto: A. Bofill
'Petite mort' (1991), se refiere al orgasmo en francés y es una de las obras maestras de Kylian, llena de emoción y sensualidad. Con los movimientos lentos de dos de los fragmentos más bellos y populares de los conciertos para piano de Mozart: A (KV 488) y C (KV 467) es interpretada por seis bailarines y seis bailarinas y se creó como un homenaje al compositor para ser estrenada en Salzburgo coincidiendo con el bicentenario de su muerte. 

El principio del ballet donde los bailarines hombres juegan con gran dominio con los floretes, ya es toda una declaración de intenciones del dominio que pretenden ejercer sobre sus parejas. De gran belleza los momentos con el gran lienzo que cubre el escenario para que en él aparezcan echadas y sumisas las bailarinas. Los pasos a dos son sublimes, de una gran delicadeza y sumamente musicales con esos hemosísimos adagio y andante que les acompañan. Las bailarinas se nos muestran a veces con rígidos trajes negros que las ocultan, sin embargo, provistos de ruedas, son fácilmente arrinconados y desaparecen para que ellas puedan reanudar su danza sublime con sus parejas. 

La Orquesta Simfònica del Liceu, dirigida por Santiago Serrate y la pianista Véronike Verklé acompañaron en esta última pieza a la compañía francesa que dirige Yourgos Loukos desde 1990. Kylian ha trabajado estrechamente con ellos durante estos últimos tres años como coreógrafo residente y para los bailarines ha sido un auténtico lujo. 

Bella Figura. Foto: A. Bofill
La técnica clásica de la que beben los intérpretes para bailar sus coreografías es sublimada por unos movimientos sumamente orgánicos, gráciles y enormemente musicales que, de la mano del genio checo, llegan al espectador y el domingo, el último día de función en el Liceu, el público casi llenaba el teatro, prueba de la fascinación que ejercen sus trabajos en los amantes de la danza.

En el programa de mano, Maricel Chavarría, crítica de danza de La Vanguardia, nos comenta el hecho de que en los ochenta el Liceu estudiase la viabilidad de una compañía de ballet que dirigieran o bien el propio Kylian, o Nacho Duato -evidentemente, nosotros, tan modernos, no podíamos considerar tener una compañía clásica de repertorio- compañía que se desestimó tener dado el presupuesto que necesitaba. Es cuando menos sorprendente que unos años atrás, no muchos, el Liceu sí contara con compañía propia y además era cuando no entraba apenas dinero público en las arcas del teatro, pero sí había personas muy comprometidas con el arte y dispuestas a darlo todo por él, como fueron el Sr. Joan Antoni Pamies y el Sr. Francesc Massó. ¡Qué lástima además que todo ese legado sea desconocido para el gran público! Nunca encontramos ninguna mención en los programas de mano ni en ningún comunicado del teatro. Visiten la web de Licexballet (antiguos bailarines del Ballet del Gran Teatre del Liceu) y seguramente se sorprenderán.

Otro dato que se comenta en el programa es la relación entre Kylian y John Cranko, no se entiende como habiendo visto tanto Kylian en Barcelona, no se traiga nunca nada en el Liceu del gran legado que nos dejó John Cranko, y más habiendo tantas compañías que lo tienen en su repertorio, desde el Ballet de Stuttgart, evidentemente, hasta el HET, pasando por Munich, Oslo o Budapest, compañías que el Liceu por el bien del ballet de repertorio, estaría casi obligada a ofrecer a sus espectadores. 

Vienen compañías americanas con el gasto de desplazamiento que supone traerlas y en cambio otras europeas de tanto o más prestigio, nunca pisan el coliseo de las Ramblas. Es muy triste que se le dé tan poca importancia a la danza y que nos den tan poco repertorio, cuando es el teatro en el que debería estar.


martes, 30 de abril de 2019

Semana del Ballet en Munich


Osiel Gouneo y Ksenia Ryzhkova en el paso a dos de Spartacus (Foto: Wilfried Hösl)


En el marco incomparable del National Theater de la ciudad de Munich, se ha celebrado un año más la esperada "Balletwoche" (Semana del Ballet). Del 11 al 18 de abril se han podido ver magníficas producciones de renombrados coreógrafos bailadas por miembros del Bayerisches Staatsballet, la compañía estable del teatro, así como por bailarines principales invitados.


Cristina Ribé
La Bayerishe Staatsoper, con unas 600.000 personas que asisten a sus más de 400
actuaciones anuales (entre óperas, ballets y conciertos) hace una importante contribución a la reputación de Munich como una de las grandes capitales culturales del mundo.
La programación es impresionante. Cada noche, durante los ocho días, se representa un ballet diferente. Los bailarines principales varían cada día, pero el cuerpo de baile es el mismo, eso nos da una idea de la magnífica calidad de todos ellos.

Jewels   -  11 de abril de 2019

Inspirado por una visita a la joyería propiedad de Claude Arpels, situada en la famosa Quinta Avenida de Nueva York, George Balanchine creó en 1967 una pieza maestra en la historia del ballet: Jewels(Joyas). Tres piezas individuales, tres coreografías sin un argumento concreto pero unidas por un mismo tema: las piedras preciosas. Excusa de la que se sirve para reflejar los tres países en los que desarrolló su carrera: Francia, Estados Unidos y Rusia: Esmeraldas, Rubíes Diamantes. Cada una de ellas posee una identidad propia, diferente estilo de baile, distinta música, y son consideradas highlights en su totalidad.

Asimismo, Jewels rompe con la tradición narrativa de los ballets y apuesta por la libertad como faceta inherente de la expresión artística. Es un ballet de referencia interpretado por los grandes genios de este arte y representado en los principales escenarios mundiales.
Esmeraldas, con una música lírica de Gabriel Fauré, es una evocación a la Francia romántica con movimientos propios de los ballets del siglo XIX, que componen figuras simétricas, ritmos regulares y elegantes y etéreos brazos. La coreografía se caracteriza también por ligeros lifts, pasos encadenados, y sutiles movimientos.

Rubies representa Norteamérica a través de los ojos de Balanchine, influenciado por los musicales de los años 30 y el Jazz. Son piezas desenfadadas y alegres que, acompañadas por la genial música de Igor Stravinsky en tono de Jazz, componen una coreografía exacta y dinámica con largas elevaciones de piernas, giros y movimientos rápidos. Deseo, sensualidad y provocación, con las posiciones clásicas llevadas al extremo, surgen a través del Capriccio de Stravinsky. Ashley Boulder, bailarina principal del New York City Ballet, y artista invitada en este festival, contó con Osiel Gouneo como partenaire, integrante del Ballet de Cuba y actualmente principal en el Ballet de Munich.  Una combinación explosiva y magistral que cautivó al público desde el primer instante.

La tercera pieza, Diamantes, está construida sobre los cuatro últimos movimientos de la Sinfonía num. 3 de Tchaikovsky. Es una síntesis del arte de Marius Petipa Lev Ivanov, en su composición se percibe la pomposidad y grandeza de los ballets imperiales rusos.  Vladimir Shklyarov, bailarín principal del Ballet Marinsky desde 2011 e invitado del Bayerishe Staatsballet y el Royal Ballet, realizó por primera vez el rol principal masculino de esta pieza y resultó absolutamente extraordinario, junto a su compañera en San Petersburgo, Alina Somova, impactaron al público por su compenetración y dominio de la técnica clásica. Esta pieza se convierte en el epílogo de la elegancia, gracia y glamour, el punto final a una representación memorable.

Jewels, Esmeralda por el Bayerisches Staatballet (Foto: W.H.)

La dama de las camelias - 12 abril 2019

Coreografía: John Neumaier
Música: Frédéri Chopin

La novela de Alejandro Dumas, La Dame aux Camèlias se convirtió en un modelo popular para varias óperas (la Traviata), innumerables películas y ballets.
John Neumaier creó su versión en 1978 para Marcia Haydée y el Ballet de Stuttgart.
La impactante historia de la enferma Marguerite Gautier y su amante y arruinado joven
Armand, dan pie a Neumeier para crear una coreografía densa, sofisticada y muy teatral.
A esto se añade la música de Chopin, de gran virtuosismo romántico, que dota al drama de una profunda veracidad.
Neumaier explica hábilmente el triste destino de la pareja a través del “reflejo escénico” de otros dos personajes de ficción de un siglo anterior, Manen Lescaut y su amante. Un juego de escenas que se entrelazan y dan riqueza e intriga al argumento.
Desde el estreno del trabajo de este coreógrafo excepcional, los roles principales han sido los más buscados por los grandes bailarines ya que representa para ellos un gran desafío, tanto en cuanto a la técnica de danza como a la actuación. En esta ocasión protagonizaron los roles principales Edvin Revazov (Armand Duval) y Anna Laudere (Marguerite Gautier), ambos principales del Ballet de Hamburgo e invitados de excepción en la BallettWoche. El Black Pas de Deux, punto culminante y erótico de la obra, muestra la reconciliación de los protagonistas a través de unos sentimientos tan fuertes que uno difícilmente puede sobrevivir sin el otro. La melancolía fluye de su amor y la expresividad de ambos conmueve y hace vibrar al público.
Además de los grandiosos amantes, hay en la obra otros nueve roles significativos, por lo tanto, varios solistas y miembros del cuerpo de baile del Bayerisches Staatsballett hicieron su debut en diferentes papeles.  El resultado fue una actuación admirable. 

Onegin  -  13 de abril de 2019

Coreografía: John Cranko
Música: Peter I. Tschaikowsky

Ballet creado por Cranko para el Ballet de Stuttgart en 1965. Fue restaurado para el Royal Ballet en la Royal Opera House en 2001 y permanece en el repertorio de esta compañía desde 2015. Con esta magnífica obra de larga duración, John Cranko aseguró su plaza en el grupo de los mejores coreógrafos del siglo XX. Basada en la novela de Alexander Pushkin, cuenta la historia del arrogante aristócrata Eugen Onegin (David Hallberg) que rechaza el amor de una jovencita de campo llamada Tatiana (Natalia Osipova)Años después se daría cuenta, al verla de nuevo, que había despreciado a la única mujer que le había amado de verdad. Tatiana, ya madura y casada con el Príncipe Gremin (Zachari Catarazo) rechaza Onegin a pesar de amarle todavía.

El talento de David Hallberg le llevó a ser el primer americano en trabajar en el Ballet del Bolshoi como bailarín principal. Su indiscutible técnica impregna el personaje de Onegin y junto a Natalia Osipova (solista principal del Bolshoi) con inmejorable técnica clásica y fuerte carácter, forman un tándem difícil de olvidar.


Matinal
Bayerisches Junior Ballet München - 14 de abril de 2019      

Fundada en el 2010, hizo realidad el sueño de Constance Vernon de que Munich contara con su propia compañía joven de ballet, a través de ella se da la oportunidad a los jóvenes bailarines salidos de la escuela de pasar a ser profesionales después de un correcto e intenso entrenamiento.
Ivan Liska, como director artístico, selecciona cuidadosamente coreógrafos y ballets clásicos, neoclásicos y contemporáneos. Se trata de dotar a los componentes de la compañía de toda la experiencia necesaria a fin de iniciar su carrera profesional con una base firme y segura.
La matinal en el Teatro Nacional de Munich, se inició con una danza noruega ejecutada por alumnos de la Escuela, seguida de una selección de variaciones de Paquita,(coreografía de Marius Petipa, reconstruida por Alexei Ratmanski  y música de Delverez). El vestuario original de la obra, de Jérôme Kaplan, contribuyó al lucimiento de las bailarinas, esta vez del Junior Ballett, que ejecutaron los bailes con encanto y vigor.
Dos piezas más de carácter clásico (Carousel, coreografía de David N. Russo y música de Ludovico Einaudi-Drop Suite del Ballet Lauretia, coreografía de Wachtang Tschabukiani  y  música de Alexander Krein)  completaron la primera parte de la matinal.
La segunda, en tonos neoclásicos y contemporáneos, contó con la variación Im Wald (En el Bosque), coreografía de Xin Peng Wangy música de Camile Pepin. Magníficamente ejecutada por los miembros del Junior Ballett, resulta exótica, enérgica y muy gráfica.
En Chamber Colours, los estudiantes de la Academia nos transportan a la alegría, el ritmo y la frescura a través de la coreografía de Maged Mohamed y un collage de músicas exóticas y folklóricas que aportan vitalidad y fuerza a las variaciones.
La tercera y última pieza Individual, realizada por el Junior Ballett con coreografía de Peter Leong y los propios bailarines, y música de Mikolaj Gorecki, resulta interesante pero un tanto repetitiva.
Un auténtico placer comprobar la calidad técnica de estos jóvenes que, en muy poco tiempo, harán disfrutar de la danza a audiencias de todos los teatros del mundo.

El cuerpo de baile del B.S. durante una variación de Onegin (W.H.)

La fierecilla domada -  14 de abril de 2019

Coreografía: John Cranko
Música:Kurt-Heinz Stolzea partir de Domenico Scarlatti

La adaptación coreográfica gotesco-cómica de John Cranko de la obra de William Shakespeare   se estrenó en 1969 en el Teatro Estatal de Stuttgart. Estamos ante una de sus obras maestras, fiel ejemplo del arte del coreógrafo para transportar el teatro a la danza y viceversa.
El Ballet Estatal de Baviera repone esta obra, parte de su repertorio desde 1976, muy bien aceptada por el público. No en vano está llena de alegría, humor, juego de disfraces y confusión. Una comedia divertida que da color al Festival.
A través de tres Pas de Deux columna vertebral de la historia, Cranko nos narra la historia de Petrucchio ( Yonah Acosta), un joven que, recurriendo a sus encantos y perspicacia, intentará dominar  a la arisca y malhumorada Katherina ( Laurretta Summerscales). Esta trama se entrelaza con la de Biancaque se debate entre tres jóvenes que intentan conquistarla, y que sólo puede desposarse si su hermana mayor, Katherina, se casa antes.
La labor de la compañía fue excelente, revela experiencia, trabajo intenso y una alegría de espíritu capaz de dar vivos matices a la, ya de por sí, picante coreografía. Sobre el conjunto, destacan las actuaciones de Laurretta Summerscales y Yonah Acosta en los roles principales. Ella indómita en sus variaciones, afilada en sus arabesques, dominando la bravura y desarrollando magníficamente su papel. Él con elevadísimo salto, masculinidad y fuerza atlética. En ambos vemos un afinado trabajo en la expresión dramática; la comedia, la acción o la tensión se hallan a partes iguales y, junto a la elección de los pasos apropiados a cada momento, el conjunto resulta perfecto.


Spartacus - 15 de abril de 2019

Coreografía: Yuri Grigorovich
Música: Aram Chatschaturjan

Ballet en tres actos basado en la vida de Espartaco. Estrenado en 1956 en el Teatro Kirov de Leningrado. El libreto fue escrito por Nikolai Volkovy contó con la coreografía de Leonid Jakobson en su presentación original. Yuri Grigorovich es el coreógrafo de esta producción.
Desde el primer instante que se levanta el telón, la obra impacta por su fuerza y vigor.
Largas filas de soldados romanos con sus escudos, espadas y estandartes unido a la potencia de la música muestran el poder que en su día tuvo el Imperio Romano y la opresión que sufrieron muchos de los pueblos que conquistó.
Spartacus (Osiel Gouneo), se convierte, muy a pesar suyo, en el libertador de su pueblo, en el héroe esclavo que tiene que salvarlo y devolverle la libertad. A través de la energía de la coreografía, lucha sangrientas batallas y gracias a su técnica, sólida y emocionalmente intensa, su danza le convierte en un luchador real. La labor de todos los bailarines de la compañía es, asimismo, impresionante.
Resulta impactante el contraste entre los momentos explosivos de las batallas, las duras demostraciones de poder y los tiernos Pas de Deux ejecutados por Spartacus y Phrygia ( Ksenia Ryzhkova) llenos de amor, pasión y angustia por la separación.
Una obra poderosa, precisa y apasionada donde la fusión de violencia y seducción resultan tan reales como la vida misma.



Otras funciones:

-Portrait Wayne McGregor 16 de abril de 2019
Coreografía: Wayne McGregor
Música: Max Richter (Kairos), Kaija Saariaho (Sunyata),Joel Cadbury-Paul Stoney(Borderlands)

-Alice in Wonderland 17 de abril de 2019
Coreografía. Christopher Wheeldon
Música: Joby Talbot

-Anna Karenina 18 de abril de 2019
Coreografía: Christian Spuck
Música: Sergei Rachmaninow, Witold Lutoslawski, Sulkhan Tsintzadze y,Josef Bardanashvili.