jueves, 11 de abril de 2019

«La Bailarina de Picasso» del Ballet de Catalunya

Rebecca Storani (Olga) y Lorenzo Misuri (Picasso) en
La Bailarina de Picasso de Remi Wortmeier para el Ballet de Catalunya.
Foto: Josep Guindo

¡Vaya desafío para una tan joven compañía -cuenta con apenas un año y medio de vida- poner en escena un ballet completamente nuevo! ¡vaya desafío para un joven coreógrafo encontrar un argumento, plasmarlo en un ballet y crearlo para un joven elenco! ¡vaya desafío para unos artistas tan jóvenes no sólo bailar, si no interpretar a unos personajes tan complejos como los ideados por este genio australiano! Y lo que vimos el domingo en el Centre Cultural de Terrassa -no menos desafío el suyo acoger a una compañía de ballet de unos treinta bailarines- nos confirmó que cuando tanto talento converge, el resultado no puede más que ser excepcional. 

Carolina Masjuan

Ya explicamos a nuestros lectores aquí sobre el proceso de creación de esta nueva obra que, como decía una entendida y colaboradora de Ballet y más, Judit Jordana Pons, está destinado a ser un nuevo ballet en el repertorio (véase enlace con la opinión del público y resumen del espectáculo al final de este artículo). Y es que La Bailarina de Picasso lo tiene todo para ser un ballet de referencia. 

Rebecca Storani y Lorenzo Di Stasio con bailarinas del
Ballet de Catalunya. Foto: Josep Guindo
El argumento no podía ser más idóneo, los personajes están perfectamente dibujados, la secuencia está especialmente estudiada para situar al espectador en todo momento, su puesta en escena es minimalista pero claramente entendedora, el vestuario es exquisito y la interpretación, en este caso del Ballet de Catalunya, fue, tal y como nos tienen acostumbrados, una explosión de energía, entusiasmo y entrega, que no se suele encontrar en compañías más consolidadas. 

Remi Wortmeyer, el artífice de esta creación, se encontró de pronto con la historia de Olga Khokhlova, bailarina de los ballets rusos y primera y única esposa de Picasso, genio español, quien vivió un periodo en Cataluña, o sea, la historia y la heroína perfectas para su nueva creación.

El Ballet de Catalunya se puso entonces en marcha para la búsqueda de financiación, ya que depende fundamentalmente de apoyo privado, encontrando en la misma familia Picasso una parte de la ayuda necesaria con la Fundación Almine i Bernard Ruiz-Picasso para el arte

Lorenzo Misuri y Rebecca Storani.
Foto: Josep Guindo
A través de ellos se han obtenido una parte de los fondos así como conseguido los permisos para reproducciones de algunas de las obras del pintor malagueño a un precio reducido. No obstante, la compañía sigue luchando para encontrar patrocinio para acabar de hacer frente al presupuesto. 

La obra se basa pues en hechos reales, aunque con algunas licencias por parte del coreógrafo para dar más dramatismo a los personajes y centra el guión en el trío amoroso formado por Picasso (Lorenzo Misuri), Olga Khokhlova (Rebecca Storani) y la amante, Marie-Thérèse Walter (Sofia Pagani). Otros personajes destacados son Jean Cocteau (Reo Morikawa), Sergei Diaghilev (Lucien Vecchierelli) o Coco Chanel (Stanislava Pincekova). 

La música es de Stravinski, un compositor que trabajó con los Ballets Russes, donde coincidió con Picasso quien hacía los diseños y decorados del ballet Parade y fue ahí donde se conocieron Picasso y su bailarina. Las composiciones de ballets tales como La Consagración de la Primavera que abre y cierra el ballet, Petruskha o el Pájaro de Fuego, suenan en la obra de Remi. 

La historia empieza con la joven Olga y un caballete en escena donde, a través del lienzo, se percibe la silueta de la bailarina, aparece Picasso pintando sobre los cuerpos de dos de sus musas, las hermosas y esbeltas bailarinas Lisa-Marie Venvoort i Victoria Aletta

Lorenzo Misuri. Foto: Josep Guindo
El artista está terminando el vestuario para su nuevo ballet “Parade” Lorenzo Misuri, nuestro incomparable Picasso comentó : "el primer paso que aprendí de Remi fue precisamente éste que se refleja en la foto. Personalmente para mí esta pose tiene un significado muy importante. Remi me dijo "céntrate en tu sueño, cree en él y avanza con la misma fuerza con la que lucha un toro contra todo tipo de dificultades." Siempre llevaré este ballet en mi corazón". Lorenzo nos brinda un Picasso totalmente creíble y fiel al prototipo que conocemos, seductor, conquistador, amigo de sus amigos pero también infiel, egoísta y déspota. 

Los amigos de Picasso con Jean Cocteau al frente, irrumpen en escena, ebrios de champán y sumamente excitados. El genial bailarín japonés Reo Morikawa, con su enorme energía, su alegría por la danza, la pasión que pone siempre y ese toque de humor y de indolencia que aporta al personaje, nos lo hacen simpático desde el primer momento, eso sin olvidar su enorme calidad técnica. A lo largo del ballet, siempre, sus apariciones son celebradas por el público. 

Stanislava Pincekova (Coco Chanel)
y Reo Morikawa (Jean Cocteau). Foto: Josep Guindo
Presenciamos inmediatamente uno de los hermosos momentos al más puro estilo de ballet clásico de la noche. Volvemos a ver a Olga quien está en la sala de ensayos perfeccionando su técnica cuando irrumpen las bailarinas de los Ballets Russes y bajo la atenta y exigente mirada de Sergei Diaghilev siguen la clase. La precisión del cuerpo de baile en las evoluciones ideadas por Remi es admirable y seduce inmediatamente por su belleza de movimiento y uniformidad de conjunto. ¡Bravo chicas! 

Picasso entra con sus bocetos y se fija en Olga con quien comparte una larga mirada. Cuando todos se van, Olga mira los diseños de Picasso sin darse cuenta de que éste ha vuelto a entrar y la está mirando muy satisfecho por el interés que ella demuestra en sus diseños.

Presenciamos un hermoso paso a dos entre ambos. Los movimientos de brazos y manos que se irán repitiendo a lo largo del ballet son delicados y transmiten perfectamente la emoción del momento, en ese primer contacto entre los enamorados. Rebecca y Lorenzo consiguen emocionarnos.

Yuhari Mizu y Carlos Aquino. Foto: Josep Guindo
Entra en escena el circo. Hay mucho ambiente en la carpa y Picasso y Olga entran en escena para presenciar el espectáculo y ver la pantomima del Arlequín, la Mujer Pierrot, el Forzudo y Columbine. Yuzu Hikosaka, Ryo Sasaki, Clara del Cerro, Yukari Mizu y Carlos Aquino nos conquistan, como también es conquistado Picasso por la bella acróbata mientras Olga presencia atenta el espectáculo. Cuando se da cuenta del coqueteo de su amado con la artista circense se enfada, pero él, rápido, la tranquiliza. 

Y la pareja se casa. Hermosísimo el ballet de la boda. El magnífico vestuario tanto de la novia como de los invitados y el precioso ballet ideado por Remi en esta secuencia, son de una belleza subyugadora.

El cuerpo de baile, con complicados portés, demuestra la fuerte cohesión lograda y el buen nivel existente en todos.

Rebecca Storani y Lorenzo Misuri. Foto: Josep Guindo

Ya casada, Olga se revuelve en la cama, comienza a desconfiar, tiene dudas, toma medicación. Volviéndose a dormir, tiene pesadillas, sueña con su debut en los Ballets Russes con La Sylphide. Luego su mente viaja al día de su matrimonio, aparecen los mismos invitados pero ya no es una fiesta amable. Y aparece ella, Marie-Thérèse, quien será la desencadenante del drama. 

Reo Morikawa y los bailarines del Ballet de Catalunya.
Foto: Josep Guindo
En las Galerías Lafayette la actividad es frenética con el lanzamiento del primer perfume de Coco Chanel, el nº 5. Cocteau y Diaghilev son los invitados de honor y Olga llega arrastrando a su reticente esposo. Olga, Cocteau y Diaghilev, animan a Picasso, vestido con ropa desaliñada, a probarse ropa nueva al último estilo Bourgeoise. Las sastresas, encantadoras y pizpiretas, le toman las medidas y mientras Olga y sus amigos están pendientes de la elección de la ropa, Picasso se fija en la joven Marie-Thérèse que se encuentra leyendo sentada en un banco. Después de mandar a Olga a reservar mesa, Picasso aborda un momento a la joven belleza y le ofrece un frasco de Chanel No.5. Mientras tanto, Olga se queda esperando en el restaurante. 

Espectaculares aquí los bailarines con un baile de tintes musicales, Reo subido a un mostrador de los almacenes hace las delicias de todos mientras la danza se desborda. Stanislava Pincekova destaca en esta parte como Coco Chanel. Esta bailarina posee una gran personalidad que encaja perfectamente con un rol que hace suyo con solvencia, asumiendo gran parte del peso de la escena. 

Rebecca Storani y bailarinas del Ballet de Catalunya.
Foto: Josep Guindo
Una vez celebrada la fiesta, Olga se pasea por el dormitorio, esperando con impaciencia a Picasso. Por la forma en que se mueve podemos ver su ansiedad, su lucha mental. Picasso aparece y, al verle, ella le ignora y se sienta en la cama de espaldas a él. Picasso trata de seducirla, pero Olga huele el perfume en su cuello y se enfurece. Refrenándola, Picasso intenta meter una píldora en su boca. Pero Olga no puede ser dominada, escupe las pastillas y echa a su esposo de la habitación. 

Se celebra una exposición retrospectiva. Marie-Thérèse ha asumido su nuevo papel como amante de Picasso y en un momento de la frenética inspiración que ella le provoca, Picasso comienza una intensa actividad y pinta lienzo tras lienzo. Los enamorados bailan su amor en unos pasos a dos de gran lirismo, Sofia Pagani, recién llegada a la compañía, es una Marie-Thérèse de gran dulzura y delicadeza, una bailarina que supone una nueva gran baza para el conjunto. 

Lorenzo Misuri, Sofia Pagani y Rebecca Storani.
Foto: Josep Guindo
Los invitados llegan a la galería y asisten al cocktail encantados por los cuadros que cuelgan de las paredes. Olga, también presente, se pasea segura entre ellos. Marie-Thérèse intenta pasar desapercibida pero sucede justo lo contrario al chocar con una camarera y caerle a ésta la bandeja y las copas al suelo, con gran estruendo. Olga se dirige a despedirla y se desata una lucha entre ambas en la que Olga al ver que Picasso actúa en defensa de su amante, intenta seducir a cuantos invitados encuentra a su paso. 

Débil y confundida, entre las paredes blancas de su habitación, la mente de Olga se sumerge en una caótica secuencia de “flashbacks” que acaban con Picasso pintando una mujer tras otra sin que ella pueda impedir que su pincel se separe del lienzo. Es en este momento de dudas que coge fuerzas para destruir el dibujo del artista, encaramarse al marco de la pintura y atravesar su lienzo para posicionarse en la historia. Ella es y será siempre La Bailarina de Picasso.

Rebecca Stonai. Foto: Josep Guindo
Las escenas se suceden con una cadencia perfecta, el ballet se hace corto porque no puedes dejar de sumergirte en él, atrapado por la historia, por la calidad de la danza, por la diversidad de estilos, por los maravillosos bailarines, por ese magnífico vestuario y minimalista pero efectivo atrezzo, todo ideado y diseñado por el propio Remi quien recorrió Terrassa, Barcelona y alrededores, a la búsqueda de telas, muebles y objetos, para toda la producción. 

Remi ha creado un ballet elegante, exquisito, maravillosamente interpretado por todo el elenco y especialmente por los tres protagonistas: Sofia Pagani con una danza fluida y delicada como Marie-Thérèse y sobre todo por los dos grandes protagonistas Lorenzo Misuri, un Picasso de casta y bravura, seductor y arrogante en el porte, con magnífica interpretación y gran calidad técnica y una enorme Rebecca Storani que lo dio todo en escena asumiendo el rol de Olga con una intensidad que solo se percibe en contadas ocasiones. De ser la bailarina dulce e ingenua pasa a ser la mujer enamorada y controladora para acabar en una situación de desespero y de abandono total que atrapa y deja sin aliento. Era Olga, no Rebecca, la artista totalmente entregada a un personaje que la había absorbido totalmente. Al acabar la función nos confesó sentir un gran vacío en su interior. 

Vídeo  resumen con la opinión del espectador realizado por el Centre Cultural de Terrassa.


Ficha artística

PRINCIPALES:
Lorenzo Misuri, Rebecca Storani y Sofía Pagani.
Foto: Josep Guindo
Olga Khokhlova: Rebecca Storani
Picasso: Lorenzo Misuri
Marie-Therese: Sofia Pagani

SOLISTAS:
Jean Cocteau: Reo Morikawa
Sergei Diaghilev: Lucien Vecchierelli
Coco Chanel: Stanislava Pincekova

SECUNDARIOS:
Colombine: Yuzu Hikosaka
Arlequí: Ryo Sasaki
Pierrot: Clara del Cerro
Acròbata: Yukari Mizu
“Strong man”: Carlos Aquino
Director de la Galeria: Ryo Sasaki
Doctor: Carlos Aquino

CUERPO DE BAILE:
Sofia Pagani. Foto: Josep Guindo
Julia Roca,
Alexandra Urcia
Miho Okamura
Yuzu Hikosaka
Mizuki Tanoue
Anna Ishii
Clara del Cerro
Yukari Mizu
Monica Gomez
Ryo Sasaki
Andrea Marselletti
Lisa-Marie Vervoort
Victoria Aletta
Matilde Ferrari
Elizabeth Cohen
Myrsini Petroutsou
Olivia Sparling
Giuliana Restivo
Flavia Carsillo
Lorenzo Di Stasio

Direcció Artística: Elias Garcia
Rebecca Storani. Foto: Josep Guindo
Autoria i coreografia: Remi Wörtmeyer
Música: Igor Stravinsky
Assistents artístics: Elias Garcia,
Chase Johnsey, Vincent Gros,
Maria Fernanda Urcia
Producció: Marina Quera
Direcció tècnica i il·luminació:
Ricardo Alegria
Disseny d’escenografia i vestuari:
Remi Wörtmeyer
Confecció de vestuari: Paula Fecker,
Marta Muiños, Gina Nunura, Martina Montorfani
Escenografia: Albert Torres, Andrés Gavilano, Pepe Urcia
Fotografia: Josep Guindo



Saludos finales tras este maravilloso ballet.
Foto: Josep Guindo




martes, 26 de marzo de 2019

PERALADA 2019

Imagen del Ballet del teatro Mariinsky.

Bajo el título de "EL SUEÑO MUSICAL DE UNA NOCHE DE VERANO" El Festival Castell de Peralada, que cuenta con un presupuesto de 4,6 millones de euros, acoge 25 propuestas entre el 4 de julio y el 17 de agosto.

En relación a la danza, como cada verano, el Festival incluye alguna propuesta de muy alto nivel, Para este 2019 el plato fuerte es el que abre el Festival los días 4 y 5 de Julio, el Ballet del Teatro Mariinsky de San Petersburgo. Carlos Acosta, Sol Picó y el Ballet Nacional de Sodre completan la oferta.

Carolina Masjuan

La noche del 4 de julio, una de las mejores, sino la mejor, compañía de danza clásica del mundo, el Ballet del Teatro Mariinsky de San Petersburgo, levantará el telón con el ballet Las cuatro estaciones con música de Max Richter, con coreografía y diseño de decorados de Ilya Zhivoi y con los Solistas: Ekaterina Kondaurova y Roman Beliakov en los roles principales. 

Al día siguiente, el 5 de julio, la misma compañía interpretará un programa mixto con Chopiniana de Fokine, In the Night de Robbins y Marguerite and Armand de Ashton. 
Marinsky Ballet en el Homenaje a Fokin

Para la primera contaremos con Maria Shirinkina, Xander Parish, Xenia Fateyeva y Yana Selina, seguirá In The Night en la que las tres parejas serán Maria Shirinkina y Vladimir Shkliarov, Kristina Shapran y Yevgeny Ivanchenko y Ekaterina Kondaurova y Yuri Smekalov. Cerrará el programa Marguerite and Armand  con los principales: Kristina Shapran y Timur Askerov y los bailarines Andrei Yakovlev, Dmitry Sharapov y Lira Huslamova.

El 26 de julio el Ballet Nacional de Sodre, bajo la dirección artística de Ygor Yebra, presentará El Quijote del Plata, un espectáculo con coreografía de Blanca Li. De momento no conocemos aún el reparto. 

Carlos Acosta con bailarina de Acosta Danza
El gran bailarín cubano, Carlos Acosta y su compañía, Acosta Danza, presentarán un programa hecho a medida para el Festival Castell de Peralada, la noche del 15 de agosto con una nueva co-producción que llega de la mano de Sadler’s Wells London y Valid Productions y donde el mismo Carlos Acosta bailará dos coreografías: Mermaid, de Sidi Larbi Cherkaoui, y Two, de Russell Maliphant, que ya bailó en el mismo Festival en la edición de 2017. Completarán la propuesta, Imponderable, de Goyo Montero, pieza para doce bailarines inspirada por la música folk del preeminente músico cubano Silvio Rodríguez, conocido coloquialmente como el John Lennon cubano, una pieza aún intutilada también de Goyo Montero para todo el conjunto y para finalizar, Twelve de Jorge Crecis. 

El 29 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Danza, la bailarina y coreógrafa Sol Picó presentará en el espacio cultural « La Cate Persiguiendo un sueño ». Un espectáculo ideado para acercar la figura de la bailarina y el lenguaje de la danza a la sociedad. 

Con el objetivo de garantizar un buen y cómodo desplazamiento hasta el recinto del castillo de Peralada, por cuarto año consecutivo habrá un servicio de autobús del Festival. Los días con actuación en el Auditorio Parque del Castillo saldrá un autobús desde Barcelona en dirección a Peralada y regreso después del espectáculo. 

Venta de entradas 

Las entradas se ponen a la venta el viernes 22 de marzo, a las 13:00 horas en www.festivalperalada.com y el teléfono 902 374 737.

Creando "La Ballarina de Picasso"



Rebecca Storani (Olga) y Lorenzo Misuri (Picasso).
Foto: Josep Guindo

El ritmo es frenético estos días en el Centre Cultural de Terrassa, sede del Ballet de Catalunya (BNC). Remi Wortmeyer, coreógrafo y bailarín australiano, acualmente principal en el HET National Ballet, hace más de un mes que está instalado en Barcelona trabajando con este joven elenco en el que será su primer ballet completo, «La Bailarina de Picasso». 

Carolina Masjuan

«La Bailarina de Picasso» basa su historia en Olga, bailarina de los Ballets Russes y que fue primera esposa de Pablo Ruiz-Picasso, y única, puesto que nunca se divorció de él. Olga Kokhlova significó un antes y un después en la vida de Picasso, tanto a nivel personal como artístico, ella le cautivó, le inspiró, le motivó, le agobió, le desesperó.... También esta nueva creación no dudamos será un hito y un punto de inflexión para el Ballet de Catalunya, una compañía que se va consolidando, se va conociendo y ya cuenta con un amplio público que la sigue entusiasmado. 

Remi Wortmeyer trabajando con
Lisa-Marie Vervoort. Foto: Sila Avvakum
Charlamos con los protagonistas principales de esta emocionante aventura, que nos cuentan en primera persona algo de sus vivencias personales y nos dan su punto de vista sobre esta producción. 

Elías García, Director Artístico del Ballet de Catalunya, nos explica cómo surgió la idea de una nueva creación y ballet completo a estrenar dentro del marco de la 36 Temporada de Danza del Centre Cultural de Terrassa, para la compañía. « Como bien se sabe, Ballet de Catalunya, empezó hace un año y cinco meses. Empezar una compañía desde cero es una tarea difícil, (encontrar bailarines, sede, teatro, etc). A pesar de este corto recorrido, estamos enfocando nuestro trabajo a producir al máximo para poder ofrecer un producto y sobre todo para encontrar la identidad que la Compañía necesita. Hasta ahora, en estos meses, el Ballet de Catalunya ha producido cinco programas, dos de ellos ballet completo (Don Quijote y El Cascanueces). Con Leo Sorribes, Director General, decidimos alzar el listón y apostar por una nueva producción de Ballet Completo, pero esta vez algo que fuese creado e ideado para el Ballet de Catalunya y de aquí surgió la idea. 

Respecto al porqué Remi Wortmeyer, Elías continúa : «Remi Wortmeyer es un joven coreógrafo y un bailarín con una grandísima trayectoria, actualmente bailarín principal del Het National. En el segundo programa presentado por el Ballet de Catalunya, Tripple Bill, una de las coreografías la firmó Remi, Concierto Mondrian, una coreografía con una gran acogida del público. Remi utiliza un vocabulario muy nord-europeo, que me atrae mucho. Yo, como director artístico, busco en todas las producciones acercarme, aún con pequeñas pinceladas, a lo que es el territorio, pues creo que nuestra cultura puede dar la identidad que la Compañía necesita, para poder diferenciarse de los demás. Remi propuso esta maravillosa historia, Olga, la primera mujer de Picasso y madre de su primer hijo. La historia me intrigó mucho y al descubrirla decidimos apostar por ella y me convenció el hecho de que el protagonista fuera un genio que viene de nuestro territorio». 

Rebecca Storani, Remi Wortmeyer
y parte del elenco del Ballet de Catalunya.
Foto: Sila Avvakum
Y sigue « Como todos los coreógrafos que hasta ahora han pasado por el Ballet de Catalunya, Remi ha tenido completa libertad en cuanto a elección de bailarines. Se hace una audición interna y durante la creación, Remi tiene la plena libertad para cambiar, si necesario, el cast. En caso de duda de Remi yo puedo intervenir, pero como director artístico, lo intento hacer el mínimo posible, el creador tiene que sentirse libre para poder dar el máximo. El nivel de la compañía es extraordinario, y la alquimia que el coreógrafo tiene que conseguir con los bailarines, surge gracias al feeling que éste encuentre en sus intérpretes. Remi ha hecho un gran trabajo, no solo en idear y plasmar coreográficamente una historia como la de Olga, él se ha encargado de diseñar tanto vestuario, como escenografía. Yo he participado como asistente. » 

En cuando a en qué momento se encuentra ahora a nivel artístico la compañía, Elías nos explica « La compañía esta creciendo a pasos exponenciales y empiezo a ver una cohesión entre bailarines. No hay que olvidar la joven edad de la formación. A nivel técnico los bailarines, gracias a los maestros que asiduamente trabajan en el Ballet de Catalunya, Angeles Lacalle y Vincent Gros y cuando el tiempo lo permite, las mías, está alcanzando un alto nivel y gracias a las producciones hechas hasta ahora, a nivel artístico la compañía se esta posicionando en un buen punto, sin perder de vista todo el trabajo que todavía tenemos que desarrollar. Con el Cascanueces y gracias al Centro Cultural de Terrassa donde la compañía tiene sus sede, hicimos un trabajo de sensibilización al público más joven y espero que con el nuevo programa, La Bailarina de Picasso, podamos seguir con este importantísimo trabajo, llegar al máximo de público de todas las edades. Esperando que este programa ayude al Ballet de Catalunya a seguir adelante. 

También tuvimos la oportunidad de compartir una deliciosa velada con Remi Wortmeyer quien nos aportó su visión. 

Instalado por un largo tiempo en Barcelona, ciudad a la que confiesa adorar, debe ausentarse de vez en cuando para asistir a alguna première de sus ballets. Tiene mucho trabajo, ahora mismo tiene 6 encargos de nuevos ballets, uno de ellos para la próxima temporada del HET National Ballet, con quien continúa bailando como principal en Amsterdam, pero ahora está completamente inmerso en esta nueva aventura, con la que se muestra encantado.

Rebecca (Olga) inspirando a Picasso (Lorenzo)
Foto: Josep Guindo
«Fue inmediatamente después del estreno de Mondrian Concerto cuando desde el Ballet de Catalunya me propusieron crear un ballet completo para estrenar el próximo año. Me pidieron que el argumento encajara con la cultura propia de esta tierra, algo en lo que yo coincidía totalmente. Así que emprendí un proceso de búsqueda y encontré la historia perfecta en la vida de Olga». 

«La historia se basa en la bailarina rusa que conquistó a Picasso. Una vez encontrado el personaje, todo fluyó de forma natural, la bailarina, Olga, los Ballets Rusos, todo confirmaba ser el guión perfecto para un ballet, para una compañía del país del genio y para esta joven compañía. Mi ballet no es al 100% fiel a la realidad, me he permitido algunas licencias, así como Picasso interpretaba en sus obras la realidad a su manera, también yo he querido darle mi visión a la historia, aportando alguna pequeña variación. He utilizado flash-back para situar los momentos mentales por los que pasa Olga, el tema de su medicación ante las infidelidades de Picasso y cómo cada amante le inspiraba una etapa distinta en su proceso creativo. Su entorno y sus circunstancias son las reales y los personajes también son los que frecuentó la pareja, así como el desarrollo de la trama se sitúa cronológicamente» 

«Una vez hallado el argumento, pasamos a la selección de la música. Stravinsky, coetáneo de Picasso y relacionado con él gracias a Sergei Diaghilev y los Ballets Rusos, para los que compuso mientras que Picasso participaba en los decorados, era el compositor perfecto para este ballet." 

Rebecca Storani (Olga). Foto: Sila Avvakum
Y de aquí ya pasamos a los decorados y al vestuario. «Sí, yo hice los diseños de todo, me gusta controlar toda la producción, y siempre tuve una clara idea de lo que quería. El presupuesto es ajustado y hemos tenido que movernos para conseguir los elementos necesarios en la calidad deseada, o lo más cerca posible a ella para los tejidos, las reproducciones, etc... Debo agradecer la enorme ayuda que me ha brindado Marina Quera (Directora Adjunta)) en este sentido. Absolutamente todo está inspirado en la época, pero evidentemente el vestuario se ha adaptado para facilitar el movimiento a los bailarines. Los decorados están inspirados en pinturas del genio y pretenden que el espectador se sienta como dentro del cuadro ¡No he visto aún el resultado final pero tengo confianza en que todo estará bien!» 

Respecto al elenco, Remi nos cuenta «Me he encontrado a la compañía con algunos cambios, lo cual es normal, pero en general forman un elenco muy potente y que ha progresado mucho desde la última vez que estuve con ellos. Me siento muy feliz de ver a estos jóvenes artistas crecer en la forma en que lo hacen. Evidentemente para ellos participar en la creación de un ballet, en este caso conmigo, pero podría haber sido con cualquier otro creador, es muy gratificante y lo viven con mucha ilusión e intensidad. Yo ya vine con una idea clara de todo, los pasos, el estilo y la interpretación de cada personaje, etc... Aunque alguna cosa ha cambiado mientras tanto, básicamente sigo con mi esquema inicial. A los bailarines les enseño exactamente lo que quiero y trato de estimularles para que den el máximo de sí mismos, pero si en algún momento hay que hacer alguna pequeña concesión para que ellos se sientan más cómodos o para mejorar la fuidez de la danza, estoy dispuesto a considerarlo. ¡Pero debo decir que han realizado un gran trabajo y estoy muy satisfecho con todos ellos!» 

Lorenzo Misuri y Rebecca Storani. Foto: Josep Guindo
También quisimos saber sobre la experiencia de los bailarines principales : Rebecca Storani (Olga) y Lorenzo Misuri (Picasso) : 

Rebecca Storani (Olga). Sobre el coreógrafo: "Remi, ademas que ser coreógrafo, es un artista muy completo y eso se nota mucho en su trabajo con nosotros. Su cuidado en los detalles y la manera de expresar una emoción con su cuerpo, es increíble. Creo que esto es lo que me quedará más de él y de estas creaciones que estamos haciendo. Su manera de trabajar también para mí es ideal, tienes que estar siempre muy atenta a cada pequeño movimiento que él hace, pero al mismo tiempo hacértelo tuyo, personal. Él, como ya he dicho antes, cuida mucho los detalles y las pequeñas cosas, pero al mismo tiempo te deja espacio para ver cómo puedes hacer tuyo un movimiento sin cambiar la historia. 

Seguramente tengo una oportunidad que no toda la gente pueda tener en la vida, un coreógrafo tan importante y con tanta experiencia que esté haciendo una creación en ti. Es un lujo y un honor para mi, especialmente porque tengo un papel tan bonito, pero al mismo tiempo difícil. Estoy muy feliz de haber sido elegida por él para esta creación maravillosa como es Olga, la mujer de Picasso. 

El personaje: "Debo reconocer que ha sido un proceso bastante difícil, pero al mismo tiempo estupendo. Para interiorizar el personaje, empecé viendo documentales de la vida de Picasso, para conocer bien toda su vida y saber hasta qué punto él se abandonó al amor de su musa inspiradora y futura mujer, Olga. Después he leído unos libros, he visto hasta uno en ruso, que aunque no haya entendido nada, me ha ayudado mucho por sus fotografías de Olga, de ellos dos juntos o hasta diseños que él le hacía, para ver sus poses, sus movimientos, intentando parecerme lo más posible a ella, y haciendo sus movimientos míos y un poco más estilizados que en esta época. 

Rebecca Storani. Foto: Sila Avvakum
Olga es un papel difícil, con cambios de personalidad durante todo el ballet. Empieza como una mujer feliz al hacer lo que le gusta (bailar) y una mujer pura, que conoce a Picasso y se enamora de él. Poco a poco, durante el espectáculo veremos a Picasso coqueteando con otras mujeres y es aquí donde Olga empezará a desfallecer en su carácter fuerte y puro al mismo tiempo. Cuando la persona que más amas sabes que no es la misma que al principio, que no estará siempre a tu lado para ayudarte. Hasta que él conoce a Marie-Thérèse, su futura amante y entonces empieza toda una lucha interna consigo misma, para no creer que sea verdad, hasta su total abandono a la locura por amor. 

Todavía queda mucho por trabajar, pero ya estoy muy feliz por los comentarios que me han dicho: ”has encontrado a Olga”. Cuando bailo, ya siento todo como si fuera real, intento imaginarme toda la historia de verdad y siento el dolor en el pecho, como si me hubiesen hecho daño de verdad." 

El vestuario: "Tendré bastantes cambios de vestuarios, más o menos 4 ó 5 y muy rápidos! ¡En algunos me tendré que cambiar en 1 minuto! Pero será muy bonito porque en cada parte del ballet será un vestido adaptado a la situación." 

Sobre la compañía: Ya pasó un año y medio desde que empezó el Ballet de Catalunya y muchas cosas han cambiado. Yo me siento totalmente otra persona. He tenido la suerte de bailar siempre los papeles principales y eso me ayudó mucho para desarrollar toda la historia que hay detrás de cada personaje. Gracias a la dirección y los coreógrafos que siempre han confiado en mi y me han dado estas oportunidades. 

Cartel publicitario del Ballet. Foto: Josep Guindo
También he trabajado siempre mucho, sin días de descanso y siempre me he dado al máximo y esto claro que me ha ayudado también. Creo que el crecimiento de la compañía tiene que ver también con el número de espectáculos que hacemos y este año ya ha sido mucho mejor que el año pasado, pero es una pena que todavía no se puedan hacer producciones enteras de 10 ó 14 espectáculos como todas las compañías hacen. Porque con los espectáculos la gente gana más experiencia ante el público, se acostumbra a controlar los nervios, el cansancio, la respiración y la energía y así dar un poco más en cada actuación. Espero de verdad que esta compañía crezca cada vez más y que nos den apoyos y ayudas para mejorar las condiciones y tal vez un día ser la Compañía Nacional de Ballet."

Lorenzo Misuri (Picasso). Sobre el coreógrafo: "Cada vez que trabajo con Remi me impresiona su trabajo, su calidad de movimiento, que es fluido pero, al mismo tiempo, dinámico y preciso, para mí éste es el "estilo de Remi" y es un elemento que también he encontrado en su coreografía creada el año pasado para el Ballet de Catalunya (Concierto Mondrian) y en la Bailarina de Picasso este año. Además, otro aspecto importante que quiero destacar, es el gran talento que Remi tiene para explicarnos y transmitirnos a los bailarines de una manera limpia, precisa y clara, la idea que tiene de su coreografía en todos los aspectos. Remi es un bailarín principal con excelente musicalidad y un hermoso movimiento y logra llevar estas dos importantes cualidades, también en sus trabajos coreográficos. 

Cuando un coreógrafo tan importante crea una coreografía sobre ti, es algo muy especial. En Picasso Ballerina, la emoción es aún más fuerte porque Remi no ha creado una coreografía simple, sino todo un ballet con una historia muy compleja e intensa detrás de él. Vivir cada día esta importante creación me ha enriquecido enormemente como bailarín. Gracias a Remi y su coreografía, la parte más verdadera de mí emergió y pude redescubrir el placer de bailar que sientes cuando eres pequeño. A pesar de las dificultades técnicas del ballet, me siento libre cuando bailo y eso es gracias a las enseñanzas de Remi."

Otra imagen de Rebecca y Lorenzo. Foto: Josep Guindo
El personaje: "El rol de Picasso ciertamente no es simple y al ser joven y poco experimentado, al principio admito que tenía miedo de no poder interpretarlo como merecía. Pero Remi inmediatamente creyó en mí y esto fue muy importante para el desarrollo del personaje. Además de a Remi, quiero mostrar mi agradecimiento a Elías García Herrera, quien también me ha ayudado a profundizar y entender mejor a Picasso y su historia, que es fundamental para mí. Espero que la audiencia pueda ver en el escenario no a Picasso, sino a Lorenzo y su alma como Picasso."

Sobre la compañía:  Sólo hace un año y medio que nació la compañía y que yo estoy en ella, pero a mí me parece que ha pasado mucho más tiempo. Eso es ciertamente porque esta experiencia me ha ayudado a madurar como persona y bailarín. Todos quienes trabajan en este proyecto, ponen mucha pasión en él. Tenemos la suerte de contar con excelentes maestros y maître de ballet que cada mañana con su clase, nos animan y nos ayudan a dar lo mejor de nosotros mismos. Tenemos un director artístico, que va más allá de las funciones de director, siempre está presente desde el primer al último ensayo, para sacar lo mejor de cada bailarín. En menos de 2 años de vida ya estamos organizando una producción tan importante como la "Ballerina de Picasso". Este es el "Ballet de Catalunya" y me enseñó que cuando ponemos pasión, amamos y creemos en un sueño, o un proyecto, a pesar de los problemas o dificultades de partir de cero, puede surgir algo tan increíble y especial como esta compañía." 

Muchísimas gracias a todos por su colaboración y por permitir acercarnos y vivir también un poco un proceso creativo cuyo fin será este hermoso ballet que nuestra querida compañía, del primero al último, no dudamos hará suyo y nos va a deparar maravillosos momentos de emoción.

Compra de entradas




Ficha artística

PRINCIPALES:
Olga Khokhlova: Rebecca Storani
Picasso: Lorenzo Misuri
Marie-Therese: Sofia Pagani

SOLISTAS:
Jean Cocteau: Reo Morikawa
Sergei Diaghilev: Lucien Vecchierelli
Coco Chanel: Stanislava Pincekova

SECUNDARIOS:
Colombine: Yuzu Hikosaka
Arlequí: Ryo Sasaki
Pierrot: Clara del Cerro
Acròbata: Yukari Mizu
“Strong man”: Carlos Aquino
Director de la Galeria: Ryo Sasaki
Doctor: Carlos Aquino

CUERPO DE BAILE:
Julia Roca,
Alexandra Urcia
Miho Okamura
Yuzu Hikosaka
Mizuki Tanoue
Anna Ishii
Clara del Cerro
Yukari Mizu
Monica Gomez
Ryo Sasaki
Andrea Marselletti
Lisa-Marie Vervoort
Victoria Aletta
Matilde Ferrari
Elizabeth Cohen
Myrsini Petroutsou
Olivia Sparling
Giuliana Restivo
Flavia Carsillo
Lorenzo Di Stasio

Direcció Artística: Elias Garcia
Autoria i coreografia: Remi Wörtmeyer
Música: Igor Stravinsky
Assistents artístics: Elias Garcia, Chase Johnsey, Vincent Gros, Maria Fernanda Urcia
Producció: Marina Quera
Direcció tècnica i il·luminació: Ricardo Alegria
Disseny d’escenografia i vestuari: Remi Wörtmeyer
Confecció de vestuari: Paula Fecker, Marta Muiños, Gina Nunura, Martina Montorfani
Escenografia: Albert Torres, Andrés Gavilano, Pepe Urcia
Fotografia: Josep Guindo

martes, 12 de marzo de 2019

Temporada 2019/2020 del Gran Teatre del Liceu


Josep Pons, Christina Scheppelmann, Salvador Alemany y Valentí Oviedo
posan delante del cartel "La Força de l'Òpera" que muestra todos
los títulos de la próxima temporada. Foto: A. Bofill

Barcelona, 12 de marzo de 2019. El presidente de la Fundación del Gran Teatre del Liceu Salvador Alemany, el director general Valentí Oviedo, la directora artística Christina Scheppelmann y el director musical Josep Pons han presentado hoy en el Foyer la nueva temporada de los 20 años de la reapertura del Teatre. 

Redacción

La nueva temporada 2019/20 prevé un presupuesto de 48,3 millones de euros, un incremento del 3,6 % respecto a la temporada anterior, que ascendía a 46,6 millones de euros. Cuenta con un total de once títulos que recuerdan el pasado y miran al futuro del Liceu en una temporada de espectaculares producciones y grandes voces —diez óperas escenificadas y una en versión concierto, de diez compositores—. Entre ellas, el estreno de cinco nuevas producciones, tres de las cuales lideradas por el Liceu. 

Tamara Rojo en la Giselle de Akram Khan para el ENB.
Foto: Jason Bell
Las nuevas producciones de Turandot de Franc Aleu, que inaugura la temporada, Lohengrin de Katharina Wagner e Il barbiere de Siviglia de Josef Ernst Köpplinger se verán por primera vez en el Liceu. Doña Francisquita, con la puesta en escena de Lluís Pasqual, y Alcione, con la dirección musical de Jordi Savall, son dos nuevas coproducciones con el Teatro de la Zarzuela y la Opéra Comique de París, respectivamente. Carmen de Calixto Bieito y la Aida con los decorados de Mestres Cabanes, dos de las producciones más emblemáticas del Liceu, contarán con repartos de lujo, para celebrar estos 20 años. 

Una fiesta de grandes voces: Anna Netrebko y Yusif Eyvazov, Javier Camarena, Juan Diego Flórez, Joyce DiDonato, Anita Rachvelishvili, Roberto Alagna, Klaus Florian Vogt, Clémentine Margaine, Gregory Kunde, Jorge de León o Myrtò Papatanasiu, entre muchas otras. 

Aterriza en el Liceu Cavalleria rusticana / Pagliacci con una de las producciones más aclamadas de la Royal Opera House dirigida por Michieletto, las voces de Alagna y Pankratova, y la batuta del maestro Nánási. McVicar presenta La clemenza di Tito, la última ópera de Mozart, que protagonizan Fanale y Nurgeldiyev como Tito, y Remigio, Papatanasiu y Goikoetxea como Vitellia. 

Por lo que a la danza se refiere, el programa sigue contando con tres compañías: María Pagés, en coproducción con el Liceu, presenta una nueva producción "De Scheherazade a Yo, Carmen", creación reconocida como uno de los mejores espectáculos de flamenco contemporáneo del momento y que cuenta con la dramaturgia de El Arbi El Harti. María Pagés interpreta en esta coreografía los dos personajes principales como dos mujeres que caminan sin miedo, orgullosas de sus identidades sexuales y desvinculadas de los convencionalismos folklóricos. 

Giselle del ENB. Foto: Laurent Liotardo
Vuelve el English National Ballet, compañía invitada en recientes temporadas y esta vez lo hace con la Giselle de Akram Khan, que por cierto se programa en cines el próximo jueves 21 de marzo (no se la pierdan). Es, en danza, el gran hito actual, una obra de referencia aclamada por el público y la crítica donde sea que se baile. Akram Khan, re-imagina en clave contemporánea este ballet clásico con la partitura de Vincenzo Lamagna, que recrea la partitura original de Adolphe Adam. La relectura de Khan ha sido premiada como uno de los mejores espectáculos coreográficos europeos y en el montaje cuenta con la escenografía y el vestuario de Tim Yip, colaborador del cineasta Ang Lee. 

Completa la programación de danza un espectáculo de Les Grands Ballets Canadiens de Montreal dirigidos por Ivan Cavallari, con dos piezas que van desde la oscuridad del 'Stabat Mater' de Pergolesi coreografiado por Edward Clug hasta la apoteosis de la Séptima sinfonía de Beethoven de Uwe Scholz. 

Preguntada la Sra. Scheppelmann sobre los ballets que se incluyen en las óperas, comenta que estos siempre suelen mantenerse, por ejemplo esta temporada La Danza de las Horas de La Gioconda y en la próxima, los de Turandot, Aída, …. Para ello se contrata o bien bailarines y coreógrafos locales o a veces del extranjero. Respecto a la posibilidad de contratar al Ballet de Catalunya para algunos de estos ballets, comenta la actual directora artística que no ha sido posible debido a que es difícil cuadrar agendas y en cuanto a una posible co-producción (como este año con la compañía de María Pagés) explica que no lo ve factible (no hemos tenido tiempo de que nos detallase el por qué). 

Grands Ballets Canadiens. Foto: Sasha Onyshchenko
En principio ésta es la última temporada de la Sra. Scheppelmann cuyo nombre se baraja como una de las candidatas para sustituir a Stephane Lissner al frente de la Ópera de París, hecho que ella no ha desmentido, aunque ha comentado que también baraja otras posibilidades. Víctor García de Gomar es quien sustituirá a la Sra. Scheppelmann al frente de la Dirección Artística del Gran Teatre de las Ramblas.

También cuenta la próxima temporada con seis conciertos y recitales, ocho espectáculos de El Petit Liceu y actividades en el Foyer, que contempla un nuevo proyecto de ópera de cámara con Diàlegs de Tirant i Carmesina de Joan Magrané basado en los protagonistas de la novela de Joanot Martorell bajo la dirección de escena de Marc Rosich, así como la programación habitual del Off Liceu y Las cámaras del Liceu. 

Otras actividades del 20 aniversario 

La nueva temporada no solo contará con la programación del Teatre sino que se prevén otras actividades complementarias que irradiarán ópera sobre Barcelona. “Ópera: pasión, poder y política” es una exposición original del Victoria and Albert Museum, en colaboración con la Royal Opera House, sobre la evolución de la ópera desde sus orígenes hasta la actualidad a través de una experiencia inmersiva. El Gran Teatre del Liceu colabora con ”la Caixa” en la producción de esta gran exposición que ya ha pasado por Londres y que llega a CaixaForum Madrid y CaixaForum Barcelona el 25 de abril y el 17 de septiembre, respectivamente. 

María Pages en Yo Carmen. Foto: David Ruano
La exposición es la primera que explora la ópera a gran escala y que transporta al espectador a ocho estrenos en ocho ciudades europeas, y cuenta la interrelación con el paisaje social, político y cultural de las ciudades en las que fueron creadas. En la exposición original eran 7 las ciudades y las óperas incluidas pero en ésta, fruto de la estrecha colaboración entre ”la Caixa” y el Gran Teatre del Liceu, se incorporará el estreno en el Teatre de la ópera Pepita Jiménez de Isaac Albéniz en 1896. Una muestra de la Barcelona del modernismo, un momento clave en nuestra historia cultural. 

Novedades en los abonos del 20 aniversario 

En el marco del 20 aniversario de la re-apertura del Teatre, se presentan una serie de novedades en la política de abonos que incluyen una nueva estructuración de turnos y descuentos para todos los abonados, tanto para los que renuevan su compromiso como los que apuestan por primera vez por el Teatre. El Liceu facilita el acceso a la fuerza de la ópera, la danza y los conciertos de esta nueva temporada 2019/20 con una propuesta con más facilidades que se podrán adquirir a partir del 1 de abril directamente en la web: www.liceu.cat o en el 902 787 397. 

Giselle del ENB. Foto: Laurent Liotardo
El nuevo sistema de abonos se estructura en turnos de 12, 9, 6 y 3 títulos, que integran la modalidad tradicional de butaca fija con un nuevo descuento para todos los abonos. En el caso del turno de 12 funciones, el abonado contará con un 25 % de descuento y, en el caso de 9 y 6 funciones, de un 20 %. En esta nueva propuesta también se incluye el abono popular, un abono que acerca con más ventajas el público a la nueva temporada de los 20 años, ya que cuenta con un 35 % de descuento para uno de los turnos de 6 funciones y todos los de 3. Como siempre, los abonos populares son la mejor opción para aquellos que quieren experimentar por primera vez el género operístico. 

Los abonos flexibles pasan a abonos a la carta, que contarán con un 10 % de descuento a partir de la elección de tres espectáculos de la nueva temporada, sin ningún tipo de limitación en los géneros. En cuanto a los abonos, se mantiene el de danza, que incluye los tres espectáculos de danza con un 20 % de descuento, y el de El Petit Liceu, que ofrece un 20 % de descuento en la compra de cuatro o más entradas del mismo o diferentes espectáculos de El Petit Liceu. 

Aspecto del Foyer del Gran Teatre del Liceu durante
la rueda de prensa. Foto: A. Bofill
Las ventajas de los abonados, además del ahorro en la compra, también incluyen la posibilidad de hacer el cambio en alguna de las funciones del abono —dos cambios en el abono de 12 y 9 funciones y uno en el de 6—, comprar adicionalmente entradas con el 20 % de descuento durante toda la temporada y el nuevo servicio de Butaca Libre, que da la posibilidad a los abonados de poner a la venta entradas del abono que no se puedan utilizar. El precio lo establece el abonado con un tope del precio máximo de la entrada y con un reembolso del 50 % en el caso de venta. 

Los menores de 35 años también contarán con novedades esta temporada 2019/20. El mes de octubre se estrenaba #LiceuUnder35, una sesión exclusiva para menores de 35 años a un precio único de 15 € que también incluía otros servicios, tales como food stands o DJ en el Foyer. A partir de septiembre de 2019, los menores de 35 años también podrán adquirir entradas a un precio único de 30 €, desde 15 días antes de cada estreno. Los estudiantes menores de 29 años también pueden comprar las entradas a un precio único de 20 € si hacen la compra en las taquillas del Teatre tres horas antes del inicio de la función. Una facilidad más para acercar la ópera a los jóvenes que consolida el journey del nuevo público desde El Petit Liceu hasta la adquisición de un abono.

Pueden consultar toda la programación aquí 

martes, 26 de febrero de 2019

Venezuela de la Batsheva Dance Company en el Mercat

Bailarines de la Batsheva con Eri Nakamura abajo al centro
en Venezuela

Venezuela (nada que ver con el país), de la compañía israelí Batsheva Dance Company, ha sido el plato fuerte de la programación de esta temporada del Mercat de les Flors. Con las entradas agotadas para las cuatro funciones, la compañía se despidió del público catalán el domingo. Tras asistir a esta última función, tuvimos el placer de compartir velada con Eri Nakamura, bailarina de la compañía, diseñadora de vestuario y esposa del coreógrafo y hasta hace poco director de la Batsheva, Ohad Naharin

Carolina Masjuan 

Conocimos a Eri cuando ella era bailarina con Víctor Ullate. Japonesa formada en la Australian Ballet School, Eri aterrizó en nuestro país para integrar el Ballet de la Comunidad de Madrid, compañía a la que dejó para unirse a les Grands Ballets Canadiens de Montreal donde estuvo dos años. Cuando Ohan Naharin viajó a Canadá para montar un ballet para la compañía, Eri decidió volar a Tel Aviv para audicionar para la compañía y allí es donde se ha establecido y tiene bien asentada su vida tanto a nivel profesional como personal. 

Venezuela por la Batsheva Dance Company
Para nosotros fue un enorme placer re-encontrarnos con esta fantástica bailarina y querida amiga que además se nos ha revelado como una diseñadora de gran talento. Aprovechamos para comentar con ella sobre las particularidades de la Batsheva. La compañía titular está formada por diecinueve bailarines que proceden de técnicas de danza muy diversas. Muchos de los bailarines vienen de la Juilliard. Ella es la única que viene del clásico y comentamos la presencia de un joven portugués proveniente del mundo del hip-hop, que formó parte de IT Dansa, la joven compañía del Institut del Teatre de Barcelona que dirige Catherine Allard y que tiene algunas piezas de Ohad Naharin en su repertorio. 

En Israel no existe tradición en danza clásica. Aunque hay una compañía dedicada a este estilo, la mayoría son formaciones de danza contemporánea. También tienen dificultades a nivel económico y deben economizar al máximo, pero sus ballets no requieren escenografías complicadas ni tantos bailarines en escena, como pasa en una producción de ballet de repertorio clásico. Cuentan con una simbólica aportación a nivel público y se financian básicamente por patrocinio privado y a través de sus actuaciones. Giran mucho, estuvieron hace poco en Moscú y San Petersburgo, ahora se quedan una semana en Tel Aviv y se van cuatro semanas a Estados Unidos. Ohad tiene, además de la israelí, nacionalidad americana ya que fue bailarín y coreógrafo durante muchos años en Estados Unidos. 

Venezuela por a Batsheva
Los bailarines de la Batsheva no hacen barra, ni tienen espejo en el que contemplarse. Esto les permite alejarse de la autocrítica y sentir el movimiento desde dentro. Su preparación se basa en el método Gaga, el lenguaje de movimiento desarrollado por Ohad Naharin a lo largo de su trabajo como coreógrafo y director artístico de Batsheva Dance Company. Gaga tiene dos líneas de trabajo diferenciadas, una para el entrenamiento diario de los miembros de Batsheva Dance Company (aunque ahora se imparte también a otros bailarines en Israel y en el extranjero) y el Gaga abierto al público y disponible para todos, sin necesidad de experiencia de ningún tipo. 

Gaga es libertad y placer. El trabajo mejora el movimiento instintivo y conecta el movimiento consciente con el movimiento inconsciente, permitiendo una experiencia de libertad y placer de una manera sencilla, en un espacio agradable, con ropa cómoda y acompañada de música, cada persona consigo misma y dentro del grupo. Crea conciencia de la conexión entre el esfuerzo y el placer, de la distancia entre las partes de nuestro cuerpo, apreciamos los pequeños gestos, experimentamos con nosotros mismos, nos reímos de nosotros mismos. Sentimos ardor en nuestros músculos, somos conscientes de nuestro poder explosivo y, a veces, lo usamos. Cambiamos nuestros hábitos de movimiento encontrando otros nuevos, podemos estar tranquilos y alertas a la vez. Estos son algunos de los rasgos que definen el método. 

Venezuela por la Batsheva Dance Company
Hablamos del Ballet de Catalunya por el que Eri muestra mucho interés, descubrimos que su bailarina de referencia cuando ella empezaba a bailar, fue precisamente Larissa Lezhnina, se muestra asombrada de que sea precisamente ella la directora artística adjunta. Otra casuadlidad, Remi Wortmeyer, coreógrafo invitado y que justo ahora está montando su segundo ballet para el Ballet de Catalunya, fue compañero suyo en la escuela del Australian Ballet. ¡Qué lástima que ella no haya tenido un momento libre ni ellos tampoco hayan podido aprovechar para ver a la Batsheva! Nos comenta que todos los bailarines, como ella misma, están enamorados de Barcelona, nos conjuramos para que vuelvan pronto y tal vez el feliz encuentro se pueda producir. 

La Batsheva Dance Company fue fundada como una compañía de repertorio en 1964 por la baronesa Bethsabée de Rothschild (que adoptó el nombre de Batsheva al instalarse en Israel) quien reclutó a Martha Graham como su primera asesora artística. 

Desde 1989 la Batsheva Dance Company ha residido en el Suzanne Dellal Center en Tel Aviv. Ohad Naharin fue nombrado Director Artístico en 1990 e impulsó a la Compañía a una nueva era con su visión y su voz coreográfica distintiva. Considerado como uno de los grandes pioneros de la danza de su generación y reconocido en todo el mundo, Ohad Naharin, ha convertido la compañía en una de las más importantes del mundo, con más de 250 representaciones anuales. 

Después de casi treinta años de liderar la Batsheva, Naharin renunció como Director Artístico en 2018 aunque continúa trabajando como Coreógrafo de la Compañía. Actualmente asume la Dirección Artística Gili Navot

Venezuela de la Batsheva Dance Company
En Venezuela, Naharin y los bailarines exploran el diálogo y el conflicto entre el movimiento y el contenido que representa. El coreógrafo creó dos secciones de 40 minutos colocadas en yuxtaposición. En el primer acto la coreografía se desarrolla bajo los lentos acordes del canto gregoriano. Podemos intentar buscar significados, pero cada uno puede interpretar la danza y la coreografía según la sienta. Los textos que recitan los bailarines son duros, salvajes, hablan de canibalismo y violencia pero ha habido otras obras donde la violencia se ha percibido de forma mucho más evidente en la coreografía, el movimiento o la puesta en escena. 

Aquí el espacio es limpio, diáfano. Los bailarines lo llenan con su presencia. Están fantásticos, trepidantes, corren, ruedan, saltan a ritmo frenético, se arrastran, ellas, poderosas y dominantes, cabalgan a lomos de los chicos, la danza libre se convierte en tango, en salsa. El vestuario es de un negro absoluto, ellos con pantalones ceñidos y transparencias en alguna camiseta, ellas con preciosos vestidos de calle, todos distintos y que cuando las faldas no son vaporosas, cuentan con un largo corte lateral que permite el movimiento. Muy imaginativo y atractivo. 

Sin descanso, pasamos directamente a la segunda mitad, repitiendo la coreografía que ahora, a pesar de sernos ya familiar, se nos hace distinta al acompañarla una música totalmente diferente y una iluminación también modificada.  

Si bien los movimientos físicos son los mismos, nos parece descubrir algún cambio y preguntarnos si efectivamente la primera vez fue así. Dan ganas de repetir porque esos 80 minutos a nosotros nos han pasado volando y sentimos curiosidad, abiertos para ir descubriendo nuevos detalles. 

Los bailarines de la Batsheva en Venezuela
con Eri Nakamura haciendo su solo

Como siempre hemos percibido, Ohad permite a cada bailarín brillar, les anima a participar a su manera única. Nos cautiva el solo de Eri Nakamura con los brazos extendidos aleteando suavemente mientras su cuerpo se contorsiona.

Contemporáneo de ese que te hace reconciliarte con la danza fuera de los cánones. Compañía imprescindible que ya soñamos con volver a ver.



miércoles, 20 de febrero de 2019

II Gala "Ballarins Catalans al Món"

Los bailarines participantes en la Gala del Sábado tras la función.
Foto: Josep Guindo

En el Centre Cultural de Terrassa se ha celebrado la segunda Gala «Ballarins Catalans al Món». De nuevo bajo la dirección artística de Marisa Yudes, la Gala ha reunido artistas catalanes que bailan en compañías de fuera de nuestro país. 

Carolina Masjuan

Gran éxito de público agotando las localidades en las dos funciones realizadas. Variedad de estilos, con algunas coreografías de los propios bailarines de corte neoclásico y contemporáneo pero sin renunciar a variaciones clásicas en el programa. 

Júlia Cortés y Francesc Fernández. 
Foto: Josep Guindo
Este año la Gala debía contar con la presencia del bailarín catalán formado en el Institut del Teatre y la John Cranko School de Stuttgart, Roger Cabrera Cuadrado, a quien vimos en la Gala de Girona en Septiembre pasado. Tras cuatro años bailando en Stuttgart, Roger integra ahora el Czech National Ballet de Praga (próximamente publicaremos la entrevista que nos concedió) pero una inoportuna lesión justo la semana antes le impidió participar. 

En su lugar para la primera parte se recurrió a un compañero suyo, Federico Leovoli, de la compañía checa que junto con la bailarina Ayaka Fujii nos ofrecieron un muy buen paso a dos del Corsario

En el segundo acto y a petición de la dirección artística, María Rovira montó rápidamente su bonita coreografía Vestida de Nit, para dos de los bailarines de su compañía Crea. Con música de Silvia Pérez Cruz, Keyvin Martínez, que interpreta el rol de Carlos Acosta en Yuli la película sobre el gran bailarín cubano, acompañado de Aina Gargallo, llenaron el hueco con una pieza contemporánea que obtuvo grandes aplausos. 

La función del domingo contó con la presencia de la bailarina principal del Ballet del Sur (Italia) Nuria Salado. Sus profesores David Campos e Irene Sabas no se perdieron la actuación de una de sus pupilas destacadas. A Nuria la conocimos también nosotros en su época de estudiante, en la que destacaba junto a Anna Vila en los festivales de fin de curso, teníamos ganas de verla en el zenit de su carrera y desde luego no defraudó. En La Traviata de Fredy Franzzutti nos deleitó con una paso a dos neoclásico de gran belleza. Provocadora y seductora en Carmen, también de Fredy Franzzutti, fue la encargada de cerrar la gala. 

Mariona García Fornell. Foto: Josep Guindo
Otro plato fuerte fue la intervención de Julia Cortés, muy aplaudida merecidamente, en los dos pasos a dos, neoclásico y contemporáneo de ejecución muy difícil, que junto a su partenaire resolvieron magníficamente. Júlia se mostraba realmente encantada de poder bailar en casa y más en una Gala dirigida por su ex maestra, ya que se formó en la escuela de Marisa Yudes en Badalona. A Júlia la acompañó Francesc Fernández, ambos llegaron del Ballet del Teatro de Lüneburg (Alemania). Sus dos piezas eran coreografías de ellos mismos: Otra Luna, un tango con música de Sigur Ros y Endless con música de Lisa Gerrard y Patrick Kassidy de la banda sonora de Ashes and Snow.

Mariona García Fornell y Sergio Méndez Romero formada ella en el CDC de Joan Boix y Roser Muñoz y bailando actualmente en el Ballet Nacional Moràvia y Silèsia, optaron por un paso a dos de Coppélia en el primer acto y una pieza de corte neoclásico en el segundo, la pieza Eness thoughts del propio Méndez y música de Max Richter. Un placer ver a esta deliciosa bailarina es escena con una ejecución muy solvente del clásico y ofreciéndonos un precioso paso a dos neoclásico. 

Jaume Costa y Nathalie Franke. Foto: Josep Guindo
Jaume Costa estudió en el Institut del Teatre y en el English National Ballet, junto con Natalie Franke, llegaron del Landestheater Coburg (Alemania). Bailaron Mosaic con coreografía de Jaume Costa y música de Philip Glass y La Bella Durmiente en el segundo acto. Mucho más brillantes en el primero con el precioso paso a dos creación del bailarín que se nos reveló también como un coreógrafo a seguir. 

El sábado también participaron en la gala, la bailarina Gisela Fontarnau con Narcís Subatella, quienes comentaron que encontrándose casi al fin de su carrera como bailarines, el hecho de poder bailar aquí ha sido un auténtico regalo. 

Y hemos dejado para el final la actuación de los bailarines llegados desde la Ópera de Oslo. Ricardo Castellanos, que ya debía haber bailado en la primera edición y entonces fue él quien debió renunciar por una lesión. Ricardo, de casta le viene al galgo, es descendiente por ambas partes de auténticas leyendas de la danza cubana. 

Ricardo Castellanos. Foto: Josep Gindo

El joven bailarín de apenas 20 años, formado por su padre en Catalunya -aún le recordamos en algunas actuaciones en el Casinet de Hostafrancs-, y en la escuela del Royal Ballet donde Rodolfo fue maestro unos años, nos ofreció dos exigentes piezas del repertorio clásico, el paso a dos del Lago de los Cisnes (cisne negro) y Diana y Acteón

Nuria Salado y Carlos Montalván.
Foto: Josep Guindo
Con un físico ideal de príncipe, alto, apuesto y elegante, su Siegfried ya nos mostró su espectacular elevación y sus piruetas seguras, con un control y equilibrio espectaculares pero fue como Acteón cuando ya el público se rindió por completo a su arte. Un gran bailarín con un gran futuro por delante. Su partenaire, la aún más joven bailarina noruega Elise Nøkling-Eide, le acompañó con gran solvencia, un poco dubitativa como Odile pero ya mucho más segura como Diana ofreciendo una hermosa prestación de este difícil y exigente rol y unos muy buenos fouettés

Es muy interesante ver a bailarines a quienes has visto muy jóvenes formándose en las excelentes escuelas catalanas, bailar ahora como profesionales. Es a la vez triste constatar que no hay sitio para ellos aquí. Aunque ahora dispongamos de nuestro querido Ballet de Catalunya, ni éste cuenta aún con suficientes apoyos, ni la danza está reconocida como merece. Esperemos que con estas iniciativas los responsables culturales vayan abriendo los ojos y la situación vaya cambiando. 

Algunos llegaron de pequeños teatros de Landers alemanes, donde es impensable que un teatro no cuente con su compañía de ballet, más o menos importante en función de los recursos de cada uno, pero siempre presentes. Aquí, tanto en Catalunya como en España, solo el Centre Cultural de Terrassa es sede de una compañía de ballet. Ojala haya otros teatros que sigan su ejemplo y se pueda dar cabida a más bailarines para que marchar sea sólo una opción y no una obligación.