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lunes, 25 de noviembre de 2019

Gala de bailarines del ABT en Terrassa

Isabella Bolyston y James Whiteside. Foto: Josep Guindo

Con dos funciones que colgaron el cartel de completo, el Centre Cultural de Terrassa, en este casi final de la 36 Temporada BBVA de Danza, programó una Gala de bailarines de una de las más prestigiosas compañías de América, el American Ballet Theater. 

Carolina Masjuan 

Los bailarines del American Ballet Theatre (ABT) encabezados por dos de sus estrellas, Isabella Bolyston y James Whiteside en la plenitud de sus carreras, nos ofrecieron una velada incluyendo las coreografías más emblemáticas del repertorio de la compañía americana, como El Corsario, el Grand Pas Classique o Don Quijote, más piezas de corte neoclásico, inéditas en España. 

Katherine Williams y Aran Bell. Foto: Josep Guindo
El ABT fue fundado en 1939 en Nueva York y su historia no ha hecho más que ganar prestigio por el elenco de bailarines que han formado parte de ella. La lista de nombres es impresionante pero podemos destacar bailarines principales como Mikhail Baryshnikov Nina Ananiashvili, Maxim Beloserkovsky, José Manuel Carreño, Angel Corella, Herman Cornejo, Irina Dvorovenko, Alessandra Ferri, Marcelo Gomes, Paloma Herrera, Xiomara Reyes o Julie Kent, entre otros. 

De vocación itinerante, el ABT ha recorrido más de 140 ciudades y no tiene sede propia, aunque el Metropolitan Opera House es la plataforma de lanzamiento de todos sus estrenos. Caroline Kennedy, Carolina Herrera y La Prairie son algunos de sus mecenas. 

Habíamos podido ver al ABT II tanto en Terrassa como en el Festival de Peralada hace varios años, así como a muchos de los artistas mencionados más arriba, en las Galas que organizaba Ángel Corella cuando era principal en la compañía americana y deslumbraba al mundo entero con su arte sin igual, antes de embarcarse en la aventura de la compañía en España de tan doloroso recuerdo por su inmerecido final. También destacar que la compañía principal al completo, vino hace unos años al Liceu con su Don Quijote, siendo James Whiteside Basilio en alguna de las funciones. 

Catherine Hurlin y Calvin Royal.
Foto: Josep Guindo
Así pues, había mucha expectación para descubrir a los nuevos bailarines que acompañarían a las dos estrellas en Terrassa y por el entusiasmo con el que el público egarense ovacionó a los artistas, parece que no defraudaron, aunque a nuestro juicio la gala fuese algo desigual en cuanto al nivel de los artistas. 

La comparación, odiosa pero inevitable, con Isabella y James, mostraba con rotundidad el altísimo nivel de ambos, no sólo en cuanto a técnica, si no sobretodo en la fluidez de su danza, la armonía de sus movimientos, el buen funcionamiento del partenariado. También sus dos piezas fueron las más interesantes por poco conocidas por aquí. 

En la primera parte, con On the Water, estreno en Europa, ambos deslumbraron. Este paso a dos de Marius Petipa y Lev Ivanov, adaptado para el ABT por Kevin McKenzie, su director, transportó al público que quedó embelesado por la magia de su movimiento y consiguió poner en escena toda la belleza de la mejor danza clásica, con una mirada más actualizada. 

Para la segunda parte, otro paso a dos clásico, el de Asaf Messerer y su Spring Waters coreografiado en la década de 1950. Un paso a dos -con vestuario, tipo Diana y Acteón, de corte y colorido no muy acertado por cierto- que trajo a escena toda la energía y alegría por la danza de estos dos grandes bailarines. Una exigente coreografía en la que destacan espectaculares portés, equilibrios y rapidez.

Katherine Williams y Blaine Hoven. Foto: Josep Guindo
Catherine Hurlin, bailarina solista en el ABT, nos brindó un cisne blanco al que le faltó algo de lirismo, sobretodo en sus brazos y manos y en la forma de afrontar el rol. Gracias a su buen dominio de la técnica, convenció más como Kitri con muy buenos equilibrios y unos fouettés que destacaron por su control, abanicándose, cerrando el abanico e incluso elevándolo por encima de la cabeza. Aran Bell la secundó como partenaire atento y seguro. 

El bailarín madrileño Carlos González bailó en el primer acto el Grand Pas Classique con Anabel Katsnelson, ambos bailarines del cuerpo de baile de la compañía. En el el segundo fue Alí en el paso a tres de El Corsario, acompañado por los solistas, Cassandra Trenary y Blaine Hoven.

Nos gustó Carlos, él y su compañera defendieron bien el difícil reto que supone la gran pieza de Gsovsky, dándole el empaque necesario y alcanzando el nivel técnico requerido, principalmente en sus codas. También en El Corsario su Alí estuvo a la altura. 

James Whiteside e Isabella Bolyston.
Foto: Josep Guindo
Completaron el elenco de artistas venidos a Terrassa, los solistas Katherine Williams y Calvin Royal. Williams nos ofreció el paso a dos de Gulnare y Lankedem de El Corsario junto a Aran Bell y una pieza más contemporánea con zapatillas de punta A Time there was con Blaine Hoven. Calvin Royal por su parte bailó el paso a dos Know con Cassandra Trenary, siendo el Siegfried de Catherine Hurlin para el Cisne Blanco.

También, como venimos haciendo asiduamente para Festivales y teatros varios, nos permitimos perdirle a Terrassa más repertorio europeo: Crankos, MacMillans, Neumeiers,.... repertorio apenas visto en España y que entendemos no sería complicado programar dadas las numerosas y buenas compañías que lo tienen en su repertorio.

Así como ¡idea para otra Gala! ¡o mejor aún, algún Mixed Bill que tanto arrasa en Filadelfia! de la compañía que dirige el estimado y admirado Ángel Corella, el Ballet de Pensilvania. 

Si en Terrassa cada vez más se suele colgar el cartel de completo para dos funciones, estamos seguros que para ver el trabajo -según público y crítica, excelente- que realiza nuestro querido bailarín madrileño, catalán de adopción puesto que tiene casa y escuela junto a su hermana y su cuñado, en Barcelona, estamos convencidos de que habría que hacer aún más funciones.



martes, 4 de diciembre de 2018

Exploradores de la Danza en Terrassa


Jóvenes asistentes a una jornada de los Exploradors de la Dansa
escuchan atentos la introducción al Cascanueces.

El Centro Cultural de Terrassa ha impulsado un nuevo programa educativo bautizado como Exploradores de la Danza, orientado al alumnado de primaria. El objetivo es poner en contacto a los visitantes con todos los aspectos que intervienen en una producción de danza, desde los ensayos hasta el espectáculo final. El programa aprovecha la experiencia adquirida durante trece años con la actividad pedagógica Exploradores del Arte. 

Redacción

El taller se estrena con la producción de El Cascanueces representada por el Ballet de Cataluña, compañía residente en el Centro Cultural. Los alumnos conocen la historia, el vestuario, los aspectos técnicos como la iluminación y la escenografía, asisten a un ensayo y participan en una coreografía. El taller finalizará con una función escolar de El Cascanueces para todas las escuelas participantes. En esta primera edición de la actividad participan 1.400 alumnos. 

Mucha curiosidad por conocer otros
aspectos de la producción.
Algo habitual en cualquier ciudad europea se convierte en algo insólito, no sólo en Cataluña si no en toda España. Claro que el Centre Cultural de Terrassa es el único teatro sede de una compañía de ballet. Esta iniciativa demuestra cuan provechoso es para cualquier ciudad tener un teatro vivo, comprometido con el arte en todas su expresiones, sus artistas y su público, ofreciendo además una actividad que fomenta la curiosidad de los más pequeños, el público del futuro y quien sabe si también vocaciones que de otro modo podrían perderse. 

La exposición sobre los 35 años de danza del Centre Cultural, con las magníficas fotografías de tantos artistas y compañías que Terrassa ha traído a su teatro, son el marco ideal para introducir a los jóvenes visitantes en el mundo del ballet. Ornamentado el espacio además por algunos de los vestidos del Cascanueces, los miembros de la organización que se ocupa de hacer de enlace entre las escuelas y el Centre Cultural y el Ballet de Catalunya, introducen a los niños en la historia del Cascanueces. 

Se van familiarizando con Clara, con Droselmeyer, con el Cascanueces y con el Rey de los ratones. Una vez conocida la historia y ser conscientes de que es a través de la danza como los artistas la explican, se pasa a la sala de ensayos del Ballet de Catalunya. Allí pueden apreciar el esfuerzo que requiere ser un bailarín profesional, la dificultad que entraña poder entrar a formar parte de esta compañía, la exigencia que comporta mantener el nivel e ir creciendo técnica y artísticamente. 

Asistencia a una clase de ballet.
Acabada la clase, se pasa al teatro, allí toman contacto con los diversos aspectos del espectáculo, la música, la ambientación, la danza y la pantomima. Ya conocidos los personajes, deben adivinar qué les sugieren diversos momentos en base a la música y la escenografía : el amor, la fiesta o la lucha. No se equivoca esta jovencísima audiencia, ya totalmente cautivada por el mundo del cuento navideño por excelencia y cuando en la parte final cuatro bailarines del Ballet de Catalunya, Alexa, Lucien, Leo y Rio aparecen en escena, los niños siguen atentamente su evolución, maravillados por los potentes saltos, rapidísimos giros y la gracia y elegancia de Clara que tras vencer al Rey de los ratones, valiente y decidida, acepta traspasar el espejo para pasar de su etapa de niña a la de joven. 

Participan entusiasmados en la pantomima que les enseñan los bailarines y al final con sus preguntas, demuestran hasta qué punto se han sentido partícipes de la actividad ¿cómo conseguís no marearos ? ¿cómo os aprendéis tantos pasos ? ¿cómo se logra tener estos cuerpos tan fuertes ? 

Ya en el escenario, momento de la lucha entre el
Príncipe Cascanueces (Ryo Sasaki) y el Rey de los Ratones (Leo Morikawa).
Cuando estas sesiones lleguen a su fin, todos los alumnos participantes en la actividad podrán disfrutar de una representación del Cascanueces por el Ballet de Catalunya exclusivamente para ellos. 

Ha sido un placer poder vivir esta experiencia y percatarnos de la ilusión e interés que despierta esta actividad, no sólo por parte de estos niños, muchos descubriendo el ballet, sino también por parte de los bailarines que disfrutan enormemente transmitiéndoles su experiencia con gran generosidad.

Vídeo resumen




lunes, 12 de noviembre de 2018

El Ballet de Catalunya estrena su Don Quixot

Rebecca Storani y Dmitry Zagrebin. Foto: Josep Guindo

En el Centre Cultural de Terrassa, su sede, el Ballet de Catalunya presentó su versión del ballet Don Quijote. Tras un año de andadura y de acuerdo a la sugerencia del propio Centre Cultural de estrenar cada año un par de producciones, la dirección se atrevió a montar su propio Don Quixot y hemos de decir que los Quijotes y Dulcineas de nuestro Ballet de Catalunya vencieron aguerridamente a cuantos gigantes y molinos encontraron en su camino.

Carolina Masjuan

No es tarea fácil, teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentra ahora mismo a nivel económico, emprender tamaña aventura, pero la mayoría de bailarines que se sumaron a este proyecto ya llevan un año trabajando juntos, bailando los tres programas presentados hasta la fecha y acoplándose como un grupo compacto, en el que destaca sobre todo una gran armonía y una juventud llena de talento que llena el escenario de arrojo, valentía y muchas ganas de consolidar a una afición que crece imparable.

Istvan Simon y Mónica Gómez. Foto: Josep Guindo
La función del 10 de noviembre agotó entradas rápidamente, se programó una segunda que también cerró con lleno absoluto. Se les va conociendo, admirando y queriendo, como sucede en cualquier ciudad con compañía propia en su teatro, algo único en Catalunya e incluso en España y que no puede más que admirarse y apoyarse.

Leo Sorribes y Elías García no necesitan presentación, Ibstage les ha hecho sobradamente conocidos en nuestro país y ya se sabe que bajo su mando cualquier proyecto que se emprenda se hará concienzudamente y aspirando a la máxima calidad. Elías, junto con Larissa Lezhnina, la magnífica bailarina Primera estrella del Mariinsky y del HET National Ballet y directora artística asociada a la compañía, pusieron en escena un Quixot respetuoso con el ballet original de Petipa, pero incluyendo una visión propia para hacerlo más español y adaptarlo a la compañía.

Así encontramos danzas de nuestro folklore perfectamente integradas en la trama del ballet, una jota, escuela bolera -magníficos los bailarines en una exquisita demostración de este baile tan catalán con castañuelas- un fandango e incluso un cuadro flamenco a modo de  "entremés" típico de Cervantes.

Joel Minguet. Foto: Josep Guindo
Xavier Bagá, quien fuera bailarín del Ballet del Liceu con el Mestre Magriñá y del Ballet Nacional de España, así como colaborador coreográfico en distintos esbarts, ha participado en la coreografía de algunas danzas ya sea para los bailarines del Institut del Teatre que se han sumado a esta producción, o para los propios bailarines de la compañía. En el cuadro flamenco han sido la cantaora Cristina López y los guitarristas Juan José Barreda y José Zarco los invitados a participar. 

Otras danzas adicionales fueron creadas por profesoras del Departamento de Danza Española del Conservatorio Profesional de Danza del Institut del Teatre. El Minuetto del primer acto está coreografiado por la profesora Vanesa Domínguez e interpretado por alumnos/as de tercer curso. En el segundo acto, la pieza que se desarrolla en la taberna, unas alegrías con bata de cola y mantón, es una creación que realizó Belén Cabanes para las alumnas de sexto curso y que formaba parte del programa de talleres de Danza Española el curso pasado.

No están físicamente en el ballet los personajes de Don Quijote, Sancho Panza, Camacho o el Tabernero, padre de Quiteria, pero sí están presentes gracias a la participación de Joel Minguet. El actor, mezclado con el público, sitúa a éste dentro de la historia. Su perfecta dicción, esa voz profunda y su total fusión con el personaje al que da voz, captan la atención y sobrecogen por momentos, sobretodo en la parte central, cuando nos narra las peripecias del ingenioso hidalgo al enfrentarse con esos molinos que él cree ser gigantes.

Alumnas del Institut del Teatre en una coreografía de Belen Cabanes.
Foto: Josep Guindo
Pero hablemos de la danza. La compañía está formada por unos 25 bailarines entre titulares y aprendices y a los que se suman los jóvenes del programa trainée. Llegados de todas partes del planeta, su juventud, su alegría y entusiasmo, se transmiten en escena y hacen que cada espectáculo sea una fuente de energía que se contagia al espectador.

Los toreros llegan con fuerza, impecables, volteando sus capas con armonía, garra y seguridad. Espada, Lucien Vecchierelli, apuesto y conquistador, se complementa perfectamente con la exquisita Mercedes de Mathilde Marlin. La magnífica bailarina francesa de líneas perfectas, seduce con su baile. Magnífico su cambré en brazos de su torero.

Toreros. Foto: Sila Avvakum
Las deliciosas amigas de Kitri, Alexandra Urcía y Miho Okamura son siempre bazas seguras. Tan perfectamente sincronizadas que parece irreal. Su técnica, la de ambas, es espectacular, Miho además nos brindó un Cupido de una gracia y virtuosismo tales que dejaron al público embelesado. Un Cupido fiel a la version del Mariinsky, en una diagonal perfecta con sus piqués saltados en punta, de gran dificultad, al más puro estilo ruso. Un auténtico sueño de delicadeza y ligereza, como requiere el rol, ya que se trata del sueño de Quijote.  

Alesandra por su parte, demostró su gran dominio con unos dobles tours a la seconde increíblemente lentos y tan perfectos que nos dejaron sin aliento.

En la parte de los gitanos se alternan Stanislava Princenkova, el sábado 10 y Mónica Gómez, la bailarina formada en Studio Isadora y en la Corella Dance Academy, el viernes 9. Es de recibo darle a Mónica el reconocimiento que merece, se está consolidando como una gran artista que se crece en escena y en esta producción está en el fandango, la seguidilla y como dríade, además de en este agradecido rol en la noche del viernes. El sábado la recién llegada Stanislava supo aprovechar la oportunidad y nos ofreció una muy bella danza.

La verdad es que en este sentido no se pueden quejar los bailarines porque todos bailan mucho, pisan escena, cogen tablas y participan en gran variedad de proyectos y producciones.

Júlia Roca. Foto: Josep Guindo
Otro momento a recordar es el magnífico paso a dos de Julia Roca, ¡cuan elegante y refinada es esta bailarina! Qué placer verla evolucionar en escena perfectamente arropada por otro gran puntal del elenco, el magnífico Lorenzo Misuri. Un placer de coreografía e interpretación.

Pero evidentemente luego está Rebecca, nuestra gran Rebecca Storani. No es sólo que su Kitri sea estratosférica a nivel de técnica, ni que su dominio escénico sea apabullante, comparable con las más grandes del momento, es que su Kitri llega como pocas lo logran, es pizpireta, decidida, juguetona, disfrutas de su mano y te hace soñar. Se adapta con gran facilidad a cualquier partenaire, siempre de un gran nivel también, claro. Ya sea Istvan Simon llamado en el último momento al fallar el bailarín previsto o el genial Dmitry Zagrebin, lean la entrevista que nos concedió, siempre dispuesto a colaborar con el Ballet de Catalunya.

La dirección de la compañía tiene tal reconocimiento a nivel internacional que las estrellas del Mariinsky, el Royal, el Bolshoi o el HET, por citar solo algunas, no dudan en hacer sacrificios y volar rápidamente a Barcelona para participar en sus proyectos. Es un lujo, un privilegio y algo digno de ser tenido en cuenta, para satisfacción del público y de los propios bailarines de la compañía.

Rebecca Storani y Dmitry Zagrebin. Foto: Josep Guindo
Los pasos a dos y las codas, momentos álgidos del ballet, se saldaron con momentos de gran entusiasmo por parte del público, desatado por el virtuosismo de las dos parejas ambas noches. Las piruetas, los equilibrios, los portés, los saltos, los giros o los fouettés de Basilio y Kitri perfectamente ejecutados, fueron realmente una delicia.

Hay que reconocer que aunque Istvan Simon es un bailarin con tablas, no brilló tanto como Dmitry que superó con creces el rol de Basilio con una técnica impecable y con un estilo elegante. Pero también debemos mencionar que con Dmitry pudieron ensayar más y en cambio Istvan debió aprenderse el rol el mismo día de la función en solo tres horas. Algo que no supuso demasiado contratiempo para nuestra gran bailarina que supo adaptarse y brillar como nos tiene acostumbrados.

Miho Okamura y Yukari Mizu. Foto: Josep Guindo
Rebecca también nos fascinó como Dulcinea, en el mundo onírico de Don Quijote con las dríades, otro momento álgido del ballet. Perfectamente presentado, se oía el típico ¡qué bonito! del público admirado. Las bailarinas del cuerpo de baile perfectas en sus posiciones y evoluciones, arroparon al delicioso Cupido de Miho, a la encantadora Dulcinea de Rebecca y a su reina, Yukari Mizu, especialmente acertada la noche del viernes, con unos developés de ensueño y unos hermosos fouettés a la italiana, otra gran bailarina que va creciendo de la mano del Ballet de Catalunya. Debe ganar seguridad en sí misma porque tiene un gran potencial que no dudamos sabrá desarrollar.

Me gustaría también destacar a los jóvenes recién llegados que han traído energía adicional y se han adaptado perfectamente al elenco. Reo Morikawa y Ryo Sasakii, además de toreros, estuvieron geniales como borrachos con Lorenzo Misuri.

Las bailarinas que ya conocemos y que ya queremos por cuando nos han aportado, Vittoria Aletta, Lisa Marie Vervoort, Giuliana Restivo o Clara del Cerro, brillaron como siempre en sus roles, acompañadas por las recién llegadas que iremos conociendo y que seguro van a conquistar también nuestros corazones.

Mathilde Marlin. Foto: Siula Avvakum
En este mundo convulso y cruel, en que tantas veces sucumbes a la desesperación y piensas que no hay remedio, es necesario tener alguna válvula de escape, algo bello que alimente el alma y somos muchos quienes lo encontramos con el ballet y especialmente con nuestra compañía, la que conocemos, seguimos y vemos crecer y brillar. Por favor, que consiga seguir este magnífico camino que ha emprendido. Hay buenas perspectivas y estamos seguros que cada vez contará con más apoyos. De hecho estas funciones han contado con la presencia de posibles mecenas y programadores de teatros, todos se mostraron entusiasmados como así lo estaba todo el público asistente y ya tienen contrato para una gira en Corea, en Junio de 2019, algo que el Director General anunció a los bailarines tras la función del sábado y que éstos recibieron encantados.

El colofón al acabar las representaciones fue el nombramiento de Rebecca Storari como primera solista. La bailarina, emocionada, recibió la noticia en escena para deleite del resto de bailarines, de la audiencia y de sus profesores, repetidores y director artístico. Leo Sorribes hizo el anuncio a la vez que le ofreció un magnífico ramos de flores. Parece que la Dirección va a implementar esta tradición que siguen grandes compañías, para premiar el esfuerzo y la evolución de su elenco, haciendo a su público partícipe de ello. Algo que muchos celebramos de forma emocionada la noche del sábado. ¡Enhorabuena Rebecca, totalmente merecido !

Rebecca Storani e Istvan Simon.
Foto: Josep Guindo
Otro anuncio fue hecho más tarde, el joven Reo Morikawa, pasaba a formar parte del cuerpo de baile de la compañía desde su posición de trainée. Muy felices también por este nombramiento ¡Felicidades Reo !

Mencionar también a un magnífico bailarín que nos ha dado grandes momentos, David García, quien a causa de una desafortunada lesión no ha podido bailar en estas producciones. Le vimos ensayar este verano y esperábamos con emoción verle en escena. No ha podido ser, ha venido a ensayos y estuvo entre el público los dos días, desde aquí todo nuestro cariño y con nuestros mejores deseos para un rápido restablecimiento.

Ángeles Lacalle y Glòria Gella, ésta cuando sus obligaciones en Porto se lo permiten, son las maestras de ballet, Vincent Gros, recién llegado al equipo y con cual el propio Sorribes ha estudiado, es desde el mes de setiembre Maestro de Ballet de la compañía y en poco tiempo ha logrado formar muy buen equipo con Elias Garcia y Larissa Lezhnina. Mafer Urcia que desde Setiembre es profesora de la academia, también brinda su apoyo en momentos puntuales en la compañía como repetidora. Ricardo Alegría siempre pendiente de la parte técnica, Albert Torres y José Urcía en los decorados, Marina Montorfani para el vestuario y Marina Quera quien asumió la producción de la obra y que es quien tiene a su cargo las finanzas de todo el proyecto, completan el team.

Un equipo muy profesional, generoso y entregado, sin el que nada sería posible. El final con todos los implicados en escena, saludando a la audiencia, dio la justa dimensión del gran esfuerzo y magnífico resultado de esta producción. El éxito debe medirse por la respuesta del público que es quien compra su entrada y busca emocionarse y disfrutar y a fe que se consiguió. ¡¡Enhorabuena y a por el Cascanueces !!

Vídeos con fragmentos del ballet y entrevistas publicados en los medios: 







miércoles, 23 de mayo de 2018

Gala «Ballarins Catalans al Mon» en Terrassa

Adela Ramírez y Aitor Arrieta en El Corsario.
Foto: Josep Guindo

Las tardes del sábado 19 y domingo 20 de Mayo pudimos disfrutar del talento de algunos de nuestros bailarines emigrantes forzosos. Una genial iniciativa del Centre Cultural de Terrassa, con dirección artística de Adrià Fornés y Marisa Yudes, para que ellos pudieran bailar en casa y su público disfrutar de su arte sin necesidad de tener que desplazarse al extranjero.


Carolina Masjuan

Nosotros vimos la función del domingo, la única que contó con la presencia de David Yudes que el día anteior bailaba con su compañía, el Royal Ballet de Londres, en la nueva producción de El Lago de los Cisnes de Liam Scarlett recientemente estrenada.

David Yudes en Gopak.
Foto: Josep Guindo 
Era muy necesario emprender una iniciativa de estas características. Aunque ésta no ha sido la primera vez que se han reunido bailarines catalanes que bailan en el extranjero, sí que es la primera vez que se puede disfrutar de tantos de ellos juntos en escena. En el Certamen Internacional de Danza de Catalunya que organiza Gina Rigola, ya habíamos visto a Adela Ramírez, a Ada González o a Alba Nadal. También Ibstage, bajo la dirección de Leo Sorribes, nos trae cada verano a una gran estrella catalana emigrada, como las mismas Alba y Ada o el joven Martí Fernández Paixà (lean acerca de su estreno como Colás en La Fille Mal Gardée con el Ballet de Stuttgart aquí) y David Rodríguez el bailarín gerundense de la Gauthier Dance de Stuttgart organizó el año pasado una gala de bailarines de su tierra en la localidad de Bescanó (este año repite en Gerona a principios de Septiembre ¡no se lo pierdan!).

Pero en esta ocasión Adrià Fornés, director del Centre Cultural de Terrassa no ha dudado en programar, dentro de la temporada del teatro, dos funciones para dar la oportunidad a algunos de nuestros mejores bailarines que están bailando forzosamente lejos de su tierra, de mostrar su arte para el numerosísimo público de ballet existente en Catalunya en general y en Terrassa en particular.

Hay una lista muy larga de bailarines bailando en el extranjero, empezamos a recopilarlos hace años con Joan Boix (en cuya escuela, el CDC, Ada se formó y que sigue dando muy buenos bailarines que integran buenas compañías europeas) y la hemos seguido actualizando «cazando» a todos aquellos bailarines catalanes detectados por el mundo.

Ada González y Stephan Mester en El Corsario
Foto: Josep Guindo
Son tantos, que pueden dar para muchas galas. Seguro que Terrassa, va a seguir con esta iniciativa que apoyamos totalmente. El éxito de estas dos funciones seguro que les acaba de ofrecer las armas necesarias para defenderlo.

Al final del artículo detallamos elencos, compañías y programa de la función que comentamos. Por razones de agenda sólo pudimos asistir a la del domingo pero tuvimos la gran suerte de poder ver la clase y alguna repetición, así como departir con los artistas una vez acabada la función.

Alba Nadal nos contaba como el sábado llegó de Dinamarca una hora antes de abrirse el telón sin apenas tiempo para prepararse. Todos tienen compromisos con sus compañías, es complicado conseguir los permisos de sus directores, pero bailar en casa compensa cualquier sacrificio. 

David Yudes, jovencísimo bailarín que tras ganar beca en Lausanne, así como el premio del público, integró ya directamente el Royal Ballet de Londres para pasar rápidamente a bailar papeles importantes en los ballets de una de las mejores compañías del mundo, donde cada vez va aumentando su prestigio, llegó el domingo también con muy poco tiempo para prepararse.

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en Festival de Flores
Foto: Josep Guindo
El día anterior tuvo Lago, el mismo Lago que se podrá ver en Julio en el Teatro Real de Madrid, la nueva versión de Liam Scarlett, coreógrafo residente de la compañía inglesa, que recién estrenado se ha hecho merecedor de unas críticas entusiastas por parte de la exigente y reconocida crítica de U.K.

La clase la dio el magnífico Rodolfo Castellanos, maestro en el Institut del Teatre y también reclamado por las más prestigiosas formaciones como por ejemplo el mismo Royal Ballet de Londres. Se da la circunstancia de que su hijo, Ricardo Castellanos, bailarín en el Ballet de la Ópera de Oslo, debía bailar también pero una lesión se lo impidió. Confiamos en que se recupere muy pronto y le podamos ver en una próxima ocasión.

Las repeticiones corrían a cargo de Kirill Radev, el joven bailarín ruso que admirábamos con el Ballet Imperial Ruso que nos visitaba frecuentemente y nos dio la grata sorpresa de fichar para Ángel Corella. En la compañía encontró el amor, la bailarina catalana Marta Ludevid es su pareja y establecidos en Barcelona, Kirill se dedica a dar clases y montar coreografías. 

Mar Escoda y Orión Picó en Paquita. Foto: Josep Guindo
Su talento como coreógrafo ya fue descubierto por Ángel Corella que le dio la oportunidad de montar piezas para su ballet. Obras que gozaron inmediatamente del reconocimiento de público y crítica y que le llevaron a profundizar más en ese campo que ahora mismo le lleva a coreografiar para muchas compañías y escuelas como incluso la del propio Bolshoi.

Con Ricardo lesionado se tuvo que buscar rápidamente una solución. Marisa Yudes nos contó que inmediatamente pensó en Mar Escoda, la joven bailarina que había sido alumna suya y que vino acompañada de Orión Picó, también catalán, de Tarragona. Ellos fueron los responsables de abrir cada una de las dos partes en que se dividió la gala, la primera con el paso a dos de Paquita y la segunda con las Flammes de París. 

Si en Paquita ambos demostraron un gran dominio de la técnica y muy buena sintonía como pareja, en Flammes de París Orión nos ofreció la bravura que exige este difícil rol. Mar por su parte, ligera y dulce hizo unas Flammes algo contenidas pero muy hermosas con unas piruetas seguras y con mucha solvencia. Los portés fueron uno de los platos fuertes de su actuación. Mar volaba en brazos de Orión segura de que su partenaire no fallaría como así fue para gran deleite del respetable. 

Aleix Martínez y Helena Balla en Camino.
Foto: Josep Guindo
Los bailarines venidos de la Compañía Nacional de Danza de Madrid, nos brindaron la parte más contemporánea de la velada. Para la primera eligieron el paso a dos de Camino, coreografiado y bailado por Aleix Mañé con Helena Balla. Con música de C. Spasiuk, los sones del acordeón sirvieron para que Aleix coreografiara un hermoso paso a dos de tintes folclóricos, muy pasional y emotivo.

Amplitud de movimientos con una gran importancia del torso, Helena Balla transmitía toda la fuerza y sentimiento de la pieza que con Aleix como magnífico partenaire, recibió un cálido aplauso.

Para la segunda parte de nuevo Aleix, esta vez acompañado por Elisabet Biosca, nos ofrecieron Extremely Close de Alejandro Cerrudo, pieza que forma parte del repertorio de la CND. Ballet elegante y sofisticado, las figuras de ambos bailarines de negro y en un entorno oscuro nos sedujeron inmediatamente.

Aleix Martínez y Elisabet Biosca en Extremely Close
Foto: Josep Guindo
Aleix integró la por entonces CND II que dirigía el recordado y añorado Tony Fabre, para luego pasar a integrar la CND titular con Nacho Duato. Elisabet salió de IT Dansa e integró la CND también con Nacho. Helena por su parte, formada en el Studio Isadora de Berta Vallribera, después de una temporada con el Ballet de Barcelona de Ángel Corella se incorporó a la CND ya con José Carlos Martínez como director.

Y llegamos a David Yudes que entró como un torbellino en escena con su solo de Gopak en la primera parte. Adrenalina en estado puro con esos saltos imposibles, esos giros rapidísimos pero siempre con una técnica depurada, limpio en sus aterrizajes, seductor y convincente. Para su segunda intervención otra pieza de bravura, el paso a dos de Don Quijote con la magnífica Rina Kanehara a la que le une una entrañable amistad a pesar de bailar en compañías distintas. Como curiosidad comentar que Rina bailó con el tutú del Quijote prestado por Tamara Rojo.

David Yudes y Rina Kanehara en Don Quijote.
Foto: Josep Guindo
Fue otro momento de gloria para el fin del segundo acto. David siempre ha comentado que su bailarín de referencia ha sido Ángel Corella, con el traje de Basilio prestado por el propio Ángel Corella ganó en Lausanne, y una viendo a David en ese paso tan celebrado del que fuera estrella del ABT y actualmente director del Ballet de Pensylvania, no puede dejar de pensar en él. Esa forma de abordar el personaje con un deje chulesco pero nunca prepotente sino pícaro, ese fantástico port de bras que Ángel daba al personaje y que David también posee y desde luego una técnica impecable, volvieron a hacer las delicias de la audiencia. 

Adela Ramirez y Aitor Arrieta en Summer Time
Foto: Josep Guindo
Rina por su parte no desmereció para nada. Segurísima en sus puntas, magníficas piruetas, buen equilibrio y bonita presencia escénica fue la Kitri ideal para el joven Yudes. David nos contó que en el Lago baila la Danza Napolitana en algunas funciones, las que tienen como Odette/Odile a Sarah Lamb. Amigos madrileños y aquellos que se desplacen al Teatro Real para ver esta producción ¡estén al loro! Como también merece la pena destacar que para la próxima temporada, David, con veintidós años recién cumplidos, debutará en el Cascanueces como soldado, cuando el muñeco se hace humano, bailando el paso a dos del final del primer acto. Su debut será el 15 de diciembre. Londres, here we go!!!!

Summer Time, coreografiado por el que fuera director del English National Ballet, Derek Deane, fue la pieza elegida por la bailarina de Terrassa Adela Ramirez para su intervención en el primer acto. Acompañada de un magnífico y elegante Aitor Arrieta, Adela nos brindo una danza fluida de gran belleza y magníficos portés. Fue un momento sublime de perfección estilística y de clase en escena.

Los brazos de Adela, según nos comentó Carme Cavaller, quien fuera bailarina solista en el Ballet del Gran Teatro del Liceu, son brazos del Maestro Magriñá, no en vano Adela salió de la escuela de la calle Petritxol que dirige Asunción Ayguadé quien fuera bailarina principal de la compañía del «Mestre».

Ada González en Spartaco.
Foto: Josep Guindo
Para la segunda parte, otra pieza de belleza y elegancia, el paso a dos del Corsario, escena de la habitación. De nuevo gran clase por parte de ambos. A Aitor le fichó Tamara de las filas de la CND y él nos confesó estar muy contento en Londres ya que bailan mucho, tienen un repertorio muy variado, viajan a menudo y además, aunque eso no nos lo dijo él, sabemos que allí ha encontrado el amor, precisamente en Rina Kanehara.

Si ya le habíamos admirado como Basilio con la CND en Sant Cugat, aquí nos sedujo completamente. Ganas de ver a estos dos bailarines con alguna de las magníficas nuevas producciones del ENB.

La preciosa Ada González, junto a su partenaire habitual Stefan Mester, abrió su participación con el Pas d'Esclave de El Corsario. Fantásticos ambos en esta pieza exigente del repertorio clásico. 

Si David me recuerda a Corella, Ada siempre me ha hecho pensar en Tamara Rojo. No solo por su físico: medudas, morenas, bonitas ambas, si no también por su personalidad: inteligentes, seguras de si mismas, luchadoras y perseverantes, pero asimismo por su forma de bailar. Una técnica sin falla, puntas de acero que se quedan clavadas sin el más mínimo titubeo, muy buen equilibrio, buenas piruetas,… una delicia verla bailar, vaya!

Ada Gonzáles y Stephan Mester en Spartaco
Foto: Josep Guindo
Y con el impresionante Stefan como partenaire no hay nada que temer. El Spartaco de la segunda parte fue otro momento de gloria con esos portés espectaculares y esas figuras que Ada nos ofreció, tan hermosas como exigentes. Ganas también de visitar Bucarest para verles con su compañía en esos roles de principal que a Ada ya le van ofreciendo allí después de haberla fichado del Ballet de Sibiu, también en Rumania, donde era la estrella principal.

Y llegó el turno de nuestra querida Alba Nadal que cerró la primera parte con el preciosos paso a dos del Festival de las Flores de Genzano de Bournonville. ¡Qué maravilla! ¡Son una joya tan preciada estos ballets de Bournonville para la compañía de la que forma parte desde hace tantos años nuestra bailarina! Ojala nuestro Liceu hubiese sabido conservar todo el legado del Mestre Magriñá como los daneses lo han hecho con el suyo. Alba nos comentaba como la técnica Bournonville tanto tiene que ver con nuestra escuela Bolera a la que el Mestre daba tanta importancia y que todos sus bailarines debían conocer y bailar. ¡Cuanto tuvimos y cuanto perdimos!

Alba Nadal en Festival de Flores de Genzano.
Foto: Josep Guindo
Pero tenemos que ser conscientes de cuanto representa tener ahora nuestro Ballet de Catalunya para reivindicar, difundir y enseñar a amar y respetar ese legado. Esa es una de las tareas que los directores artísticos de nuestra compañía se han impuesto con la ayuda indiscutible de Ángeles Lacalle y Gloria Gella, bailarinas de Magriñá y ahora maestras en la escuela y siendo asimismo Elías García, director artístico de la compañía, alumno de la que fuera pareja del Mestre María de Ávila. 

Mar Escoda y Orión Picó.
Foto: Josep Guindo
A ver si esta vez por fin se consigue que a nuestra compañía se la valore y ayude como merece para que siga su curso, viviendo este presente que bebe de un pasado magnífico y para que aquellos bailarines, tantos y tan talentosos que no quieran emigrar, no se vean obligados a hacerlo. Ellos lo merecen y el público ¡tanto! también.

Volviendo a Alba y a Alexander Bozinoff su magnífico partenaire, solo podemos decir que ese Festival de las Flores fue una preciosidad que permitió descubrir al público un estilo de petite batterie, de especial movimiento del torso, de pasos rápidos, que les era mayoritariamente desconocido y que pudieron admirar en dos artistas especialistas en él. Si Alba estuvo francamente deliciosa, Alexander nos dejó admirados por su ejecución de altísimo nivel. Una maravilla.

Su segunda intervención tuvo un registro totalmente distinto. El paso a dos del ballet Lost in Slow creado especialmente para Alba por el reconocido coreógrafo finés Jorma Elo que ya vimos gracias a Ibstage en la Gala del Grec del año pasado. Es una pieza que cuanto más la ves, más la valoras, decubriéndole facetas que te habían pasado desapercibidas la primera vez. Música barroca de Vivaldi y figuras barrocas son lo que te sugieren en algún momento los bailarines, magníficos, que le dan además una interpretación teatral, demostrando su versatilidad.

Orión Picó en Flammes de Paría. Foto: Josep Guindo
Bailarines de distintos estilos, distintas edades, en distintos momentos de sus carreras, pero todos con muchas ganas e ilusión al poder bailar para los suyos, familiares, maestros, amigos, todos aprovecharon la oportunidad de verles aquí y el numeroso público amante del ballet tampoco faltó a la cita. Un enorme placer haber podido disfrutar de todos ellos en una sola noche. Un gran bravo por la iniciativa, nuestra más profunda admiración al Centre Cultural de Terrassa y todo nuestro agradecimiento, ya que gracias a ellos podemos disfrutar de fabulosas veladas de danza en Catalunya.


Detallamos aquí abajo los elencos y programa completo así como un enlace a un resumen de la Gala.

FICHA TÉCNICA

Royal Ballet de Londres​ · David Yudes – baila con Rina Kanehara (English National Ballet)

Alba Nadal y Alexander Bozinoff en Lost on Slow.
Foto: Josep Guindo
English National Ballet ​· Adela Ramírez - baila con Aitor Arrieta (English National Ballet)

Royal Danish Ballet ​· Alba Victoria Nadal - baila con Alexander Bozinoff (Royal Danish Ballet)

Northern Ballet​ · Mar Escoda - baila con Orión Picó bailarín freelance

Compañía Nacional de Danza​ · Helena Balla, Elisabet Biosca y Aleix Mañé

Òpera de Bucarest​· Ada Gonzàlez baila con Stefan Mester (Ópera de Bucarest)

Dirección artística: Marisa Yudes / Adrià Fornés


PROGRAMA DOMINGO 20 DE MAYO


Primera parte

Rina Kanehara y David Yudes en D.Q.
Foto: Josep Guindo
PAQUITA (Pas a dos) Ballarins: Mar Escoda i Orión Pico Coreografia: J. Mazilier Música: L. Minkus

CAMINO Ballarins: Helena Balla i Aleix Mañé Coreografia: Aleix Mañé Música: C. Spasiuk

GOPAK Ballarí: David Yudes Coreografia: Ígor Moiseyev Música: V. Soloviev-Sedoy

SUMMER TIME Ballarins: Adela Ramírez i Aitor Arrieta Coreografia: Derek Deane Música: G. Gershwin

EL CORSARI (Pas de l’Esclava) Ballarins: Ada González i Stefan Mester Coreografia: Yacobson Música: R. Drigo

FLOWER FESTIVAL (Pas a dos) Ballarins: Alba Victoria Nadal i Alexander Bozinoff Coreografia: A.Bournonville Música: M. Strebinger




Segunda parte

Adela Ramírez y Aitor Arrieta en Corsario
Foto: Josep Guindo
PARÍS EN FLAMES (Pas a dos i variacions) Ballarins: Mar Escoda i Orión Pico Coreografia: V. Vainonen Música: B. Assafiev

EXTREMELY CLOSE Ballarins: Elisabet Biosca i Aleix Mañé Coreografia: Alejandro Cerrudo Música: P. Glass/ D. O’Halloran

SPARTACUS (Pas a dos) Ballarins: Ada González i Stefan Mester Coreografia: Yuri Grigorovitx Música: A. Khatxaturian

EL CORSARI (Bedroom scene) Ballarins: Adela Ramírez i Aitor Arrieta Coreografia: M. Petipa Música: R. Drigo

LOST ON SLOW (Pas a dos) Ballarins: Alba Victoria Nadal i Alexander Bozinoff Coreografia: Jorma Elo Música: A. Vivaldi

DON QUIXOT (Pas a dos, tercer acte) Ballarins: David Yudes i Rina Kanehara Coreografia: M. Petipa Música: L. Minkus





martes, 1 de mayo de 2018

Triple Bill & One Piece - Ballet de Catalunya en Terrassa

Lorenzo Misuri, Rebecca Storani y Alessandro Burini en
Mondrian Concerto de Remi Wortmeyer. Foto: Josep Guindo

Tras seis meses de andadura, un programa de presentación y un ballet de repertorio, el Ballet de Catalunya estrena dentro del marco de la temporada de danza del Centre Cultural de Terrassa, teatro sede de la compañía, su Triple Bill and one piece, un estreno absoluto de cuatro piezas inéditas, creadas por dos de los más prestigiosos jóvenes coreógrafos europeos, Remi Wortmeyer (Concerto Mondrian) y Katarzyna Kozielska (Since I fell for you), otra de un bailarín de la compañía, Lorenzo Misuri (Loro in Lei) y una cuarta, ésta creada por su director general, Leo Sorribes (Fast Avance).


Carolina Masjuan


Rebecca Storani en Since I Fell for you
de Katarzyna Kozielska. Foto: Josep Guindo
Quienes hemos ido siguiendo la evolución de este jovencísimo elenco no podemos más que admirar el ingente trabajo llevado a cabo en este tiempo. No sólo bajo la firme dirección artística de Elías García, acompañado siempre por su colaboradora Larissa Lezhnina, bailarina principal del Teatro Mariinsky de Sant Petesburgo y del Het National Ballet y considerada la mejor Aurora, del Ballet La bella Durmiente, de la historia reciente, y Leo Sorribes director general del Ballet de Catalunya, sino que también con la dedicación cariño, apoyo y excelente trabajo de Ángeles Lacalle, Nines, ex bailarina de la compañía del Gran Teatre del Liceu y reconocida maestra de danza que incansable ha contribuido de forma importantísima en la consolidación como grupo de baile de los talentosos integrantes de nuestra compañía, acompañada, siempre que sus obligaciones como maestra de ballet en Portugal se lo permiten, por Gloria Gella que fue asimismo bailarina del Gran Teatre del Liceu bajo la dirección del Mestre Magriñá.

Abrió el programa la pieza de Remi Wortmeyer, Concerto Mondrian. Remi Wortmeyer, basa su inspiración en el reconocido artista holandés Piet Mondrain, creador del neoplasticismo y buscador del arte en estado puro. Remi, pintor además de bailarín, parte de la obra de Mondrain que persigue encontrar la estructura básica del universo eliminando toda forma y centrándose en la trama de líneas negras sobre blanco y presencia de rectángulos de colores primarios. Según Mondrain, una vez llegados al real absoluto, el arte ya no debería ser necesario. Prokofiev es el músico elegido para la pieza interpretada, artista que casualmente fue contemporáneo a Mondrain, ambos viviendo y trabajando en París donde fueron inspirados por espacios, sonidos, pensamientos y estética comunes.

David García en Mondrian Concerto.
Foto: Josep Guindo
Al abrirse el telón nos encontramos un fondo rojo con una línea negra transversal todo de estética «Mondriana», el coreógrafo nos contó que él en lugar de los típicos cuadrados de los cuadros de Mondrian, prefirió para los decorados de su ballet, líneas que no delimitaran un espacio. Un Ohh!! admirado del público celebra la apertura del telón ya que la imagen, sabiamente iluminada, de la silueta de un grupo de bailarines, seis parejas, creando un grupo humano de distintas alturas coronado por una bailarina en un precioso porté, es muy potente. 

Mathilde Marlin y Leander Rebholz en Mondrian Concerto.
Foto: Josep Guindo
Un momento de gran belleza efímera que desaparece rápidamente pues las parejas deshacen el grupo y empiezan a evolucionar para pasar a contarnos una historia de amor, escondida en medio de la evolución de la pieza. Complicados portés en los dúos y pasos a tres, magníficamente resueltos por el elenco del Ballet de Catalunya que la ha estado trabajando minuciosamente durante estas últimas semanas.

La bella bailarina francesa de diecinueve años -todo el elenco es jovencísimo- Mathilde Marlin, está sublime junto a su apuesto partenaire, el bailarín alemán Leander Rebholz. Ambos se complementan perfectamente y su partenariado trasciende de forma magnífica. 

Otros solistas en esta obra son Rebecca Storani y David García. De Rebecca hemos hablado ya muchas veces, ella siempre se hace merecedora de roles principales por su fantàstica técnica siempre al servicio del Arte. David por su parte, otro jovencísimo bailarín, éste llegado del CDC, está estupendo, creciéndose de forma muy rápida dentro de la formación a la que se ha incorporado recientemente. Merecedor de un espectacular solo, David encandiló a la audiencia con sus saltos y su estilo.

Lorenzo Misuri en Mondrian Concerto. Foto: Josep Guindo

El resto de bailarines del elenco contribuyeron al gran éxito que cosechó la pieza, María Luisa Yoshida, Júlia Roca, Alexandra Urcía, Madoka Sasaki, Miho Okamura, Clara del Cerro, Yukari Mizu, Alessandro Burini, Lucien Vecchierelli y Lorenzo Misuri. Todos formidables.

Un ballet muy bien construido, con un vestuario precioso, inspirado también en los colores y cuadros del pintor y una iluminación que variaba de color y de nuevo ¿cómo no ? inspirada en los cuadros de Mondrian. La fantástica música rusa marcaba los tempi de la danza creando todo el conjunto una obra bellísima que el público disfrutó enormemente.

El BNC en Since I Fell for You. Foto: Josep Guindo
Katarzyna Kozielska, semi-solista del Stuttgart Ballet, ha compaginado la interpretación con una intensa actividad coreográfica a lo largo de las últimas temporadas. Katarzyna crea en función del bailarín que tiene delante y es capaz de cambiar esquemas previos si lo que ve lo pide. Asimismo ella dice que la música es mucho más fiel a su estado de ánimo que ella misma y ​​su fuente de inspiración son la gente y la ciudad. Su coreografía, ajustada a los bailarines del BNC, incorpora la sensualidad y el ritmo cambiante del jazz, sin descuidar la presencia de la estética clásica, y conformando una pieza única y especialmente adaptada también al triple programa donde predomina la intensidad del movimiento técnico, la emotividad y romanticismo.

Katarzyna es conocida del público catalán ya que fue coreógrafa invitada para la Gala Ibstage de Julio del año pasado en el Liceu, en la que nos sorprendió con un magnífico paso a dos de la mano de unos espectaculares Alicia Amatriaín, principal en la compañía alemana y Martí Fernández Paixà, el joven catalán aún primer solista pero que no tardará en ser nombrado principal dada su fulgurante trayectoria en Stuttgart donde esta temporada está defendiendo roles de principal con una solvencia apabullante.

El BNC en Since I Fell for you. Foto: Josep Guindo
Aquí son Rebecca Storani y Lucien Vecchierelli quienes abordan los roles principales, acompañados por diez bailarines del ballet de Catalunya, Mathilde Marlin, Maria Luisa Yoshida, Alexandra Urcía, Madoka Sasaki, Miho Okamura, Lorenzo Misuri, Leander Rebholz, Alessandro Burini, David García y Jaume Ruiz. 

Con música de jazz de Brad Mehldau Trio y Milt Hinton: Since I fell for you, la pieza se sitúa en un club. Con un tono jazzy pero siempre dentro del lenguaje clásico, los bailarines adoptan un estilo distinto al de la primera pieza, mucho más desenfadado y pícaro que resuelven perfectamente.

Un gran reto pero a la vez un privilegio que se da en poquísimas ocasiones que dos coreógrafos de tanto prestigio creen para un elenco tan joven y una formación recién nacida. El Ballet de Catalunya empieza fuerte, las oportunidades están ahí y hay que aprovecharlas. Los bailarines, conscientes de ello, se implican a fondo y lo resuelven con solvencia y cada vez más seguridad. 

Lucien Vecchierelli, Leander Rebholz, Alessandro Misuri
y Madoka Sasaki en Fast Avance de Leo Sorribes.
Foto: Josep Guindo.
El tercer bloque del programa, se conforma a la vez por dos piezas: la primera de ellas creada por uno de los jóvenes bailarines y coreógrafo residente de la compañía, Lorenzo Misuri. Su Loro In Lei, evoca las virtudes de la mujer y las contrapone con su lado más oscuro pero que a la vez la reafirman y la llevan a su seguridad y plenitud con la llegada del amor.

Lorenzo en esta pieza es además del coreógrafo su único intérprete masculino, cerrando la obra con un bellísimo paso a dos con la magnífica Yukari Mizu. 

Mathilde Marlin, María Luisa Yoshida, Alexandra Urcia, Madoka Sasaki, Rebecca Storani, Valeria Kuts y Julia Roca son las bailarinas elegidas por Lorenzo para interpretarla. Sorprende la sensibilidad del joven Lorenzo en esta creación que bajo la música de Schubert, aporta la parte más lírica al programa. Habiéndola visto ya dos veces, puesto que se pre-estrenó en Granollers justo una semana antes del estreno en Terrassa, una no se cansa de disfrutarla y desearía aún poder repetir.

Yukari Mizu en Loro in Lei de Lorenzo Misuri.
Foto: Josep Guindo

Y cerrando este tercer bloque, Leo Sorribes, presenta su Fast Avance, inspirado en el compositor Mason Bates, reconocido con la Medalla Heinz por haber trasladado la orquesta a la era digital con su música. Ritmo tecno y música sinfónica animan con esta coreografía a poner a prueba las habilidades técnicas y artísticas de los bailarines que a buen ritmo también, van adquiriendo una consistencia y unidad más latentes, definiendo cada vez más sus roles y reforzando la personalidad conjunta de la compañía. 

Julia Roca y Alessandra Urcia en Loro in Lei.
Foto: Josep Guindo
Con la técnica llevada al límite, sobretodo para los bailarines solistas, aquí podemos disfrutar de todo el elenco al completo. ¡Qué placer!, todos tienen su momento y sus solos están especialmente creados según las características de cada uno. Rossana Morelli, Mónica Gómez, Clara del Cerro, Giuliana Restivo, Victoria Aletta, Lise-Marie Vervoort, bailarinas casi todas del programa trainée que nos contagian su ilusión y energía, un gran bravo también a ellas.

Una pieza de alto voltaje de estilo Forsythe, ideal para un grupo joven y para que el público celebre con los bailarines el fin de fiesta de un magnífico programa que deja con ganas de más, de mucho más Ballet de Catalunya. Esperamos saber qué nuevas funciones tienen programadas para acudir a la cita y poder disfrutar de ellos una vez más.

Ahora dispondrán de una muy merecida semana de descanso porque crear estas coreografías ha sido agotador, teniendo además la función de Granollers en la que nos ofrecieron el Divestissement de su presentación en octubre en Terrasa, más el pre-estreno ya mencionado y, justo es decirlo, otra pieza de un joven bailarín de la compañía, el francés Lucien Vecchierelli, Venus Opus 62. Con música del compositor inglés, Gustav Holst (1874-1934), The Planets op. 32. 

Leander Rebholz y Mathilde Marlin en Fast Avance.
Foto: Josep Guindo

El significado de este ballet no es solo acerca de los planetas. Venus se refiere a la duración de un día en un no espacio-tiempo con los cuatro elementos, principalmente del fuego, presentes en la obra. Venus representa la luz del sol y la luz en el espacio también. Hay una cierta inspiración en la antigüedad griega, donde Rebecca Storani es la diosa del amor, cuatro bailarinas como musas y otras ocho como ninfas. Una pieza que cosechó grandes aplausos y con la que se confirma el talento existente entre el elenco de nuestra compañía de Ballet. 

Las seis parejas del BNC en Since I Fell for You.
Foto: Josep Guindo
Tampoco hay que olvidar el trabajo del joven técnico portugués Ricardo Alegría. Bajo su responsabilidad se realiza el diseño de luces siempre al servicio de la coreografía y los bailarines. Un trabajo ingente magníficamente resuelto en cada pieza para potenciarla y sacar lo mejor de ella.

En cuanto al vestuario, en Mondrian el diseño fue del propio Remi Wortmeyer y producido por Davedans, Leo Sorribes diseñó el vestuario de su coreografía Fast Avance y el resto se debe a Martina Montorfani.

El teatro a tope, el público aplaudiendo cada una de las coreografías y vitoreando a los bailarines, padres llegados de Narbonne, de Florencia y de otros puntos de Italia para ver actuar a sus hijos y pasar unos días con ellos. Mathilde, emocionada por su primer papel de solista creado especialmente para ella, comenta que a ellos se lo debe todo. También Rebecca habla con gran cariño y gratitud de los suyos «sin ellos todo esto, quien soy ahora, no habría sido posible». La madre de Lorenzo Misuri nos contó sobre la pasión de su hijo por Schubert y el violín, instrumento que toca desde pequeño. También la madre de María Luisa Yoshida estaba entre el público. Terrassa está siendo conocida internacionalmente y su Centre Cultural se está convirtiendo en el Centro de la Danza en Catalunya y en España, el único Teatro Residencia de una compañía de Ballet, nuestra compañía.

Julia Roca y Lucien Vecchierelli en Fast Avance.
Foto: Josep Guindo

Un fin de semana intenso ya que al mismo tiempo el Béjart Ballet Lausanne estaba en Sant Cugat. No nos lo perdimos, evidentemente, pero aunque esa sea una compañía consolidada con un nivel altísimo en todos los aspectos, conocida y admirada, ya que nos visita con frecuencia puesto que es muy querida en Catalunya, confesamos sin rubor que lo que vivimos con el Ballet de Catalunya es otra cosa, no solo es danza cada vez más buena y cada vez más consolidada como grupo, es emoción, es ilusión, es esperanza, es ese verles crecer y verles florecer, es admirarles y quererles, es sentirlos «nuestros», son «nuestros» bailarines y con ellos esperamos que esta vez sí, tengamos nuestra compañía, esa que bebe del pasado respetando nuestras raíces, consolidando este magnífico presente y mirando al futuro en un viaje en el que queremos acompañarles. De momento el Triple Bill está previsto en el Ateneu de Igualada el próximo 13 de Mayo con las entradas agotadas desde hace días.