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miércoles, 8 de junio de 2016

CORELLA Dance Academy: Festival de fin de curso

La Bella Durmiente suite. CORELLA Dance Academy.
Foto: Dayron Vera
Clase Concierto y la Suite de la Bella Durmiente han sido las piezas elegidas por la escuela que dirigen Carmen Corella y Dayron Vera, para el festival de fin de curso del tercer año de su centro y que de nuevo han presentado en el Teatre Auditori de Sant Cugat. Si en Clase Concierto la evolución de los alumnos, siempre desde la disciplina y la búsqueda de la perfección, se hace patente, en la Bella es donde se puede apreciar el altísimo nivel de exigencia y la belleza de la puesta en escena, tanto en ejecución como en presentación.
Carolina Masjuan
La CORELLA Dance Academy vio la luz en septiembre del 2012 en Barcelona. Nacida del deseo de los hermanos Carmen y Ángel Corella por fomentar el arte del ballet clásico en nuestro país desarrollando un proyecto integral de formación de alto rendimiento, ha presentado tres ballets del repertorio en sus festivales de fin de curso, más otras piezas de coreógrafos clásicos y neo-clásicos.
Una barra en Clase Concierto. Foto: Dayron Vera
Si el primero fue El Corsario, el segundo fue Don Quijote y ahora es el turno de La Bella Durmiente, en formato de suite pero recogiendo las partes más emblemáticas de este ballet original de Marius Petipa con música de Tchaikovsky y con una puesta en escena para cada acto que, gracias sobre todo a un magnífico vestuario y con la ayuda de proyecciones y sabia iluminación, nos situaban en los distintos lugares donde transcurre la acción, castillo, bosque o salones del castillo.
Se vuelve a presentar junto a La Bella, Clase Concerto que ya bailaron los alumnos en ocasión de la tournée de Ángel Corella con su compañía en el espectáculo conjunto con el violinista Ara Malikian. Crónica de El Corsario y Clase Concerto en Ballet y más aquí 
En Clase Concierto se presenta en escena el desarrollo de una clase que aglutina los años de formación de un bailarín clásico, comenzando por el Grado Pre Elemental hasta el Grado Superior. Con música de Carl Czerny muestran desde el primer nivel, pasando por el trabajo en puntas, paso a dos, danzas de carácter, para las que se incorporan los alumnos de los niveles más avanzados.
Barra de chicos en Clase Concierto. Foto: Dayron Vera
Se trató de una demostración de pasos, posiciones, coordinación y virtuosismo con elegancia y estilo y si evidentemente es con los alumnos de los cursos avanzados donde se hace patente el nivel que se alcanza en la CORELLA Dance Academy, lo que más sorprende y admira es la disciplina y coordinación de los más pequeños. Sin dudar ni un instante, se colocan perfectamente yendo al unísono en sus movimientos de pies, de manos, de cabeza, sentados o de pie. Emocionante contemplarles tan concentrados, dando suma importancia a su actuación, sin ninguna distracción que valga, actuando como un todo compacto. Fue una magnífica presentación que todos comentábamos admirados en el descanso.
Y llegó la Bella Durmiente en la que además de la técnica y la musicalidad, pudimos admirar el desempeño de los alumnos en la pantomima e interpretación del rol.
La Bella Durmiente es uno de los grandes ballets del repertorio clásico, con música de Tchaikovsky, que se caracteriza por su pureza estilística. La CORELLA Dance Academy mantiene la coreografía original de Marius Petipá, adaptada por Carmen Corella y Dayron Vera.
Juan Montobbio en Joyas. Foto: Dayron Vera
Esta adaptación se desarrolla en cuatro escenas:
ESCENA I.- Comenzando con el bautismo de la princesa Aurora en palacio, vemos a las hadas del bosque regalarle sus dones, junto al hada Carabosse, que anuncia que cuando Aurora cumpla 16 años, se pinchará con un huso y morirá. Por fortuna, el hada de las Lilas disminuye el poder del conjuro y Aurora caerá en un sueño profundo.
ESCENA II.- Se festeja el 16 cumpleaños de Aurora y durante la ceremonia, se produce la maldición del hada Carabosse, pero el hada de las Lilas cumple su promesa y sume en un profundo sueño a toda la Corte.
ESCENA III.- Pasados los años, el príncipe Desiré está de cacería y encuentra a Aurora dormida en el bosque, se enamora de ella y la despierta con un beso.
ESCENA IV.- Se festeja la boda de Aurora y el príncipe Desiré, a los que se une toda la Corte
Una Bella que sin faltarle nada se hace corta por la calidad de todo el montaje y por la pasión que ponen los jóvenes bailarines. La puesta en escena es realmente digna de elogio, el vestuario rico y cuidado de una belleza difícil de encontrar incluso en algunas compañías profesionales y sorprende la capacidad con pocos medios, de situarnos en contexto, unas simples proyecciones y una exacta iluminación nos llevan perfectamente al castillo, al bosque o a los salones de palacio.
Joel Selva, Desiré, con las ninfas. Foto: Dayron Vera
Tres Auroras para cada acto, Sonia Rodríguez se marcó un Adagio de la Rosa de altísimo nivel con un muy buen balance y mucha seguridad en las puntas, un gran bravo por ella y para sus caballeros.
El Hada de las Lilas, Christelle Salvà, con una deliciosa pantomima destilando clase por todos sus poros, puesta en valor por su precioso tutú y por su magnífico caballero, el joven Jaume Deulofeu, prometedor bailarín según pudimos apreciar. Las hadas: Victoria O. Casals, Clara Mora, María González, Paula Losada, Laia Ruiz y Alba Semper, estupendas en sus distintas variaciones. Y Carabosse, Joana Peralta, muy convincente en su papel de mala, secundada por sus fieles diablillos.
Víctor González y Carla Yamuza, Pájaro Azul y Princesa Florina.
Foto: Dayron Vera
El delicioso vals, inspirado en la versión de Christopher Wheeldon de las guirnaldas, bailado con precisión por los pequeños estudiantes de la academia, con alguna destacada actuación solista.
En el segundo acto Aurora fue María Ramos y Joel Selva su príncipe Desiré que, arropados por el cuerpo de baile en vaporoso verde bosque y con la mediación del Hada de las Lilas, nos brindaron la parte fundamental de la escena bailando con precisión y entrega.
Y llegamos al tercer acto, con las deliciosas representaciones de los cuentos y por descontado del Grand Pas. Las Joyas nos ofrecieron un baile espectacular pese a su juventud. Juan Montobbio, Airi Fatjó y Carlota de Mattei, estuvieron magníficos tanto en su baile conjunto como en sus respectivos solos. El gato y la gatita, Adriana Calvo y Pau Cuadrado, geniales en su interpretación. 
El Pájaro Azul y la Princesa Florina, Víctor González y Carla Yamuza, abordaron sus difíciles variaciones con gran maestría, mostrándose dignos de la confianza en ellos depositada.
Y Mónica Gómez con Pau Pujol de partenaire nos ofrecieron un paso a dos que fue muy celebrado, sobre todo por los difíciles portés que ejecutaron con una seguridad apabullante. En las codas ambos brillaron con luz propia y como pareja se hizo evidente el gran trabajo y esfuerzo que había detrás. Mónica está lista para volar como profesional, siguiendo los pasos de otros compañeros que ya van colocándose en compañías europeas.
Mónica Gómez y Pau Pujol, Aurora y Desiré.
Foto: Dayron Vera
Un gran trabajo el que se desarrolla en la CORELLA Dance Academy que no podemos más que resaltar y agradecer, esperando que siga dando sus frutos aunque de momento sea colocando bailarines en compañías europeas, con la esperanza de que algún día podamos seguir sus trayectorias con una compañía en Cataluña.
De momento Anna Pujol ha sido la primera bailarina salida de la escuela que ya baila de forma profesional en Inglaterra en el Ballet Cymru del pais de Gales.
Pequeños bailarines en Clase Concierto. Foto: Dayron Vera
Los alumnos contarán en Julio con los cursillos de verano impartidos por Ángel Corella y este año también por Paloma Herrera, para en breve instalarse en la nueva y céntrica sede que están acondicionando en Barcelona.
Ojalá este espectáculo gire, ya que tanto esfuerzo por parte de todos y dado el resultado obtenido, tanto con ese maravilloso vestuario, como el nivel de los alumnos, bien lo merece, por ellos y por el gran público de ballet existente y que tan pocas oportunidades tiene de disfrutarlo.


CORELLA Dance Academy
Especializados en danza clásica, el alumnado puede incorporarse a partir de los 4 en los niveles de Pre-danza, donde se estimula su coordinación, musicalidad, postura y flexibilidad. La Academia dispone de su propio plan de estudios, que se inicia con el Grado Pre-Elemental a los 9 años, desarrollando su formación técnica durante el Grado Medio que culmina a los 16 y dedicando el Grado Superior hasta los 18 años a alcanzar su expresividad y plenitud artística.
El deseo es hacer de la danza un ámbito para la vida.
Danzas de carácter en Classe Concierto. Foto: Dayron Vera
LA BELLA DURMIENTE
Acto l.-
  • Aurora - Sonia Rodríguez
  • Pequeña Aurora - Emma L. Tarragón 
  • Hada Lila - Christelle Salvà 
  • Hada Carabosse - Joana Peralta 
  • 6 Hadas - Victoria O. Casals, Clara Mora, María González, Paula Losada, Laia Ruiz y Alba Semper. 
  • Caballero Hada Lila - Jaume Deulofeu
  • Caballeros - Víctor González, Pau Pujol, Joel Selva.
  • Solistas Garland - Adriana Calvo, Anna Serratosa, Pol  Monsech y Julen Valverde.
  • 2 Niñas Garland - Ainoa Palma y Chloe Süari 
  • Garland - Sofia Lemonnier, Guiomar Yuste y Jana Cervantes, Candela Vicente, Flavia Calderoni, Gala Prats, Cloe Bolopo, Sara Colomer, Sofía Villar, Pau Cuadrado y Quim Oliete.
Acto ll.-
  • Aurora - María Ramos
  • Desiré - Joel Selva
  • 16 Ninfas - Victoria O. Casals, Carlotta De Mattei, Airi Fatjó, Irene Gelabert, Mónica Goméz, María González, Paula Losada, Teo Martínez, Clara Mora, Joana Peralta, Montse Pérez, Alba Puigvert, Alba Semper, Emma L. Tarragón, Laia Ruiz, Carla Yamuza.

Acto lll.-

  • Aurora - Mónica Gómez
  • Desiré - Pau Pujol
  • Princesa Florinne - Carla Yamuza 
  • Pájaro Azul - Víctor González
  • Joyas - Airi Fatjó, Carlotta De Mattei y Juan Montobbio. 
  • Gatos - Adriana Calvo y Pau Cuadrado
  • Niños Invitados – Maria Aulet, Alexandra Biete, Maira Farías, Laura González, Victoria Ibáñez, Nahia Lopee, Ivet Santacana, Anna Solà, Gabriel García, Liam Moore.


miércoles, 22 de octubre de 2014

Corella Centro de Danza: El Corsario y ClassConcerto


El Corsario: Jardin Animé. Foto: Dayron Vera


El Corella Centro de Danza abrió sus puertas en la Ciudad Condal en Septiembre de 2012, cuando la compañía dirigida por Ángel Corella se estableció en Barcelona. Liderado por Carmen Corella y Dayron Vera, inmediatamente atrajo a muchos jóvenes aspirantes a bailarines venidos de toda Cataluña y del resto de España. Tras dos años de andadura, hemos tenido recientemente dos muestras de su trabajo. Y hemos de decir que nos han dejado totalmente admirados.

Carolina Masjuan

El Corsario: Sonia García, Rut Díaz y María Ramos
Foto: Dayron Vera
Los piratas del Corella Centro de Danza asaltaron Blanes el pasado Septiembre. Tras su éxito en el teatro Tívoli de Barcelona en Junio, una nueva función del ballet El Corsario, esta vez con fines benéficos, nos fue ofrecida en el teatro de la localidad de Blanes, justo donde comienza la Costa Brava, esa que, a lo largo de su historia, tantos ataques piratas padeció desde el mar. 

Por suerte estos piratas, aunque les sobrara bravura, sólo pretendían conquistar mediante lo que mejor se les da, bailar, y ciertamente nos conquistaron porque ¡cómo bailaron! Si este ballet ofrece grandes posibilidades de lucimiento a un variado elenco, dada su riqueza en papeles principales, los jóvenes alumnos de CCD no defraudaron y el numeroso público que llenaba el recinto les obsequió con constantes y numerosos aplausos. 

Dado el nivel existente, los papeles principales se repartieron en distintos elencos para cada acto. Dos Conrads: Acto I: Jaume Deulofeu; Acto II: David Bellver y dos Medoras: Acto I: Mónica Gómez; Acto II: Anna Pujol. Alí: Joel Selva, Gulnara: Emma Tarragón, Lankedem: Víctor González, Birbanto: Pau Pujol, más las preciosas odaliscas, los piratas, el magnífico Jardin Animé, las distintas variaciones, sin olvidar al simpático Pachá, Mariano Corella tan querido por los alumnos del centro. Un ballet que entusiasmó por la calidad de la puesta en escena y el muy buen hacer de todos. 

Paso a Tres del Corsario: Anna Pujol, David Bellver y Joel Selva
Foto: Dayron Vera

Pero evidentemente la magnificencia vino dada por el famoso paso a tres de Medora, Conrad y Alí, en este caso Anna Pujol, David Bellver y Joel Selva. Si el público ya estaba totalmente conquistado, al acabar su intervención el teatro se venía abajo. Faltaba aún la delicada parte final con el Jardin Animé. Preciosas las pequeñas con sus tutús adornados con flores, muy buena colocación por parte de todas y magnífico colofón para un precioso ballet en el que tan admirado e insuperable ha estado Ángel Corella como Alí.

Mónica Gómez Medora con el Pachá, Mariano Corella
Foto: Dayron Vera
Y a esa demostración, le está siguiendo la que antes de cada actuación de la tournée del espectáculo A+A realizan algunos de los más talentosos alumnos de la escuela con una muestra del Ballet Class Concert. 

El ballet debe en gran parte sus cuatrocientos años de existencia a diversas dinastías y entre éstas no hay que olvidar a la de los Messerer, una familia cuyas vidas se dedicaron totalmente al ballet durante casi un siglo. Londres fue la afortunada ciudad en la que Mikhail Messerer se estableció y en la que consiguió que se representara de nuevo en 1960 el ballet Class Concert. 

Los antecedentes de esta pieza se remontan, como mínimo, al año 1848 cuando Bournonville creó Le Conservatoire. Muchas veces comparado con el ballet Etudes de Harold Lander que fue creado cien años más tarde, este ballet se desarrolla como una clase, empezando los bailarines a la barra, para después ocupar el centro e ir desarrollando el vocabulario clásico de pasos, saltos, giros, etc... cada vez más dificultosos pero siempre velando a mantener la pureza de líneas que debe distinguir al bailarín clásico.  La concentración debe ponerse en la precisión y limpieza del trabajo de piernas, en la postura, en la ligereza del torso y la parte superior del cuerpo, en la gesticulación, cuidando especialmente los ports de bras y la colocación de la cabeza. El virtuosismo nunca debe conseguirse a costa de perder las líneas, la elegancia. 

Las pequeñas odaliscas y los mini Lankedem.
Foto: Dayron Vera
Como Serenade de Balanchine, fue un ballet concebido en principio para escuelas pero que las compañías rápidamente incorporaron a sus repertorios. Por ejemplo el Bolshoi, que a pesar de no haberlo representado durante el largo periodo en el que permaneció bajo la dirección de Grigorovich, sí que hizo una excepción cuando se bailó en una versión reducida que Asaf Messerer creó para la gala de su 80avo aniversario en 1982 y que fue bailada por bailarines de la gran compañía rusa en giras por el extranjero, soobretodo por Maia Plisetskaya, sobrina de Messerer. 

Christopher Weeldon, Darcy Bussell o Edward Watson del Royal Ballet lo han bailado. También Vladimir Vassiliev, Ekaterina Maximova y Carla Fracci lo apreciaron y existe la leyenda de numerosos retos acerca de quien hacía más y mejores battements. 

Los jóvenes bailarines normalmente desean bailarlo ya que les permite apreciar su progreso y aumentar su reputación. Cuando el Bolshoi lo repone son muchos los que renuncian a su tiempo libre para poder participar en los ensayos. 

Gulnara Emma Tarragón y Lankedem Víctor González
Foto: Dayron Vera

Pues bien, éste ha sido el ballet escogido por Carmen Corella y Dayron Vera para presentar el trabajo de su escuela en la gira que 24 de sus mejores alumnos, están haciendo por toda Cataluña y varias ciudades del resto España, aprovechando la programación del espectáculo "A+A" y que finalizará en los Teatros del Canal de Madrid, dónde Ángel se despedirá como bailarín para volver a Philadelphia, ciudad en la que está asentado como director del Pennsylvania Ballet. 

Adriana Calvo, Airi Fatjó y Laia Ruiz en Class Concert.
Foto: Josep Guindo Soldevila
Se trata de una versión reducida pero que permite apreciar tanto lo que da de sí este ballet como, sobretodo, poder valorar justamente el impecable trabajo y el inmenso futuro de estos jóvenes aspirantes a bailarines profesionales. ¡Tan jóvenes y ya de gira nada más y nada menos que con Ángel Corella y su selecto grupo de artistas! sin olvidar al carismático violinista Ara Malikian y los músicos de su Orquesta en el Tejado (crónica de "A+A" en Ballet y más aquí) 

Es un magnífico preámbulo de espectáculo que el público celebra encantado. Al abrirse el telón, perfectamente colocadas a la barra, las pequeñas de blanco, espectacular cantera, van calentando mientras aparece una deliciosa pequeña bailarina que, con una seriedad de profesional, ejecuta diversos pasos y pone una nota de humor en una entrañable escena en la que, al no ser suficientemente considerada por las experimentadas "mayores" éstas no la dejan hacer la barra con ellas, alejándose compungida. El ballet es muy, muy, exigente tendrá que ir avanzando, año tras año, con mucho esfuerzo y dedicación para ir mejorando y alcanzar nuevos retos.
 


Class Concert. Foto: Josep Guindo Soldevila
Tanto las niñas de blanco, como el grupo mixto de gris, ya más mayores, algunos a punto de emprender aventuras internacionales, embelesan a un público admirado por lo conseguido en los dos años de andadura del Corella Centro de Danza. ¡Qué gran suerte que por lo menos la escuela permanezca en nuestro país! 

Los lazos con Ángel Corella que vendrá a dar clases magistrales, son un atractivo más ya que probablemente permitirán interesantes intercambios con la escuela del Ballet de Pennsylvandia, pudiendo beneficiarse ambos centros de desarrollar nuevas técnicas y ampliar su abanico de estilos. 

Esto no ha hecho más que empezar, a pesar de tantas trabas para el ballet, aunque de momento no tengamos compañía ni parezca que haya sensibilidad alguna para crearla, el talento continúa existiendo, creciendo y mostrándose y la afición, tanto de alumnos como de público, se mantiene viva, así que auguramos grandes momentos para poder disfrutarlo, sí, también en Barcelona.


Class Concert. Carlota/Andrea, Alba/Emma/María/Victoria,
Adriana/Airi/Laia y la pequeña Clöe Suari.
Foto: Josep Guindo Soldevila


Alba Semper. Class Concert.
Foto: Josep Guindo Soldevila

Class Concert. Anna Pujol, Sonia García.
Foto: Josep Guindo Soldevila

Jaume Deulofeu Conrad y Pau Pujol Birbanto.
Foto: Dayron Vera


Pau Pujol Birbanto y Paula Losada con el resto de Piratas: David Bellver, Ruslan Izquierdo,
Paula Espinal, Anna Font, Paula Losada, Teodora Martínez, Anna Migó, Cristina Migó
Clara Mora, Joana Peralta, Claudia Perona y Clara Roura.
Foto: Dayron Vera

Grupo mayores Class Concert
Foto: Dayron Vera

Grupo pequeños Class Concert
Foto: Dayron Vera







lunes, 9 de junio de 2014

"A+A" Ángel Corella + Ara Malikian

Ángel Corella y Natalia Tapia con Ara Malikian y miembros
de su Orquesta en el Tejado. Foto: Josep Guindo

Dos artistas excepcionales, cada uno en su disciplina, ofrecen un espectáculo único con el que el público comulga desde el mismo instante en que se abre el telón. A+A, Ángel Corella y Ara Malikian, más cinco músicos y cinco bailarines, una docena de artistas en escena para ver la música y oír la danza.

Carolina Masjuan

Ángel Corella y Russell Ducker con los músicos.
Foto: Josep Guindo
El día del estreno el teatro Tívoli de Barcelona estaba abarrotado, al poder de convocatoria de Ara se suma el de Corella ¿Quién da más señores? 


Y nadie defrauda, todos tocan y bailan al más alto nivel. Ángel está sensacional, esa elegancia innata, este acabado perfecto en sus piruetas, virtuosas e increíbles como siempre, ese movimiento de brazos y torso inconfundible, ese carisma, esa forma de transmitir y de conectar, el mejor Ángel que se despide de nosotros y lo hace con toda su alma y en sus mejores condiciones. 

Y con él sus bailarines, cinco de los magníficos artistas que han formado parte de su elenco, esa maravillosa compañía, efímera ilusión de muchos: Carmen Corella, bella y sensible, Kazuko Omori, radiante y sublime, Natalia Tapia, mamá de dos preciosos retoños que conserva esa técnica asombrosa a la que nos ha tenido acostumbrados y ellos, Dayron Vera con su espectacular poderío cubano y Russel Ducker, poseedor de esa elegancia inglesa innata, los cinco acompañantes de Ángel, bailarines principales todos, a los que el público no deja de ovacionar.

Dayron Vera. Foto: Josep Guindo
Y la música, claro, el genial Ara al frente, con Humberto Armas, viola y director de orquesta como segundo de a bordo y el resto de componentes de “La orquesta en el Tejado”, magníficos siguiendo a su arrollador director.

Así que no hay duda, vamos a vibrar, vamos a contagiarnos de esa energía que emana del escenario, con algún momento de asueto en forma de delicado paso a dos, pero fundamentalmente vamos a gozar de buena música y buena danza ¿Cómo resisten? ¿Cómo consiguen, músicos y bailarines, noche tras noche, estar al máximo y aguantar unas funciones en las que se sucede ese derroche de virtuosismo, fundamentalmente por parte de los bailarines? Grand jetés, deboulés, piruettes dobles, triples, cuádruples, fuetés, atitudes, arabesques, tours en l’air, rizando el rizo, a la izquierda, a la derecha, pasos y más pasos, rápidos, sin parar, y todo se transmite con una facilidad y un carisma asombrosos ¡Qué gozada! ¡Qué lástima que nos quede tan poco tiempo ya….!


Natalia Tapia. Foto: Josep Guindo
Empieza el espectáculo con una revisión del ballet creado por Ángel para su compañía String Sexptet, aqui rebautizado como Blithe Wick, adaptado a un elenco menor y con vestuario más neoclásico. Ara y Ángel se encuentran, se complementan, juegan el uno con el otro mientras los primeros acordes de la música de Tchaickovsky invaden el teatro al son del violín del artista armenio/libanés. El resto de músicos y bailarines se va sumando y mediante pasos a dos y en grupo, nos van deleitando con ese “Souvenir de Florencia” que tanto ha gustado siempre a Corella. Bailarines y músicos interactúan, como en el sólo de Carmen Corella que aquí se sustenta con los músicos perfectamente colocados para la evolución de la bailarina.

Los cuatro movimientos de esta coreografía ocuparán la primera parte y tras el descanso, abrimos con Afther the rain de Cristopher Wheeldon y música de Arvo Pärt. El aclamado coreógrafo inglés -del que somos conocedores de varias de sus piezas gracias a su amistad con Ángel Corella quien nos las presentó a lo largo de estos seis años de andadura con su compañía- ha creado un paso a dos de corte intimista y de gran dificultad técnica. Carmen Corella y Dayron Vera están realmente magníficos. 

Carmen Corella y Dayron Vera. Foto: Josep Guindo

Ella conoce la pieza al dedillo, la bailó en Estados Unidos muchas veces y también aquí, siendo de recuerdo especialmente grato esas funciones en el Palau de la Música. Dayron, perfectamente compenetrado con la bailarina, aseguró unos portés impecables. Carmen vive la pieza de una forma tan intensa que no podemos más que quedar totalmente subyugados. El público, también emocionado, les brindó una calurosa ovación.  

Ángel Corella y Kazuko Omori. Foto: Josep Guindo
Argon: coreografía de Russell Ducker y música de Humberto Armas; Kazuko y Ángel ofrecen un paso a dos de gran belleza. Son partenaires desde hace ya muchos años, desde que se empezó a fraguar la compañía, en 2007, y la química existente se transmite en escena. Dos bailarines en los que es totalmente perceptible el placer de bailar, en una exquisita coreografía al servicio de dos grandes artistas.

Vortex: coreografía de Ángel Corella y música de Joan Valent. Aquí son las dos parejas restantes las que rebosantes de energía nos van llevando hacia el climax final, los fouetés de Natalia nos dejan sin aliento, los tours de Dayron calientan la escena, la clase y la elegancia de Russell y Carmen nos maravillan. El público está totalmente entregado y enfervorizado.

Sigue A+A : coreografía de Russell Ducker y música de Ara Malikian; Una auténtica delicia, Ángel espectacular, desplegando lo mejor de sí mismo y con Ara siguiéndole el juego, un toma y daca de dos auténticos cracks que enamora y hace subir la adrenalina a unos niveles de infarto.


Russell Ducker y Kazuko Omori. Foto: Josep Guindo
Finalizamos con Asueto de Ángel Corella y Russell Ducker, con música de Ara Malikian y Humberto Armas. Todos, músicos y bailarines en escena en la apoteosis final que noche tras noche reclama un bis que todos los artistas ofrecen encantados.

Y entre estas tres últimas coreografías no podemos dejar de mencionar la espectacular intervención de Ara Malikian y su orquesta. ¡¡Espectaculares!! Vibran y hacen vibrar, el público les ovaciona larga y estruendosamente. 

Como largos y estruendosos son los aplausos finales para todos y cada uno de los artistas, pero especialmente para Ángel Corella y Ara Malikian, dos genios de la escena, un par excepcional que se ha juntado para este grato invento que ha sido “A+A”.
La última función, la del domingo, obligó a la salida a escena de todo el elenco incluso cuando las luces ya se habían encendido. El teatro hasta la bandera y el público de pie desde hacía ya un buen rato, negándose a salir, aplaudiendo y vitoreando hasta que de nuevo todos salieron una vez más a despedirse cariñosamente. 

Nadie quería que acabara. Por suerte nos vemos la próxima semana con “Bourbon Street”. ¡Hasta pronto chicos!

Bailarines y músicos saludan al final de la primera parte.
Foto Josep Guindo





miércoles, 28 de noviembre de 2012

El Barcelona Ballet presenta Pálpito en Sant Cugat.

Carolina Masjuan


Tracy Jones / Palpito - Foto : F. Estevez

Dos funciones del Barcelona Ballet en Sant Cugat el fin de semana de las elecciones catalanas. A pesar de ser un día histórico para Cataluña, a pesar de jugar el Barça, a pesar de que dicen que el ballet no interesa, el Teatre Auditori de Sant Cugat ha vibrado, en este último fin de semana de noviembre, con el arte y la maestría del Barcelona Ballet que de la mano de su director, Ángel Corella, ha puesto al numeroso público en pie emocionado. Algunos bailarines llegaron expresamente el día anterior para formar parte del elenco para estas funciones y todos acabaron llorando ¿sería ésta la última función? 

Un maravilloso proyecto nacido hace algo más de cuatro años, que nos ha entusiasmado por la calidad y la variedad de sus espectáculos. Innovación, modernidad y clasicismo bien entendidos, capaz de agradar a un amplio abanico de público. Unos bailarines valientes y generosos, como su director, a los que a lo largo de este tiempo, hemos admirado y reconocido en escena, en una compañía que nos ha permitido asemejarnos un poco más a cualquier ciudad medianamente importante de Europa y a sus teatros, con la diferencia de que allí se apoya a sus compañías, porque la Cultura es valorada y reconocida como el alimento del alma, tan necesario este alimento también…. 

La Bayadera
Carmen Corella - Dayron Vera 
La suite del segundo acto de La Bayadera, el ballet con el que la compañía se estrenó en Septiembre del 2008, abrió los programas. Dayron Vera, espectacular, y Carmen Corella, impresionante, fueron Solor y Nikiya en ambas representaciones. Junto a las tres sombras, Tracy Jones, Kazuko Omori, Yuka Iseda, realmente brillante, Leyre Cabrera y Yoko Callegari en las distintas funciones, demostraron su capacidad de abordar con solvencia el clásico, el más difícil de los múltiples estilos de la danza y desgraciadamente el menos valorado en Cataluña donde parece que sólo interese (a los políticos y a una parte del sector, que no al público) el contemporáneo. 

Siguió Facing the Light del bailarín y coreógrafo ruso de la compañía, Kirill Radev. El mejor neoclásico en una obra íntima, muy cuidada, muy musical, una delicia. Fernando Bufala el sábado, con su elegancia de movimiento tan característica y Alejandro Virelles, gran bailarín, digno representante de la magnífica escuela cubana, el domingo, en los papeles principales, fueron secundados por Kazuko Omori, bailarina japonesa de técnica sin fisura, la exquisita Mª José Sales, y la gran clase de Tracy Jones. Francisco Estevez y Carlos Taravillo completaron un elenco de excelentes artistas que dieron a la pieza todo el sentido ideado por su talentoso compañero. 

Para acabar con Pálpito. Estrenada en el City Center de Nueva York, tras un ensayo general precisamente en Sant Cugat, municipio cuya relación con el Barcelona Ballet está bien consolidada, y vista en España sólo en el Festival de Peralada este verano. En Pálpito toda la compañía arropa a su director, Angel Corella, en su trayecto vital. Él abre la pieza, sólo, echado en el suelo. Su respiración y el pálpito de su corazón nos acompañan hasta que aparecen los bailarines y él se une, en una danza virtuosa, a ellos, a quienes serán sus compañeros de viaje. 


Las tres sombras / La Bayadera
Kazuko Omori, Leyre Cabrera y Yoko Callegari

Kazuko Omori, una baza segura, es la encargada de demostrar el virtuosismo del ballet. Porque se trata de ballet, sin duda. Fusión con flamenco y apuntes de otras danzas del rico folklore español, pero ballet, puntas y lenguaje clásico. Los fouetés de Kazuko nos lo recuerdan y nos permiten admirar a esta pequeña bailarina que se crece en escena y siempre transmite pasión por su profesión. 

Ma José Sales y Fernando Bufala / Palpito
Otro momento destacado es el lirismo de los dos pasos a dos. El de Carmen Corella, espectacular con su bata de cola de la que se desprende para poder bailar libremente con su amado Dayron Vera, magnífico. Este primer bailarín cubano ha crecido artísticamente de una forma espectacular desde que está en esta compañía. Y no es un caso aislado, los que la seguimos desde sus inicios, lo hemos venido observando y así lo ha ratificado también la prensa extranjera con algunos de los artistas que volvieron a sus compañías de origen tras su paso con Ángel Corella y su troupe. 

Y el segundo paso a dos, sensual y cautivador, lo bailan de forma arrebatadora un siempre admirable Fernando Bufala con la bailarina Mª José Sales, el arquetipo de la delicadeza de la gran bailarina clásica. Ambos ex componentes del English National Ballet que no dudaron en dejar la prestigiosa formación para formar parte del elenco de la primera compañía clásica, tras más de veinte años, en España. 

Alejandro Virelles / Facing the light
Kirill Radev con Alejandro Virelles y el propio Fernando se desafían en virtuosismo. Saltos, giros, poderío masculino, deleitan al público. Todo el elenco femenino, seductoras ellas con sus maillots de blonda y peinetas o con sus llamativos maillots rojos convertidos luego en tutús. Vestuario imaginativo que contribuye al lucimiento de unos cuerpos para ser admirados, músculos tensados hasta lo imposible, de una belleza que solo el esfuerzo y un “entrenamiento” feroz puede conseguir. Esto es el clásico: belleza conseguida a base de esfuerzo, perseverancia, sacrificio, tesón. Valores por desgracia olvidados, incluso menospreciados, en una sociedad cada vez más pobre, ética y espiritualmente.

Ellos se dejan seducir y todo el grupo celebra la fiesta…. Pero ¿y Ángel? Ángel está allí, aparece, cruza la escena, se abraza a su hermana… el peso de la responsabilidad es alto pero tiene la suerte de estar arropado por ella y por todo el elenco que le quiere y le agradece su lucha y la oportunidad que les ha brindado. Ángel deleita con su técnica, sí, pero es algo más lo que seduce, es ese espíritu luchador y a la vez agradecido a su público. Esa sonrisa a pesar de las dificultades con la que aborda sus piruetas finales, esa alegría que transmite por estar haciendo lo que más le gusta, bailar para su público, fusionarse con él, traspasar la cuarta pared, algo que pocos consiguen y que él siempre logra, desatando la emoción y el entusiasmo de quienes tienen la suerte de estar ahí. Ángel baila con los trajes que le fueron ofrecidos por admiradores y que pertenecieron a Mijail Baryshnikov, con el que ha sido comparado en múltiples ocasiones. 


Angel Corella / Palpito

Al final todos los corazones palpitan al unísono, no sólo los de Ángel y sus artistas, también los nuestros, compartiendo su amor por un arte exigente que nos muestra una belleza que nos transporta y por unos instantes nos permite evadirnos de todo. Un dulce sentimiento de comunión que hace que el público ovacione emocionado y los bailarines agradezcan esas muestras de afecto y gratitud.

Kazuko Omori y Alejandro Virelles / 
Facing the Light
No puede ser que esto vaya a acabar, no es justo, no es necesario, no se entiende. El Liceu anuncia más recortes, pero ha traído cuatro compañías extranjeras, dos de ellas americanas que cuestan lo que daría para mantener esta compañía varias temporadas. ¿Alguien puede entenderlo cuando esta compañía está aquí, cuando ha representado dos grandes ballets del repertorio, La Bayadera y El Lago de los Cisnes en nuestro Gran Teatre con llenos absolutos, con críticas magníficas, con bailarines españoles? Ahorro sin perder calidad, oportunidad para nuestros artistas, reclamo internacional, prestigio. Y las múltiples cartas de personas anónimas, espectadores de danza, aparecidas en los periódicos reclamando que el Barcelona Ballet sea la compañía del Liceu ¿Cómo no se tiene en cuenta? Esperemos que el nuevo gobierno tenga criterio y sepa valorar lo bueno y atender las peticiones de los espectadores. Ángel Corella sigue teniendo su agenda llena, acaba de bailar en Roma, es reclamado en Nueva York, París, Tokio ¿y aquí, en Barcelona, les dejaremos escapar, a él y a su compañía? No, por favor, no. Es lo mejor que tenemos, sepamos valorarlo y guardarlo como el tesoro que es.




Suite de Bayadera
Música: Ludwig Minkus (arreglos de John Lanchbery) Libreto: Marius Petipa y Sergei Kuschelok 
Coreografia: Natalia Makarova, basada en la obra de Marius Petipa 

Facing The Light
Coreografía: Kirill Radev 
Música: Antonio Vivaldi. Concierto en F mayor per a Violi, RV295 

Pálpito
Estreno absoluto: 17 de abril del 2012 en el New York City Center de Nueva York 
Coreografía: Rojas y Rodríguez 
Compositor i productor musical: Héctor González 
Coproducción: Barcelona Ballet y Teatre-Auditori Sant Cugat 

Dirección artística
Ángel Corella