Mostrando entradas con la etiqueta Festival Castell de Peralada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Festival Castell de Peralada. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de julio de 2022

Sergio Bernal baila a Rodin en Peralada

Giada Rossi y Sergio Bernal en Rodin.
El Beso - Foto: Miquel González - Shooting

Dicen que la perfección no existe, pero lo que vimos en Peralada la noche del pasado 20 de julio, fue lo más cercano a la perfección que hayamos visto últimamente. Un marco incomparable, una puesta en escena e iluminación exquisitas, una música sublime interpretada magistralmente y por encima de todo unos bailarines más perfectos imposible, a todos los niveles, metiéndose en la piel y la piedra de las esculturas de Rodin.

Carolina Masjuan

Sergio Bernal ya fue el protagonista del anuncio para el Festival Castell de Peralada de este año que pueden ver aquí. Bailarín aclamado internacionalmente, comenzó su carrera en el Ballet Nacional de España, formación que dejó para formar su propia compañía junto con el reconocido asesor artístico y coreógrafo, Ricardo Cué, mentor de grandes bailarines tanto de danza clásica española como de ballet (por ejemplo de Tamara Rojo para quien organizó varias giras e incluso coreografió para ella un ballet entero, con música original de Emilio Aragón, Blancanieves).

Y hay que destacar que, por si fuera poco, Peralada no es solo su castillo y su Festival, es mucho más, su compromiso con el pueblo ampurdanés y toda la tierra que lo acoje, l'Alt Empordà, es total.

Imagen del nuevo "celler"
La familia a quien debemos tantas noches de emociones gracias a la magnífica oferta cultural, también desarrolla otras actividades relacionadas con lo que esa zona privilegiada ofrece, por ejemplo los viñedos. 

Propietarios de cinco fincas diferenciadas a lo largo de la comarca gerundense, sus vinos tienen una calidad reconocida y este año, por fin, han finalizado un proyecto largamente acariciado y soñado que este mes de mayo pasado han inaugurado, las nuevas cavas.

Edificadas en las tierras que abastecían las materias primas suministro para el castillo, y que albergaban asimismo las dependencias de los trabajadores, se ha desarrollado un proyecto respetando la arquitectura original del edificio, diseñado en los años 40 por Adolf Florensa. La nueva bodega, obra de RCR Arquitectes, ganadores del Pritzker 2017, es la primera bodega de Europa con certificado LEED Oro de sostenibilidad y en ella la familia Suqué Mateu ha invertido más de 40 millones. La instalación abrió sus puertas al público en general el pasado 24 de junio ofreciendo un programa de visitas que constituye una experiencia única y que aconsejamos encarecidamente realizar. Una bodega que permitirá no solo mantener la excelente calidad de los caldos actuales, sino llevarla a lograr la excepcionalidad. Cabe destacar que Rafael Aranda, de RCR Arquitectes, ha sido el diseñador del cartel del Festival de este año evocando la presencia de la cava. Pueden saber un poco más pinchando en este enlace.

Sergio Bernal, el dios Sol.
Miquel González - Shooting
Y en los jardines de ese marco magnífico, en un ambiente íntimo, para solo 140 espectadores, se vivió el estreno mundial del espectáculo encargado especialmente al bailarín madrileño. 

Cuenta Sergio Bernal, que al recibir el encargo y ver el marco donde se iba a representar la obra, inmediatamente vió que ahí podía cumplir un sueño largamente acariciado: dar vida a las esculturas de Rodin. Fascinado por la obra del escultor francés desde que visitó el palacio que alberga su museo en París, y donde, paseando por sus jardines, pudo admirar esas obras, magníficamente integradas en él, el marco incomparable de los techos de las bodegas y sus jardines, integrados en el paisaje como telón de fondo, constituían la escenografía perfecta para ese espectáculo soñado.

Auguste Rodin (1840-1917) es considerado el padre de la escultura moderna por la ruptura con el canon académico del siglo XX en Francia, a pesar de conocer y dominar las reglas de la estética de su tiempo. Su innovadora concepción del arte le permitió inaugurar una nueva etapa en esta disciplina, invitando al observador a la reflexión. Más allá de la plasticidad de sus formas o del hiperrealismo en los detalles, Rodin comparte su mundo interior y capta una emocionalidad universal. Todo esto lo logra rompiendo la visión frontal para recrearse en cada uno de los detalles que ofrece cada perspectiva.

El bailarín tomó del escultor de las emociones, tres de sus más famosas esculturas: Torse d'Homme Louis XIV, El beso y El pensador. Sergio Bernal traslada la concepción vanguardista del arte de Rodin a través de diferentes lenguajes que van desde el ballet clásico y el barroco, hasta la danza española y el neoclasicismo.

Torse d'Homme.
Foto: Miquel González
La noche abrió con Torse d'Homme Louis XIV. Coreografiada por el propio bailarín en colaboración con Ricardo Cué, la pieza narra la fuerza, la belleza y la grandeza que transmitía Luis XIV de Francia encarnando a un Dios simbólico conocido como El Rey Sol, y explorando el concepto del poder. La coreografía, al ritmo de la música de Lully con arreglos de Jordi Savall, que interpretó una pequeña formación de cuerda, percusión y oboe, fusiona la danza clásica española y el barroco con una estética muy similar a la de la obra. 

Sergio baila con zapatos barrocos el baile refinado de la corte. En un momento dado se coloca la diadema dorada que le corona como dios sol y ya nos advierte «al igual que los planetas giran alrededor del sol, vosotros vais a girar a mi alrededor» y está claro que lo hacemos y no dejaremos de hacerlo hasta el final de la función, que se nos hace cortísima, maravillados ante tanta belleza. La música de Lully, nos envuelve y nos sentimos espectadores privilegiados de la corte de ese rey a quien debemos el ballet clásico, con él empezó todo, él es el fundador de la escuela francesa, refinada, y en la que luego se inspirarían otras cortes, italiana, rusa, para ir creando los distintos estilos. 

El bailarín madrileño representa en ese Torse d'Homme al rey sol en todo su esplendor, no solo por su elegante y perfecta ejecución, si no por ese físico imponente de belleza griega, que ha sido inmortalizado en miles de estatuas y con el que la naturaleza le ha bendecido. 

Alguien dijo que la danza es sudor, y en esa tórrida noche quedó más que demostrado. Ya despojado de esos pantalones barrocos vimos un cuerpo reluciente, brillando, real y metafóricamente, en el paso a dos de El Beso, junto a la hermosa mujer y magnífica bailarina que es Giada Rossi, solista de la Compañía Nacional de Danza, donde ingresó bajo la dirección de José Carlos Martínez. El beso, una de las obras más conmovedoras de Rodin, se materializa en una danza con coreografía de Valentino Zucchetti y música grabada de la Pavana para una Infanta difunta de Ravel, en la que la pasión y el deseo quedan plasmados con mucha ternura y sensualidad. 

Sergio y Giada en El Beso.
Foto: Miquel González - Shooting

Evidentemente nos conducen a evocar el amor de Rodin por Camille Claudel pero aquí no vemos tanta posesión, sino más bien un gran cariño con cuerpos fusionados a través del lenguaje neoclásico para contar una historia de amor entre el creador y su obra, que él moldea delicadamente, pero sobre todo entre dos seres humanos. La coreografía, de gran sencillez, sensualidad y redondez, consigue una gran belleza de líneas cuya cúspide es ese beso final.

El pensador, en referencia a otra de las obras más famosas del escultor francés, cuenta también con coreografía conjunta de Sergio Bernal y Ricardo Cué y es la pieza que cierra el programa. 

El pensador. 
Foto: Miquel González - Shooting
De nuevo, música en directo, esta vez con melodías de Roque Baños interpretadas por Daniel Jurado a la guitarra clásica. Aquí Bernal afirma que es un cazador, pero un cazador del pensamiento “Mi pensador no piensa sólo con el cerebro, recita, piensa con los puños y los dedos cerrados”. 

En esta ocasión, la obra transmite la visceralidad y la fuerza de la contención del pensamiento desde la impotencia y el dolor, así como la intimidad y las inseguridades que perturban el día a día. Esta fue la pieza más española, calzando zapatos y zapateando potentemente, poseedora de una gran fuerza y con un carácter desatado, siempre respetando la estética del escultor.  

No podemos dejar de mencionar a todo el acompañamiento musical. 

Situados al fondo, con el paisaje ampurdanés a sus espaldas y el crepúsculo desarrollándose a lo largo de la función hasta hacerse noche cerrada, los músicos acompañantes han significado un plus importantísimo para redondear el espectáculo. 

Bajo la dirección musical de García Sierra la orquesta acompañante contó con tres violines, una viola, un violonchelo y un oboe.


lunes, 11 de julio de 2022

Festival de Peralada – Ballet de Munich

Ballet de Munich en Rubís. Foto: Toti Ferrer

Para la inauguración de esta edición, el Festival Castell de Peralada ha contado con el Bayerische Staatsballet de Munich, dirigido desde hace poco por la ex étoile de la Ópera de París, Laurent Hilaire, que había renunciado a su puesto de director del Ballet del Teatro Stanislavsky de Moscú y sucedía en el cargo a Igor Zelensky. Si bien nos habría encantado poder ver a la compañía bávara con un ballet completo de su extenso repertorio (vimos el maravilloso Onegin de Cranko hace años en el Festival de PortaFerrada y nos desplazamos a Munich hace otros tantos para disfrutar de un Corsario con Lucía Lacarra como Medora) la variada propuesta de las dos noches nos permitió verles en distintos registros, descubrir nuevos coreógrafos y disfrutar del trabajo de algunos de los más aclamados creadores del momento. 

Carolina Masjuan 

CAMINOS Y HORIZONTES - NOCHE INAUGURAL 

El día del estreno, el telón se levantó con el Capriccio for piano and orchestra, de George Balanchine y con música de Igor Stravinsky, los Rubís, la parte central del ballet Jewels del coreógrafo ruso afincado en Estados Unidos. Estrenado en 1967 fue el primer ballet clásico abstracto de larga duración, un ballet que refleja la frenética y optimista vida en Nueva York a principios del siglo XX. 

Con el elenco bien colocado, ataviado con el vistoso y atractivo vestuario creado por Karinska, aunque sin la escenografía original colgando en el centro del escenario, nos encontramos con una representación algo deslucida, recordábamos el mismo ballet, aunque en esa ocasión completo, con las francesas esmeraldas y los rusos diamantes, bailado por el Mariinsky en San Petesburgo y no conectamos. Al cuerpo de baile le faltaba cohesión y la interpretación en general no acababa de llegar.

With a chance of Rain de Liam Scarlett
Foto: Toti Ferrer
Con With a chance of rain del admirado y añorado creador británico Liam Scarlett y música de los Seis preludios de Serguei Rakhmáninov, nos encontramos con una pieza romántica para ocho bailarines. Un exuberante y expansivo ballet de Liam Scarlett de gran plasticidad que trata de forma magistral, recreando una atmósfera única, la relación existente entre la música y la danza. Sabíamos que íbamos a disfrutar. Hemos podido admirar varias veces, también en Peralada con Lest we forget (el programa que trajo hace unos años el English National Ballet incluía un ballet suyo) el trabajo de este joven que se quitó la vida tras unas acusaciones de abuso nunca investigadas. 

With a chance of rain es una pieza muy íntima y romántica, con la maravillosa música interpretada en directo al piano por un excelente Dmitry Mayboroda. El segundo movimiento en concreto, fue de una belleza arrebatadora y la compañía alemana nos conquistó, aquí sí, totalmente. La sensibilidad y delicadeza de Liam llevada a la excelencia. 

El primer programa finalizó con un registro totalmente distinto, la coreografía Bedroom Folk, de la israelí Sharon Eyal, que había formado parte del programa presentado por el Nederlands Dans Theater para la inauguración del Festival Grec. Sharon Eyal es la coreógrafa de moda del momento, ex bailarina de la Batsheva, -pueden leer aquí nuestra crónica del trabajo de esta compañía en la edición de este año del Festival de Montpelier- en esta ocasión se sirve de la música electrónica de Ori Lichtik, para hablarnos sobre la compulsión de formar parte de una identidad grupal, sobre la pérdida de la individualidad y lo hace a través de una coreografía repleta de abstracción de los movimientos, pero donde las situaciones surgen una y otra vez. 

Bedroom Folk de Sharon Eyal. Foto: Toti Ferrer

Las figuras de los ocho bailarines, vestidos con maillots negros, lucen gracias a un fondo monocromático en el que se proyectan sus propias sombras, creando un sorprendente juego escénico y formando un grupo compacto e hipnótico, en una pieza que, aunque a veces se nos hace repetitiva, uno no puede más que dejarse atrapar por su poderosa fuerza visual y la magnífica interpretación de la formación de Munich. 


LOS COLORES DEL ALMA – Programa de la segunda noche 

La segunda noche abrió con Affair of the Heart de David Dawson, con música del Concierto para violín y orquesta de cuerdas del compositor canadiense Marjan Mozetich. 

Affair of the Heart de david Dawson.
Foto: Toti Ferrer
Estrenada el pasado mes de abril, la obra, para trece bailarines, nos permite experimentar la conexión tan especial que existe entre la música y la danza, en cómo un cuerpo puede convertirse en melodía. 

Una pieza que, tal y como explica su creador, “trata sobre el amor mismo. Estos ‘asuntos del corazón’ son una oda al amor. Es un soneto de amor. Es alegre, es apasionante, es ardiente. Está vivo. Es una celebración del ser”. 

Con una escenografía y un vestuario fríos y elegantes, ya sea con pasos a dos perfectamente coordinados o en canon y arropados por bailarines realizando trabajos coreográficos distintos pero coherentes con el todo presentado, Affair of the Heart, es una obra bella muy representativa del trabajo de este coreógrafo muy reclamado actualmente por las mejores compañías.

Seguimos con Pictures at an exhibition de Alexei Ratmansky, una alegre y dinámica pieza que el coreógrafo ucraniano, nacido en Rusia, creó para el New York City Ballet en 2014 con la famosa partitura para piano de Modest Músorgski. Aquí, Ratmansky invita a los bailarines a una travesía lúdica por diferentes partes del mundo. 

Pictures at an exhibition de Alexei Ratmansky
Fotos: Toti Ferrer
Una pieza que, a pesar de estar basada en la técnica del ballet clásico, los bailarines son constantemente extraídos de su zona de confort para ofrecer giros rápidos, pasos innovadores, port de bras contemporáneos y saltos animados, siempre en sintonía con la música, que va marcando el ritmo, la melodía y el estado de ánimo de los bailarines, tan cambiantes como las acuarelas de Vasili Kandinsky que configuran el espacio. 

Con muchos movimientos en espiral, ellos pueden ser duendes del bosque, ellas, traviesas hadas salidas del sueño de una noche de verano, leitmotiv del Festival de este año. En todo caso, sea cual sea el momento, lo disfrutamos mucho y también todo el público en general que les obsequió con una gran ovación, también para el pianista, de nuevo Dmitry Mayboroda, quien interpretó la pieza en directo.

Antes de caer el telón, como suele ser habitual cunado se bailan ballets de Ratmansky, la compañía bávara tuvo un gesto con el conflicto ucraniano proyectando la bandera del país. 

Y llegó la sorpresa de la noche, no porque se tratara de una pieza nueva, al contrario, repitieron con los Rubís de Balanchine de la noche anterior, pero lo cierto es que la energía que había en escena el sábado era totalmente distinta a la de la noche anterior. Hubo cambio en el elenco y un bailarín que había llamado nuestra atención siempre que salía en escena, era en esta ocasión el bailarín principal del paso a dos. 

Rubís de Balanchine
Foto: Toti Ferrer
No sólo él, si no todos en este cierre de la compañía alemana en su paso por Peralada, nos conquistaron y nos reconciliamos totalmente con las Joyas, los rubís en este caso, y su innovadora, entonces, en su estreno a mediados del siglo XX, técnica para un ballet clásico, con pies en flex, provocadores movimientos de cadera, movimientos de manos irregulares, saltos más propios del claqué o de la danza jazz, ... innovaciones del genio ruso afincado en nueva york y creador del New York City Ballet. Y ¿Quien era ese bailarín que de entre todos llamó poderosamente nuestra atención? Pues el joven canadiense Shale Wagman que en esta ocasión asumió el paso a dos principal acompañado por Carolina Bastos. 

Pues resulta que al acabar estas funciones, cuando los bailarines y su director celebraban el éxito de las representaciones, en medio de los aplausos y abrazos, Laurent Hilaire anunció su ascenso de rango en la compañía. Después de Peralada pasa a ser Primer Solista. Seguro que siempre recordará su paso por el bello Empordà, el magnífico castillo y el exquisito Festival. Si Shale, por su siempre brillante ejecución, pero sobre todo por su manera de bailar, expresiva y pasional, nos cautivó, no podemos dejar de afirmar que la compañía está formada por excelentes bailarines que comprometidos con su arte, nos hicieron vibrar y vivir unas noches de nuevo inolvidables. 

Campus Peralada.
Foto: Ricard Roselló
Mencionar también la magnífica iniciativa del Campus Peralada que organizó una barra de ballet en la plaza del pueblo para los alumnos de las escuelas de danza de la zona, dirigida por el Bailarín Principal y maestro de ballet de la compañía, Javier Amo, y con la participación de algunos de los bailarines de la compañía. Ver a esos jóvenes estudiantes trabajar concentrados e ilusionados, aprovechando esa magnífica oportunidad que se les brindaba era algo sumamente inspirador. Pequeños espectadores impresionados, empezaban a hacer sus pinitos imitando lo que veían hacer a los mayores. «Creando afición» como describió en su magnífica foto el video-creador y fotógrafo residente en Peralada Ricard Rosselló.

El Festival de Peralada es sin ninguna duda el evento del verano, la cita para todos los amantes de la danza, el lugar de encuentro al que nadie falta, críticos, programadores, directores de escuelas, coreógrafos, jóvenes futuros bailarines, bailarines consolidados, bailarines que fueron, artistas de disciplinas diversas, público balletómano en general, .... 

La excelente organización, la amabilidad y el buen hacer, tanto de la dirección como de todos y cada uno de los miembros del equipo de premsa, crean una atmósfera única en la que se establece un agradable sentimiento de pertenencia al lugar que no se da en ninguna otra parte. Muchas gracias.


martes, 27 de julio de 2021

Festival Castell de Peralada 2021

Perspectives del Ballet de Barcelona
Foto: Toti Ferrer

El Festival Castell de Peralada celebró su 35 edición concentrando los espectáculos en unos 20 días y dando a la danza su habitual protagonismo con tres excelentes propuestas.

El Béjart Ballet Lausanne abrió el Festival con dos funciones de su aclamado Ballet for Life o «Le Presbythère... » canto a la vida y homenaje a aquellos artistas inolvidables que murieron jóvenes: Fredy Mercury, Jorge Donn o Wolfrang Amadeus Mozart. No pudimos estar en estas funciones pero el lleno fue absoluto y las entradas se agotaron rápidamente, prueba fehaciente de la devoción por esta compañía, habitualmente programada en Peralada.

El Ballet de Barcelona actuó justo una semana después, debutando en el festival ampurdanés y lo hizo inaugurando un nuevo espacio «El Mirador», una sala acristalada con magníficas vistas al castillo y al lago. Sala polivalente y magníficamente equipada, permitiendo montajes innovadores como el que diseñó la compañía catalana: una pasarela de veinte metros de largo por ocho de ancho con gradas para el público a lo largo de ambos lados. Una exquisita iluminación, obra de Sergio Gracia, Director Técnico y diseñador de iluminación de la compañía, ayudó a realzar la innovadora propuesta artística.

Chase Johnsey, Anibal Caballero y Juanjo Alacid
Ballet de Barcelona. Foto: Toti Ferrer
 Valèria Gaillard así lo contó para El Periódico

«El Ballet de Barcelona conmueve con 'Perspectives'   en Peralada»

El joven Ballet de Barcelona demostró este jueves en el Festival Castell de Peralada, donde debutaba, que ha venido para quedarse y hacerse un hueco en el panorama de la danza actual. La compañía estrenó Perspectives, una historia desgarradora de violencia y salvación que combina danza, relato y música en directo.

El bailarín norteamericano Chase Johnsey, director artístico de la compañía y protagonista de este biópico danzado, hizo un ejercicio de catarsis llevando al escenario el drama de su vida: quedar al margen de las etiquetas de género, hombre-mujer. Desde el nacimiento traumático, pasando por la condena social y la desorientación existencial, la desesperación que siente el bailarín queda plasmada con movimientos desgarradores, a veces excesivamente explícitos, como una paliza a cámara lenta que nos remite a los tristemente actuales ataques por homofobia.

Perspectives recurre en una segunda parte a El lago de los cisnes, tomando este animal masculino —símbolo de pureza y fragilidad— para ilustrar un proceso de transformación personal y sublimación: el arte, en este caso la danza, es capaz de borrar la fealdad del mundo, al tiempo que consigue crear belleza a partir del dolor. Bien arropado por un cuerpo de baile entusiasta e impecable, Johnsey ofrece una interpretación vibrante de emoción: tanto en la primera parte, en la que se expone a carne viva, como en la segunda, en la que encarna un cisne blanco delicado, pero con alma de diamante. Por otro lado, la disposición del nuevo auditorio Mirador, con público a ambos lados del escenario, permitió una cercanía total con los bailarines, intensificando la implicación del público, ciertamente perplejo por una propuesta tan pionera y comprometida»

Chase Johnsey Odette y Heyler Lameda, Sigfried
Perspectives del Ballet de Barcelona.
Foto: Toti Ferrer

Cabe destacar que hacer un segundo acto de El Lago de los Cisnes en una pasarela como la mencionada y con audiencia a ambos lados, supone todo un reto de adaptación coreográfica que Anna Ishii, bailarina y coreógrafa de la compañía, supo resolver magistralmente. Tanto el cuerpo de baile, como la danza de los cuatro pequeños cisnes, como los pasos a dos, o las variaciones de este acto, se modificaron para que ambos lados tuviesen a los bailarines de frente de forma equilibrada.

Mencionar también a los coreógrafos responsables de esta dramática primera parte, junto con el propio Chase Johnsey: Ariadna Montfort, David Rodriguez y Luke Prunty que con música de Giuseppe Verdi, Johan Hasse, Jakub Józef, Pink Floyd, consiguieron que el Ballet de Barcelona atrapara y emocionara profundamente al espectador.

La intervención del cantante Víctor Arbelo, acompañado por el guitarrista Marc Casanovas, con la canción Mi Condición, fue también muy celebrada por el público.

Peralada también optó por una bailarina del Ballet de Barcelona, Estela Coll, para el vídeo promoción del Festival que pueden ver aquí.

Maria Khoreva en Raymonda
Foto: Toti Ferrer
La tercera propuesta en danza fue la Gala «Ballet Under The Stars» una gala en recuerdo de la Sra. Carmen Mateu, dirigida por Iratxe Ansa y Monica Hamill, con claro acento femenino y cuyas protagonistas fueron cinco prestigiosas bailarinas internacionales: La misma Iratxe (Premio Nacional de Danza 2020), Lucía Lacarra (bailarina principal de la compañía de Roland Petit, del Ballet de San Francisco, del Bayerisches Staatsballett, invitada por las mejores compañías del mundo y Premio Nacional de Danza 2005), Dores André, bailarina principal del Ballet de San Francisco, Ada González, solista del Ballet de la Ópera de Bucarest y Maria Khoreva, solista del Ballet Mariinsky. Con ellas, sus partenaires Xander Parish, bailarín principal del Mariinsky, Matthew Golding, conocido en España por haber formado parte durante un tiempo del Ballet de Ángel Corella y bailarín principal del Royal Ballet de Londres y del HET National Ballet, Igor Bacovich, bailarín, coreógrafo y cofundador de Metamorphosis Dance, y Jorge García Pérez, solista del Ballet de Basilea.

Iratxe Ansa y Igor Bacovich estrenaron la coreografía dedicada a Carmen Mateu, Camelia, en honor a la flor preferida de la Sra. Mateu que solía llevar en su solapa, e interpretada por los bailarines Dores André y Jorge García Pérez. Al finalizar la gala, Isabel Suqué Mateu hizo entrega del galardón de la I edición del Carmen Mateu Young Artist European Award Opera & Dance a Maria Khoreva.

Iratxe Ansa, Igor Bacovich y Maria Berasarte
en Seda. Foto: Toti Ferrer
Con este espectáculo, las directoras rindieron homenaje a la que fue fundadora y alma mater del festival ampurdanés, Carmen Mateu. Ella tampoco bailaba sola, a su lado estaba su inesperable compañero, su marido Arturo Suqué, con quien compartió toda una vida y también su pasión y amor a las artes y la cultura.

La gala comenzó con Entangled Echoes de Iratxe Ansa y Igor Bacovich, una pieza de danza moderna ejecutada con gran complicidad por esta pareja, creadores de Metamorphosis Dance.

Maria Khoreva y Xander Parish interpretaron el pas de deux del segundo acto de Giselle. La bailarina rusa, ganadora de la I edición del Carmen Mateu Young Artist European Award, fue una de las grandes protagonistas de la noche, demostrando una gran técnica y dominio de los roles más exigentes de repertorio clásico, al bailar también el solo de Raymonda y cerrando la noche con La bayadère (sombra, Adagio y Coda) al lado también de Xander Parish. Había mucha expectación por verla y no ha defraudado. Muy joven, muy comprometida con su arte, muy activa en las redes, donde cuenta con cientos de miles de seguidores a los que deleita con clases, consejos, trucos para conseguir mejores resultados, es otra de las estrellas a añadir a la impresionante lista de Peralada.

Lucía Lacarra y Matthew Golding 
en After the Rain. Foto: Toti Soler

Una espectacular Lucía Lacarra hizo gala de su elegancia y elasticidad junto a su pareja, el bailarín Matthew Golding, interpretando Finding Light de Edward Liang y música de Vivaldi, que forma parte de su espectáculo Fordlandia, y la hipnótica After the Rain de Chistopher Wheeldon.

Es siempre un deleite para el espíritu ver a Lucía, es la sublimación de la elegancia en danza, una artista no sólo con una trayectoria impresionante, si no con una sabiduría puesta al servicio de las jóvenes generaciones con amor y gran generosidad

Ada González y Xander Parish
Foto: Toti Ferrer
La entrevistamos hace poco para Ballet y más, ya que tenemos la suerte de que nos visite por Cataluña a menudo, y confiamos volver a verla muy pronto.

La joven catalana Ada González fue el cisne de la noche. Ada ya ha interpretado, pese a su juventud, la mayoría de los grandes roles del repertorio y uno entiende muy bien al verla bailar porque sus directores confían en ella. 

En Peralada tuvimos el placer de verla en una delicada y emotiva La muerte del Cisne de Fokine y con Xander Parish en el pas de deux del cisne blanco de El Lago del Cisnes.

Un placer siempre ver a Ada en escena, otra bailarina que por suerte podemos ver a menudo en Galas, como la reciente en Girona en moviment para la lucha contra el cancer que organizan David Rodríguez y Luke Prunty.


La energética pareja formada por Dores André y Jorge García Pérez presentaron Éxta, una nueva coreografía de Garret Smith, así como el estreno absoluto de la noche, Camelia, un sentido homenaje a Carmen Mateu, coreografía de Ansa y Bacovich. Lo cierto es que Dores y Javier, fueron el descubrimiento de la noche. Una calidad de movimiento, complicidad y dominio impresionantes en coreografías aprendidas rápidamente para la gala.

Dores André y Jorge García Pérez en Camelia
Foto: Tori Ferrer

Además de Entangled Echoes, los creadores de Metamorphosis Dance, por su parte interpretaron Seda con la voz en directo de María Berasarte.

Al recibir el premio, Maria Khoreva agradeció poder participar en una gala como la de hoy, con de nuevo público en directo, y agradeció también a la organización que no se abandone la danza, sobre todo, en el tiempo que estamos viviendo. El galardón es una camelia diseñada por el artista Santi Moix que ha hecho posible la joyería creativa Bagués Masriera.

Maria Khoreva recibe emocionada el galardón de
manos de la Sra. Isabel Suqué Mateu. Foto: Toti Ferrer

La edición de este año de Peralada ha finalizado ya por lo que se refiere a la danza y ya estamos soñando con qué nos depará el próximo verano. Seguro que volveremos a vivir noches inolvidables.




sábado, 8 de febrero de 2020

Stanton Welch: Un australiano en Texas

Stanton Welch en la rueda de prensa del Festival Castell de Peralada
Foto: Miquel González

Conocido del público catalán gracias a Ángel Corella, que incluyó en su repertorio algunos de sus más celebrados ballets, Clear, We got it Good, …, Stanton Welch nos habló de su compañía, de su forma de entender la danza, y de lo que nos ha preparado para la primera visita del Houston Ballet a Cataluña, clausurando la gira española de conmemoración de los 50 años de la formación americana que dirige, en el Festival Castell de Peralada.

Carolina Masjuan

El Houston Ballet, la compañía estadounidense de danza clásica dirigida por el australiano Stanton Welch, llega por primera vez a Cataluña los días 2 y 3 de julio, para inaugurar la 34 edición del Festival ampurdanés. Lo hará después de actuar en el Festival de Danza de Oviedo (20 de junio) y también en los Teatros del Canal de Madrid (del 24 al 28 de junio) con el espectáculo Sons de l’âme.

Houston Ballet en Clear. Foto: Amitava Sarkar
El Houston Ballet es una compañía de estilo coreográfico diverso. Nació en 1969, cuando una troupe de quince jóvenes bailarines debutó en los escenarios del Sam Houston State Teacher College de Huntsville, Texas. Desde entonces, el Houston Ballet ha ido evolucionando hasta convertirse en la quinta compañía de ballet más grande de Estados Unidos. En 2003, el aclamado coreógrafo australiano Stanton Welch asumió la dirección artística y, desde entonces, el Houston Ballet ha experimentado una transformación notable elevando su nivel, introduciendo obras de reconocidos coreógrafos en el repertorio y reclutando nuevos talentos para la compañía.

Como coreógrafo, Stanton ha creado unas 40 coreografías para el Houston Ballet y cerca de unas 130 a lo largo de toda su carrera, entre ellos algunos ballets completos, como Marie Antoinette, co-producción con el Ballet de Australia. Su sueño es crear un ballet totalmente nuevo, con un guión original escrito para el ballet y música también original.

Dirige una compañía de ballet más europea que americana en cuanto a repertorio y estilo pero muy internacional, con nacionalidades de todo el mundo, que responde a la vez a la diversidad de la propia ciudad. «Una ciudad poco atractiva si la comparamos con Sidney de donde procedo», aseguró Stanton «pero que es un foco de atracción para las artes en USA, siendo la cultura y la gastronomía, la tercera fuente de ingresos de la ciudad, tras el petróleo y la investigación médica». 

Soo Youn Cho y Connor Walsh en In Dreams.
Foto: Amitava Sarkar 
El Houston Ballet fue en 1987 la primera compañía en tener una solista africana. Un año después, en 1988, contrataba un bailarín principal asiático, Li Cunxin, quien abandonó China para instalarse, no sin riesgo, en USA. La famosa película de Bruce Beresford « El último bailarín de Mao » se basa en su historia. Película protagonizada por el bailarín del Birmingham Ballet, Chi Cao quien por cierto también ha actuado en Peralada y al que entrevistamos entonces para Ballet y más.

La compañía hace unas 110 funciones a lo largo del año, seis programas distintos de los cuales tres son ballets completos y los otros tres Mixed Bills, más El Cascanueces del que hacen unas 37 funciones anuales. En cuanto a estrenos hacen 2 ó 3 por año, entre ellos un ballet completo.

En Peralada actuarán dos noches seguidas; la primera, y coincidiendo con la inauguración de la 34 edición del Festival Castell de Peralada, el espectador podrá ver Triple Bill, un recorrido por la identidad escénica manifestada a través de grandes coreografías. Abrirá el espectáculo el ya mencionado Clear, un ballet abstracto de Welch con música de Bach y vestuario del destacado diseñador de moda Michael Kors, creada en 2001 después de los ataques del 11S para el American Ballet Theatre de Nueva York y que tuvo a Ángel Corella y Julie Kent como pareja principal.

Connor Walsh en Clear. Foto: Amitava Sarkar

La noche continuará con In Dreams, creada por Trey McIntyre con música de Roy Orbison y por último, Nosotros, coreografía ambientada en la Rapsodia sobre un tema de Paganini Op. 43 de Rachmaninov, una obra de Welch que intenta reflejar quienes son, quién es el Houston Ballet, a través de una celebración brillante de la técnica clásica donde el conjunto muestra las estrellas presentes y futuras de la compañía y que se ha convertido en uno de los trabajos preferidos por el público y la crítica.

Stanton ha declarado en numerosas ocasiones que "sin la música la danza no sería nada". Durante toda su vida ha estado rodeado de música, "la música me llena el alma" y de ahí sale el espectáculo Sons de l’âme, el segundo programa para la noche del 3 de julio. Un hipnótico espectáculo con coreografía también de Welch y con las piezas para piano de Frédéric Chopin, que se estrenó el 31 de octubre de 2013 en el Théâtre des Champs Élysées de París, el mismo escenario donde los ballets rusos de Diaghilev presentaron la creación La consagración de la primavera de Igor Stravinski, con coreografía de Nijinsky.

Alyssa Springer en In Dreams
Foto: C. Duggan
En París, dieciséis bailarines del Houston Ballet y el prestigioso pianista de conciertos Lang Lang, protagonizaron una conexión única entre bailarín y música. Con base musical de Chopin, interpretada en directo al piano, Sons de l’âme evidencia la transformación de esta compañía aumentando el nivel de la técnica clásica combinada con energía renovada, impulso y visión.

El Festival Castell de Peralada aún no ha anunciado el pianista que interpretará las piezas de Chopin. Tal y como ha manifestado Stanton Welch "para Sons de l’âme se necesita un pianista con una personalidad muy marcada y con una identidad propia". Se trata de una pieza fundamental ya que está en constante comunicación con los bailarines arriba del escenario y es necesario un pianista con un toque especial para crear la hipnosis deseada.

Stanton Welch se muestra extremadamente satisfecho por la libertad que encuentra en esta ciudad y compañía « es el eden de los coreógrafos » manifestó « allí encuentran todas las facilidades para crear y se estrenan las obras más innovadoras, no existe miedo al fracaso, a veces hay que fracasar para poder seguir ». El presupuesto anual de la compañía está alrededor de los 32 millones de dólares de los que sólo 400.000 son públicos, el resto viede de donaciones, más privadas que empresariales, y del taquillaje.

Existe una fuerte tradición clásica, la misma Margot Fonteyn estuvo en la compañía. El director comenta que la gran bailarina inglesa no era una bailarina muy técnica sino que su arte consistía en emocionar a la audiencia por su interpretación, algo que él también busca principalmente en un bailarín « prefiero que el público acabe con lágrimas en los ojos, más que impresionado por cuantas piruetas o saltos se hayan hecho en el escenario ».

Las entradas para las dos funciones del Houston Ballet ya están a la venta con precios de 30 € hasta 120 €.


miércoles, 18 de diciembre de 2019

Maria Khoreva gana el I Premio Carmen Mateu

María Pagés, Oriol Aguilà, Tamara Rojo, Isabel Suqué y Julio Bocca

María Pagés, Julio Bocca y Tamara Rojo han formado el jurado internacional designado específicamente para esta primera edición dedicada a la danza en la disciplina de bailarín/ina. Si el primer premio se ha dedicado a esta manifestación artística, ha sido por el gran amor por la danza que sentía la Sra. Carmen Mateu.

La ganadora ha sido la joven bailarina solista del Teatro Mariinsky de San Petersburgo, Maria Khoreva, que se ha impuesto entre 48 candidatos de 16 países -34 chicas y 14 chicos- y que recibirá 30.000€ para el desarrollo de su carrera profesional y su participación en alguna de las siguientes ediciones del Festival Internacional Castell de Peralada.

Redacción

El premio Carmen Mateu Young Artist European Award, Opera and Dance, se ha fallado hoy, 16 de diciembre, en Barcelona, reconociendo la excelente técnica e interpretación artística de Maria Khoreva, de 19 años recién cumplidos que es actualmente Primera Solista del Ballet del Teatro Mariinsky desde octubre de 2019.

El jurado de renombre formado por María Pagés, bailaora, coreógrafa y directora de María Pagés Compañía; Julio Bocca, exbailarín, director, coreógrafo y maestro de ballet; y Tamara Rojo, directora artística del English National Ballet, ha destacado la excelencia, la capacidad interpretativa, la técnica y presencia escénica y el potencial de esta joven bailarina. También destaca su ambición de progreso, así como su intención de destinar el premio para continuar su desarrollo profesional y colaborar con nuevos coreógrafos. Con sus 19 años, Maria Khoreva ya se ha consolidado como un claro referente para la juventud en el mundo del Ballet.

Tras graduarse en la Academia Vaganova de Ballet, Maria entró a formar parte del cuerpo de baile del Ballet Mariinsky en 2018, donde actualmente es Primera Solista. Durante su carrera profesional ha interpretado multitud de roles: Terpsícore en "Apollo", Masha en "El Cascanueces", Paquita en "Paquita", Nikiya en "La Bayadère" o Medora en "Le Corsaire", entre muchos otros. Esta joven bailarina está especializada en danza clásica, pero también tiene interés por la danza contemporánea. Le apasionan las redes sociales, como Instagram y YouTube, que utiliza como herramientas para difundir la belleza de su trabajo.

Maria Khoreva
"Maria Khoreva trasmite al público el placer que siente al bailar, cómo disfruta de lo que está haciendo", ésto y su capacidad de conectar con la juventud, junto con lo claras que tiene las ideas, es lo que más destacaría Julio Bocca de la ganadora. El bailarín argentino, estrella del ABT, es uno de los bailarines que más veces ha pisado el escenario ampurdanés. El lunes llegó de Montevideo por la mañana y se iba por la noche, un viaje agotador que no dudó en realizar para estar en Barcelona y acompañar a una organización, la de Peralada, que define como exquisita y por la que siente gran cariño.

María Pagés por su parte quiso agradecer el compromiso de Peralada con la danza y destacó el altísimo nivel de los participantes, que permitía augurar un futuro prometedor para este arte dada la juventud y el talento de los candidatos.

Tamara Rojo, si bien se desplazó a Barcelona para deliberar con el jurado para el fallo final, sólo pudo asistir al photo call para gráficos ya que debía volar rápidamente a Londres donde tenía un acto con motivo del 70 aniversario de la compañía que dirige, no pudiendo quedarse a la rueda de prensa.

Los tres miembros del jurado coincidieron en nombrar 5 finalistas de los que Maria Khoreva salió unánimemente ganadora. No se quiso divulgar el nombre de los bailarines que llegaron a la final.

Se espera que Maria Khoreva viaje a Barcelona durante el primer semestre de 2020 para la entrega oficial del galardón. De la dotación total del premio, 30.000 €, la bailarina recibirá directamente 20.000 €, mientras que los 10.000 € restantes se destinarán a su actuación en alguna de las siguientes ediciones del Festival Castell de Peralada. La ganadora recibirá además una pieza escultórica firmada por el artista Santi Moix e inspirada en la flor de la camelia en recuerdo de Carmen Mateu, realizada por Bagués Masriera.

Entre algunos de los requisitos de los candidatos para la presentación de candidaturas destacan el haber nacido entre los años 1993 y 2003 —de los 16 a los 26 años en 2019—, haber alcanzado un alto nivel de logros artísticos, ostentar la nacionalidad de un país miembro del Consejo de Europa o bien ser ciudadanos de otros países del mundo que estén desarrollando su carrera en un país miembro del Consejo de Europa y debían encontrarse a las puertas de un salto cualitativo importante en su recorrido profesional.

Tras cerrar el plazo de recepción de candidaturas a finales de octubre, una comisión de expertos designada por el director del Festival de Peralada y vicepresidente del jurado de los premios, Oriol Aguilà, realizó una primera selección de la que salieron doce candidatos finalistas que finalmente se trasladaron al jurado para su evaluación y deliberación. El comité de selección estaba compuesto por Carmen del Val, periodista y crítica de danza; Maria Carme Ventura, directora de danza y figuración del Gran Teatre del Liceu; Josep Maria Escribano, director de la Temporada de Música y Danza de Andorra, y Adrià Fornés, director artístico del Centro Cultural de Terrassa.

El premio se constituyó en mayo de este año con el objetivo de perpetuar la memoria de una de las grandes mecenas del arte en nuestro país y para dar continuidad a la tenaz actividad de mecenazgo y decidida apuesta por la excelencia de Carmen Mateu. Con la vocación de ser líder y referente cultural en el impulso y prestigio de las disciplinas de la ópera y la danza en el ámbito europeo, el Carmen Mateu Award reconoce la trayectoria de jóvenes artistas para contribuir al desarrollo de su carrera.


Carmen Mateu, alma de Peralada

(Barcelona, 19 de febrero de 1936 – 24 de enero de 2018)

Carmen Mateu, una de las principales mecenas españolas de la lírica y las artes escénicas, presidió la Asociación Cultural Castell de Peralada y fundó —en 1987 y junto a su marido, Arturo Suqué— el Festival Internacional de Música Castell de Peralada.

Carmen Mateu junto a Montserrat Caballé
La promotora cultural catalana estuvo fascinada, desde muy joven, por la música y el coleccionismo de arte. Su notabilísima contribución y dedicación a lo largo de más de tres décadas le valieron distinciones tan notorias como la Medalla de Oro del Cercle del Liceu (2009), la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Cataluña (2000) y la Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes (2017) concedida por el Consejo de Ministros del Gobierno de España, reconocimiento que finalmente no pudo acudir a recoger. Asimismo, en 2011 fue nombrada Hija Adoptiva de la localidad de Peralada y recibió la máxima distinción de su consistorio, el Roc d’Or, por su gran aportación a escala cultural y empresarial y por el amor y estima que le profesaba todo el pueblo debido a su carácter próximo y afectuoso.

La importante labor de mecenazgo cultural de Carmen Mateu y su familia durante décadas ha sido considerada como única en su ámbito, tanto por la magnitud del proyecto del festival como por el nivel de compromiso personal, atribuido tanto a la vocación musical como a la responsabilidad social.

En la actualidad, los hijos de Carmen Mateu y Arturo Suqué —Isabel, Javier y Miguel— y todo el equipo organizativo —bajo la dirección de Oriol Aguilà— siguen comprometidos con el espíritu original del Festival Internacional de Música Castell de Peralada, consiguiendo que la ópera y la danza sigan siendo los pilares de su identidad. Temporada tras temporada, asumiendo retos y trabajando con la misma pasión e ilusión que su fundadora, su programa presenta nuevas propuestas con el objetivo de mantener la posición del certamen como un acontecimiento internacional de renombre aclamado por miles de personas cada verano.

viernes, 17 de mayo de 2019

Carmen Mateu Young Artist European Award

Oriol Aguilà, Isabel Suqué, Katrin Deventer y Audrey Jungers.
Foto: Miquel González

La Fundación Castell de Peralada ha presentado en el Hotel Alma de Barcelona, el premio Carmen Mateu Young Artist European Award, Opera and Dance. El acto ha sido presidido por Isabel Suqué, presidenta de la Fundación Castell de Peralada y Oriol Aguilà, director del Festival Castell de Peralada y ha contado con el apoyo y la presencia de Audrey Jungers, directora general de Opera Europa y de Katrin Deventer, secretaria general de la Asociación Europea de Festivales. 

Carolina Masjuan

"Hace 33 años que mi madre creó el Festival y nos hace mucha ilusión el nacimiento de este premio, en el que empezamos a trabajar hace dos años, con mi madre todavía viva, y que finalmente será una bonita manera de recordar su figura y su pasión por la música" comentó Isabel Suqué. 

Carmen Mateu
El galardón se constituye como tributo a la memoria, legado y pasión por la música y la cultura, de la fundadora de uno de los acontecimientos artísticos más relevantes de nuestro país. Plácido Domingo ha aceptado la invitación de la Fundación Castell de Peralada para representar este galardón como presidente de honor del mismo. 

El premio para jóvenes artistas de ópera y danza lleva el nombre de la impulsora y alma del Festival Castell de Peralada, Carme Mateu (1936-2018), casada con el empresario Artur Suqué. En el emotivo acto de presentación, su memoria fue constantemente evocada, resaltando sus cualidades y demostrando todos quienes participaron, el agradecimiento y admiración que se le profesa en el mundo de la cultura así como el cariño que siempre inspiró esta gran dama de las artes. Atenta siempre a la promoción de los jóvenes talentos en estas disciplinas, este premio es el mejor tributo que se le podía rendir. 

Para la primera edición, la convocatoria está destinada a bailarines de clásico o neoclásico nacidos entre 1993 y 2003, que hayan alcanzado un alto nivel de logros artísticos y que se encuentren a las puertas de realizar un importante salto cualitativo en su recorrido profesional. La página web ya está ya activa para conocer más acerca del premio, siendo el día 22 de mayo la fecha de inicio de inscripción de candidaturas. El veredicto se conocerá durante el primer trimestre de 2020. 

Flores diseño de Santi Moix. Foto: Miquel González
El premio cuenta con una dotación de 30.000 euros. Durante la ceremonia de entrega, el galardonado recibirá 20.000 euros más una pieza escultórica de Santi Moix. El ganador actuará en alguna de las ediciones posteriores del festival en un formato a decidir, ya sea actuando en una gala, como invitado en alguna compañía de danza o de la forma que se estime más adecuada de acuerdo a su carrera profesional de ese momento, destinando los 10.000 euros del premio restantes, para la organización del evento. 

Habrá una selección previa entre todos los artistas que se presenten, realizada por una comisión de expertos, eligiendo a 12 finalistas para que un jurado formado por reconocidas personalidades del ámbito artístico de la convocatoria -en esta primera edición estará formado por María Pagés, Julio Bocca, Tamara Rojo y Joaquín de Luz- decida quien será el premiado. 

No habrá ninguna final abierta al público con la participación de los doce finalistas donde se dé a conocer al premiado. 

Albert Guinovart y Oriol Aguilà. Foto: Miquel González
La imagen del premio es una flor creada por Santi Moix, artista catalán afincado en Nueva York, que en 2011 fue invitado a crear el cartel del Festival de Peralada. El artista explicó el porque de su cartel y de la flor “Carmen siempre llevaba una camelia, y para mi eso es un acto de amor a la vida, a crecer, a no buscar resultados inmediatos. La flor se acerca a la filosofía de mi trabajo, hacer cosas que aglutinen a la gente, que tengan la capacidad de maravillar a las personas”. 

Para finalizar el acto, el compositor y pianista Albert Guinovart interpretó al piano la obra Estampes, dedicada a Carmen Mateu y que estrenó en Peralada el año 2012. Al mismo tiempo, la soprano Mercedes Gancedo y el mismo Guinovart, estrenaron para el público congregado la obra Vocalizzo que ha compuesto Alberto García Demestres en memoria del alma mater del festival. Emoción a flor de piel al escuchar la hermosa música, la increíble voz de la cantante y ese final..... «Carmen Mateu in memorian....» 

Como siempre exquisita la presentación y un gran apoyo a las artes a nivel europeo desde el Festival Castell de Peralada, donde la danza siempre ha tenido y sigue teniendo, un gran peso dentro del programa e iniciativas paralelas.



jueves, 13 de diciembre de 2018

Carlos Acosta: Acosta Danza y Yuli

Carlos Acosta en uno de los espacios cubanos
donde tiene lugar la acción de Yuli. Foto: Denise Guerra

Doble presentación del Festival Castell de Peralada en el Hotel Casa Fuster de Barcelona. Por una parte se avanzó la presencia de Acosta Danza de nuevo en el Festival, el 15 de Agosto de 2019, y por otra, conjuntamente con el Festival Internacional de Cinema de Barcelona Sant-Jordi (BCN FILM FEST), se ofreció la première en Barcelona de YULI, el biopic del bailarín cubano Carlos Acosta. 

Carolina Masjuan

El programa de Acosta Danza del próximo agosto, constará de dos coreografías de Goyo Montero, coreógrafo residente en la compañía, una de las cuales aún se ha de crear. Mermaid creada por Sidi Larbi Cherkaui para el propio Acosta, Twelve de Jorge Crecis y Two de Russell Maliphant, un solo ya bailado por Carlos en 2017, completan el programa. En 2017, la noche posterior a la triste tarde de los terribles atentados de Barcelona y Cambrils que ensombrecieron la participación de Acosta Danza en el Festival Ampurdanés, se decidió entre Oriol Aguilá, Director del Festival y el propio Carlos Acosta, que la compañía volvería y aquí están presentándola para la próxima edición. 

Carlos Acosta y Marta Ortega en Mermaid
de Sidi Larbi Cherkaoui. Foto: Johan Persson
En la rueda de prensa, Oriol Aguilà comentó que Carlos Acosta participará también en el campus que cada año se organiza en Peralada con los artistas y compañías de danza invitados, para los jóvenes talentos de las tierras gerundenses. Por su parte Carlos nos explicó que en 2017 la compañía debutaba, ahora está mucho más madura y el público podrá apreciarlo. 

Preguntado acerca de la futura dirección del Ballet de Cuba, el bailarín nos informó que no se plantea dirigirlo, aunque sí manifestó que a su juicio debería renovarse y ofrecer más variedad de repertorio. Él está centrado en su compañía y pretende acercar al público cubano otros creadores, abriendo el abanico de estilos y posibilidades de la danza. En Cuba no se ven Crankos, McMillans ni mucho menos Sidi Larbi Cherkaouis por ejemplo.. también quiere dar oportunidades a jóvenes creadores cubanos. Su compañía es la que más crea en Cuba. Van a estrenar un ballet de Bonachela y también su ballet entero, Carmen, que creó para el Royal Ballet. 

El hecho de volver a Cuba es en parte para devolverle lo que ella le dio. Habría sido mucho más fácil crear su compañía en USA o UK pero tenía claro que volvería a Cuba. Le encantaría restaurar mucho de su patrimonio, que ha quedado enormemente dañado, como algunos de los increíbles espacios que se muestran en el film en un estado de gran deterioro, pero la complicada burocracia lo entorpece enormemente. De momento tiene la idea de fundar una academia de danza asociada a su compañía que becará a jóvenes talentos sin recursos.

Icia Bollaín en brazos de Carlos Acosta y Kevin Martínez.

En cuanto a Yuli, basada en su autobiografía “Sin mirar atrás”, hizo su presentación mundial en el pasado Festival de Cine de Sant Sebastián, donde obtuvo excelentes críticas, consiguiendo el premio al mejor guión para Paul Laverty. 

La película, una producción de Morena Films, supone el nuevo trabajo de la multipremiada directora Icíar Bollaín, en una nueva colaboración con el reconocido guionista. Tanto la directora como el bailarín, el cual se interpreta a si mismo en la película, asistieron al pase en los Cines Verdi de Barcelona, sede habitual del Festival. 

Edison Manuel Olvera como Carlos Acosta niño.
Foto: Denise Guerra
Yuli es un emotivo viaje a lo largo de la vida de Carlos Acosta, desde su dura infancia en Cuba hasta convertirse en leyenda de la danza, llegando a ser el primer bailarín negro del Royal Ballet. A pesar de su éxito y su reconocimiento mundial, nunca olvidó sus orígenes a los que ha vuelto ahora que su carrera como bailarín principal en Londres ha acabado. 

Yuli (apodo familiar de Carlos) es un niño con grandes condiciones que no quiere ser bailarín y que, obligado por su padre, Pedro, y tutelado por su maestra y directora de la Escuela Nacional de Ballet de Cuba, Cherry, nombre por el que es conocida entre sus alumnos Ramona de Saa, papel interpretado por Laura de la Uz, llegará un día a ser uno de los mejores bailarines de su generación, rompiendo tabús al convertirse en el primer bailarín negro en interpretar Romeo en el Royal Ballet de Londres, donde forjó su carrera estelar y su leyenda durante diecisiete años. 

Carlos Acosta Romeo. Foto: Dee Conway
Carlos, nos comentó como para él escribir el libro fue una terapia. Le llevó diez años hacerlo, empezó cuando tuvo una seria lesión y se planteaba muchas cosas. Eran vivencias, ideas, etc... a los que luego se dio forma de libro. Publicado primero en inglés, ahora acaba de salir en español. El libro explica muchas más cosas que la película, pero está muy contento también con el resultado del film.

Hubo muchos intentos de llevarlo a la pantalla pero ninguno le convencía, hasta que gracias a un documental sobre su vida para la BBC que Paul Laverty vio, éste preparó un guión que su pareja, la reconocida cineasta Iciar Bollaín, llevaría a escena. 

Carlos se interpreta a si mismo en algunas secuencias, algo que fue muy duro ya que le obligó a revivir un tiempo muy complicado de su vida. Tampoco estaba seguro de poder interpretarse a sí mismo pero al final la cosa resultó. Hay algunas imágenes de archivo, como por ejemplo cuando ganó el Prix de Lausanne o un fragmento del maravilloso paso a dos del Romeo y Julieta de McMillan, con Tamara Rojo en el Royal Ballet. 

A destacar también la presencia de la bailarina principal de la CND, Cristina Casa, en el papel de la joven bailarina de Turín que fue su primera pareja de baile fuera de Cuba. 

Edison Manuel Olvera como Carlos niño.
Foto: Denise Guerra
Pero principalmente el papel de Carlos está interpretado por el niño cubano Edison Manuel Olvera y el bailarín Kevin Martínez. Las coreografías han corrido a cargo de la coreógrafa catalana, muy conocida en Cuba donde ha creado mucho para el Ballet Nacional, María Rovira. Los pasos a dos entre padre e hijo, esa difícil relación y la crueldad del padre, a pesar de considerar hacerlo por el bien de su hijo y que son parte importante de los recuerdos de Carlos, han sido creados por un bailarín y coreógrafo de Acosta Danza, Raul Reynoso. 

Carlos se siente muy agradecido por lo que Cuba le dio, una excelente formación gratuita sobre todo de la mano de su maestra que se juega mucho al permitirle quedarse fuera de la isla, e incluso animarle a hacerlo, para desarrollar su carrera internacional. Su relación es realmente admirable y entrañable. Al preguntarle por ella en la actualidad, Carlos nos contó que sigue activa a sus más de 80 años, dando clase como siempre, en medio de un calor insoportable, pero siempre alegre y sin desfallecer. Se nota en su mirada y en el cariño que se detecta en su voz al contárnoslo, cuan agradecido está el bailarín a ésta, su querida maestra.

Cartel de Yuli con Carlos Acosta.

La película se basa en el libro y es fiel a su mensaje, pero los amantes del ballet y seguidores de la carrera de Carlos, si algo echamos de menos, es que no se muestre de forma más explícita y contundente, el éxito rotundo que obtuvo este arista, el reconocimiento de crítica y público, la admiración y el cariño que despertó de forma unánime. 

Su amor por la danza, que al final sí despertó en él y que ha quedado para siempre, se demuestra con esa gran carrera a lo largo de todos estos años y su dedicación a ella también ahora con su compañía. Su no menor amor por Cuba también lo ratifica el hecho de que sea allí dónde ha vuelto para crear Acosta Danza.

No se pierdan esta película que se estrena el viernes 14 de diciembre en los cines en España.