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jueves, 11 de abril de 2019

«La Bailarina de Picasso» del Ballet de Catalunya

Rebecca Storani (Olga) y Lorenzo Misuri (Picasso) en
La Bailarina de Picasso de Remi Wortmeier para el Ballet de Catalunya.
Foto: Josep Guindo

¡Vaya desafío para una tan joven compañía -cuenta con apenas un año y medio de vida- poner en escena un ballet completamente nuevo! ¡vaya desafío para un joven coreógrafo encontrar un argumento, plasmarlo en un ballet y crearlo para un joven elenco! ¡vaya desafío para unos artistas tan jóvenes no sólo bailar, si no interpretar a unos personajes tan complejos como los ideados por este genio australiano! Y lo que vimos el domingo en el Centre Cultural de Terrassa -no menos desafío el suyo acoger a una compañía de ballet de unos treinta bailarines- nos confirmó que cuando tanto talento converge, el resultado no puede más que ser excepcional. 

Carolina Masjuan

Ya explicamos a nuestros lectores aquí sobre el proceso de creación de esta nueva obra que, como decía una entendida y colaboradora de Ballet y más, Judit Jordana Pons, está destinado a ser un nuevo ballet en el repertorio (véase enlace con la opinión del público y resumen del espectáculo al final de este artículo). Y es que La Bailarina de Picasso lo tiene todo para ser un ballet de referencia. 

Rebecca Storani y Lorenzo Di Stasio con bailarinas del
Ballet de Catalunya. Foto: Josep Guindo
El argumento no podía ser más idóneo, los personajes están perfectamente dibujados, la secuencia está especialmente estudiada para situar al espectador en todo momento, su puesta en escena es minimalista pero claramente entendedora, el vestuario es exquisito y la interpretación, en este caso del Ballet de Catalunya, fue, tal y como nos tienen acostumbrados, una explosión de energía, entusiasmo y entrega, que no se suele encontrar en compañías más consolidadas. 

Remi Wortmeyer, el artífice de esta creación, se encontró de pronto con la historia de Olga Khokhlova, bailarina de los ballets rusos y primera esposa de Picasso, genio español, quien vivió un periodo en Cataluña, o sea, la historia y la heroína perfectas para su nueva creación.

El Ballet de Catalunya se puso entonces en marcha para la búsqueda de financiación, ya que depende fundamentalmente de apoyo privado, encontrando en la misma familia Picasso una parte de la ayuda necesaria con la Fundación Almine i Bernard Ruiz-Picasso para el arte. 

Lorenzo Misuri y Rebecca Storani.
Foto: Josep Guindo
A través de ellos se han obtenido una parte de los fondos así como conseguido los permisos para reproducciones de algunas de las obras del pintor malagueño a un precio reducido. No obstante, la compañía sigue luchando para encontrar patrocinio para acabar de hacer frente al presupuesto. 

La obra se basa pues en hechos reales, aunque con algunas licencias por parte del coreógrafo para dar más dramatismo a los personajes y centra el guión en el trío amoroso formado por Picasso (Lorenzo Misuri), Olga Khokhlova (Rebecca Storani) y la amante, Marie-Thérèse Walter (Sofia Pagani). Otros personajes destacados son Jean Cocteau (Reo Morikawa), Sergei Diaghilev (Lucien Vecchierelli) o Coco Chanel (Stanislava Pincekova). 

La música es de Stravinski, un compositor que trabajó con los Ballets Russes, donde coincidió con Picasso quien hacía los diseños y decorados del ballet Parade y fue ahí donde se conocieron Picasso y su bailarina. Las composiciones de ballets tales como La Consagración de la Primavera que abre y cierra el ballet, Petruskha o el Pájaro de Fuego, suenan en la obra de Remi. 

La historia empieza con la joven Olga y un caballete en escena donde, a través del lienzo, se percibe la silueta de la bailarina, aparece Picasso pintando sobre los cuerpos de dos de sus musas, las hermosas y esbeltas bailarinas Lisa-Marie Venvoort i Victoria Aletta. 

Lorenzo Misuri. Foto: Josep Guindo
El artista está terminando el vestuario para su nuevo ballet “Parade” Lorenzo Misuri, nuestro incomparable Picasso comentó : "el primer paso que aprendí de Remi fue precisamente éste que se refleja en la foto. Personalmente para mí esta pose tiene un significado muy importante. Remi me dijo "céntrate en tu sueño, cree en él y avanza con la misma fuerza con la que lucha un toro contra todo tipo de dificultades." Siempre llevaré este ballet en mi corazón". Lorenzo nos brinda un Picasso totalmente creíble y fiel al prototipo que conocemos, seductor, conquistador, amigo de sus amigos pero también infiel, egoísta y déspota. 

Los amigos de Picasso con Jean Cocteau al frente, irrumpen en escena, ebrios de champán y sumamente excitados. El genial bailarín japonés Reo Morikawa, con su enorme energía, su alegría por la danza, la pasión que pone siempre y ese toque de humor y de indolencia que aporta al personaje, nos lo hacen simpático desde el primer momento, eso sin olvidar su enorme calidad técnica. A lo largo del ballet, siempre, sus apariciones son celebradas por el público. 

Stanislava Pincekova (Coco Chanel)
y Reo Morikawa (Jean Cocteau). Foto: Josep Guindo
Presenciamos inmediatamente uno de los hermosos momentos al más puro estilo de ballet clásico de la noche. Volvemos a ver a Olga quien está en la sala de ensayos perfeccionando su técnica cuando irrumpen las bailarinas de los Ballets Russes y bajo la atenta y exigente mirada de Sergei Diaghilev siguen la clase. La precisión del cuerpo de baile en las evoluciones ideadas por Remi es admirable y seduce inmediatamente por su belleza de movimiento y uniformidad de conjunto. ¡Bravo chicas! 

Picasso entra con sus bocetos y se fija en Olga con quien comparte una larga mirada. Cuando todos se van, Olga mira los diseños de Picasso sin darse cuenta de que éste ha vuelto a entrar y la está mirando muy satisfecho por el interés que ella demuestra en sus diseños.

Presenciamos un hermoso paso a dos entre ambos. Los movimientos de brazos y manos que se irán repitiendo a lo largo del ballet son delicados y transmiten perfectamente la emoción del momento, en ese primer contacto entre los enamorados. Rebecca y Lorenzo consiguen emocionarnos.

Yuhari Mizu y Carlos Aquino. Foto: Josep Guindo
Entra en escena el circo. Hay mucho ambiente en la carpa y Picasso y Olga entran en escena para presenciar el espectáculo y ver la pantomima del Arlequín, la Mujer Pierrot, el Forzudo y Columbine. Yuzu Hikosaka, Ryo Sasaki, Clara del Cerro, Yukari Mizu y Carlos Aquino nos conquistan, como también es conquistado Picasso por la bella acróbata mientras Olga presencia atenta el espectáculo. Cuando se da cuenta del coqueteo de su amado con la artista circense se enfada, pero él, rápido, la tranquiliza. 

Y la pareja se casa. Hermosísimo el ballet de la boda. El magnífico vestuario tanto de la novia como de los invitados y el precioso ballet ideado por Remi en esta secuencia, son de una belleza subyugadora.

El cuerpo de baile, con complicados portés, demuestra la fuerte cohesión lograda y el buen nivel existente en todos.

Rebecca Storani y Lorenzo Misuri. Foto: Josep Guindo

Ya casada, Olga se revuelve en la cama, comienza a desconfiar, tiene dudas, toma medicación. Volviéndose a dormir, tiene pesadillas, sueña con su debut en los Ballets Russes con La Sylphide. Luego su mente viaja al día de su matrimonio, aparecen los mismos invitados pero ya no es una fiesta amable. Y aparece ella, Marie-Thérèse, quien será la desencadenante del drama. 

Reo Morikawa y los bailarines del Ballet de Catalunya.
Foto: Josep Guindo
En las Galerías Lafayette la actividad es frenética con el lanzamiento del primer perfume de Coco Chanel, el nº 5. Cocteau y Diaghilev son los invitados de honor y Olga llega arrastrando a su reticente esposo. Olga, Cocteau y Diaghilev, animan a Picasso, vestido con ropa desaliñada, a probarse ropa nueva al último estilo Bourgeoise. Las sastresas, encantadoras y pizpiretas, le toman las medidas y mientras Olga y sus amigos están pendientes de la elección de la ropa, Picasso se fija en la joven Marie-Thérèse que se encuentra leyendo sentada en un banco. Después de mandar a Olga a reservar mesa, Picasso aborda un momento a la joven belleza y le ofrece un frasco de Chanel No.5. Mientras tanto, Olga se queda esperando en el restaurante. 

Espectaculares aquí los bailarines con un baile de tintes musicales, Reo subido a un mostrador de los almacenes hace las delicias de todos mientras la danza se desborda. Stanislava Pincekova destaca en esta parte como Coco Chanel. Esta bailarina posee una gran personalidad que encaja perfectamente con un rol que hace suyo con solvencia, asumiendo gran parte del peso de la escena. 

Rebecca Storani y bailarinas del Ballet de Catalunya.
Foto: Josep Guindo
Una vez celebrada la fiesta, Olga se pasea por el dormitorio, esperando con impaciencia a Picasso. Por la forma en que se mueve podemos ver su ansiedad, su lucha mental. Picasso aparece y, al verle, ella le ignora y se sienta en la cama de espaldas a él. Picasso trata de seducirla, pero Olga huele el perfume en su cuello y se enfurece. Refrenándola, Picasso intenta meter una píldora en su boca. Pero Olga no puede ser dominada, escupe las pastillas y echa a su esposo de la habitación. 

Se celebra una exposición retrospectiva. Marie-Thérèse ha asumido su nuevo papel como amante de Picasso y en un momento de la frenética inspiración que ella le provoca, Picasso comienza una intensa actividad y pinta lienzo tras lienzo. Los enamorados bailan su amor en unos pasos a dos de gran lirismo, Sofia Pagani, recién llegada a la compañía, es una Marie-Thérèse de gran dulzura y delicadeza, una bailarina que supone una nueva gran baza para el conjunto. 

Lorenzo Misuri, Sofia Pagani y Rebecca Storani.
Foto: Josep Guindo
Los invitados llegan a la galería y asisten al cocktail encantados por los cuadros que cuelgan de las paredes. Olga, también presente, se pasea segura entre ellos. Marie-Thérèse intenta pasar desapercibida pero sucede justo lo contrario al chocar con una camarera y caerle a ésta la bandeja y las copas al suelo, con gran estruendo. Olga se dirige a despedirla y se desata una lucha entre ambas en la que Olga al ver que Picasso actúa en defensa de su amante, intenta seducir a cuantos invitados encuentra a su paso. 

Débil y confundida, entre las paredes blancas de su habitación, la mente de Olga se sumerge en una caótica secuencia de “flashbacks” que acaban con Picasso pintando una mujer tras otra sin que ella pueda impedir que su pincel se separe del lienzo. Es en este momento de dudas que coge fuerzas para destruir el dibujo del artista, encaramarse al marco de la pintura y atravesar su lienzo para posicionarse en la historia. Ella es y será siempre La Bailarina de Picasso.

Rebecca Stonai. Foto: Josep Guindo
Las escenas se suceden con una cadencia perfecta, el ballet se hace corto porque no puedes dejar de sumergirte en él, atrapado por la historia, por la calidad de la danza, por la diversidad de estilos, por los maravillosos bailarines, por ese magnífico vestuario y minimalista pero efectivo atrezzo, todo ideado y diseñado por el propio Remi quien recorrió Terrassa, Barcelona y alrededores, a la búsqueda de telas, muebles y objetos, para toda la producción. 

Remi ha creado un ballet elegante, exquisito, maravillosamente interpretado por todo el elenco y especialmente por los tres protagonistas: Sofia Pagani con una danza fluida y delicada como Marie-Thérèse y sobre todo por los dos grandes protagonistas Lorenzo Misuri, un Picasso de casta y bravura, seductor y arrogante en el porte, con magnífica interpretación y gran calidad técnica y una enorme Rebecca Storani que lo dio todo en escena asumiendo el rol de Olga con una intensidad que solo se percibe en contadas ocasiones. De ser la bailarina dulce e ingenua pasa a ser la mujer enamorada y controladora para acabar en una situación de desespero y de abandono total que atrapa y deja sin aliento. Era Olga, no Rebecca, la artista totalmente entregada a un personaje que la había absorbido totalmente. Al acabar la función nos confesó sentir un gran vacío en su interior. 

Vídeo  resumen con la opinión del espectador realizado por el Centre Cultural de Terrassa.


Ficha artística

PRINCIPALES:
Lorenzo Misuri, Rebecca Storani y Sofía Pagani.
Foto: Josep Guindo
Olga Khokhlova: Rebecca Storani
Picasso: Lorenzo Misuri
Marie-Therese: Sofia Pagani

SOLISTAS:
Jean Cocteau: Reo Morikawa
Sergei Diaghilev: Lucien Vecchierelli
Coco Chanel: Stanislava Pincekova

SECUNDARIOS:
Colombine: Yuzu Hikosaka
Arlequí: Ryo Sasaki
Pierrot: Clara del Cerro
Acròbata: Yukari Mizu
“Strong man”: Carlos Aquino
Director de la Galeria: Ryo Sasaki
Doctor: Carlos Aquino

CUERPO DE BAILE:
Sofia Pagani. Foto: Josep Guindo
Julia Roca,
Alexandra Urcia
Miho Okamura
Yuzu Hikosaka
Mizuki Tanoue
Anna Ishii
Clara del Cerro
Yukari Mizu
Monica Gomez
Ryo Sasaki
Andrea Marselletti
Lisa-Marie Vervoort
Victoria Aletta
Matilde Ferrari
Elizabeth Cohen
Myrsini Petroutsou
Olivia Sparling
Giuliana Restivo
Flavia Carsillo
Lorenzo Di Stasio

Direcció Artística: Elias Garcia
Rebecca Storani. Foto: Josep Guindo
Autoria i coreografia: Remi Wörtmeyer
Música: Igor Stravinsky
Assistents artístics: Elias Garcia,
Chase Johnsey, Vincent Gros,
Maria Fernanda Urcia
Producció: Marina Quera
Direcció tècnica i il·luminació:
Ricardo Alegria
Disseny d’escenografia i vestuari:
Remi Wörtmeyer
Confecció de vestuari: Paula Fecker,
Marta Muiños, Gina Nunura, Martina Montorfani
Escenografia: Albert Torres, Andrés Gavilano, Pepe Urcia
Fotografia: Josep Guindo



Saludos finales tras este maravilloso ballet.
Foto: Josep Guindo




martes, 26 de marzo de 2019

Creando "La Ballarina de Picasso"



Rebecca Storani (Olga) y Lorenzo Misuri (Picasso).
Foto: Josep Guindo

El ritmo es frenético estos días en el Centre Cultural de Terrassa, sede del Ballet de Catalunya (BNC). Remi Wortmeyer, coreógrafo y bailarín australiano, acualmente principal en el HET National Ballet, hace más de un mes que está instalado en Barcelona trabajando con este joven elenco en el que será su primer ballet completo, «La Bailarina de Picasso». 

Carolina Masjuan

«La Bailarina de Picasso» basa su historia en Olga, bailarina de los Ballets Russes y que fue primera esposa de Pablo Ruiz-Picasso, y única, puesto que nunca se divorció de él. Olga Kokhlova significó un antes y un después en la vida de Picasso, tanto a nivel personal como artístico, ella le cautivó, le inspiró, le motivó, le agobió, le desesperó.... También esta nueva creación no dudamos será un hito y un punto de inflexión para el Ballet de Catalunya, una compañía que se va consolidando, se va conociendo y ya cuenta con un amplio público que la sigue entusiasmado. 

Remi Wortmeyer trabajando con
Lisa-Marie Vervoort. Foto: Sila Avvakum
Charlamos con los protagonistas principales de esta emocionante aventura, que nos cuentan en primera persona algo de sus vivencias personales y nos dan su punto de vista sobre esta producción. 

Elías García, Director Artístico del Ballet de Catalunya, nos explica cómo surgió la idea de una nueva creación y ballet completo a estrenar dentro del marco de la 36 Temporada de Danza del Centre Cultural de Terrassa, para la compañía. « Como bien se sabe, Ballet de Catalunya, empezó hace un año y cinco meses. Empezar una compañía desde cero es una tarea difícil, (encontrar bailarines, sede, teatro, etc). A pesar de este corto recorrido, estamos enfocando nuestro trabajo a producir al máximo para poder ofrecer un producto y sobre todo para encontrar la identidad que la Compañía necesita. Hasta ahora, en estos meses, el Ballet de Catalunya ha producido cinco programas, dos de ellos ballet completo (Don Quijote y El Cascanueces). Con Leo Sorribes, Director General, decidimos alzar el listón y apostar por una nueva producción de Ballet Completo, pero esta vez algo que fuese creado e ideado para el Ballet de Catalunya y de aquí surgió la idea. 

Respecto al porqué Remi Wortmeyer, Elías continúa : «Remi Wortmeyer es un joven coreógrafo y un bailarín con una grandísima trayectoria, actualmente bailarín principal del Het National. En el segundo programa presentado por el Ballet de Catalunya, Tripple Bill, una de las coreografías la firmó Remi, Concierto Mondrian, una coreografía con una gran acogida del público. Remi utiliza un vocabulario muy nord-europeo, que me atrae mucho. Yo, como director artístico, busco en todas las producciones acercarme, aún con pequeñas pinceladas, a lo que es el territorio, pues creo que nuestra cultura puede dar la identidad que la Compañía necesita, para poder diferenciarse de los demás. Remi propuso esta maravillosa historia, Olga, la primera mujer de Picasso y madre de su primer hijo. La historia me intrigó mucho y al descubrirla decidimos apostar por ella y me convenció el hecho de que el protagonista fuera un genio que viene de nuestro territorio». 

Rebecca Storani, Remi Wortmeyer
y parte del elenco del Ballet de Catalunya.
Foto: Sila Avvakum
Y sigue « Como todos los coreógrafos que hasta ahora han pasado por el Ballet de Catalunya, Remi ha tenido completa libertad en cuanto a elección de bailarines. Se hace una audición interna y durante la creación, Remi tiene la plena libertad para cambiar, si necesario, el cast. En caso de duda de Remi yo puedo intervenir, pero como director artístico, lo intento hacer el mínimo posible, el creador tiene que sentirse libre para poder dar el máximo. El nivel de la compañía es extraordinario, y la alquimia que el coreógrafo tiene que conseguir con los bailarines, surge gracias al feeling que éste encuentre en sus intérpretes. Remi ha hecho un gran trabajo, no solo en idear y plasmar coreográficamente una historia como la de Olga, él se ha encargado de diseñar tanto vestuario, como escenografía. Yo he participado como asistente. » 

En cuando a en qué momento se encuentra ahora a nivel artístico la compañía, Elías nos explica « La compañía esta creciendo a pasos exponenciales y empiezo a ver una cohesión entre bailarines. No hay que olvidar la joven edad de la formación. A nivel técnico los bailarines, gracias a los maestros que asiduamente trabajan en el Ballet de Catalunya, Angeles Lacalle y Vincent Gros y cuando el tiempo lo permite, las mías, está alcanzando un alto nivel y gracias a las producciones hechas hasta ahora, a nivel artístico la compañía se esta posicionando en un buen punto, sin perder de vista todo el trabajo que todavía tenemos que desarrollar. Con el Cascanueces y gracias al Centro Cultural de Terrassa donde la compañía tiene sus sede, hicimos un trabajo de sensibilización al público más joven y espero que con el nuevo programa, La Bailarina de Picasso, podamos seguir con este importantísimo trabajo, llegar al máximo de público de todas las edades. Esperando que este programa ayude al Ballet de Catalunya a seguir adelante. 

También tuvimos la oportunidad de compartir una deliciosa velada con Remi Wortmeyer quien nos aportó su visión. 

Instalado por un largo tiempo en Barcelona, ciudad a la que confiesa adorar, debe ausentarse de vez en cuando para asistir a alguna première de sus ballets. Tiene mucho trabajo, ahora mismo tiene 6 encargos de nuevos ballets, uno de ellos para la próxima temporada del HET National Ballet, con quien continúa bailando como principal en Amsterdam, pero ahora está completamente inmerso en esta nueva aventura, con la que se muestra encantado.

Rebecca (Olga) inspirando a Picasso (Lorenzo)
Foto: Josep Guindo
«Fue inmediatamente después del estreno de Mondrian Concerto cuando desde el Ballet de Catalunya me propusieron crear un ballet completo para estrenar el próximo año. Me pidieron que el argumento encajara con la cultura propia de esta tierra, algo en lo que yo coincidía totalmente. Así que emprendí un proceso de búsqueda y encontré la historia perfecta en la vida de Olga». 

«La historia se basa en la bailarina rusa que conquistó a Picasso. Una vez encontrado el personaje, todo fluyó de forma natural, la bailarina, Olga, los Ballets Rusos, todo confirmaba ser el guión perfecto para un ballet, para una compañía del país del genio y para esta joven compañía. Mi ballet no es al 100% fiel a la realidad, me he permitido algunas licencias, así como Picasso interpretaba en sus obras la realidad a su manera, también yo he querido darle mi visión a la historia, aportando alguna pequeña variación. He utilizado flash-back para situar los momentos mentales por los que pasa Olga, el tema de su medicación ante las infidelidades de Picasso y cómo cada amante le inspiraba una etapa distinta en su proceso creativo. Su entorno y sus circunstancias son las reales y los personajes también son los que frecuentó la pareja, así como el desarrollo de la trama se sitúa cronológicamente» 

«Una vez hallado el argumento, pasamos a la selección de la música. Stravinsky, coetáneo de Picasso y relacionado con él gracias a Sergei Diaghilev y los Ballets Rusos, para los que compuso mientras que Picasso participaba en los decorados, era el compositor perfecto para este ballet." 

Rebecca Storani (Olga). Foto: Sila Avvakum
Y de aquí ya pasamos a los decorados y al vestuario. «Sí, yo hice los diseños de todo, me gusta controlar toda la producción, y siempre tuve una clara idea de lo que quería. El presupuesto es ajustado y hemos tenido que movernos para conseguir los elementos necesarios en la calidad deseada, o lo más cerca posible a ella para los tejidos, las reproducciones, etc... Debo agradecer la enorme ayuda que me ha brindado Marina Quera (Directora Adjunta)) en este sentido. Absolutamente todo está inspirado en la época, pero evidentemente el vestuario se ha adaptado para facilitar el movimiento a los bailarines. Los decorados están inspirados en pinturas del genio y pretenden que el espectador se sienta como dentro del cuadro ¡No he visto aún el resultado final pero tengo confianza en que todo estará bien!» 

Respecto al elenco, Remi nos cuenta «Me he encontrado a la compañía con algunos cambios, lo cual es normal, pero en general forman un elenco muy potente y que ha progresado mucho desde la última vez que estuve con ellos. Me siento muy feliz de ver a estos jóvenes artistas crecer en la forma en que lo hacen. Evidentemente para ellos participar en la creación de un ballet, en este caso conmigo, pero podría haber sido con cualquier otro creador, es muy gratificante y lo viven con mucha ilusión e intensidad. Yo ya vine con una idea clara de todo, los pasos, el estilo y la interpretación de cada personaje, etc... Aunque alguna cosa ha cambiado mientras tanto, básicamente sigo con mi esquema inicial. A los bailarines les enseño exactamente lo que quiero y trato de estimularles para que den el máximo de sí mismos, pero si en algún momento hay que hacer alguna pequeña concesión para que ellos se sientan más cómodos o para mejorar la fuidez de la danza, estoy dispuesto a considerarlo. ¡Pero debo decir que han realizado un gran trabajo y estoy muy satisfecho con todos ellos!» 

Lorenzo Misuri y Rebecca Storani. Foto: Josep Guindo
También quisimos saber sobre la experiencia de los bailarines principales : Rebecca Storani (Olga) y Lorenzo Misuri (Picasso) : 

Rebecca Storani (Olga). Sobre el coreógrafo: "Remi, ademas que ser coreógrafo, es un artista muy completo y eso se nota mucho en su trabajo con nosotros. Su cuidado en los detalles y la manera de expresar una emoción con su cuerpo, es increíble. Creo que esto es lo que me quedará más de él y de estas creaciones que estamos haciendo. Su manera de trabajar también para mí es ideal, tienes que estar siempre muy atenta a cada pequeño movimiento que él hace, pero al mismo tiempo hacértelo tuyo, personal. Él, como ya he dicho antes, cuida mucho los detalles y las pequeñas cosas, pero al mismo tiempo te deja espacio para ver cómo puedes hacer tuyo un movimiento sin cambiar la historia. 

Seguramente tengo una oportunidad que no toda la gente pueda tener en la vida, un coreógrafo tan importante y con tanta experiencia que esté haciendo una creación en ti. Es un lujo y un honor para mi, especialmente porque tengo un papel tan bonito, pero al mismo tiempo difícil. Estoy muy feliz de haber sido elegida por él para esta creación maravillosa como es Olga, la mujer de Picasso. 

El personaje: "Debo reconocer que ha sido un proceso bastante difícil, pero al mismo tiempo estupendo. Para interiorizar el personaje, empecé viendo documentales de la vida de Picasso, para conocer bien toda su vida y saber hasta qué punto él se abandonó al amor de su musa inspiradora y futura mujer, Olga. Después he leído unos libros, he visto hasta uno en ruso, que aunque no haya entendido nada, me ha ayudado mucho por sus fotografías de Olga, de ellos dos juntos o hasta diseños que él le hacía, para ver sus poses, sus movimientos, intentando parecerme lo más posible a ella, y haciendo sus movimientos míos y un poco más estilizados que en esta época. 

Rebecca Storani. Foto: Sila Avvakum
Olga es un papel difícil, con cambios de personalidad durante todo el ballet. Empieza como una mujer feliz al hacer lo que le gusta (bailar) y una mujer pura, que conoce a Picasso y se enamora de él. Poco a poco, durante el espectáculo veremos a Picasso coqueteando con otras mujeres y es aquí donde Olga empezará a desfallecer en su carácter fuerte y puro al mismo tiempo. Cuando la persona que más amas sabes que no es la misma que al principio, que no estará siempre a tu lado para ayudarte. Hasta que él conoce a Marie-Thérèse, su futura amante y entonces empieza toda una lucha interna consigo misma, para no creer que sea verdad, hasta su total abandono a la locura por amor. 

Todavía queda mucho por trabajar, pero ya estoy muy feliz por los comentarios que me han dicho: ”has encontrado a Olga”. Cuando bailo, ya siento todo como si fuera real, intento imaginarme toda la historia de verdad y siento el dolor en el pecho, como si me hubiesen hecho daño de verdad." 

El vestuario: "Tendré bastantes cambios de vestuarios, más o menos 4 ó 5 y muy rápidos! ¡En algunos me tendré que cambiar en 1 minuto! Pero será muy bonito porque en cada parte del ballet será un vestido adaptado a la situación." 

Sobre la compañía: Ya pasó un año y medio desde que empezó el Ballet de Catalunya y muchas cosas han cambiado. Yo me siento totalmente otra persona. He tenido la suerte de bailar siempre los papeles principales y eso me ayudó mucho para desarrollar toda la historia que hay detrás de cada personaje. Gracias a la dirección y los coreógrafos que siempre han confiado en mi y me han dado estas oportunidades. 

Cartel publicitario del Ballet. Foto: Josep Guindo
También he trabajado siempre mucho, sin días de descanso y siempre me he dado al máximo y esto claro que me ha ayudado también. Creo que el crecimiento de la compañía tiene que ver también con el número de espectáculos que hacemos y este año ya ha sido mucho mejor que el año pasado, pero es una pena que todavía no se puedan hacer producciones enteras de 10 ó 14 espectáculos como todas las compañías hacen. Porque con los espectáculos la gente gana más experiencia ante el público, se acostumbra a controlar los nervios, el cansancio, la respiración y la energía y así dar un poco más en cada actuación. Espero de verdad que esta compañía crezca cada vez más y que nos den apoyos y ayudas para mejorar las condiciones y tal vez un día ser la Compañía Nacional de Ballet."

Lorenzo Misuri (Picasso). Sobre el coreógrafo: "Cada vez que trabajo con Remi me impresiona su trabajo, su calidad de movimiento, que es fluido pero, al mismo tiempo, dinámico y preciso, para mí éste es el "estilo de Remi" y es un elemento que también he encontrado en su coreografía creada el año pasado para el Ballet de Catalunya (Concierto Mondrian) y en la Bailarina de Picasso este año. Además, otro aspecto importante que quiero destacar, es el gran talento que Remi tiene para explicarnos y transmitirnos a los bailarines de una manera limpia, precisa y clara, la idea que tiene de su coreografía en todos los aspectos. Remi es un bailarín principal con excelente musicalidad y un hermoso movimiento y logra llevar estas dos importantes cualidades, también en sus trabajos coreográficos. 

Cuando un coreógrafo tan importante crea una coreografía sobre ti, es algo muy especial. En Picasso Ballerina, la emoción es aún más fuerte porque Remi no ha creado una coreografía simple, sino todo un ballet con una historia muy compleja e intensa detrás de él. Vivir cada día esta importante creación me ha enriquecido enormemente como bailarín. Gracias a Remi y su coreografía, la parte más verdadera de mí emergió y pude redescubrir el placer de bailar que sientes cuando eres pequeño. A pesar de las dificultades técnicas del ballet, me siento libre cuando bailo y eso es gracias a las enseñanzas de Remi."

Otra imagen de Rebecca y Lorenzo. Foto: Josep Guindo
El personaje: "El rol de Picasso ciertamente no es simple y al ser joven y poco experimentado, al principio admito que tenía miedo de no poder interpretarlo como merecía. Pero Remi inmediatamente creyó en mí y esto fue muy importante para el desarrollo del personaje. Además de a Remi, quiero mostrar mi agradecimiento a Elías García Herrera, quien también me ha ayudado a profundizar y entender mejor a Picasso y su historia, que es fundamental para mí. Espero que la audiencia pueda ver en el escenario no a Picasso, sino a Lorenzo y su alma como Picasso."

Sobre la compañía:  Sólo hace un año y medio que nació la compañía y que yo estoy en ella, pero a mí me parece que ha pasado mucho más tiempo. Eso es ciertamente porque esta experiencia me ha ayudado a madurar como persona y bailarín. Todos quienes trabajan en este proyecto, ponen mucha pasión en él. Tenemos la suerte de contar con excelentes maestros y maître de ballet que cada mañana con su clase, nos animan y nos ayudan a dar lo mejor de nosotros mismos. Tenemos un director artístico, que va más allá de las funciones de director, siempre está presente desde el primer al último ensayo, para sacar lo mejor de cada bailarín. En menos de 2 años de vida ya estamos organizando una producción tan importante como la "Ballerina de Picasso". Este es el "Ballet de Catalunya" y me enseñó que cuando ponemos pasión, amamos y creemos en un sueño, o un proyecto, a pesar de los problemas o dificultades de partir de cero, puede surgir algo tan increíble y especial como esta compañía." 

Muchísimas gracias a todos por su colaboración y por permitir acercarnos y vivir también un poco un proceso creativo cuyo fin será este hermoso ballet que nuestra querida compañía, del primero al último, no dudamos hará suyo y nos va a deparar maravillosos momentos de emoción.

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Ficha artística

PRINCIPALES:
Olga Khokhlova: Rebecca Storani
Picasso: Lorenzo Misuri
Marie-Therese: Sofia Pagani

SOLISTAS:
Jean Cocteau: Reo Morikawa
Sergei Diaghilev: Lucien Vecchierelli
Coco Chanel: Stanislava Pincekova

SECUNDARIOS:
Colombine: Yuzu Hikosaka
Arlequí: Ryo Sasaki
Pierrot: Clara del Cerro
Acròbata: Yukari Mizu
“Strong man”: Carlos Aquino
Director de la Galeria: Ryo Sasaki
Doctor: Carlos Aquino

CUERPO DE BAILE:
Julia Roca,
Alexandra Urcia
Miho Okamura
Yuzu Hikosaka
Mizuki Tanoue
Anna Ishii
Clara del Cerro
Yukari Mizu
Monica Gomez
Ryo Sasaki
Andrea Marselletti
Lisa-Marie Vervoort
Victoria Aletta
Matilde Ferrari
Elizabeth Cohen
Myrsini Petroutsou
Olivia Sparling
Giuliana Restivo
Flavia Carsillo
Lorenzo Di Stasio

Direcció Artística: Elias Garcia
Autoria i coreografia: Remi Wörtmeyer
Música: Igor Stravinsky
Assistents artístics: Elias Garcia, Chase Johnsey, Vincent Gros, Maria Fernanda Urcia
Producció: Marina Quera
Direcció tècnica i il·luminació: Ricardo Alegria
Disseny d’escenografia i vestuari: Remi Wörtmeyer
Confecció de vestuari: Paula Fecker, Marta Muiños, Gina Nunura, Martina Montorfani
Escenografia: Albert Torres, Andrés Gavilano, Pepe Urcia
Fotografia: Josep Guindo

jueves, 17 de enero de 2019

El Trencanous del Ballet de Catalunya

Alexandra Urcía, Ángeles Lacalle y Xavier Bagá, con los
bailarines del Ballet de Catalunya en el Trencanous. Foto: Josep Guindo

¡El Ballet de Catalunya lo ha vuelto a hacer! Ha agotado localidades en las tres funciones programadas, además de las dos para los participantes en el programa «Exploradores de la Danza» y ha dejado a mucho público con las ganas de asistir al ballet navideño por excelencia en su teatro, el Centre Cultural de Terrassa. Para las próximas Navidades habrá que plantearse programarlo varios fines de semana si se quiere complacer a toda su audiencia. 

Carolina Masjuan 

A pesar de haber visto recientemente magníficos Cascanueces, ya sea en difusiones cinematográficas desde Londres o Moscú o en directo con la Compañía Nacional de Danza en Sant Cugat, si lo que comparamos no es la puesta en escena si no la calidad de la danza, podemos sentirnos muy orgullosos con este Trencanous.

Yuhari Mizu con los pequeños alumnos de danza de Terrassa.
Foto: Josep Guindo
La pasión, la ilusión y la energía que desprenden los bailarines del Ballet de Catalunya, hacen de esta compañía algo único. Con más recursos, el resultado final podría ser totalmente comparable al de estas hermosas producciones mencionadas.

Aquí, quien escribe, es una espectadora, cronista desde hace muchos años en varios medios y no la persona involucrada desde hace unos meses en ayudar a esta compañía a salir adelante, a representar Catalunya a un alto nivel culturalmente y a que pueda seguir haciéndonos disfrutar como lo hacen.

Y si esta espectadora habitual de espectáculos de danza por medio mundo, se ha involucrado en este proyecto, es porque cree en él, en su equipo directivo y artístico, con el que es un placer colaborar y en sus bailarines, artífices finales de estas noches mágicas que disfrutamos. Es un honor y un privilegio formar parte de este equipo y dedicarle tiempo y esfuerzos, pero al disfrutar de sus espectáculos, no puede evitar salir la cronista y sentir la necesidad de hacer una pequeña entrada en este medio. Ya me disculparán por ser "arte y parte".

Yuhari Mizu, Lorenzo Misouri y Rebecca Storani.
Foto: Josep Guindo

Dicho esto, hablemos del Trencanous. Elías García ha mantenido la participación del Esbart Egarenc del Social en los bailes del salón de la familia, así como la participación de pequeños alumnos de escuelas de danza de Terrassa, Esther Antón y Àngels Segarra. Aunque sencilla, la nueva producción ha mejorado mucho en relación a la del año pasado.


Lucien Vecchierelli, Victoria Aletta y Lorenzo Di Stasio.
Foto: Josep Guindo
También se han producido desde entonces algunos cambios en el elenco, no podemos negar que se echa de menos a algunos bailarines pero esto es «ley de vida» y en todas las compañías hay cambios, gente que se va y gente que llega y los jóvenes recién llegados, que ya admiramos en el Quijote, han asumido sus roles en nuestro Trencanous con gran solvencia y mucho carisma. 


Se van consolidando como bazas sólidas, bailarines como Yuhari Mizu, Hada de Azúcar y Reina de las Nieves que estuvo segura, hermosa y majestuosa, aprovechando al máximo esta oportunidad; Lucien Vecchierelli como Drosselmeyer o en la Danza Árabe; Júlia Roca, Colombina y Danza Española. 

Y también otros bailarines van teniendo sus oportunidades y no defraudan, Victoria Aletta y Lorenzo di Stasio en la Danza Árabe, los dos jóvenes torbellinos japoneses, impresionantes bailarines Ryo Sasaki y Reo Morikawa en la danza rusa y en otros roles destacados que desataron la euforia del público, Anna Ishii en los mirlitones o Mizuki Tanoue, Yuzu Hikosaka y Estel Tomasa en la Danza China. 

Ryo Sasaki y Reo Morikawa. Foto: Josep Guindo
Claro que sin olvidar a las siempre impecables Alexandra Urcía y Miho Okamura que no importa cual sea la relevancia de su rol, siempre consiguen atrapar nuestra atención. La Clara pequeña de Alexandra obtuvo muy merecidas alabanzas entre el público, su participación en varias otras danzas la obligan a un gran esfuerzo en esta producción, pero ella lo afronta siempre de forma impecable, superando todas las dificultades, con su técnica precisa y segura y su fortaleza física formada a base de esfuerzo y tesón, sin olvidar la parte emocional que ella aporta haciéndonos sentir su ilusión, su desengaño, o su miedo a dar el paso y traspasar el espejo. Una bailarina muy completa que nos regala grandes momentos.

Y luego está nuestro admirado Lorenzo Misouri, magnífico Príncipe Cascanueces, que asumió con mucha clase y elegancia su papel como principal y partner de la impresionante Rebecca Storani que a pesar de no estar completamente recuperada de su lesión, nos brindó una Clara de gran belleza, deliciosa de delicadeza y magnífica de técnica. 


Rebecca Storani y Lorenzo Misouri y Yuhari Mizu y Lucien Vecchierelli.
Foto;: Josep Guindo

Un orgullo de compañía que cada año se va superando, obteniendo más reconocimiento, siendo contratada en más teatros y afianzándose como grupo. Esperemos que vayan obteniendo más recursos que les permitan seguir desarrollándose y presentándonos hermosas propuestas como la que ya están trabajando «La Bailarina de Picasso» basada en la vida de Olga Koplova, primera esposa de Pablo Picasso que está montando para ellos Remi Wortmeyer quien ya trabajo con el Ballet de Catalunya en el Triple Bill del año pasado con Mondrian Concerto. 

Pero ahora su próxima cita es en el Casino la Aliança del Poble Nou con Don Quixot. No se lo pierdan ! Venta de entradas aquí.






lunes, 12 de noviembre de 2018

El Ballet de Catalunya estrena su Don Quixot

Rebecca Storani y Dmitry Zagrebin. Foto: Josep Guindo

En el Centre Cultural de Terrassa, su sede, el Ballet de Catalunya presentó su versión del ballet Don Quijote. Tras un año de andadura y de acuerdo a la sugerencia del propio Centre Cultural de estrenar cada año un par de producciones, la dirección se atrevió a montar su propio Don Quixot y hemos de decir que los Quijotes y Dulcineas de nuestro Ballet de Catalunya vencieron aguerridamente a cuantos gigantes y molinos encontraron en su camino.

Carolina Masjuan

No es tarea fácil, teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentra ahora mismo a nivel económico, emprender tamaña aventura, pero la mayoría de bailarines que se sumaron a este proyecto ya llevan un año trabajando juntos, bailando los tres programas presentados hasta la fecha y acoplándose como un grupo compacto, en el que destaca sobre todo una gran armonía y una juventud llena de talento que llena el escenario de arrojo, valentía y muchas ganas de consolidar a una afición que crece imparable.

Istvan Simon y Mónica Gómez. Foto: Josep Guindo
La función del 10 de noviembre agotó entradas rápidamente, se programó una segunda que también cerró con lleno absoluto. Se les va conociendo, admirando y queriendo, como sucede en cualquier ciudad con compañía propia en su teatro, algo único en Catalunya e incluso en España y que no puede más que admirarse y apoyarse.

Leo Sorribes y Elías García no necesitan presentación, Ibstage les ha hecho sobradamente conocidos en nuestro país y ya se sabe que bajo su mando cualquier proyecto que se emprenda se hará concienzudamente y aspirando a la máxima calidad. Elías, junto con Larissa Lezhnina, la magnífica bailarina Primera estrella del Mariinsky y del HET National Ballet y directora artística asociada a la compañía, pusieron en escena un Quixot respetuoso con el ballet original de Petipa, pero incluyendo una visión propia para hacerlo más español y adaptarlo a la compañía.

Así encontramos danzas de nuestro folklore perfectamente integradas en la trama del ballet, una jota, escuela bolera -magníficos los bailarines en una exquisita demostración de este baile tan catalán con castañuelas- un fandango e incluso un cuadro flamenco a modo de  "entremés" típico de Cervantes.

Joel Minguet. Foto: Josep Guindo
Xavier Bagá, quien fuera bailarín del Ballet del Liceu con el Mestre Magriñá y del Ballet Nacional de España, así como colaborador coreográfico en distintos esbarts, ha participado en la coreografía de algunas danzas ya sea para los bailarines del Institut del Teatre que se han sumado a esta producción, o para los propios bailarines de la compañía. En el cuadro flamenco han sido la cantaora Cristina López y los guitarristas Juan José Barreda y José Zarco los invitados a participar. 

Otras danzas adicionales fueron creadas por profesoras del Departamento de Danza Española del Conservatorio Profesional de Danza del Institut del Teatre. El Minuetto del primer acto está coreografiado por la profesora Vanesa Domínguez e interpretado por alumnos/as de tercer curso. En el segundo acto, la pieza que se desarrolla en la taberna, unas alegrías con bata de cola y mantón, es una creación que realizó Belén Cabanes para las alumnas de sexto curso y que formaba parte del programa de talleres de Danza Española el curso pasado.

No están físicamente en el ballet los personajes de Don Quijote, Sancho Panza, Camacho o el Tabernero, padre de Quiteria, pero sí están presentes gracias a la participación de Joel Minguet. El actor, mezclado con el público, sitúa a éste dentro de la historia. Su perfecta dicción, esa voz profunda y su total fusión con el personaje al que da voz, captan la atención y sobrecogen por momentos, sobretodo en la parte central, cuando nos narra las peripecias del ingenioso hidalgo al enfrentarse con esos molinos que él cree ser gigantes.

Alumnas del Institut del Teatre en una coreografía de Belen Cabanes.
Foto: Josep Guindo
Pero hablemos de la danza. La compañía está formada por unos 25 bailarines entre titulares y aprendices y a los que se suman los jóvenes del programa trainée. Llegados de todas partes del planeta, su juventud, su alegría y entusiasmo, se transmiten en escena y hacen que cada espectáculo sea una fuente de energía que se contagia al espectador.

Los toreros llegan con fuerza, impecables, volteando sus capas con armonía, garra y seguridad. Espada, Lucien Vecchierelli, apuesto y conquistador, se complementa perfectamente con la exquisita Mercedes de Mathilde Marlin. La magnífica bailarina francesa de líneas perfectas, seduce con su baile. Magnífico su cambré en brazos de su torero.

Toreros. Foto: Sila Avvakum
Las deliciosas amigas de Kitri, Alexandra Urcía y Miho Okamura son siempre bazas seguras. Tan perfectamente sincronizadas que parece irreal. Su técnica, la de ambas, es espectacular, Miho además nos brindó un Cupido de una gracia y virtuosismo tales que dejaron al público embelesado. Un Cupido fiel a la version del Mariinsky, en una diagonal perfecta con sus piqués saltados en punta, de gran dificultad, al más puro estilo ruso. Un auténtico sueño de delicadeza y ligereza, como requiere el rol, ya que se trata del sueño de Quijote.  

Alesandra por su parte, demostró su gran dominio con unos dobles tours a la seconde increíblemente lentos y tan perfectos que nos dejaron sin aliento.

En la parte de los gitanos se alternan Stanislava Princenkova, el sábado 10 y Mónica Gómez, la bailarina formada en Studio Isadora y en la Corella Dance Academy, el viernes 9. Es de recibo darle a Mónica el reconocimiento que merece, se está consolidando como una gran artista que se crece en escena y en esta producción está en el fandango, la seguidilla y como dríade, además de en este agradecido rol en la noche del viernes. El sábado la recién llegada Stanislava supo aprovechar la oportunidad y nos ofreció una muy bella danza.

La verdad es que en este sentido no se pueden quejar los bailarines porque todos bailan mucho, pisan escena, cogen tablas y participan en gran variedad de proyectos y producciones.

Júlia Roca. Foto: Josep Guindo
Otro momento a recordar es el magnífico paso a dos de Julia Roca, ¡cuan elegante y refinada es esta bailarina! Qué placer verla evolucionar en escena perfectamente arropada por otro gran puntal del elenco, el magnífico Lorenzo Misuri. Un placer de coreografía e interpretación.

Pero evidentemente luego está Rebecca, nuestra gran Rebecca Storani. No es sólo que su Kitri sea estratosférica a nivel de técnica, ni que su dominio escénico sea apabullante, comparable con las más grandes del momento, es que su Kitri llega como pocas lo logran, es pizpireta, decidida, juguetona, disfrutas de su mano y te hace soñar. Se adapta con gran facilidad a cualquier partenaire, siempre de un gran nivel también, claro. Ya sea Istvan Simon llamado en el último momento al fallar el bailarín previsto o el genial Dmitry Zagrebin, lean la entrevista que nos concedió, siempre dispuesto a colaborar con el Ballet de Catalunya.

La dirección de la compañía tiene tal reconocimiento a nivel internacional que las estrellas del Mariinsky, el Royal, el Bolshoi o el HET, por citar solo algunas, no dudan en hacer sacrificios y volar rápidamente a Barcelona para participar en sus proyectos. Es un lujo, un privilegio y algo digno de ser tenido en cuenta, para satisfacción del público y de los propios bailarines de la compañía.

Rebecca Storani y Dmitry Zagrebin. Foto: Josep Guindo
Los pasos a dos y las codas, momentos álgidos del ballet, se saldaron con momentos de gran entusiasmo por parte del público, desatado por el virtuosismo de las dos parejas ambas noches. Las piruetas, los equilibrios, los portés, los saltos, los giros o los fouettés de Basilio y Kitri perfectamente ejecutados, fueron realmente una delicia.

Hay que reconocer que aunque Istvan Simon es un bailarin con tablas, no brilló tanto como Dmitry que superó con creces el rol de Basilio con una técnica impecable y con un estilo elegante. Pero también debemos mencionar que con Dmitry pudieron ensayar más y en cambio Istvan debió aprenderse el rol el mismo día de la función en solo tres horas. Algo que no supuso demasiado contratiempo para nuestra gran bailarina que supo adaptarse y brillar como nos tiene acostumbrados.

Miho Okamura y Yukari Mizu. Foto: Josep Guindo
Rebecca también nos fascinó como Dulcinea, en el mundo onírico de Don Quijote con las dríades, otro momento álgido del ballet. Perfectamente presentado, se oía el típico ¡qué bonito! del público admirado. Las bailarinas del cuerpo de baile perfectas en sus posiciones y evoluciones, arroparon al delicioso Cupido de Miho, a la encantadora Dulcinea de Rebecca y a su reina, Yukari Mizu, especialmente acertada la noche del viernes, con unos developés de ensueño y unos hermosos fouettés a la italiana, otra gran bailarina que va creciendo de la mano del Ballet de Catalunya. Debe ganar seguridad en sí misma porque tiene un gran potencial que no dudamos sabrá desarrollar.

Me gustaría también destacar a los jóvenes recién llegados que han traído energía adicional y se han adaptado perfectamente al elenco. Reo Morikawa y Ryo Sasakii, además de toreros, estuvieron geniales como borrachos con Lorenzo Misuri.

Las bailarinas que ya conocemos y que ya queremos por cuando nos han aportado, Vittoria Aletta, Lisa Marie Vervoort, Giuliana Restivo o Clara del Cerro, brillaron como siempre en sus roles, acompañadas por las recién llegadas que iremos conociendo y que seguro van a conquistar también nuestros corazones.

Mathilde Marlin. Foto: Siula Avvakum
En este mundo convulso y cruel, en que tantas veces sucumbes a la desesperación y piensas que no hay remedio, es necesario tener alguna válvula de escape, algo bello que alimente el alma y somos muchos quienes lo encontramos con el ballet y especialmente con nuestra compañía, la que conocemos, seguimos y vemos crecer y brillar. Por favor, que consiga seguir este magnífico camino que ha emprendido. Hay buenas perspectivas y estamos seguros que cada vez contará con más apoyos. De hecho estas funciones han contado con la presencia de posibles mecenas y programadores de teatros, todos se mostraron entusiasmados como así lo estaba todo el público asistente y ya tienen contrato para una gira en Corea, en Junio de 2019, algo que el Director General anunció a los bailarines tras la función del sábado y que éstos recibieron encantados.

El colofón al acabar las representaciones fue el nombramiento de Rebecca Storari como primera solista. La bailarina, emocionada, recibió la noticia en escena para deleite del resto de bailarines, de la audiencia y de sus profesores, repetidores y director artístico. Leo Sorribes hizo el anuncio a la vez que le ofreció un magnífico ramos de flores. Parece que la Dirección va a implementar esta tradición que siguen grandes compañías, para premiar el esfuerzo y la evolución de su elenco, haciendo a su público partícipe de ello. Algo que muchos celebramos de forma emocionada la noche del sábado. ¡Enhorabuena Rebecca, totalmente merecido !

Rebecca Storani e Istvan Simon.
Foto: Josep Guindo
Otro anuncio fue hecho más tarde, el joven Reo Morikawa, pasaba a formar parte del cuerpo de baile de la compañía desde su posición de trainée. Muy felices también por este nombramiento ¡Felicidades Reo !

Mencionar también a un magnífico bailarín que nos ha dado grandes momentos, David García, quien a causa de una desafortunada lesión no ha podido bailar en estas producciones. Le vimos ensayar este verano y esperábamos con emoción verle en escena. No ha podido ser, ha venido a ensayos y estuvo entre el público los dos días, desde aquí todo nuestro cariño y con nuestros mejores deseos para un rápido restablecimiento.

Ángeles Lacalle y Glòria Gella, ésta cuando sus obligaciones en Porto se lo permiten, son las maestras de ballet, Vincent Gros, recién llegado al equipo y con cual el propio Sorribes ha estudiado, es desde el mes de setiembre Maestro de Ballet de la compañía y en poco tiempo ha logrado formar muy buen equipo con Elias Garcia y Larissa Lezhnina. Mafer Urcia que desde Setiembre es profesora de la academia, también brinda su apoyo en momentos puntuales en la compañía como repetidora. Ricardo Alegría siempre pendiente de la parte técnica, Albert Torres y José Urcía en los decorados, Marina Montorfani para el vestuario y Marina Quera quien asumió la producción de la obra y que es quien tiene a su cargo las finanzas de todo el proyecto, completan el team.

Un equipo muy profesional, generoso y entregado, sin el que nada sería posible. El final con todos los implicados en escena, saludando a la audiencia, dio la justa dimensión del gran esfuerzo y magnífico resultado de esta producción. El éxito debe medirse por la respuesta del público que es quien compra su entrada y busca emocionarse y disfrutar y a fe que se consiguió. ¡¡Enhorabuena y a por el Cascanueces !!

Vídeos con fragmentos del ballet y entrevistas publicados en los medios: