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domingo, 16 de junio de 2013

Lluvia de estrellas en el Palacio de Congresos - Paris


Loïc le Duc
Traduccion : Carolina Masjuan


Marguerite & Armand
Tamara Rojo / Ruppert Pennefather
Crédit DR D&D Art Prod.

En Atenas, el pasado septiembre durante la (Gala "Meet the Stars"), Denis Austier y David Makhateli, nos daban a conocer su proyecto de organizar en París una gala de danza. Plan cumplido puesto que D & D Art Producción ha presentado "Nureyev y amigos" para celebrar el 75 aniversario del nacimiento de Rudolf Nureyev. 

La marca D&D ha permitido, una vez más, mostrar cómo este tipo de eventos, poco frecuentes en París, adquieren cartas de nobleza cuando se organizan de forma inteligente. La dirección artística corrió a cargo conjuntamente por Charles Jude, director del Ballet de la Ópera de Burdeos y David Makhateli, ex principal del Royal Ballet. En el foso, la orquesta Pasdeloup bajo la batuta de Valery Ovsianikov, director invitado de la Orquesta del Teatro Mariinsky. La escenografía, a cargo de Gilles Papain, ocupa el inmenso escenario, con fama de no poseer alma alguna, del Palacio de Congresos, que Nureyev honoró con su presencia en varias ocasiones tanto como bailarín, como en calidad de director de danza del Ballet de la Ópera Nacional de París. 

La Sylphide - Iana Salenko
Crédit DR D&D Art Prod.
No se escatimaron medios para brillantemente revivir el espíritu de los "Nureyev y amigos" organizados por el tártaro, quien invitaba a sus estimados a compartir espectáculos que con el reclamo de su nombre siempre llenaban. Estuvieron Isabelle Guérin, Sylvie Guillem, Florence Clerc, Charles Jude, Laurent Hilaire, Manuel Legris ... Para Nureyev, era la forma de seguir en escena en todo el mundo, cuando ya no podía bailar los grandes ballets clásicos en su totalidad. Porque él ha dedicado su vida a observar, admirar y diseccionar cuidadosamente los ballets del francés Marius Petipa, antes de bailarlos con devoción. Estas obras fluían por las venas del tártaro, esos príncipes atormentados que buscan un amor imposible, eran su vida. Príncipe de la danza romántica, Nureyev fue también un hombre de su tiempo, que quería saber bailar su época, lo que hizo con Martha Graham, Rudi van Dantzig e incluso con Paul Taylor. 

El homenaje comprende este vasto repertorio y permite reunir en escena, un gran número de artistas de las mejores compañías de ballet con una gran cantidad de rusos, venidos de Berlín, Londres, Moscú o San Petersburgo . 

Evgenia Obratzova
Crédit DR D&D Art Prod.

Pero el honor de inaugurar los festejos recayó en los bailarines de ballet de la Ópera de Burdeos. En escena, seis hombres, seis mujeres y seis floretes. El ambiente misterioso, incluso místico, de "Petite Mort", del coreógrafo Jiri Kylian, conserva una gran originalidad. Tintado por la melancolía indecible inducida por los extractos seleccionados del adagio del Concierto para piano N º 23 y el Andante de la N º 21 de Mozart, los movimientos corporales de los bailarines evocan un amor tierno y sensual, lánguido y salvaje después hasta llegar al orgasmo. Trabajo más bien cuidado, con una mención especial para la luminosa Yumi Aizawa. 

Solor - Evgeni Ivanchenko
Crédit DR D&D Art Prod.
Con Iana Salenko, La Sylphide emprende el vuelo. En el fondo de la escena, donde se proyecta una hermosa vista del lago con cascada y bosque, la bailarina del Ballet Ópera de Berlín es ese ser inmaterial, intangible y mágico a quien James trata vanamente de seducir. Ningún esfuerzo aparente perturba ese aura que la aísla del mundo de los humanos. Sus poses, la línea de sus arabescos, sus "port des bras" hacen revivir ante nuestros ojos, las litografías que inmortalizaron el arte de la Taglioni. Marian Walter es un James tierno, sensible: la nobleza de su danza, la amplitud y la ligereza de sus saltos se adornan con una brillante batería. Juega con la Sylphide, como si estuviera bajo una alucinación. Magistral. 

Evgenia Obratzova sedujo, a su vez, por su encanto, frescura y cualidades técnicas brillantes. Imperial, la bailarina del Teatro Bolshoi domina con la mayor ligereza los desafíos acumulados en el último Pas de Deux de la Bella (versión Petipa / Grigorovich), ya sea en el campo del arabesco, la batería o del jeté, añadiendo unos hermosos port des bras. Dimitri Gudanov, su príncipe Désiré, no se queda atrás en esta demostración de técnica y virtuosismo. Con su hermosa elevación, este noble bailarín nos presenta una variación emocionante y honesta. Y el partenariado entre los dos funciona de maravilla. 
Lástima que la Nikiya de Evgenia no ofrece la brillantez de su Aurora a pesar de toda la atención que pone Evgeni Ivanchenko, Solor con aires más principescos que guerreros. 

Nos reencontramos con la estrella del Teatro Mariinsky al lado de Daria Vasnetsova ofreciéndonos el adagio del acto blanco del Lago de los cisnes, de forma tan terriblemente cuidada que pierde un poco de su alma. 

Daria Vasnetsova / Evgeni Ivanchenko
Crédit DR D&D Art Prod.
Maïa Makhateli y Remi Wörtmeyer defienden con fuerza y brio las "Dos piezas de Het", firmadas por Hans Van Manen. A la estética helada, nerviosa, rápida y fuerte que responde a la música de Tüür, se opone un modelo elegante, más flexible, del que nace maliciosamente una emoción verdadera, al ritmo del tempo de Arvo Pärt. La coreografía destaca el firme temperamento de los dos intérpretes, la plástica irreprochable y las líneas. Piezas singulares en esta gala, "Dos piezas de Het", recibió un cálido y merecido aplauso del público. 

Difícil no mencionar, a lo largo de esta velada, los 17 años de partenariado y los 700 espectáculos ofrecidos en todos los rincones del mundo, durante los cuales Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev se amaron sublimemente en escena. 

Para empezar, esa "evocación poética" de una sonata para piano de Franz Liszt, con coreografía de Frederick Ashton para la legendaria pareja. En el chic París de los años 1840, Marguerite, antes de morir de tisis, ve a Armand y recuerda su encuentro en un baile, y sus amores en el campo con la furia del padre de Armand quien le pide que deje a su hijo, sus discusiones y la humillación hecha a Marguerite cuando Armand le arroja un fajo de billetes en plena velada de sociedad. Se separan, pero Armand regresa a tiempo para que Marguerite muera entre sus brazos. 
Se necesita todo el talento de Tamara Rojo y Rupert Pennefather para transmitir toda la intensidad dramática de esos amores en el campo. En una danza voluptuosa, Marguerite / Tamara se abandona dulcemente en los brazos de Armand / Rupert para lanzarse luego valientemente en la partenariado que simboliza su amor imposible. Impactantes, Rojo y Pennefather interpretan este fogoso pas de deux con inteligencia y garbo. 

Des Grieux - Federico Bonelli
Crédit DR D&D Art Prod.

La misma aura solar se re-encuentra en "la Rojo" cuando baila Manon. El pas de deux que se nos propone acontece en la cámara del caballero Des Grieux y nos conduce a la intimidad de los dos amantes para disfrutar de un puro momento de felicidad compartida. La escritura de McMillan refleja el sentimiento de libertad emocional y la felicidad desinhibida de los amantes, mediante una coreografía llena de audacia, donde el arabesco y la voltereta en el aire se descomponen en una búsqueda estética, marcada por apasionados abrazos. Su empatía hace que su historia de amor luzca profunda y sincera. Dotado de un físico poseedor de una rara seducción, Federico Bonelli es acreedor de un estilo de gran pureza. En cada gesto, en cada paso, la estrella del Royal Ballet transmite su pasión ardiente por Manon. Tamara Rojo da vida a la cortesana con un perfecto dominio de la técnica combinada con una impresionante sensibilidad musical. Qué hermoso trabajo de la mirada, de deslizamiento en contra peso entre ella y Des Grieux. Esta mirada que hace que la danza no sea nunca redundante sobre la música, anticipando el movimiento y creando un efecto de sorpresa que mantiene sin aliento al público del Palacio de Congresos. 

Manon - Tamara Rojo / Federico Bonelli
Crédit DR D&D Art Prod.

El Nureyev coreógrafo se verá sublimado por la interpretación que Mathias Heymann hace de Manfred. Adaptción del poema lírico de Byron, Manfred es un héroe torturado, solitario. Abrumado por el remordimiento por haber destruido a todos los que le rodean, prefiere morir y llama a Astarte, un espíritu supuestamente capaz de calmar la gran culpabilidad que lo asalta. Creada en 1979, Nureyev, lesionado, no podrá interpretar el ballet que se ha escrito. Mathias Heymann está soberano, en todos los sentidos del término, ultra-romántico con su pechera blanca, una presencia radiante y un gran dominio en los saltos y tours en l’air con recepciones perfectas, en la ejecución de pasos múltiples e incesantes. 

Raymonda
Myriam Ould-Brahan / Mathias Heymann
Crédit DR D&D Art Prod.
Su Jean de Brienne confirma esta prestancia, su honestidad en el gesto. Sus Raymondas (sucesivamente Aurélie Dupont y Myriam Ould-Braham) parecen tener que ejecutar un ejercicio de estilo que no provoca entusiasmo, incluso a pesar de que pocos reproches se les puedan hacer. 

La velada concluye con una impresionante pas-de-deux del Corsario, interpretado por Aleksandra Timofeeva que se lanza, radiante en su tutú corto, a la conquista de su Corsario, Vadim Muntagirov, reciente ganador del Benois de la Danse. Nadie duda de que cuando se trata de Muntagirov, se salta, se gira, siempre maravillosamente, con gran estilo y precisión. Su partenariado con la bailarina del Kremlin funciona de maravilla. Ella nos ofrece una serie de fouettés simples de alto voltaje bajo los cálidos aplausos de un público entusiasta. 


La gala fue filmada el 31 de mayo y seria retransmitida en alta definición en 2500 salas de cine en todo el mundo. Un DVD-Blu-Ray de esta función homenaje debe ser producido en otoño de 2013.


El Corsario - Aleksandra Timofeeva / Vadim Muntagirov
Crédit DR D&D Art Prod.


Programa del Gala (31 de mayo 2013 y 1° de Junio 2013)


Ballet de l'Opéra de Bordeaux 

Petite Mort, corégrafia de Jiri Kylian

Iana Salenko y Marian Walter (Ballet de la Opéra de Berlin)
La Sylphide, pas de deux, corégrafia de Auguste Bournonville

Evgenia Obraztsova y Evgeny Ivanchenko (Ballet del Mariinsky)
La Bayadère, corégrafia de Marius Petipa

Tamara Rojo (English National Ballet, Étoile internationale) y Federico Bonelli (Royal Ballet de Londres)
L'Histoire de Manon, pas de deux, corégrafia de Kenneth McMillian

Maïa Makhateli y Remi Wörtmeyer (Het Nationale Ballet)
Two pieces for Het, corégrafia de Hans Van Manen

Aurélie Dupont (31 mai), Myriam Ould-Braham (1er juin) y Mathias Heymann (Ballet de la Opéra de Paris)
Raymonda, pas de deux, corégrafia de Rudolf Noureev

Evgenia Obraztzova y Dmitry Gudanov (Ballet del Bolshoï)
La Belle au bois dormant, pas de deux del tercero acto, corégrafia de Yuri Grigorovich

Mathias Heymann (Ballet de la Opéra de Paris)
Manfred, solo, corégrafia de Rudolf Noureev

Tamara Rojo (English National Ballet, Étoile internationale) y Rupert Pennefather (Royal Ballet de Londres)
Marguerite et Armand, pas de deux, corégrafia de Frederick Ashton

Daria Vasnetsova y Evgeny Ivanchenko (Ballet du Mariinsky)
El Lago de los Cisnes, pas de deux del Cisne Blanco, corégrafia de Marius Petipa y Lev Ivanov

Alexandra Timofeeva (Ballet du Kremlin) y Vadim Muntagirov (English National Ballet)
El Corsario, pas de deux, corégrafia de Marius Petipa

sábado, 29 de septiembre de 2012

Gala "Meet the Stars..." Odeón de Herodes Atticus, Atenas

Loïc le Duc
Traduccion : Carolina Masjuan

El tricorno
Sergio Bernal - Foto : G. Uféras

Domingo 16 de setiembre. Las torrenciales lluvias que caen sobre Atenas, hacen casi improbable que se pueda mantener la celebración de la Gala "Meet the stars", prevista en el Odeón de Herodes Atticus. ¿Intervención de los dioses del Olimpo? Al final de la tarde, clarea el cielo permitiendo que se reúnan en escena un gran número de artistas de renombre, venidos de las mejores compañías de ballet, de los cuales una pléyade de rusos, aunque estén bailando en Berlín, Viena, Londres, Moscú o San Petersburgo. Se puede ser un tiquismiquis y poner de manifiesto el lado convencional de este tipo de manifestaciones, que se limitan a proponer una sucesión de pasos a dos y retazos de bravura del repertorio clásico. Pero inteligentemente organizada por David Makhateli (ex-principal del Royal Ballet) y Denis Autier, y magistralmente ejecutada por los bailarines, es de rigor dejar constancia que el programa permite ser totalmente apreciado, incluso saboreado. 

Las nueve de la noche. Odeón de Herodes Atticus. Ligero frescor nocturno. El sordo charloteo de voces se integra en el silencio. Más allá del escenario, tintinean las luces del Partenón. Por fin, el momento tan esperado, ese que agudiza la impaciencia... 

Spartacus
D. Pavlenko/A. Sergeev - Foto : G. Uféras
El ambiente romántico-dramático del adagio de Spartacus encuentra en ese teatro una resonancia aún más fuerte, al estar plenamente involucrados en la trama los intérpretes del Mariinsky, individualmente y en pareja. Daria Pavlenko, conmovedora e imperial, ilumina la escena... pero este extracto de la obra de Jacobson, sólo responde a medias a las expectativas de un público ávido de acrobacias, de virtuosismo y de emociones fuertes. Y es Sergio Bernal quien, arropado por su inmensa capa roja, hipnotizará y transportará al público ateniense. El bailarín del Ballet Nacional de España nos brinda una "farruca" de referencia: los saltos son amplios, los cambrés provocativos y los tacos aportan un ritmo a la danza de una virilidad que embellece y subraya la fuerza de la coreografía de A. Ruíz Soler con música de Manuel de Falla. Llueven aplausos. Caluroso recibimiento también para Hikaru Kobayashi y Frederico Bonelli. Los bailarines del Royal Ballet defienden con inteligencia y elegancia Tchaikovski Pas de Deux, a pesar de un porté final un poco arriesgado. Por otro lado, el baile de la ex-alumna de la escuela de danza de la ópera de Paris, ganaría siendo un poco más "jazzy" y menos controlado. Fuera de su contexto dramático, el extracto de Carmen no consigue hacerse comprender por el público neófito.  La interpretación de los solistas del ballet de Viena no tiene nada que ver, es la elección de la coreografía lo que es más sospechoso: tal como sucede a menudo con D. Bombana, la escritura es poco legible, poco elegante y demasiado amanerada. Podremos no obstante medir el alcance del talento de Ketevan Papava y Kirill Kourlaev más tarde.

Grand Pas Classique
I. Salenko/M. Walter - Foto : G. Uféras

Será la gloria local en la persona de Danilo Zeka quien desatará una nueva salva de aplausos. El bailarín griego nos presenta "Voyage" bajo el famoso concierto 23 en A Mayor de Mozart. Coreografiado por R. Zanella para Wladimir Malakov, es difícil, si no imposible, igualar la interpretación del ex-principal del ABT en este solo, que puede, por desgracia, caer rápidamente en la insignificancia. 
El Corsario
M. Nuñez/D. Semoinov - Foto : G. Uféras

Esta primera parte del programa alcanza su apogeo gracias a la presencia, bella e inspirada, de los bailarines del Ballet de Berlín y de una Marianela Núñez real en su extracto de “El Corsario”. ¿Es necesario recordar que Iana Salenko es una personalidad luminosa, llena de encanto y de estilo? Unos epaulements airosos y delicados, unos developés de una gran calidad, ¿cómo no electrizar al público ateniense? Radiante en su tutú negro y plata, su partenariado con Marian Walter funciona de maravilla y ambos no cesan de disfrutar con las dificultades del Grand Pas Classique que re-encuentra con ellos toda su nobleza y su grandeza. Sigue la sublime Marianela Núñez. Desde sus primeros pasos, la "principal" del Royal Ballet ilumina la escena. Aborda las dificultades con una facilidad y una precisión desconcertantes, mientras que su partenaire llegado del ballet de Berlín, el ruso Dimitri Semoniov, no se queda atrás en esta demostración de técnica y virtuosismo. El público se desboca. 







Narcissus
S. Polunin - Foto : G. Uféras
Cuando el frescor de la noche se hace más intenso en la capital griega, la segunda parte de la velada nos reserva aún hermosas sorpresas. Serguei Polunin, ahora con el Stanilavsky Ballet, hace alarde de sus atléticas posibilidades en un 'Narciso' que le sienta como un guante. Es en la verdadera y profunda calidad de su danza donde reside su valor: posee esa agilidad precisa, ese sentido de lo oportuno, esa elegancia de movimiento y esa forma espontánea, fácil, de ejecutar tanto los pasos más simples como los más complicados. La calidad de su interpretación hace más digestiva la música, ensordecedora, de Tcherepnin. Cómo no podía ser de otra forma, desde las primeras notas de la música tradicional griega, el público palmea la cadencia para acompañar a Zdenek Konvallina, que nos recuerda cuanto la mitología griega ha sido fuente de inspiración para Béjart. Es necesario todo el talento de los bailarines del ballet de Viena para imponer la intensidad dramática del extracto de “Anna Karenina". Poseedora de una silueta excepcional,  escultural y femenina, Ketevan Papava hizo gala de una sensualidad y de un lirismo que se presta de maravilla al estilo de B. Eiffman. Kirill Kourlaev sublima su personaje mediante una potencia física asociada a un fabuloso juego de piernas. Re-encontramos la misma aurea solar en los bailarines Daria Pavlenko y Alexander Sergeev quien se impone como un 'Apolo' de referencia. Poseen todas las cualidades necesarias para hacer frente a las exigencias de la escritura coreográfica de Balanchine. Una delicia.


Tchaikovsky Pas de Deux
F. Bonelli - Foto : G. Uféras


Lástima que la música de Ravel subraya las carencias de la coreografía de P. Pozo. El talento y la calidad de la interpretación de Sergio Bernal no consiguen salvar este "Bolero" del aburrimiento. Estetismo amablemente insípido, sensualidad lisa y sin alma, se hallan en este paso a dos interpretado bajo la música demasiado anodina de Arvo Part, pero interpretado a la perfección por Iana Salenco y Marian Walter. De pronto, el regreso al puro espectáculo de virtuosismo es francamente brutal, pero difícil, sin embargo, resistirse a Yolanda Correa cuando se baila así. Saltos, equilibrios, piruetas, todo está ahí excelentemente ejecutado. La pureza del gesto. En cuanto a Yoel Carreño, nos ofrece incontestablemente los más bellos tours à la seconde de la velada. ¡Qué pureza de estilo! ¡Qué maravilla! 


Anna Karenina
K. Papava/K. Kourlaev - Foto : G. Uféras

PROGRAMA

SPARTACUS (Adagio) (cor. L. JACOBSON)
APOLLO (cor. G. BALANCHINE)
D. PAVLENKO / A. SERGEEV
TEATRO DEL MARIINSKY

El TRICORNO (cor. A. RUIZ SOLER)
BOLERO (cor. P. POZO)
S. BERNAL
BALLET NACIONAL DE ESPANA

TCHAIKOVSKY PAS DE DEUX (cor. G. BALANCHINE)
F. BONELLI / H. KOBAYASHI
ROYAL BALLET

VOYAGE (cor. R. ZANELLA)
D. ZEKA
OPERA NACIONAL GRECA

CARMEN (cor. D. BOMBANA)
ANNA KARENINA (cor. B. EIFMAN)
K. KURLAEV / K. PAPAVA
BALLET DE LA OPERA DE VIENNA

GRAND PAS CLASSIQUE (cor. AUBER)
ELEGY (cor. R. REBECK)
I. SALENKO / M. WALTER
BALLET DE LA OPERA DE BERLIN

EL CORSARIO (cor. M. PETIPA)
M. NUNEZ (ROYAL BALLET) / D. SEMIONOV (BALLET DE LA OPERA DE BERLIN)


NARCISSUS (cor. K. GOLEIZOVSKY)
S. POLUNIN
MOSCU STANISLAVSKY BALLET

GREEK DANCE (cor. M. BEJART)
Z. KONVALINA
ENGLISH NATIONAL BALLET

DIANA Y ACTEON (cor. A. VAGANOVA / V. CHABUKIANI)
Y. CARRENO / Y. CORREA FRIAS
BALLET NACIONAL DE NORUEGA



Foto : Gérard Uféras