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miércoles, 11 de abril de 2018

Triple Bill por el Ballet Nacional de la Ópera de Oslo

Maiko Nishino y Silas Heriksen en Timelapse.
Foto Erik Berg

Dos reconocidos coreógrafos y un muy feliz descubrimiento en un programa de danza disfrutado a tope con la genial compañía de Ballet Nacional de Noruega en su sede, el espectacular y magnífico teatro de la Ópera de Oslo. Tres coreografías modernas, una pieza icónica de Willian Forsythe “In the Middle” otra menos conocida del gran Jiří Kylián “Tiger Lily” (1994) y un trabajo del coreógrafo noruego Alan Lucien Øyen, “Timelapse” (2015). 

Carola Alexandre

Tres coreógrafos que han saltado fronteras, renovado el lenguaje de la danza y brindado a los bailarines nuevas formas de expresión. "Será toda una experiencia ver tres ballets tan potentes en una misma función. Se trata de tres expresiones de danza distintivas que van desde lo explosivo a lo experimental, desde lo rudo a lo bello" comentó la directora del Ballet de la Ópera de Oslo desde 2012, Ingrid Lorentzen.

Tiger Lily. Foto: Erik Berg

TYPICAL KYLIÁN

El Ballet Nacional de Noruega es una de las compañías con más obras del legendario coreógrafo checo en su repertorio y sus bailarines pueden ser considerados como auténticos especialistas de su lenguaje. Por primera vez bailan su clásico-moderno Tiger Lily (1994), una obra oscura donde los bailarines evolucionan entre el caos y la palabra con un cuarteto de cuerda, cinco chicas, sobre la escena, en un lateral pero muy a la vista, tocando piezas que van desde John Cage a las icónicas Variaciones Goldberg de Bach. 

Tiger Lily. Foto: Erik Berg
El propio Kylián estuvo en Oslo para preparar su obra con los bailarines y permaneció allí hasta el estreno. Un ballet hermoso, limpio y emotivo muy al estilo Kylian que pretende, y consigue, transmitir miedo y soledad, nuestra llegada a la existencia sobre la tierra y nuestra partida de este mundo. 

Un bailarín abre la pieza con un grito. A menudo, a lo largo de la obra, se suceden diversas expresiones de los bailarines transmitiendo emociones: histeria, locura, miedo, temor, tristeza,…. sentimientos que todos experimentamos a lo largo de nuestra experiencia vital. Risas locas que finalizan con dramáticos llantos. Otro bailarín, escondido bajo el linóleo, surge de pronto y empieza su danza mientras en los laterales, donde cuelgan unos estores a modo de lienzos blancos, juegan otros bailarines ¿tal vez en referencia a las telas que pinta Mondrian? La pieza se creó como homenaje al pintor en el 50 aniversario de su muerte y hace referencia a su cuadro Tiger lily.

Solos y pasos a dos, algunos de gran belleza, se suceden a lo largo de la obra, pero también partes corales, con los bailarines jugando con el adhesivo del linóleo, levantándolo, enrollándose en él. 

Una obra constantemente inquietante, tétrica a veces, melancólica otras, siempre en sintonia con la música y magníficamente interpretada por todo el elenco.

SHOCK WAVES

William Forsythe revolucionó el mundo del ballet cuando estrenó In the Middle, Somewhat Elevated en la Ópera de París. Fue en el año 1987 y de repente surgió un estilo que bebía de una técnica llevada al extremo, en sintonía con la música electrónica de Thom Willem. 

Yolanda Correa y Yoel Carreño en In the Middle.
Foto: Erik Berg
El trabajo fue creado para algunos de los mejores bailarines del mundo en ese momento, ahora es el turno del elenco del Ballet Nacional de Noruega de enfrentarse a este siempre exigente reto. Pero no hay duda de que esta formación tiene el altísimo nivel requerido. 

Los principales en escena el sábado siete de abril no desmerecieron para nada y con los magníficos Yolanda Correa y Yoel Carreño a la cabeza, nos dejaron alucinados con su interpretación de esta obra maestra, cuyo paso a dos principal es archiconocido por formar parte del programa de numerosas galas, no siéndolo tanto el ballet completo “Impressing the Tzar” del que In the Middle es su segundo acto y que pudimos ver hace años en Barcelona de la mano del Ballet de Flandes.

Una danza psicodélica y vibrante de corte limpio y baile puro. Puro como la inexistente escenografía, limpia, excepto por las cerezas suspendidas en el centro de la escena que dan nombre a la pieza.

Un gran éxito de todo el elenco que abordó la pieza con la garra y la solvencia exigidas.

A BALLET ABOUT TIME

Y si con las dos primeras piezas el Ballet de Noruega ya nos sorprendió muy gratamente, fue al llegar la novedad, la totalmente desconocida para nosotras tanto a nivel de creación coreográfica como de estilo, Timelapse (2015) de Alan Lucien Øyen, cuando ya alucinamos totalmente. Inspirado en las películas futuristas, este ballet del coreógrafo noruego, es una historia acerca del tiempo, de expectaciones futuras y nostalgia del pasado. 

Timelapse. Foto: Erik Berg
Alan Lucien Øyen es coreógrafo residente en la compañía. Se trata de un creador ecléctico que ha trabajado para otras disciplinas artísticas además de para la danza, aunque para ésta está creando cada vez más para prestigiosas compañías como por ejemplo la Tanztheater Wuppertal Pina Bausch.

Los propios bailarines contribuyeron a la creación de la pieza, creo que eso se nota en escena, la hacen suya de una forma totalmente orgánica, se nota que la sienten y la viven profundamente. La narradora nos va hablando de forma onírica de ese tiempo que pasa, citando a Hawking, o comentando escenas de la vida cotidiana. Un tic-tac nos recuerda ese tiempo que pasa inexorablemente, mientras los bailarines evolucionan bajo la música de Arcade Fire, Alexandra Desplata o con “Solitude” de Billie Holiday.

Varios solos nos cautivaron de forma especial, como los de una fantástica Sonia Vinograd en el hermoso tema lento y tierno: Life Story de los pianistas Ólafur Arnalds & Nils Frahm. Bajo una luz muy tenue y vestida con sudadera gris y pantalón bermuda de punto, su movimiento era sumamente orgánico, impecable todo el conjunto, un momento sublime. 

Sonia Vinograd en Timelapse. Foto: Erik Berg

Otros solos a destacar los del bailarín nórdico Silas Henriksen de fluido movimiento o los de una bailarina asiática, Maiko Nishino, con blusa roja que también nos encantó. Hacia la mitad de la pieza nos cautivaron esas escenas en las que dos parejas de bailarines vestidos con tutús grises de lurex ellas y camisetas también de lurex ellos, evolucionan mientras la narradora nos habla de las estrellas, de aquí probablemente ese vestuario. Una de ellas, de nuevo, nuestra querida Sonia Vinograd, bailarina formada por Rodolfo Castellanos en el Institut del Teatre de Barcelona y ganadora de beca en el Prix de Lausanne. Una danza fascinante de movimientos limpios, puros, nunca bruscos, siempre delicados.

Timelapse. Foto: Erik Berg
La narradora, Claire Constant, situada en un lateral del escenario sobre un bloque de madera iluminado, en ocasiones realizaba ella misma los cambios de luces golpeando el banco donde se sentaba. 

Aquí sí hay escenografía y mucha integración entre ella y los bailarines. Grandes tablas de madera ideadas por S. Goleme que giran alrededor del escenario, abriéndose como puertas correderas por las que entran y salen los bailarines. Junto con la ingeniosa iluminación que juega constantemente con luces y sombras, colores cálidos y fríos, consigue dar un juego fantástico. Escenografía e iluminación son dos elementos fundamentales para conseguir este magnífico resultado. Simplemente fascinante. 

Al final salen a escena todos los bailarines que han bailado este ballet más muchos otros ataviados con body short con el esqueleto humano dibujado en ellos bajo la música de Hello I must be going de The Marx Brothers. Bailando a cámara lenta, imaginamos que representan la muerte. Al final, como si se les tragara la tierra, desaparecen por debajo del nivel de la audiencia ¡brutal! Brutal la sensación, brutal la escenografía, la iluminación, el vestuario, lo ingenioso del conjunto, las sensaciones que te provoca esa música tan bien elegida, ese movimiento tan logrado, esos bailarines tan magníficos. 

Tiger Lily. Foto: Erik Berg

Un teatro lleno con la audiencia aplaudiendo satisfecha durante largos minutos, de pie, entusiasmada por el magnífico programa presentado y por la prestación de su amada y admirada compañía de ballet. Unos bailarines fantásticos, entre los que destacan nuestros conocidos que han recalado aquí para disfrute del público nórdico. ¡Bravo chicos! ¡gracias por una genial velada!

Elencos

Tiger Lily:

Samantha Lynch
Nae Nishimura
Klara Martensson
Miharu Maki
Anette Antal
Marco Pagetti
Lucas Lima
Kristian Alm
Helge Freiberg
Kristian Ruutu

Músicos:
Catharina Chen - violín
Oda Gihle Hilde - violín
Aine Suzuki - Bajo
Jan Koop - Chello

In the middle:

Yolanda Correa
Whitney Jensen
Yoel Carreño
Eugenie Skilnand
Sonia Vinogard
Douwe Dekkers
Riccardo Ambrogi
Nae Nishimura
Kathryn Thomas

Timelapse:

Miharu Maki
Maiko Nishino
Camilla Spidoe
Sonia Vinogard
Luca Curreli
Silas Henriksen
Daniel Proietto
Shane Urton

Narradora: Clair Constant


jueves, 11 de diciembre de 2014

Palma: Cascanueces por Pasodos

Yolanda Correa, Yoel Carreño y principales y cuerpo de baile de Pasodos
en el Cascanueces. Foto: Álvaro Maldonado

Nos fuimos a Palma para conocer la compañía de danza Pasodos y disfrutar en el Teatro Principal de la capital de las Baleares, de un Cascanueces con dos invitados muy especiales: Yolanda Correa y Yoel Carreño, llegados de Oslo tras participar en el Festival Internacional de Ballet de la Habana, su tierra, donde no bailaban desde que dejaron la compañía cubana allá por 2009. 


Carolina Masjuan 


Pasodos Dance Company fue fundada por Laura Macías y Gavin De Paor en 2001 en Dublín, Irlanda, trasladándose a Mallorca donde estrenaron en 2004 y desde entonces ha crecido hasta convertirse en la primera compañía de danza con base en las Islas Baleares. 


Yolanda Correa y Yoel Carreño. Cascanueces Pasodos.
Foto: Álvaro Maldonado
En 2008 abrió sus puertas el Centro de Danza Pasodos dando a su vez techo a la compañía y ofreciendo clases para jóvenes talentos de la isla. En 2010 la compañía presentó su primer Cascanueces, este año se trata pues de su cuarta temporada con este ballet emblemático de las navidades. 


Año tras año, el montaje ha ido evolucionando y evidentemente mejorando en cada edición. Como nos contó Laura en la entrevista que publicamos y que se puede leer en este enlace, la implicación del Teatro Principal ha sido fundamental para el desarrollo de la compañía y para poder establecer una temporada de danza en Palma de Mallorca. 

Si bien el motivo fundamental del viaje fue poder disfrutar de la danza exquisita de las dos estrellas invitadas, Yolanda Correa y Yoel Carreño, tan admiradas y que tanto nos cuesta ver ya que bailan en una compañía tan alejada físicamente de nuestro país y que apenas ha girado hasta ahora, hemos de decir que descubrir Pasodos, charlar con Laura, con Gavin y con la incansable, amabilísima y super eficiente Alicia Granados, fue un placer inesperado. Lo que están consiguiendo en Palma con tesón y buen hacer es digno de elogio, como lo es la predisposición del Teatro Principal a apostar por la danza y fomentarla de modo que se vaya creando un público entendido, mediante su apoyo a la compañía residente en la isla y la financiación de la contratación de grandes estrellas que son un reclamo para un desplazamiento desde la cercana Barcelona y desde donde sea. 

Tamara Gutiérrez en la Danza Española.
Foto: Álvaro Maldonado
El Liceu debería aprender de este pequeño pero hermoso teatro, ellos sí tienen una oferta variada que incluye todo el abanico de representaciones de ópera, música y danza, digno de un teatro de cualquier país europeo y lo llenan de contenido acogiendo a una compañía de danza, con orquesta y coro en directo para sus representaciones. 

Un lujo para nosotros, que tanto soñamos con ello. Como decía nuestra amiga, lo que es normal en cualquier ciudad mediana de Europa y de otros muchos lugares del mundo, nos parece excepcional en nuestro país de grandes artistas y grandes teatros vacío de contenido. 

El Cascanueces que nos propuso Pasodos, con tres funciones con Yolanda y Yoel como protagonistas y otras dos únicamente con los bailarines de la compañía dirigidas a escuelas y público infantil, éstas sin orquesta ni coro, sigue el esquema clásico incluyendo alguna innovación de muy feliz hallazgo. 

Para diferenciar el mundo de los adultos del de los niños, los roles de los primeros están interpretados por actores con zancos. También el mobiliario es exageradamente grande de forma que la "niña" Clara/Yolanda casi tiene que saltar para subirse al sofá, como sucede en la vida real. 


El grupo de adultos en sus zancos.
Foto: Álvaro Maldonado
Si bien se nota una gran diferencia entre los ya profesionales y el resto de alumnos de la escuela, el resultado global es totalmente digno y permite disfrutar de dos horas de excelente música y buena danza. El primer acto es una delicia que se pasa en un soplo, la maravillosa Clara de Yolanda vuela por la escena transmitiéndonos la ilusión de la niña en las navidades, su disgusto cuando su querido Cascanueces se lesiona y sus aventuras con los ratones y su príncipe/soldado Yoel.
 

Los dos bailarines cubanos demostraron su grandeza asumiendo sus papeles con todo su esplendor, desplegando sus altísimas cualidades tanto técnicas como artísticas sin que por ningún momento su interpretación quedara fuera de contexto. Totalmente acoplados con el elenco, la compañía se presentaba como un todo que cautivaba. 

El segundo acto con las danzas española, china, árabe y rusa, el vals de las flores y sobretodo el magnífico y maravillosamente bailado paso a dos con el delicioso despertar final de Clara, nos permitieron apreciar el buen trabajo de los solistas y una vez más la magnificencia de las dos estrellas cubanas. ¡Qué estímulo para los jóvenes de Pasodos compartir escenario con ellos! 

Miguel Rodríguez en la Danza China.
Foto: Álvaro Maldonado
El Drosselmeyer de Sascha Pieper de danza aérea y ágil, Laura Álvarez ya sea como muñeca en el primer acto como en la Danza Rusa del segundo, Tamara Gutiérrez, también muñeca y en la Danza Española junto a José Cabrera. Hazem Zakaria, espléndido Rey de los Ratones y en la Danza Rusa junto a Lidia Arriola. Ana Rosa Ramos y Roger Neves en la Danza Árabe, Mar Ameller y Gabriele Santoni en Mirlitones, Carlos Huerta como Fritz y en la Danza China junto a una fantástica Giula Neri y nuestro conocido del Corella Ballet y del Casinet, Miguel Rodríguez, afincado ahora en Palma junto a su novia la también bailarina de la compañía Adriana Barrabés que bailó la Danza Árabe el viernes pero que no pudimos ver el sábado por haber sufrido una lesión, y Daan Viser y Gisela Vera.

Jóvenes talentos que siempre que pueden están listos para acudir a Palma y participar de los montajes que Laura y Gavin presentan en el Principal. Un grupo más o menos estable, siempre que sus contratos fuera se lo permiten y que tiene la oportunidad de aprender con las grandes estrellas invitadas. Una Gala en febrero les volverá a reunir, vale la pena estar atentos y encontrar la forma de desplazarse a la isla. 

En el Cascanueces también los niños tienen sus momentos, como renos, como flores, o simplemente niños. Evidentemente hacen las delicias del público. La Orquesta Sinfónica Ciutat de Palma, dirigida por Cristóbal Soler que sonó estupenda y la actuación del excelente coro, situado en los palcos laterales a un lado y otro del escenario, redondean un montaje totalmente recomendable desde todos los puntos de vista. 

Yolanda, Yoel, Sascha Pieper.
Foto: Álvaro Maldonado

El día siguiente, tuvimos la oportunidad de asistir a una clase magistral impartida por Yoel y charlar con él y con Yolanda. ¡Qué sencillez y cercanía la de estos grandes artistas cubanos! Si son una delicia en escena no lo son menos en el trato. Comentaron cómo les había gustado la propuesta de Pasodos y cuan felices estaban de haber aceptado participar en ella. Mediante un vídeo se aprendieron sus roles, sobretodo Yolanda que desde que aparece en escena al principio casi no la abandona y llegaron con los deberes hechos para desde el martes trabajar intensamente con el resto del elenco para encajar todos los detalles y estrenar el viernes. Están admirados por el trabajo que realizan en Palma y dispuestos a colaborar en cualquier otra ocasión que se presente. 


Adriana Barrabés y Roger Neves en la Danza Árabe.
Foto: Álvaro Maldonado
Yoel nos habló del éxito que tuvo el Ballet Nacional de Noruega en París con su programa Kilian, también comentó sobre su participación en el Festival Internacional de Granada, donde debía haber bailado con Tamara pero que no pudo hacerlo por una lesión de ella, y que abrió las puertas a una contratación de la compañía noruega para el próximo verano en el que bailarán una Carmen que ahora mismo ya están preparando con uno de los coreógrafos estrella del momento Liam Scarlett, del que ya cuenta la compañía nórdica con otras creaciones en su repertorio.
 

Esta Carmen se estrenará en Noruega el 19 de Marzo próximo y será el ballet que reunirá en escena por primera vez en Oslo a los tres cubanos de la compañía: Yolanda Correa, Yoel Carreño y Osiel Guneo. El público espera impaciente este estreno, como celebra siempre la aparición de Yolanda y Yoel en escena, tal y como fuimos testigos en nuestra visita a Oslo para asistir a su Romeo y Julieta. 

Yoel nos confirmó su satisfacción de estar en esa compañía y en ese país. Aunque la compañía sea joven, tiene ya un repertorio muy variado y está creándose uno propio con creaciones encargadas a los coreógrafos más interesantes de la escena internacional, lo que les permite crecer como artistas. Además el público es muy entendido y sumamente cariñoso con ellos, como lo demuestra la presencia de seguidores noruegos al Festival Internacional de Ballet de la Habana donde volvieron a bailar tras los más de cinco años sin poder hacerlo en su país. “Fue sumamente emotivo y una experiencia muy bonita estar ahí después de tanto tiempo compartiendo escena con tan grandes bailarines”, aseguró Yoel. 

Ahora les esperan varias galas, varios ballets con su compañía y una gira por Baden-Baden, luego Granada y el próximo año también Barcelona. ¡Habrá que estar muy atento!



Dejamos Palma y nos despedimos de Yolanda y de Yoel con la certeza de que no será la última vez que visitamos la isla para asistir al ballet y convencidos también de que pronto volveremos a disfrutar de las estrellas cubanas ¿será con esta Carmen que tan atrayente nos resulta ya? 


Saludos finales. Foto: Álvaro Maldonado

CASCANUECES PASODOS - FICHA ARTÍSTICA 

Adaptación y Coordinación: Laura Macías y Gavin De Paor   

Producción: Teatre Principal de Palma de Mallorca 

Orquesta Sinfónica Ciutat de Palma: Director: Cristóbal Soler
 
Solistas principales: 
Sascha Pieper, Laura Álvarez, Tamara Gutiérrez,  Ana Rosa Ramos, Roger Neves, Daan Viser, Hazem Zakaria, Gisela Vera, Mar Ameller, Gabriele Santoni, Lidia Arriola, Carlos Huerta, Giula Neri, Adriana Barrabés, Miguel Rodríguez, Jose Cabrera. 

Cuerpo de baile-aprendices: 
Toni Cañellas ,Tomás Sanza, Aina Busquets, Aina Plaza, Lara Szymanski, JehosuaVögele, Lydia Rosado, Emma Ibáñez, Paula García, María Martorell y Joan Horrach, Liam De Paor, Olivia Gómez, Diana Cabrera, Martina Carolina Martin y Enrique Santiesteban. 

Zancudos: 
Gemma Palà, Leticia Trujillo, Beatriz Pérez, Esperanza Muñoz, Daniele Mascolino y Néstor Balle. 

Diseño Vestuario: Anarosa Ramos 

Sastreria: Vito Tous y Marta Maimó 

Escenografía: Gavin De Paor y Agustin Ripoll. 

Iluminación: Manfred Diez. 

Regidora: Peki Spaziani. 

Ayudantes producción Alicia Granados.




sábado, 15 de noviembre de 2014

Palma: Cascanueces por Pasodos Compañía de Danza

Yolanda Correa y Yoel Carreño, bailarines principales del
Ballet de la Ópera de Oslo y artistas invitados por Pasodos.

Un Cascanueces con dos invitados de excepción es lo que nos ofrece la Compañía de Danza Pasodos para los próximos días 5, 6 y 7 de Diciembre en el Teatro Principal de Palma de Mallorca que es quien produce el espectáculo. Las estrellas cubanas Yolanda Correa y Yoel Carreño, bailarines principales del Ballet de la Ópera de Oslo,  son en esta ocasión los grandes bailarines invitados.

Carolina Masjuan

Yolanda Correa y Yoel Carreño, han participado este año en el Festival de Ballet de la Habana uno de los más prestigiosos y celebrados festivales internacionales que acontece cada dos años y que reúne a primeros bailarines de las mejores compañías del mundo. Esta ocasión ha sido aún más especial ya que muchas de las estrellas que decidieron dejar el Ballet de Cuba para integrar otras compañías, han regresado para participar en él. 

Yolanda Correa
Fue el caso de Yolanda y Yoel estrellas en el Ballet de Cuba cuyas carreras, al dejarlo y tras una corta estancia en el Ballet de Víctor Ullate, se desarrollan desde hace unos años en la fría Oslo, fría en cuanto a clima pero cálida en cuanto a nivel artístico, con un teatro espectacular y una compañía digna de ser muy tenida en cuenta, como ya mencionamos en nuestro artículo sobre su Romeo y Julieta. En ella, Yolanda Correa y Yoel Carreño son primeros bailarines.

La compañía de ballet de Palma de Mallorca, Compañía de Danza Pasodos, tiene por costumbre invitar a grandes artistas internaciones para los papeles principales de los ballets que pone en escena, así se han podido ver a Daniil Simkin en el Cascanueces del año pasado, a Iván Putrov en su Romeo y Julieta y recientemente en octubre a Elena Glurdjidze y Arionel Vargas para su Don Quijote.

La Compañía de Danza Pasodos, fomenta la Danza Clásica e impulsa creaciones nuevas neoclásicas y contemporáneas. Referente en la Danza en las Islas Baleares, Pasodos trabaja en Mallorca, Dublín y Edimburgo.

Pasodos Dance Company fue fundada por Laura Macías y Gavin De Paor hace 10 años en Dublín, Irlanda. Su primera producción de larga duración, El Conjuro del tango, fue un éxito rotundo que culminó con la presentación del espectáculo en el Festival de Edimburgo en 2003. El trabajo fue premiado, recibiendo buenas críticas y apareció en la primera página del periódico nacional "The Scotsman". El espectáculo fue invitado posteriormente al Earthquaque International Dance Festival en el norte de Irlanda donde apareció junto a compañías de fama mundial como el American Ballet Theater, Ballet de Escocia, el Ballet de Zurich y el Dance Theater of Harlem.

Yoel Carreño. Foto: Jack Devant
Pasodos estrenó en Mallorca en 2004 y desde entonces ha crecido hasta convertirse en la primera compañía de danza con base en las Islas Baleares. Sus numerosas producciones han recorrido los teatros más importantes de Mallorca, así como actuaciones al aire libre en escenarios idóneos para la danza. La compañía ha representado a las Islas Baleares en dos importantes festivales españoles y en 2007 estrenó la obra titulada "Sorry Love" por el reconocido escritor y director irlandés, Joe O'Byrne. La producción viajó extensamente por Europa, realizando 70 funciones y apareciendo en cinco festivales entre ellos el Festival de Edimburgo de ese año.

Laura Macías se graduó en la Escuela de Ballet Rambert en Londres y bailó en teatros estatales por toda Alemania durante la mayor parte de su carrera. Gavin De Paor formado en el Instituto Coreográfico del Estado de Perm, bailó en dos de las compañías rusas más representativas, se convirtió en miembro fundador del Ballet de Irlanda y luego fue contratado en tres teatros estatales de Alemania. Antes de formar su propia compañía, los directores de Pasodos bailaron un extenso repertorio clásico y neo-clásico y han trabajado con numerosos coreógrafos de renombre.

En 2008 abrió sus puertas el Centro de Danza Pasodos dando a su vez techo a la compañía y ofreciendo clases para jóvenes talentos de la isla. Al año siguiente Pasodos pone en marcha MIDS: Seminario Internacional de Danza de Mallorca. Ahora, en su cuarto año consecutivo, MIDS se ha convertido en un referente para la danza en verano y ofrece a los estudiantes locales, nacionales e internacionales la oportunidad de entrenar con maestros de renombre internacional y realiza una actuación final presentando coreografías trabajadas en el intensivo seminario.

La Compañía de Danza Pasodos tras presentar su Don Quijote

Pasodos produce un promedio de dos obras por temporada y realiza tres producciones en su repertorio anual. En 2010 la compañía presentó su primer Cascanueces, recorriendo teatros estatales con un elenco de 40 artistas.

Web del Teatro y compra de entradas 



domingo, 23 de junio de 2013

La Aurora de Yolanda Correa

Loïc le Duc
Traduccion : Carolina Masjuan

Version française

Aurora - Yolanda Correa
Foto : E. Berg

Casi se podría hablar de estreno en el rol para la señorita Correa, a quien la dirección de la danza del ballet de ópera de Oslo, confía no menos de cuatro actuaciones de las diez previstas, en esta serie de Bellas firmadas por Cynthia Harvey . 

Es en La Habana, en la coreografía de Alicia Alonso y en el transcurso de una única representación, cuando Yolanda Correa se estrena en el papel de Aurora. Papel que significó para la bailarina un regreso a escena en el "Gran Teatro" después de una lesión que la mantuvo alejada, muchas semanas, del público cubano y le impidió bailar durante el XXI Festival Internacional de Ballet. Papel que le abrió el camino para el espaldarazo definitivo ya que unas pocas semanas después de su "première" como Aurora, la señorita Correa fue nombrada "Primera Bailarina" del Ballet Nacional de Cuba, el equivalente a Etoile de la Ópera de París. 

Yolanda Correa - Yoël Carreno
Foto : E. Berg
¿Es necesario destacar que la señorita Correa posee todas las cualidades para ser considerada como un referente como Aurora, gratificándonos con muy buenos momentos técnicos a tenor del gran crescendo de la música? Yolanda domina con gran ligereza y extraordinarias dotes musicales, las exigencias acumuladas en sus puntas, en el triple dominio del arabesque, la batería y el jeté, añadiendo, no sin coquetería, un hermoso port de bras. Tiene la bailarina, una maravillosa manera de coordinar los movimientos de la cabeza, los brazos y las manos, dando la impresión que acompañan y complementan, casi sin proponérselo, lo que ejecuta el resto del cuerpo: que el movimiento se interioriza, se digiere, estudiado desde la punta del pie hasta la punta de los dedos. Su Adagio de la Rosa es uno de los momentos más destacados de la noche. Sumamente juvenil, con rigor, gracia, y elegancia, con gran pureza estilística y superando con su gran técnica, los retos de esta exigente pieza de bravura. Sublime de encanto, nos ofrece unos hermosos equilibrios que responden al clima emocional de la música. 

Aurora / Yolanda Correa 
Foto : E. Berg

Desde que aparece en escena, Yolanda posee inmediatamente una clase, una presencia y una brillantez extraordinarias que dan a su personaje una verdadera dimensión teatral y mágica, que se afirmará a lo largo de todo el ballet. Encantadora adolescente, sin ninguna cursi afectación al principio, se nos aparece como una mujer completa en el paso a dos final, tal y como requiere el desarrollo psicológico de la historia, el viaje iniciático de la niñez a la edad adulta. 

En el tercer acto, cuando se celebra la boda de la Bella Durmiente, la armonía musical se hace alegoría. Su glorioso desarrollo coincide con la unión del príncipe y la princesa, el beso de uno y el despertar de la otra son el símbolo de lo que significa la madurez. No sólo la armonía hacia uno mismo, sino también la armonía con respecto al otro. Es el triunfo de ese equilibrio que celebra la coreografía de Marius Petipa. El adagio del último acto entre Aurora y el Príncipe Désiré revela, paso a paso, la estructura de este ballet prodigioso y afirma un optimismo inagotable por una secuencia de figuras deslumbrantes, magnificadas por la interpretación de los cubanos del ballet de Noruega. 

El Principe Désiré / Yoël Carreno
Foto : E. Berg

La personalidad de Yoël Carreño hace maravillas en el papel del príncipe y le confiere ese raro y precioso don: la presencia. Su príncipe es de noble raza, no sólo la de un bello bailarín, sino también la de un gran artista. Su técnica se combina aquí a nivel superlativo. ¡Para quitarse el sombrero! 

Foto : E. Berg
Pero la Bella es también el cuerpo de baile y los múltiples solistas. Gakuro Matsui y Emma Lloyd defienden la delicada del pas de deux del Pájaro azul con una gran convicción y gran técnica. Él ideal de ligereza, vivacidad y poesía. Ella, luminosa, burbujeante, superlativa de dinamismo y virtuosismo. La elegante Hedda Staver Cooke interpreta a una delicada y sobria Hada de las Lilas, tal vez un poco demasiado en relación a los requisitos del rol. Ingrid Lorentzen nos ofrece una Carabosse terrible de maldad, perfecta encarnación de las fuerzas del mal. El cuerpo de baile está totalmente involucrado en esta producción, evidencia de la buena salud de la compañía. 

Mención especial debe hacerse a la Orquesta de la Ópera de Oslo que, bajo la batuta de Boris Gruzin, ejecuta inteligente y sutilmente la partitura de Tchaikovsky.

Foto : E. Berg

La Bella Durmiente - Oslo - representación del 14 de junio 2013

lunes, 13 de mayo de 2013

DIFFERENT SHORES - Jiří Kylián - Ballet Nacional de Noruega

Loïc le Duc
Traduccion : Carolina Masjuan



Foto : Erik Berg - Stepping Stones
Yolanda Correa / Yoël Carreno

El coreógrafo Jiří Kylián es un invitado habitual de la Ópera de Oslo. Después de "Wild Flowers", presentado durante la temporada 2011, "Differentes Shores" es el cuarto programa de ballet dedicado al mundo del coreógrafo checo. 

No es de extrañar, ya que es considerado, por unanimidad, uno de los más importantes coreógrafos actuales. Su humanismo, la universalidad de los temas presentes en sus creaciones (la relación hombre-mujer, individuo-grupo, la muerte, la ilusión ...), su gran musicalidad y su experiencia escenográfica, hacen de él el coreógrafo por excelencia. Sobre todo, porque la falta de un estilo definido, reivindicado como una firma, le permite una cierta libertad, cada obra siendo distinta de la otra, muy a menudo inspirada por la música, su universo y su estructura. 

Nada menos que tres nuevas obras entran en el repertorio del Ballet Nacional de Noruega. Mientras que la potente "Soldiers' Mass" (1980) es interpretada por 12 bailarines bajo la pieza musical de Bohuslav Martinu, la fascinante "Stepping Stones" ( 1991) es una de las pocas en las que Kylián utiliza la técnica de punta. La música de John Cage y Anton Webern acompaña la partitura coreográfica. La más reciente de las tres coreografías, "Gods and Dogs" (2008) - centésima obra del coreógrafo del Nederlands Dans Theater - explora la frontera, frágil, entre la normalidad y la locura. 

Unas funciones inolvidables que debemos agradecer a Ingrid Lorentzen, Directora de Danza de la Ópera Noruega, quien, por medio de esta programación, nos ofrece una velada totalmente estimulante. 


STEPPING STONES 

Foto : Erik Berg - Stepping Stones
Yoël Carreno / Yolanda Correa / Philip Currell
Stepping Stones, bajo piezas para piano preparado de John Cage y las "Seis bagatelas" para cuarteto de cuerdas de Anton Webern. Poco importa que esas "Stones" sean las piedras de un vado o de un camino iniciático. 

La decoración inusual, con tres gatos egipcios y pequeñas reproducciones de estatuas que llevan los ocho bailarines en la punta de sus brazos o entre sus piernas, así como los maillots, se nos muestran anecdóticos ante la constante invención de una coreografía a la vez virtuosa y atlética. 

Movimientos de caderas sabiamente dosificados en base a los síncopes de la música, un trabajo constante de rotación de brazos, una coordinación peligrosa con el minimalismo de Cage y Webern y el uso de las puntas, parecen un trabajo de relojería suiza, a la cual se pliegan, con mucho entusiasmo, los solistas Yoël Carreño, de imponente presencia, Kaloyan Boyadjiev, Philip Currell y Christine Thomassen, y los bailarines del cuerpo de baile Stine Ostvold, Ole Willy Falkhaugen y Cristiane Sa. 

En cuanto a la interpretación de la señorita Correa, es, simplemente, remarcable: de una gran fluidez, su cuerpo es una grácil ondulación que casa maravillosamente con el contorno sonoro le la obra. 


GODS AND DOGS 

Foto : Erik Berg - Gods and Dogs
Yolanda Correa / Gakuro Matsui

Dioses y perros es una interrogación, una charla, magistral, en la frontera, frágil, que separa la normalidad de la locura. 

Magistral puesto que sutil y habitada, sin ningún énfasis didáctico: juegos acerca de las fronteras de la escena, metáfora del ser humano, salidas de escena improvisadas... De una belleza indescriptible, Gods and Dogs, goza de efectos de luces que magnifican la cortina de fondo de escena, compuesta por cadenas de metal que participan en el movimiento de la coreografía. Este universo sorprendente y fascinante, evoluciona al ritmo de la música de Dirk Haubrich, inspirada por un cuarteto de Beethoven, que rasga el espacio e instala su pulso: para no detenerse jamás. La estética helada, enojada, desarticulada y rápida de la pieza, se basa en los mismos fundamentos que la investigación de los postmodernos como Trisha Brown y Lucinda Child. Aunque Kylián utiliza el vocabulario académico del que crispa aquí los principios y demuestra el cambio hacia la locura, por medio del estallido de la estructura de la danza. 

Foto : Erik Berg - Gods and Dogs
La gestualidad necesaria para interpretar Gods and Dogs está magníficamente servida por los bailarines del Ballet Nacional de Noruega, que no escatiman, con una precisión asombrosa, ninguna combinación posible del cuerpo, de todos los ritmos, de todos los músculos del cuerpo, incluyendo los de la cara. 

Haremos hincapié en la interpretación de Yolanda Correa quien, una vez más, pone sus aptitudes físicas y su técnica al servicio del estilo Kylián con una concentración interior tan intensa, que le permite vivir cada movimiento y proporcionar un excelente trabajo sobre el flujo de energía, en el que el equilibrio inestable es un arte. Emma Lloyd, brillante, técnicamente impecable, se rebela a su mejor nivel. 

En los hombres, Gakuro Matsui, a quien el público aplaude profusamente al final del espectáculo, está a la altura de las exigencias de una partitura coreográfica violenta y agitada que le convierte en la víctima poseída de espasmos incontrolables. 

Foto : Erik Berg - Gods and Dogs
Gakuro Matsui


SOLDIERS'MASS 

En la parte final de la velada de estas "Different Shores" figura "Soldiers' Mass". La coreografía de Kylián tiene la ambición de recrear las emociones de la música de Bohuslav Martinu. Este álbum para coro, metal, piano y percusión, fue escrito en 1939, a partir de un texto de Jiří Mucha, dedicado a la memoria de un batallón de jóvenes reclutas checos, asesinados al día siguiente de su llegada al frente, durante la Primera Guerra Mundial. 

Foto : Erik Berg - Soldiers'Mass

Doce bailarines, vestidos con estilizados trajes color caqui, vuelven la espalda a la audiencia, en una pose típica de Kylián. Bailan contra una línea de horizonte curvo y nunca dejan de bailar al unísono, siguiendo los hábitos de un regimiento. Y cuando uno de los artistas - Aarne Kristian Ruutu - rompe ese efecto de masa para interpretar un solo endiablado, es la imagen de la juventud perdida que se materializa en esa energía de desespero anunciada. Porque si la coreografía juega con esta masa anónima de doce hombres, el ojo ingenioso de Kylián para el detalle, destaca el trágico destino de cada protagonista. 

Sobre todo porque la vena teatral de Soldiers' Mass denuncia, con fuerza y tragedia, la estupidez de la guerra. Y nos ofrece pasajes particularmente conmovedores: en un momento dado, los bailarines se paran, de cara al público, y desafiantes, cantan, como los condenados, con el coro. Luego, todos, rasgan sus camisas y el torso desnudo, los brazos en cruz, se giran hacia el público al que desafían una última vez antes de desfallecer, uno tras otro, como heridos por una bala en pleno corazón. 

Foto : Erik Berg - Soldiers' Mass

Excelente reparto para esta última representación de Soldiers' Mass con una mención especial a Martin Dauchez que brilla en cada una de sus apariciones en el escenario de la Ópera de Oslo.


Oslo - Funciun de 3 de mayo 2013

Stepping Stones
Coreografia : Jiří Kylián
Musica : John Cage - Anton Webern
Escenografia : Michael Simon

Bailarines : Kaloyan Boyadjen, Yoël Carreno, Yolanda Correa, Philip Currell, Ole Willy Falkhaugen, Stine Ostvold,Cristiane Sa, Christine Thomassen 

Gods and Dogs
Coreografia : Jiří Kylián
Musica : Dirk Haubrich - Ludwig van Beethoven
Escenografia : Jiří Kylián

Bailarines : Yolanda Correa, Martin Dauchez, Emma Lloyd, Gakuro Matsui, Stine Ostvold, Aarne Kristian Ruutu, Garrett Smith, Christine Thomassen  

Soldiers' Mass
Coreografia : Jiří Kylián
Musica : Bohuslav Martinu
Escenografia : Jiří Kylián

Bailarines : Kaloyan Boyadjen, Fernando Carrion, Philip Currell, Martin Dauchez, Ole Willy Falkhaugen, Andreas Heise, Samantha Lynch, Gakuro Matsui, Tomoaki Nakanome, Aarne Kristian Ruutu, Kristian Stovind, Dirk Weyershausen