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jueves, 23 de mayo de 2013

La Gioconda - La Danza de las Horas / Ópera nacional de Paris

Loïc le Duc
Traduccion : Carolina Masjuan

Angel Corella
en la Danza de las horas de la opera Gioconda,
representada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, temporada 2005 - 2006
Foto : Antoni Bofill


13 de mayo 2013: numerosas personalidades del mundo de la política y del espectáculo se concentran en las puertas de entrada de la Ópera de la Bastille para asistir a la representación de la Gioconda, la única de las once óperas del italiano Almicare Ponchielli que ha permanecido en cartel hasta nuestros días. A esta ya numerosa multitud, hay que añadir los millares de espectadores que seguirán, en directo, esta función emitida en casi 300 salas de cine en Europa. 

La entrada en el repertorio de la Ópera de París de esta Gioconda es un estreno en todos los sentidos del término: nunca la obra había tenido los honores de una escena parisina, unos ciento treinta y siete años después de su creación. 

Opera nacional de Paris - Foto : Andrea Messana
La Danza de las Horas
Letizia Giuliani / Angel Corella
Y, sin embargo, esta Gioconda ya había perdido su virginidad ... en escenas italianas y españolas. La producción dirigida por Pier Luigi Pizzi fue vista en 2005 en la Arena de Verona, para ser, a continuación, representada y grabada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, antes de salir el año siguiente en DVD, por no hablar de las tribulaciones romanas o madrileñas. La puesta en escena rinde homenaje a la tortuosidad del anacrónico libreto ... a lo largo de tres horas, nada se le ahorra al espectador : venganza, veneno, declaraciones de amor, traición y dagas. La cantante de las calles, la Gioconda, hija de una pobre ciega, La Cieza, está perdidamente enamorada de Enzo quien ama locamente a Laura, la esposa de Alvise Badoero, gran consejero de la Inquisición y marido celoso, cuyo espía, el innoble Barnaba, está él mismo enamorado de la Gioconda... Cuando la pasión adúltera se desvela y cae la pena de muerte, la Gioconda ahoga su dolor, salva a su rival y elige morir para que los amantes pueden vivir. 

Pier Luigi Pizzi sitúa la acción en la Venecia del siglo XVIII, durante la época del carnaval, y firma una puesta en escena elegante y sugerente con una laguna gris rodeada de una bruma asfixiante, jugando contra la sombra y la luz. Los decorados, de una gran sobriedad, consiguen mediante algunos puentes o una góndola, evocar con éxito la Serenissima evitando caer en el cliché. En el centro del escenario, único elemento estable de la decoración durante toda la función, un altar antracita tendrá diferentes funciones: mobiliario litúrgico, refugio de los amantes, o ara de sacrificio. Las escenas de masas están muy bien tratadas, con moderación y sin añadir detalles innecesarios. Con la excepción del vestuario de la "Danza de las Horas", el gris, el negro, el blanco y el rojo son los únicos colores que vemos en escena, en constante oposición, y entre los que destaca el azul del vestido de la Gioconda. Junto a un cuidado trabajo de luces, se obtiene un espectáculo de una gran belleza. 

Opera nacional de Paris - La Gioconda
Foto : Andrea Messana
Sobre todo porque Violeta Urmana, intensamente inmersa en su personaje, borda los duetos y la legendaria aria "Suicido". A su lado, Luciana d'Intinio sorprende como Laura. María José Monteil es un Cieza conmovedora, de voz profunda y cálida. Marcelo Alvarez arrasa, haciendo de Enzo Grimaldo un ser de carne y hueso. Claudio Sgura y Orlin Anastasov decepcionan como Barnaba y Badoero. Daniel Oren, director de la orquesta y el coro de la ópera, impone una dirección flexible, dinámica y sensual al servicio de la belleza y el refinamiento de la partitura orquestal, incluyendo el famoso ballet "La Danza de las Horas" en el tercer acto, magníficamente coreografiado por Gheorghe Iancu. 

Para ilustrar el baile celebrado en Palacio, un derroche de colores hace su aparición. Doce bailarinas servirán de escaparate para resaltar a los sensuales y atléticos Letizia Giuliani y Ángel Corella, en exquisita desnudez. 

Opera nacional de Paris - Foto : Andrea Messana
La Danza de las horas
Letizia Giuliani / Angel Corella

Perfecta, la primera bailarina del Maggio Danza hace su aparición en escena y desarrolla, impecable, firmes arabesques, déboulés, grand jetés, a los que imprime su propia huella. No es ni el azul ni el rosa que normalmente se espera de una bailarina, sino un tono cáscara de huevo, muy raro, sutil y elegante. Desde su aparición, Angel Corella deslumbra. Realiza una variación impresionante, con saltos complejos, pero muy bien ejecutados. Con un talento específico inigualable, el ex bailarín estrella del American Ballet Theatre es inclasificable. Nadie como él baila como un gato, con un impulso, un ralentí, unos pasos rápidos y brillantes de movimientos hechos como el rayo. La simpatía que irradia cuando baila, su manera de atrapar al público, que parece decir: "¡Venga! Usted está conmigo y vamos a vivirlo juntos" son únicos. 

Increíbles, Letizia Giuliani y Ángel Corella nos ofrecen una representación virtuosa y milimétrica de un nivel técnico excepcional, consiguiendo un merecido y cálido triunfo. Al final de la velada, los comentarios elogiosos se repetían en los labios de los espectadores de la Ópera Bastille: "Estos dos bailarines son extraordinarios !" "Son maravillosos ! .."

Opera nacional de Paris - La Gioconda
Foto : Andrea Messana



Funciun de 13 de mayo 2013.
La Gioconda, drama en cuatros actos (1876) - Amilcare Ponchielli (1834-1886) 
Entrada al repertorio de la Ópera nacional de Paris  

Libreto de Arrigo Boïto, segun Angelo, tyran de Padoue de Victor Hugo 
Coro et Orquesta de la Ópera nacional de Paris 
Direccion : Daniel Oren 

Escenografia y vestuario : Pier Luigi Pizzi 
Iluminaciones : Sergio Rossi 

Coréografia : Gheorghe Iancu 
Bailarines solistas de la Danza de las horas : Letizia Giuliani, Angel Corella

Con : 
Violeta Urmana (La Gioconda), Luciana D’Intino (Laura Adorno), Orlin Anastassov (Alvise Badoero), María José Montiel (La Cieza), Marcelo Alvarez (Enzo Grimaldo), Claudio Sgura (Barnaba)

sábado, 2 de marzo de 2013

Se crea la Liceu Barcelona Opera House US Foundation

Según ha explicado el Sr. Marco, el objetivo de la Liceu Barcelona Opera House US Foundation es, siguiendo el modelo de otros teatros de ópera y festivales europeos como la Ópera Nacional de París, la Royal Opera House de Londres, el Festival de Salzburgo o el Mariinsky de San Petersburgo, conseguir financiación e incrementar las relaciones culturales entre el Liceu e instituciones y artistas americanos. Existen muchas sinergias con artistas de allí, igual que muchos artistas de aquí son conocidos y admirados en USA. Igualmente, se pretende ayudar a Barcelona a posicionarse como lugar de destino del turismo cultural para los Estados Unidos.

Imagen del Gran Teatre del Liceu

Carolina Masjuan

English version
Los citados teatros y festivales, que llevan años con este tipo de proyectos, consiguen anualmente, desde los 600.000 dólares del Festival del Salzburgo y el Mariinsky de San Petersburgo, a los 500.000 de la Ópera de París y los 200.000 del Covent Garden.
En EEUU, a diferencia de España, las donaciones a entidades sin ánimo de lucro desgravan hasta el 100%, mientras que en España la ley de mecenazgo solo permite desgravar un 25% a las personas físicas y un 35% a las sociedades. En este sentido Pilar Pifarré ha defendido el modelo norteamericano de filantropía y ha vuelto a reclamar al gobierno español una nueva Ley de Mecenazgo. Ha comentado que las arcas públicas no dan más de sí, indicando que lo ideal para instituciones como el Liceu, sería una financiación dada por un tercio de dinero público, otro tercio por ingresos propios, taquillaje, alquiler del recinto, etc… y un tercio restante por aportaciones de patrocinio y mecenazgo.
Para el proceso legal, la Fundación cuenta con el asesoramiento de Baker & McKenzie, especialista en procesos de internacionalización y primer patrocinador, aportando sus servicios desde sus oficinas de Barcelona y Nueva York. Todas las donaciones se harán siguiendo la ley norteamericana de mecenazgo, allí las donaciones filantrópicas suman al año unos 298,4 billones de dólares y se transferirán, posteriormente, al Liceu.
La Liceu Barcelona Opera House US Foundation comenzará su actividad durante el segundo semestre de 2013. Se está aún buscando una oficina, que se ubicará en Manhattan y su director ejecutivo será el periodista Marc Busquets quien fue el responsable del estreno en Estados Unidos de la pieza El Gato con Botas de Xavier Montsalvatge.
Ángel Corella con Bill Clinton
Precisamente la forma de financiación que la Sra. Pifarré propone ahora, es exactamente la misma que siempre ha defendido Ángel Corella para su compañía. Preguntado el Sr. Marco si se había planteado, aprovechando esta búsqueda de sinergias entre Barcelona y Nueva York, sacar partido del tirón de Ángel Corella en la ciudad americana, de sus contactos con las más altas personalidades y los artistas más destacados -muestra de ello la reciente gala homenaje a la Sra. Natalia Makarova- la media hora de aplausos en el MET que cosechó el día de su despedida como principal con el ABT, los contratos conseguidos en el City Center para su compañía y lo que supone de publicidad gratis para Barcelona el hecho de que un enorme cartel anunciando el Barcelona Ballet esté expuesto durante varias semanas en el centro de Manhattan, preguntado pues el Sr. Marco si no consideraba que sería una magnífica ocasión para establecer una relación estable entre la compañía de Ángel Corella y el Liceu, la respuesta sigue siendo no. El Liceu no tendrá compañía de ballet, ni titular, ni asociada.
Dice el Sr. Marco que el Liceu no se ha planteado nunca tener una compañía estable de ballet. Bueno, pues la tuvo, con Joan Magriñá y el Liceu tenía también una muy celebrada temporada estable de danza que atraía a locales y foráneos. Resulta un tanto sorprendente cuando todos esos teatros que se usan como ejemplo para empezar este proyecto: Covent Garden, Garnier, Mariinsky, tienen compañía de ballet. Todas las grandes ciudades europeas cuentan en sus teatros con compañías de ballet, hay un turismo cultural balletómano que no puede obviarse. Ruso, japonés y americano, y todos conocen a Ángel Corella, él es un reclamo y su compañía en el Liceu les atraería, como atraería a mecenas americanos saber que su adorado artista, al que apoyaron durante los casi veinte años que estuvo en el American Ballet Theater, está vinculado a nuestro Gran Teatre. Ángel Corella baila en Mayo la Danza de las Horas de La Gioconda -de tan grato recuerdo allá por el 2005 en el Liceu- en la Ópera de París y su actuación será retransmitida en cine por todo el mundo.
El Lago de los Cisnes por el Barcelona Ballet de
Ángel Corella en el Gran Teatre del Liceu

Todas las veces que han actuado en el Liceu, pocas -pese a que el Sr. Marco afirma que es una colaboración constante- ya que en sus cinco años de vida, ha sido sólo en dos ocasiones, ambas con grandes ballets de repertorio, siempre han llenado el teatro en cada función, algo que no ha pasado con otras compañías mucho más costosas. Dice el Sr. Marco que el coste que supondría tener una compañía titular o asociada sería demasiado alto ¿Cuánto costó esta temporada traer al ABT, el Alvin Ayley, el Ballet de Praga y el Ballet del Rin? Seguro que mucho más que establecer una colaboración con el Barcelona Ballet, que no significaría que no pudieran invitarse compañías extranjeras ¡claro que no! Pero como sucede en Londres, París, Berlín, Roma, Munich, Sttutgart, Toulouse, Burdeos,…  el peso de la programación de danza recaería en la compañía titular. Gran cantidad de cartas de aficionados al ballet, publicadas a lo largo de estos últimos años, avalan esta propuesta, pero aunque el lema del Liceu sea “El Liceu de tots” lo cierto es que al público no se le escucha y al de ballet mucho menos.

Habla el Sr. Marco, para justificar que no haya compañía de ballet en el Liceu, de diversidad de la danza y del Mercat de les Flors. Diversidad de la danza la garantiza Corella, su repertorio está creado a imagen y semejanza de las grandes compañías en las que él ha bailado como titular o como artista invitado a lo largo de su fructífera carrera. Gracias a él hemos descubierto a grandes coreógrafos de la categoría de Twyla Tarp -como me comentaba la gran Anna Maleras (asesora de danza del Liceu) “sólo por eso ya merece Corella el eterno agradecimiento del público de danza español”- de Christopher Wheeldon de quien la compañía tiene nada menos que cinco obras en su repertorio, Balanchine, Stanton Welch, Clark Tippet,… sin olvidar las propias creaciones de Corella y alguno de sus bailarines-coreógrafos. En cuanto al Mercat, allí es el contemporáneo el estilo al que están dedicados, nada que ver. Son propuestas distintas pero que se complementan al mostrar el gran abanico de estilos de danza. O es que en París, Londres o San Petesburgo sólo están la ONP, el Royal Ballet y el Mariinsky ¿verdad que no? Pues eso. Queremos que El Liceu nos ofrezca una temporada estable de danza y necesitamos que el Barcelona Ballet de Ángel Corella sea su compañía asociada y nos asegure representaciones periódicas que nos asemejen a esos teatros a los que el Liceu se compara y a los que debería aspirar parecerse si quiere conseguir apoyos en el extranjero.
Ángel Corella con Dustin Hoffman y Lenny Kravitz
El Barcelona Ballet tiene un programa variado y atractivo, cuando pone en escena las grandes obras clásicas lo hace con rigor y conocimiento, e invita a grandes artistas internacionales. El Liceu nos trae al ABT y vemos que nuestra compañía no tiene nada que envidiarle, además ya conocemos a muchas de sus estrellas, Sarah Lane, Paloma Herrera, Gillian Murphy por haberlas visto o en el Liceu o en el Real, invitadas por Corella. Sinergias entre artistas es lo que se busca, pues mejor ejemplo que ese será difícil de encontrar.
El próximo lunes 4 de Marzo se anuncia la próxima temporada ¿estará el Barcelona Ballet programado? Me temo que no, como no lo ha estado este año en que a pesar de haber propuesto un Cascanueces, se prefirió contratar el del Ballet de Praga. Increíble pero cierto.
El Barcelona Ballet tras su actuación con la pieza Pálpito
de Rojas y Rodríguez, en Sant Cugat en Noviembre del año pasado

Preguntada la Sra. Pifarré sobre si es consciente de que probablemente, siendo como está el Barcelona Ballet en la cuerda floja, se perderá de nuevo esta magnífica oportunidad, aceptando el Sr. Corella una de las muchas ofertas que tiene fuera de nuestro país, deshaciendo por tanto la compañía, cerrando la escuela de Barcelona y cancelando el proyecto del Centro integrado de enseñanza artística y académica en Figueres, se limitó a comentar que no tenía nada más que añadir a lo ya comentado por el Sr. Marco.
Parece increíble que no quieran reconocer cuanto aportaría establecer algún tipo de colaboración entre el Liceu y el Barcelona Ballet de Ángel Corella. Sobre todo ahora. ¿Realmente no saben verlo? Pues señores perdonen pero tienen, tenemos por desgracia, un grave problema. Falta de criterio artístico y falta de sentido de la oportunidad. Y fuera no lo entienden y en Nueva York menos.
Ángel Corella y Naomi Watts en la Gala
del Kennedy Center de Washington

Ahí estamos pues, perdiendo una ocasión de oro, servida en bandeja por un artista excepcional, que adora Barcelona, que apuesta porque su compañía sea la representante en danza de la ciudad, que lleva el nombre de Barcelona por todos los rincones del planeta entusiasmando al público y que tendremos que anunciar muy a nuestro pesar, que nuestros responsables culturales no la saben valorar y que por tanto desaparece. Esto no ayudará mucho al prestigio del Liceu ni beneficiará al proyecto de la Liceu Barcelona Opera House US Foundation, me temo.